En el bar, el único gitano y hombre que se podía mantener en pie era Marko, estaba juntando un par de monedas mas antes de irse a acostar y tomaba un líquido que parecía agua, pero cuando lo tragabas parecía que el infierno se había trasladado a tu garganta. Lo llamaban vodka y no muchos se animaban a tomarlo.
Estaba por subir con su botella en la mano y unas cuantas monedas en sus bolsillos y botas cuando se acordó de la sotana de su prima: si no la encontraba ella se pondría más histérica que de costumbre, lo peor que Marko le podía hacer a Tsaya era perder o regalar alguna de sus pertenencias. Recordó una vez que le regaló a un Marahá una de las pulseras de la joven y esta montó en cólera, haciéndole hechizos para provocarle el mal de ojo más grande la historia. El pobre Marko no tuvo otra que remendar el daño consiguiendo cuatro pulseras iguales a la que había regalado para que a su prima se le fuera un poco ese odio hacia él.
Cuando recordó esta anécdota se reía solo y varios hombres andaban murmurando de el. En eso se acordó que ése pirata que Tsaya había llevado al centro del bar junto a ella y hechizarlo con sus danzas era el mismo que llevaba su sotana y también su pashmina, pero eso se lo había regalado ella. Mejor no meterse en eso.
Recorrió con la mirada todo el bar hasta que vio un hombre caminando de una manera extraña, y estaba vestido igual que el que bailó con su prima y también llevaba su pashmina enrollada en el cuello.
Luego de unos segundos recorrió el bar hasta que llegó hasta la mesa donde estaba este extraño hombre junto a su acompañante. Ambos dirigieron sus miradas hacia él. Marko vaciló un instante hasta que recordó a qué iba allí.
- Disculpen señores; creo que no tengo el gusto de conocerlos, pero me...
- Capitán Jack Sparrow muchacho, y este hombre es mi fiel amigo Gibbs, en qué podemos servirte?
- Me preguntaba si usted había recogido la sotana que mi prima..
-Tu prima?? Esa muchacha que bailaba en frente de todos hace un par de minutos?
- Si señor, vera usted, yo..
- Vaya prima que has conseguido chico jejeje, como se llama?
- Mi prima?
- Pues, de quién estamos hablando?
- Lo lamento, se llama Tsaya.. en realidad yo..
- Tsaya.. mm... nombre extraño..no son de por aquí verdad?
- No no, somos provenientes de la India
Marko siempre mentía, no era bueno decirles su verdadero origen, con todo lo que los gitanos habían pasado era mejor desconfiar.
- Con razón el nombre.. dijo Jack; le sonrió mostrándole sus dientes de oro y Marko se la devolvió con una mirada de asco. – Y dime muchacho..
- Marko, mi nombre es Marko..
-Marko.. más nombres raros..
- Lo siento pero yo tampoco veo común Gibbs o Jack.. agregó el joven con un tono que mostraba desagrado mientras que Gibbs levantaba la mirada y la fijaba en la cara y luego a las alhajas que llevaba encima.
- Está bien, está bien, dime Marko, cuántos años tiene?? Digo tiene, tu prima y tú, no es que quiera ser molesto, sólo quiero entablar una buena conversación, y luego invitarte una bebida y seguir conversando, qué te parece muchacho?
- Mi prima veinte, y yo veintitrés.
- Jóvenes.. muy jóvenes.. murmuró Gibbs
- Si amigo, tienes toda la razón del mundo, y dime, qué hacen dos niños como ustedes por estos lugares? A estas horas, bebiendo y bailando?
- Es nuestra forma de ganarnos la comida señor..
- Jack, llámame Jack, tío Jack para ti si quieres..
- No gracias, Jack estará bien..
- Aha.. ya veo.. bueno pues la verdad que para ser tan jóvenes tienen muy buenos dotes artísticos.. digo.. tu prima como bailarina es excelente.. y bueno tu.. con tu arte.. no te quedas atrás..
- Mi arte? No lo entiendo..
- Chico te piensas que no me di cuenta de lo que hacías? Tienes una mano hábil para tu trabajo.
- Ah.. ya entiendo.. puede ser.. he aprendido de eso con el tiempo..
- Perfecto, creo que nos llevaremos bien.. Cantinero!! Tráiganos una botella de ron brindaremos por los dones de este muchacho..
- Verá Jack, yo solo vine a..
- No no, nunca debes de rechazar un buen trago chico, debo de enseñarte varias cosas..
Gibbs se había quedado dormido de lo borracho que estaba así que el ron solo iba a ser disfrutado por Marko y el extraño Jack.
Pasaron las horas y seguían tomando, a Marko no le hacia efecto el ron, era como agua para él, en cambio a Jack ya se le notaba la cantidad de botellas que había bebido esa noche.
Comenzó a contarle historias acerca de un barbo con una tripulación endemoniada. Un tesoro maldito, monos inmortales, calamares gigantes y demás cosas.
Marko estaba fascinado por todo lo que escuchaba de la boca de ese Jack; era más que obvio que él era un pirata; pero igual era difícil de creer todas esas historias.. Monos inmortales? Ja por favor, no podía creer todo eso, qué se pensaba que era, un niñito que necesitaban entretener con cuentos de hadas? Pero hizo caso omiso a lo que decía su conciencia y le siguió la corriente; total, era un pobre hombre borracho, que mas daba darle una alegría a su vida. Pero qué equivocado que estaba. Jack continuó con sus historias por un par de horas. Marko al final empezó a pensar si todo lo que su primo mayor le había contado de los piratas eran verdad. Si debería ser en realidad despreciados por ellos o todo lo contrario. Si serían seres increíbles que vivían la libertad cada hora, minuto y segundo, de su vida.
Por las ventanas sucias del bar comenzaba a verse la luz del día, de la madrugada. Ya no quedaba nadie en el bar. Solo Gibbs ya dormido hacía horas, el Capitán Sparrow que recientemente había caído dormido luego de contar por la mitad que lo habían dejado varado en una isla con la hija de un gobernador en medio del Caribe. Marko se levantó algo cansado y con las historias flotando en el interior de su mente y se retiró hacia la habitación donde dormían hacia horas sus primos.
Al subir pisó a un hombre que yacía en el piso inconsciente por la cantidad de alcohol que había consumido esa noche. Llegó a la habitación y encontró a sus primos todos dormidos; Tsaya y Luluvo en una misma cama pero de distintos lados y Nanosh en otra. A él le quedaban dos opciones: una era el piso en el cual habían unas sábanas y un almohadón de plumas medio gastado y con olor a humedad y ron, o una cómoda cama junto a su primo Nanosh, pero pensó en las consecuencias que su segunda opción podrían causar cuando éste se despertara, y no tenía muchas ganas de terminar todo golpeado con moretones en todo su cuerpo, entonces optó por la primera, prefería el "cómodo" piso. Escuchó a su primo toser varias veces.
Cuando se recostó maldijo un poco por el olor desagradable del almohadón..
- Esto me pasa por ponerme a hablar con piratas, quién me manda, solo buscaba la..
Recordó el objetivo de la visita a esos dos sujetos: la sotana de su prima. Cerró los ojos e imaginó los gritos de Tsaya en un par de horas al saber que un pirata se había quedado con sus pertenencias. Mostró una sonrisa de satisfacción al saber que su rol de primo molesto iba a ser bien cumplido una vez más y así se quedó dormido.
Un par de horas más tarde se despertó, por los ya previstos, gritos de su prima Tsaya, gritándole a su hermano mayor y reclamándole por el descuido de su primo, Marko.
Luluvo estaba cansado de escuchar los gritos de la muchacha así q le pegó un leve golpe en la cabeza..
- A ver qué no entiendes muchachita malcriada y engreída. La culpable de haber dejado esa estúpida sotana fuiste tú así que no lo vengas a reprochar a él porque la que la dejó tirada por ahí fuiste tú; no te das cuenta de que en vez de parecer una mujer, que en realidad eres, no digo que no; pero me refiero a tu mente; pareces una pequeña que nos supera los diez años al ser tan imbécil y cretina? Deberías de aprender a comportarte si quieres ser algo más que una simple bailarina en la vida.
- Y quién te dijo que yo quería ser algo más? Además podré ser una bailarina pero tú solo eres un guitarrista que sin mí no sería nada.
- No te vuelvo la cabeza porque no tengo un arma a mano y no te pego porque eres mujer..
- Recién lo hiciste..
- No fue un golpe, si quieres te enseño lo que realmente se le dice golpear
- No creo que seas capaz Lulu..
-Maldita bruja ahora verás lo que..
-Bastaa los doss! .. gritó Nanosh acercándose al centro de la pelea y pegándole a ambos en la cabeza mientras empezaba a toser como de costumbre; luego de recuperar el aliento, prosiguió.
– Los dos se callan ahora mismo, Tsaya cállate y no hagas más escándalos, cámbiate de ropa y despierta a Marko y en ningún momento se te ocurra mencionar nada acerca de la sotana porque te prometo que vas a ir a nadar a las aguas de Singapur por el bofetazo que te voy a pegar y Luluvo vete por ahí y despéjate la cabeza, si quieres te doy un par de monedas y compras algún instrumento o algo que te atraiga, pero no quiero más peleas, quedo claro?
-Si.. contestaron los dos al unísono y de mala gana. Cada uno hizo lo que su hermano le dijo.
Marko se hizo el que recién había despertado, pero en realidad había escuchado toda la pelea entre los hermanos y no soportaba la risa.
- Lachós chibeses brotomuchós (buenos días primos), por qué esas caras?
Luluvo pegó un portazo y se retiró. Por el pasillo se escuchaban los pasos que daba con muchísima bronca y un par de maldiciones como
- Maldita bruja, me dice a mi, ja un simple guitarrista por lo menos yo no me ando mostrando como una zorralo único que hace ella es quelar (bailar), esa pequeña infeliz, ya verá, un día..
Mientras tanto Tsaya le lanzó una mirada asesinas que cualquiera se hubiera horrorizado si no hubiese sabido la pelea de hacía un par de minutos y a qué se refería.
Nanosh le recomendó que el día de hoy no le dirigiera la palabra a su hermana porque de lo contrario se vería obligado a mandarla a Singapur, Marko se hizo el desentendido pero por dentro se revolcaba de la risa y de la satisfacción al verla en ese estado.
Tsaya decidió ir en busca de su sotana, que en realidad no le interesaba mucho, pero odiaba que le perdieran las cosas; a decir verdad, la culpa fue de ella no de Marko. Se compadeció un poco de él pero luego cambió de parecer.
Jack recién había abierto los ojos, le dolía un poco la cabeza y el cuerpo de estar en esa posición, sentado en esas sillas y tirado en la mesa. Recordaba a un joven que habló con el hasta la madrugada y una mujer, que bailaba..
Gibbs ya no estaba, en su lugar había una nota, decía que se había ido en busca de compañía femenina y que a la noche lo vería en el mismo lugar. Jack hizo un bollo la nota y la tiró a un costado.
Sintió un perfume y algo alrededor de su cuello y encontró que estaba envuelto en un pañuelo extraño, proveniente de algún lugar de oriente con un exquisito aroma a flores y especias y recordó lo que había sucedido a la noche.
Tsaya buscó por el bar algo que se asemejara a un pedazo de tela negro pero no lo encontró, volvió a buscar y entonces vio a un hombre que estaba sentado encima de un pedazo de tela negro: esa debía ser su sotana.
Se acercó hacia el y le tocó el hombro, este se dio vuelta y Tsaya lo reconoció: era el hombre que ella había elegido para bailar la noche anterior.
- Disculpe caballero..
- Jack, llamame Jack muchacha..
Jack no pudo evitar que un escalofrió le recorriera la espalda al ver a esa joven parado frente a ella. Vestía un corsé color verde esmeralda y una falda que hacía juego, por debajo habían otras que contrastaban por la cantidad de colores que tenían. Llevaba joyas por todas partes, menos en su cuello, extraño, no sabía por qué. Y ese perfume; era el mismo que tenía el pañuelo que todavía estaba enroscado en su cuello. La admiró por unos segundos, su cabello negro, sus ojos maquillados, no como los de él, claro, si piel sin ninguna imperfección; trigueña. Parecía una diosa asiática y misteriosa.
Tsaya lo miró con cara de reprobación al ver que el hombre no reaccionaba. Prosiguió..
- Verá.. Jack, anoche dejé una de mis pertenencias aquí en el bar y me parece que está sentado encima de ella.
Jack se levantó lo más rápido que pudo ya que todavía quedaban rastros de ron en su cabeza y cuerpo. Se tambaleó y rió mostrando en esa sonrisa sus dientes de oro y el olor a alcohol, a las botellas de ron que había tomado con Marko.
- Ah estaa.. mm..
- Sotana, se le dice sotana, sí es mía.. si sería tan amable..
- Si, por supuesto, tómala, es tuya, te la obsequio..
-Obsequio? .. pensó Tsaya, no había escuchado lo que ella le había dicho minutos atrás? Si hubiera sido un caballero aunque sea en sus vidas pasadas. Se la hubiera entregado en mano, no habría dicho eso. Además la hubiera escuchado. A Tsaya le provocó bastante odio esa situación, ya no estaba de muy buen humor, y esto empeoró la situación.
- Dime.. muchacha, como te llamas?
- Tsaya..
- Me suena conocido, creo que lo escuché en algún momento..
- No lo creo, es un nombre extraño..
-Eso también creo haberlo escuchado, o dicho, no sé..
- Si me disculpa..
-Y dime Tsaya.. de donde eres?
- De la India, soy de la India..
- Ah veo.. pensé eso cuando te vi.. pareces muy joven muchacha, no debes de superar los 17 años de..
- Tengo veinte años.. dijo ofendida.
- Ah.. lo lamento, como verás no estoy en muy buen estado y no puedo distinguir bien ni valorar las cosas buenas que tengo enfrente mío. No me quieres acompañar con un par de tragos??
- Vera.. yo..
- Oh.. veo.. veo.. no tomas.. es eso? Por lo visto, tenía razón eres una pequeña todavía.
- No me ha dejado de terminar de hablar, quise decir, no tengo ningún problema.. Agregó ella con la misma mirada asesina que le había dirigido a Marko minutos atrás. No podía soportar que le dijeran eso. Una gitana? No saber tomar? Por Dios, eso era ridículo.
- Cantineroo!! Una botella para mi amiga y otra para mi.. dijo Sparrow sonriendo.
Era extraño que Tsaya no perdiera el control en esa situación, pues siempre que alguien la contradecía o simplemente decía palabras que la irritasen. Pero este caso fue diferente...
- Quizás fue por la pelea de recién con Luluvo y por lo que me dijo.. se decía para sí misma- Sí sí, debe de ser eso, la próxima vez no seré tan bondadosa con este hombre.
-Tsaya.. dijo Jack, luego de destapar su botella
Ella levantó la vista pero no produjo sonido alguno. En ese momento apareció Marko, que rápidamente quiso escaparse de encontrarse nuevamente con Jack, ya que se había asustado un poco también luego de la charla con él. Pero no pudo ya que su prima miró hacia donde este se encontraba y Jack también.
-Ehh muchacho.. como era tu nombre?
-Marko.. se llama Marko.. Dijo Tsaya de mala gana
-Siii.. Marko.. ven aquí!!!
Marko se dirigió a donde estaban sentados y saludo a Jack con una palmada en la espalda y se sentó al lado de su prima. Prefería estar sentado al lado de ella antes que de un maniático.
Jack tomó un largo trago y los miró a ambos.
-Chicos, conocen la historia del tesoro de Rackham?
- Tesoro?? Dijiste tesoro? A Marko ya no le molestaba estar al lado de Jack se le acercó lo más que pudo y abrió los ojos hasta que le dolieron. Jack lo apartó de un manotazo.
- Creo que sí, uno de mis hermanos creo que nos ha contado la historia. También lo llaman el Tesoro del Esquivel, no?
-Exacto! Creo que nos vamos a entender muy bien tu y yo niña..
-Eso sería lo último que haría.. Murmuró la joven, mirando hacia un costado
-Cuéntanos Jack, cuéntanos!
-Como dijo esta niña, también le llaman "El Tesoro del Esquivel" ;son varios baules con joyas y monedas de oro provenientes de unos barcos españoles que escondió en Cayo Esquivel el intrépido pirata Jack Rackham más conocido en estos mares por "Calico Jack".
-Jack.. jajaja, como tú
- No le veo la gracia, Marko, mejor déjalo continuar
- Más respeto conmigo niñita, no sé por que estarás de mal humor hoy, pero más respeto
- Mira asquerosa marmota, no digo nada porque sino estaré en Singapur, pero si no fuera por eso..
-Porqué estarás en Singapur??.. Marko no podía aguantar la risa
Mientras tanto Jack terminaba su botella y tomó la de la gitana.
El hermoso rostro de Tsaya empezó a tomar distintos colores pasando desde el rosado al rojo, demostrando la furia que tenía en ese momento contra su primo.
-Uno de estos días Marko, uno de estos días te juro..
- Ah ah ah ah ah, nononono chiquitaa.. con las amenazas no, que pasaría si Nanosh se enterara? Mejor dejemos a nuestro compañero contar la historia.
-Bien.. continuaré.. un grupo de barcos de la flota española viajaba con rumbo a Europa proveniente de Matanzas con unos baúles de joyas y dinero de los negocios de varias familias poderosas en la isla de Cuba. Cuenta la tradición que el astuto Calico Jack, que operaba entre Bahamas y los cayos de archipiélago Sabana–Camagüey, se escondió por el lado Este del Cayo Esquivel y al pasar la flota cañoneó por sorpresa a dos de los buques armados los cuales se hundieron al instante, quedando solamente el principal que le interesaba, donde iba la preciada carga, y que a pesar de poseer varios cañones no disparó ninguno, rindiéndose en el acto, pero Calico desconfiado de una actitud tan pasiva lo asaltó con crueldad no dejando a un solo tripulante vivo, los cuales fueron arrojados al agua. El tesoro de baúles fue encontrado en popa, y en medio de gran alegría y borracheras, fueron bajados por un grupo de piratas a las arenas de Cayo Esquivel del Norte donde fue enterrado. Calico Jack fue capturado poco tiempo después y ahorcado en Jamaica con todos sus hombres pero el tesoro aun permanece en algún rincón del legendario cayo esperando por un nuevo dueño que lo adopte...
Ambos gitanos se quedaron mirándolo con desconcierto
- Y para qué nos cuentas esto? Dijo Tsaya con un tono desagradable..
-Bueno, necesito tripulación, y necesito gente como ustedes, ya saben gitanos, los gitanos saben de todo, además de saber bailar. Dirigió su mirada hacia Tsaya y le guiño un ojo, haciendo que la muchacha se sonrojara y que Marko lanzara una carcajada que fue atajada por un golpe de su prima.
-Espera un momento, gitanos? Dijo Marko un poco atontado por el golpe.. –Cómo sabes que nos..
- Hijo, soy el Capitán Jack Sparrow, es mi deber saber todo.. Sus aires de grandeza comenzaron a salir a flote.
- Deber?? Ja, por favor Marko cualquiera en esta vida se hubiera dado cuenta; fíjate en todos los demás no somos iguales. Fíjate en nuestro andar, nuestras ropas, las cosas que hacemos; era obvio. Pero para qué necesita un pirata de la ayuda de unos gitanos?
- Bueno pues.. los gitanos tienen mejor sentido de la orientación..
- Algo que yo le digo percepción, no primita?
- Creo que tienes razón, pero sólo por eso?
- No niña dejen de pelearse así puedo terminar.. además son astutos, debo admitir que más que nosotros, los piratas..
-Eres un pirata?
- Niña, no me digas que no lo sabías porque diría que no sabes mentir.. cosa que también los gitanos saben hacer bien..
-Ja, ella acaba de demostrar lo contrario. Marko recibió otro golpe..
- También saben curar enfermedades y esas cosas, y tengo un par de hombres que en mi tripulación necesitan cuidado, en especial el capitán.. dirigió su mirada nuevamente hacia la joven, pero esta vez fue diferente.
- Capitán Sparrow, le advierto que los gitanos podemos curar, pero también podemos enfermar; no le recomiendo que trate de insinuársele a esta joven, porque la va a pasar mal. Fue una de las pocas veces que Tsaya escucho a su primo hablar de esa manera.
- Pero muchacho es solo.. mm.. como se dice.. para romper el hielo. Te piensas que podría tocar a una niñita que me dobla la edad? Además creo que tampoco me dejaría
-Está en lo cierto señor.. Dijo Tsaya fríamente..- No sé para qué nos quiere..
- De acuerdo de acuerdo, les diré la verdad. Necesito tripulación, ya se los había dicho. Somos solo ocho, no me vendría mal un par más de tripulantes, que se mantengan sobrios, además necesitamos gente que sepa del ocultismo y las artes mágicas..
- A qué se debe eso? Dijo Marko
- Verás el tesoro de Esquivel es uno de los más grandes tesoros jamás vistos, dicen que hasta tiene un mapa que te conduce a el imperio perdido.
- Te refieres a la Atlántida? Agrego Tsaya impactada
- Exacto, niña sabes mucho de esto.. bien.. como decía.. contiene varias cosas interesantes este tesoro; pero no crean que es así de fácil de tenerlo. Se dice que hay que atravesar varios retos para poder tenerlo, entre ellos monstruos marinos, acertijos y esas cosas. Necesito de las artes que ustedes, los gitanos practican.. Savyy?
Tsaya levanto una ceja mientras Marko se preguntaba qué era esa palabra que no había escuchado nunca. Ella agregó:
- Jack, los monstruos marinos nacen de la confusión de los hombres al descubrir las especies acuáticas y de la fantasía de los ilustradores; ese es el secreto.
- No discutiré contigo de esto, sólo te diré que vivo en el mar, en el océano y he combatido desde zombies hasta pulpos gigantes. Si no me crees está en ti. Pero qué me dicen, aceptan o no?
Ambos se quedaron con la boca abierta. Nos sabían qué decir, no sabían qué responder.
Sólo había un problema...
