Hola a todos los que leen y en especial a Forty three que me hizo un review largo cuando publiqué el primer capítulo por la cuenta de "Jummii1447".
A Tanya también, querida veo que has comentado en mis otras historias, perdóname por no haberte mencionado anteriormente. Aveces suelo tener mente de mosquito xDDD
Dulce Tiramisu, gracias por el comentario. Como te dije por el pm, estoy obsesionada con los rumanos y rusos xDD
Este capítulo tiene contenido erótico. (+18) Leer bajo su responsabilidad.
Por cierto, la personalidad de Elliot variará un poco.
Elliot Stabler iba caminando muy pacientemente por las calles de New York rumbo al departamento de policía. Tenía cierta curiosidad por el nuevo caso que iba a resolver, o eso esperaba él. Aveces podía ser muy confiado.
Se detuvo a comprar un café, muy cargado, ya que no había podido descansar en todo el día y los ojos se le estaban cerrando.
- Deme un café, sin azúcar, por favor.- Pidió amablemente cuando llegó al mostrador.
- Aquí tiene, guapo.- La chica, que le estaba atendiendo, le miraba con ganas que querer comérselo prácticamente.
- Gracias...- Él sólo la miró extrañado. Siempre iba a esa cafetería y nunca la había visto.- Disculpa, ¿eres nueva?.
- Depende, ¿qué gano si te respondo?.- Preguntó seductoramente inclinándose sobre el mostrador dejando ver su escote .
- No estoy para juegos, señorita.- Respondió un poco irritado, pero muy en el fondo, quería entrar en el juego. Dejó que su vista viaje por todo el escote de la chica.
- Hey, mis ojos están acá arriba.- Chasqueó los dedos en la cara del detective.
- Pero ésta vista está mejor.- Sonrió de lado y tomó un sorbo de café.
- ¿Te parece si la pregunta te la respondo en privado?.- Sugirió la chica de aproximadamente veinticinco años.
Elliot entrecerró los ojos, miró su reloj. Tenía suficiente tiempo como para echarse un polvo de paso al trabajo, y es que él era así. Había engañado a su esposa desde hace 3 años con distintas mujeres, de las cuales nunca se llegó a enamorar. Según él, era la única mujer a la que podía llegar a amar. Pero si la amaba, ¿por qué la engañaba?
- Te doy veinte minutos.- Respondió firmemente. Ambos sabían lo iban a hacer.
- Sígueme.- La joven mujer se dirigió a la parte del almacén y Stabler la siguió.
La muchacha era de cabello negro azabache, ondulado y le llegaba a la cintura, sus ojos eran de color verdes y su piel blanca como la nieve. De cuerpo caribeño, sus curvas eran descontroladoras y sus pechos grandes y firmes. Sin duda era una mujer muy hermosa pero a la vez muy fácil. Elliot, en ese momento, pensaba que si podía hasta se hubiera podido casar de nuevo con ésta mujer, pero no, aquella joven era una zorra y él no quería a una así como compañera sentimental.
La había examinado mientras ella se desvestía para su gusto. La agarró de la cintura y la atrajo hacia él, aún con ropa ya que no tenía tiempo para eso, la besó y acarició por todas partes. La echó sobre la mesa y le abrió las piernas, pasó su lengua por la zona íntima de la muchacha y ésta gemía mientras ponía su mano en la cabeza del detective. Elliot, podía hacer que las mujeres con las que estaba se sintieran amadas y deseadas también hacía que tuvieran varios orgasmos en pocos minutos mientras les hacía sexo oral y las penetraba.
- ¿Cómo te llamas?.- Le preguntó mientras le introducía un dedo.
- Samantha.- Respondió jadeando.
- Bien Samantha, preparate.- Introdujo dos dedos más.
- Hmm... ya... ya...- La mujer pedía que la penetrara.
Stabler se bajó el cierre y le indicó a la joven que se acercara. Ella se arrodilló y comenzó a chupar el miembro erecto del detective, éste se estremecía ya que la mujer sabía bien lo que estaba haciendo con su lengua.
Miró su reloj, faltaban diez minutos para irse. Separó a la mujer y la posicionó en cuatro, se bajó el pantalón y comenzó a penetrarla duramente. Ella dio un gemido que, habrían jurado, se escuchó por todo el almacén.
- Shhhh... bonita...- Trató de calmar a chica.
- Ah... ya... oh...- No paraba de gemir ya que él estaba haciendo que ella tuviera varios orgasmos. Se pudo dar cuenta que la chica estaba muy estrecha, tal vez no era una zorra del todo, tal vez era una de esas mujeres que recién comenzaba a experimentar.
Por último, Elliot estaba a punto de venirse y salió de la chica, ella había tenido un último orgasmo muy fuerte y atrapó el miembro de él a punto de estallar. No hizo falta que hiciera mucho, ya que Stabler se vino prácticamente en su rostro.
Por suerte nadie, de los clientes y demás empleados, los habían escuchado.
- Bien... me tengo que ir...- Dudó en decir el nombre de la chica ya que se le había olvidado.
- Samantha...- Interrumpió ella.
- Exacto.- Se limpió y se subió el pantalón.
- Hey...- Dijo la chica.- ¿Vendrás otro día?.
- Posiblemente, pero...- Se acercó a la puerta y la abrió.- Ahora eres sólo mía, me daré cuenta si te acuestas con alguien más.- Dicho eso, salió de ahí dejando a Samantha con una sonrisa de satisfacción en su rostro.
Sin duda, había sido el mejor encuentro casual que había tenido con un extraño.
Elliot sale de la cafetería como si nada hubiera pasado.
Un hombre corpulento, de actitud sospechosa, con un vaso grande de cerveza choca con Elliot derramándole encima el liquido.
- ¿Acaso no te fijas por donde vas?.- Elliot alzó su voz haciendo que las demás personas que pasaban por ahí se quedaran a ver la escena.
- Jódete.- Aquel hombre insultó al detective y lo apartó bruscamente con su mano.
Stabler le miró con ganas de mandarle un puñete pero el hombre se le adelantó en mandárselo. El detective recibió el puñete y acto seguido le hizo una llave, lo esposó y luego se acercaron otros policías que se llevaron al hombre.
Genial, había follado con una desconocida bien buena pero le habían jodido la noche reventándole el labio.
Departamento de Policía.
En el departamento de policía, un grupo de detectives se encontraba reunido hablando sobre el nuevo caso, y muy importante, que tenían que resolver.
- ¿Qué tenemos?.- Un detective entró a la estación preguntando.
- Al menos un saludos, Stabler.- Dijo su compañera con aires de querer animarlo.
- ¿En serio, quieren un saludo cuando me molestan en el único día de este mes que tengo para poder estar con mi familia?.- Respondió retóricamente y fastidiado.
- Lo sentimos Elliot, pero trabajo es trabajo.- Habló su capitán.
- Como sea. Vi las noticias.- Trató de ir al grano.
- Bien, las viste.- Prosiguió.- Tenemos a un posible sospechoso, su nombre es... ¿Qué te pasó en el labio?.- Cambió el tema al ver el labio sangrante de Elliot.
- Un tipo.- Contestó sin dar mucha información.
- Oh por Dios, Elliot...- Dijo Olivia al darse cuenta.
- No es nada, no te preocupes.- Tranquilizó a Benson con una sonrisa muy fingida.
- ¿Qué pasó afuera, Stabler?.- Volvió a preguntar Cragen.
- Que no pasó nada.- Volvió a negar.- Continúa, termina de explicarme el caso.
Su capitán volteó los ojos y le entregó los informes.
- Mujer, 17 años de edad, encontrada por un "reportero" del canal 'E'. Estamos buscando otros registros para saber de quién se trata.
- ¿Decías sobre un sospechoso?.-
- El mismo reportero, es el único en la escena del crimen. Según él, han secuestrado a Ekatherina Stoica Lonescu.- Puso una foto de la diva sobre la mesa.
Elliot la tomó en sus manos y la examinó. Muy bonita...
- ¿Cuántos años tiene?.- Preguntó con curiosidad.
- No Elliot, tiene 16 y además estás casado.- Trató de bromear Fin.
- ¡Hey! Sólo preguntaba.- Dijo fingiendo estar molesto.
- Concéntrense.- Habló muy seriamente su capitán.
- Lo sentimos.- Dijeron al unísono.
- Olivia, Elliot, vayan a interrogar al sospechoso.
Bien, segundo capítulo. Espero les haya gustado. Las quiero.
