Tal y como dije en el capítulo anterior, gracias por caer en este fic.

Aquí está el segundo capítulo que se apega a las normas. En unas horas subiré el tercero, ya que tenog algunas cosas que hacer antes. Tal vez lo suba a la noche, es lo más seguro.

Esta historia contiene OCC y OOC y COC y todo lo que contenga O y C

Naruto no es mío. Es de Masashi Kishimoto, un gran Mangaka.

Cap II: El Gran Compromiso.

—En verdad, es bueno no haber perdido el contacto, pero me hacía falta tenerlas en el salón— Exclamó Ino con emoción

—Tranquila, idiota. Tampoco te quedaste sola— musitó Sakura, mirando hacia otro lado "ofendida"

—Es que tu apatía en clases es insoportable, Sakura. Aún no la olvido— Acotó TenTen mientras simulaba que temblaba de frío

—Ino-chan sigue siendo muy hiperactiva— Susurró con su suave voz Hinata

—Para desgracia de la humanidad, Ino sigue siendo la misma peste— contestó Sakura, con una sonrisa, mientras Ino le sacaba la lengua

—Ya basta de "pelea" niñas— Dijo TenTen en medio de carcajadas mientras observaba las extrañas muecas de aparente disgusto que realizaba su amiga rubia

—Dime Hinata ¿Qué tal el primer día?

—Bien… me ha tocado con Naruto-kun en geografía— Susurró, mientras el rojo de sus mejillas se intensificaba y sus ojos perlados viajaban por el salón de clases

— ¿Naruto-kun?

—No puedo creer que no lo sepas marquesina. El único hijo del último matrimonio Uzumaki— Dijo la rubia, blanqueando los ojos. Como si aquello fuera más obvio que agarrar el pan con las manos.

—Ah… si he oído hablar un poco de él. Bueno, de su padre, Minato.

—Por si las dudas— dijo TenTen, interrumpiendo los pensamientos de Sakura —Es aquel rubio de sonrisa idiota que se encuentra allá— Dijo, señalando el lugar en el que se encontraba

—TenTen, si llegas a ver las cosas desde un punto de vista general, al parecer todas las personas de cabello rubio tienen una gran y flamante sonrisa idiota— dijo, sonriéndole con malicia a su amiga Ino

—Te mataré mientras duermes, Sakura

—Claro— Susurró la aludida, desviando su mirada jade hacia el lugar en donde se encontraba Naruto Uzumaki —Él se encontraba esta mañana con el idiota de Uchiha

— ¿No te cae bien Sasuke-kun?— preguntó la dulce voz de Hinata

—Ni un ápice.

—A mí tampoco me haces la gran gracia— dijo una ronca voz en el blanquecino cuello de la chica de hebras rosadas, a la cual se le erizó el vello de la nuca

—Deja esas estúpidas apariciones de fantasma, Uchiha

—Anda, pero si te he hecho temblar— Dijo con una sonrisa de medio lado, que sólo expresaba arrogancia

—No he temblado en ningún momento

—No estoy tan seguro— Dijo, acercándose a ella peligrosamente, son una sonrisa maliciosa en el rostro.

—A mi no me intimidas

—Deja de acosarla, Sasuke

—Aléjate de aquí, Naruto

—Lo siento por ti pero, no apoyo la violación— dijo mientras mantenía una mirada sombría. Todo el salón había volteado a ver la pequeña escena

—Tsk, idiota

— ¡Hinata-chan! ¡Estamos en la misma clase, qué emoción!—Gritaba entusiasmado el chico rubio. Hinata se sonrojó por completo y, en un momento, sintió como si todo se fuera a desvanecer

—Pareciera que Hinata siempre está sonrojada— Susurró Sasuke

—En verdad eso es en público, mientras está en confianza esa muchacha es una fiera irreconocible —le dijo Sakura —Ahora, he llegado a pensar que sufre una especie de repulsión al sexo masculino

—Siempre pensé en eso, pero no parece molestarle Naruto

—Las cosas que pasan… ¿De dónde se conocen?

—Suelo llevarme con el primo de Hinata

—Ah sí, el tal Neji

—Ese mismo

—El año pasado, en secundaría, pretendía quitarme el puesto de delegada— susurró ella con el cejo fruncido—Por suerte ese condenado no está este año en éste lugar

Sasuke carraspeó su garganta —No creas que será tan fácil—Le dijo, en el mismo tono que ella

—No tengo competencia válida

— ¿Sabes quién soy, y también mis capacidades, verdad?

—Claro, un tipo arrogante, y la capacidad de hartar a cualquier persona a un radio de dos metros

—Hmp, eso es lo que atrae a las mosquitas— dijo con una sonrisa retorcida

—Te mataré Uchiha— Susurró con impaciencia Sakura. Antes de que lograra consumar su cometido con éxito, un profesor de cabello plateado entró en el salón

—Disculpen el retraso chicos— dijo, sonriendo despreocupadamente debajo de su -muy extraña- máscara

—Espero que tenga una buena excusa—le dijo Sakura, con las manos en la cintura y el ceño fruncido

—El profesor que pide excusas que luego rechaza por, evidentemente, falsas, soy yo, no usted, así que hágame el favor y se sienta— aclaró y ordenó el profesor, irradiando aún felicidad —Ahora con el tema más importante— dijo, una vez Sakura se hubo sentado —Es sobre el delegado y sub-delegado

—Yo seré delegado, profesor— Dijeron Sakura y Sasuke al mismo tiempo. Voltearon sus cabezas y se fulminaron con la mirada

—Es muy importante que el espíritu estudiantil viaje por ustedes y que no se junten con Gai-san porque se les pegaría su manera de hablar, como a mí— dijo el profesor —Pero no pueden haber dos delegados

—Debo ser yo— concretó el Uchiha

—No es por nada pero, por no recurrir a los métodos violentos de un Uchiha, diría que los dos podríamos ser nombrados como delegados y que tanto el papel de delegado como el de sub-delegado sea repartido entre los dos— dijo Sakura con calma, explicándole "decentemente" a su profesor una manera educada de resolver las cosas

—Lo que hace una buena crianza en Londres— susurró Kakashi —Para evitar sangre inocente y armas en el salón de clases, haremos lo que dijo la señorita Haruno. Ahora, ustedes dos, tomen asiento

Sakura se sentó de manera educada, con una notable sonrisa de hipocresía, mientras que Sasuke le miraba con rabia al momento de tirarse en su asiento. Las miradas fulminantes, los insultos por lo bajo y las ganas homicidas se fueron opacando poco a poco con el pasar de aquella "clase" en las que su profesor les dictaba algunas de las reglas del instituto y cosas por el estilo.

—Tranquilos chicos, estoy tan o más aburrido que ustedes— susurró el profesor a su determinado momento para continuar con el largo, largo reglamento.

—Éste es el colmo, ni siquiera ha pasado el primer día y ya faltan dos profesores de un tiro— susurró una molesta Ino

—No sé qué te molesta de ello, eres la que más se queja en las clases

—Sí bueno, no me quejaría si nos dejaran salir del colegio— Dijo con una mueca que demostraba "obviedad"

—A mí en verdad me encanta el colegio—dijo con una sonrisa que dejaba ver sus dientes blancos

—A mi parecer hay alguien que posee el corazón de nuestra querida TenTen

— ¡¿Qué demonios dices, loca?! Ya veo por qué Sakura suele repelerte—dijo la castaña, desviando su mirada mientras

—Te he alterado, eso quiere decir que estoy totalmente en lo cierto—espetó con una sonrisa llena de malicia—Dime ya ¿Quién es?

—Es Neji…

— ¿El primo "cubo hielo" de Hinata?— preguntó Ino, mientras recordaba cómo, en la secundaria, Neji peleaba continuamente con la testaruda de Sakura.

—Sí, él

—Así que este año pusieron a los primos en el mismo colegio

—Cuando no encuentras instituto "competente" de puras chicas, no tienes otra opción que poner a la niña con el primo que la defiende de cualquier mal. O algo así decía la expresión de Hiashi

—Tsk. Por cierto ¿En qué clase lo encontraste?

—Historia

— ¿Por qué rayos tuvimos las clases por separado si es la misma maldita clase?

—Porque Historia especializada en las épocas medievales es algo que se escoge, Ino

—Qué aburrido.

—Para mí es de lo más interesante

—Por supuesto, te imagino pidiéndole libros a Neji—dijo Ino, haciendo que TenTen se sonrojara — ¿Dónde está la frentona?

—Dijo que se dejaría caer un rato por el salón de música mientras que Hinata pasea con Naruto por el campus.

—Esa Hinata es más rápida de lo que creía—Susurró Ino con mueca pensativa

— ¿Cuándo irás a cambiar?

—Algo así le escuché preguntar a Sakura en estos días…

—Idiota—le dijo TenTen, mientras le brindaba un golpe en su rubia cabeza

—Sólo tienen una acústica y un piano… Tocaré la acústica— Susurró para sí misma mientras tomaba entre sus manos el objeto que empezaría a afinar.

Sabes, hablar sola es patético, habla conmigo. Es prácticamente lo mismo, es más, es aún más patético, por lo menos yo misma sé lo que digo. Yo también sé lo que digo y ¿en qué momento te he hecho daño? Aunque no lo creas, por tu culpa tengo lagunas mentales y me llevaron al psicólogo de pequeña ¡Ese tipo era genial! ¿Te acuerdas de cuando nos daba caramelos? Sí eran de fresa y menta y… ¡Ya! Ves, estoy loca por tu culpa Ay sí, ahora la culpa es mía. Calla.

Sus delicadas manos empezaron a tocar las cuerdas de la guitarra y, de ellas, empezaron a brotar notas continuamente que componían la primera melodía que se asomó por su mente. Continuamente se dejaba llevar por el ambiente y cerraba los ojos, olvidándose del entorno. No se dio cuenta de cuando unos curiosos ojos azabaches, contorneados en su parte baja por unas simpáticas ojeras le observaban con atención.

El chico la miraba con interés, mientras ella se dedicaba a regalarle placer a sus oídos. Su voz retumbaba en la sala y el sonido de la guitarra se escuchaba detrás de la puerta. Se dedicó únicamente a observar los movimientos de la chica por unos minutos, en los cuales no se movió ni un centímetro de su puesto. Cuando tomó la decisión de darse a conocer del otro lado de la puerta, la melodía paró y un sonoro suspiro se abrió paso en los rosados labios de la chica. Al abrir sus parpados, pudo observar unos hermosos ojos color jade.

Abrió la puerta con aplausos que provocaron en ella un sobresalto. Rió de medio lado mientras estiraba su mano ante los confusos ojos jade de la chica de cabello rosa. Una chica llena del más puro talento y sentimiento.

—En verdad me has dejado sorprendido con esa maravillosa presentación— le dijo él con una sonrisa ladina.

—Tú me has dejado a mi sorprendida, no tenía ni idea de que había alguien por este lugar—dijo, con una sonrisa

—Es que me mandaron a buscar al idiota de mi hermano y, pasaba por aquí cuando la voz de una sirena me atrajo

—Al parecer los estudiantes de este colegio tienen la costumbre de lanzar piropos en todas partes—dijo con una ceja alzada

—La mayoría—dijo el chico de ojos azabaches con una sonrisa. Sakura se dedicó a detallarlo. Piel nívea, ojos azabaches afilados, cabello azabache largo y amarrado en una coleta. Por alguna razón se le parecía a alguien que no le agradaba.

— ¿Tocas algún otro instrumento?

—Piano, la eléctrica y el bajo un poco…

—Perfecto. Tengo una propuesta que hacerte, antes de eso, soy Itachi— Se presentó, con una sonrisa

—Soy Sakura. ¿Qué me propones?

— ¿Te gustaría formar parte de una banda?

— ¿Tuya?—Preguntó ella con una rosácea ceja alzada

—Claro. Hace poco hubo un problemilla con el guitarrista y, me parece, que tú estás totalmente perfecta. El sábado hay ensayo en mi casa ¿Te gustaría ir para juzgarte allá mismo?

—Será todo un placer ¿Qué tocas?

—Toco el bajo y suelo cantar. También sé tocar el piano, aunque, por lo general, eso se vuelve habitual en la mayoría de los chicos

—Pues sí— dijo ella sonriendo

—En cuanto a los integrantes que quedan de la banda, te los podría presentar ahora mismo

—No creo que pueda—dijo ella, desviando su verde mirada hacía la puerta, en donde se veía a una rubia de ojos azules llamándola con insistencia —Me encantaría pero será el sábado, me avisas

— ¿Te parecería bien si te vas conmigo el sábado?

—Sí pero mejor te sigo en mi auto porque todas las mañanas debo pasar por ella— dijo, señalando a Ino

—Supongo que está castigada o algo por el estilo. Todos los rubios son problemáticos. Entonces, supongo que ella irá contigo

—No, ya ella tenía planeado desaparecer con TenTen

—Conveniente. Nos vemos, Sakura

—Ahora Sakura sale con grados superiores.

—No estoy saliendo con Itachi, Ino

—Yo sé que no, aunque lo del sábado suena sospechoso

—La verdad es que él quiere que yo sea la guitarrista de su banda

—Genial, serás la guitarrista de la banda de Itachi Uchiha—dijo, haciendo énfasis en el apellido

— ¿Él es hermano de Sasuke-adefesio?

—Querrás decir de Sasuke-bombón

—Tsk, babieca

—Sakura ¿A qué hora es la presentación con tu prometido?

—A las siete de la noche…

—Yo no estaría tan relajada como tú, son las cinco y media y tu casa queda a casi veinte minutos

— ¡Rayos! Tienes razón cerda, nos vemos. Desde mañana si podrás ir conmigo

—Tranquila, hoy me lleva Hinata

—Está bien y puedes estar segura que antes de que me empieces a acosar ya te habré contado. ¡Chao!

Apurada, buscó con la mirada su Audi negro, se montó en él y se dirigió a su casa. Como mucho, llegaría a las seis.

Dentro de sus cavilaciones, Itachi caminaba por el largo pasillo de la escuela buscando a su hermano menor. A ese idiota se le haría tarde de nuevo. Una voz burlona lo sacó de sus pensamientos.

—Esa pose preocupada muestra el hecho de que otra ha huido de ti

—Sasuke, hermano—Dijo Itachi con una sonrisa forzada, mientras las ganas de golpear al pequeño que estaba frente a él —No te deformo la cara sólo porque dentro de poco debes presentarte con tu futura esposa y no creo que un hombre golpeado sea una buena impresión.

— ¡Demonios! Había olvidado por completo esa condenada reunión. Nos vemos, Itachi.

—Hm, claro— Susurró con una sonrisa ladina

Apresurada y notablemente irritada, Sakura se bajó de su auto. Cuando subió a su habitación, eran aproximadamente las seis y cuarto. Entró a la ducha y rápidamente salió, vistiendo luego un vestido negro que había comprado únicamente para la ocasión. Dejaba ver parte de su ombligo. Los pequeños destellos plateados sacaron de sus labios una sonrisa ladina. Se puso con delicadeza la falda negra que acompañaría a su traje elegante. Complementó esto con los tacones de pulsera y serpiente que vistió.

Tomó dos mechones de su largo cabello rosa y los tomó con una pinza negra en forma de serpiente, dejando aún los acostumbrados mechones alrededor de su rostro. Se maquilló sutilmente y, después de aplicar brillo a sus labios, tomó unos pequeños sarcillos plateados y un bolsito negro. Mientras su madre la llamaba para ejercer presión sobre el paso de su preparación, tomó un chal gris y bajó a la entrada, donde se le reprendió por su tardanza y montó en su limusina.

Sasuke despertaba de una pequeña siesta que tomó al entrar en su cuarto. Faltaban veinte minutos para las siete de la noche. Se bañó con rapidez y se puso un traje negro, con corbata gris. Utilizó su acostumbrada colonia y salió junto con su familia de la casa. Observaba con atención cada cosa de la calle, mientras que llegaban al hotel en donde la familia Uchiha siempre hacía las reuniones importantes. Con quince minutos de retraso, los Haruno llegaron a la reunión.

Al entrar, fueron interceptados por uno de los mesoneros que los guió hacia donde se encontraba el prometido de la chica. Sakura caminaba expectante, imaginando en su mente cómo sería el hombre con el que pasaría el resto de su vida. Ese tipo de cosas deberían decidirla cada quién por su lado. Suspiró con pesadez.

—Dentro de poco estarán aquí los señores—Escuchó decir al mesonero, que luego desapareció

—Quiero que seas más cortés que siempre, Sakura. Un compromiso con una familia como la Uchiha es sumamente importante y se le debe tomar con respeto— le dijo su padre

— ¿Uchiha?— Susurró ella, con sorpresa y desgana

—Así es— dijo su madre, sonriéndole mientras movía sus rubios cabellos

—Es un gusto verle aquí, señor Fugaku— escuchó decir a la voz de su padre

—Igualmente— respondió otra fría y masculina voz

—Pasemos a la sala, para conversar un poco— dijo una señora de piel blanquecina con pelo largo y lacio, de color negro, igual que sus ojos.

—Por su puesto, vamos Sakura—le dijo su madre

—Sasuke, acércate

Mantuvieron la vista fija mientras los mayores hablaban. Aún callada, Sakura gritaba de sorpresa y exasperación. Sasuke la miraba con media sonrisa y aire de arrogancia, tal y como la miraba en el estacionamiento del colegio. Había acertado, era ella.

Continuará…

Espero que les esté gustando los capítulos editados. En verdad, el hecho de editar los capítulos para una mejor ortografía y un mejor apego a las reglas me ha ayudado a mejorar la trama ya que, los que sientan curiosidad de leer los editados y hayan leído antes la historia, pueden notar que hay cosas que se complementan con los últimos capítulos y que antes no habían.

Le doy mis gracias a aquellos que se tomaron la labor de decirme en verdad mis errores, ya que, además de ayudarme a mejorar, hacen que mis fics no tengan oportunidad de ser reportados y eliminados.

Dentro de un rato empezaré a editar el tercer capítulo para tenerlo, junto al cuerto, esta noche, a más tardar. Seguramente el quinto también esté.

Bye-nyappy!~w