Los personajes no me pertenecen. Muchas gracias a las chicas que comentaron :D Espero que este capitulo sea de su agrado. Sin mas que decir a leer..

Capítulo 2

-Llegamos – dijeron dos pelinegros mientras entraban a casa.

-Como les fue en su primer día de clases? – pregunto un hombre mayor.

-Bien abuelo, extrañaba mucho a mis amigos y el equipo de futbol hará el viernes las audiciones para ver si entraran miembros nuevos – dijo con mucho entusiasmo Sota – estoy seguro que este año si entrare! – hablo convencido.

-Estoy seguro Sota. Y dime ingresaron niños nuevos en tu salón? – pregunto.

-Si pero solo una niña, su nombre es Rin y dice que le gusta mucho bailar, como a ti hermanita – dijo mirando a Kagome quien seguía parada en la puerta.

No podía evitar sentir un poco de envidia por su hermano, sabía que estaba mal pero no podía simplemente perdonar a su padre y hacer que nada ocurrió, aun le dolía demasiado. – Salió de sus pensamientos al escuchar su nombre – Me alegro que te haya ido bien Sota - dijo un poco triste, cosa que no pasó desapercibida por ninguno de los presentes.

-De nuevo te molestan hija? – pregunto su madre entrando a la sala.

-No es eso hoy también ingresaron nuevos y como siempre perdí oportunidad de hacer amigos apenas supieron que era becada – dijo ya lo último como un susurro.

-Hermanita te lo he dicho acepta que papa te pague la escuela así todo mejorara – Sota intentaba consolarla.

-Ese es el problema Sota no quiero amigos solo por tener dinero y poder ir a todos sus estúpidos eventos, quiero amigos reales – hizo una pausa – sino fuera por Sango y Ayame no sé qué haría.

Hubo silencio por un rato hasta que Naomi decidió romperlo.

-La cena se enfriara, vamos a comer.

-Si – fue todo lo que dijeron.

Luego de comer la azabache subió a su habitación, preparo su uniforme, el cual por cierto consistía de una falda corta gris, una blusa de botones blanca, una corbata azul, una chaqueta gris y unas botas grises también. Luego de eso, reviso su horario de baile, habrían audiciones el miércoles y ella siendo la capitana tendría mucho trabajo ese día – suspiro un poco cansada – se dio una ducha y se acostó pensando en todos los sucesos del día hasta recordar dos pares de ojos dorados que eran tan parecidos como distintos y por alguna razón aquellos fríos le llamaban más la atención que los juguetones de Inuyasha, quien sería ese chico? Esa era la pregunta que rondaba en su mente.

Un peliplata se encontraba muy pensativo en la entrada del colegio, estaba realmente concentrado hasta que se vio interrumpido por una palmada en la espalda, fue entonces cuando volteo a ver molesto a quien lo interrumpía – que quieres Miroku? – Pregunto molesto – estoy ocupado.

-Si eso lo pude notar pero estaba preocupado llevo rato llamándote y no me hacías caso, además te sale humo de las orejas, es claro que tus neuronas se estaban sobrecalentando – bromeo pero solo recibió una mirada muy molesta – no me digas que sigues igual de molesto que ayer por lo de Kikyo? – pregunto serio.

Este se relajó un poco al oír el nombre de la mujer – no, no es eso, llegue a una especie de acuerdo con mi padre – dijo sin tener mucho ánimo de entrar en el tema.

-Entonces que te tiene tan pensativo? – su curiosidad era grande, su amigo por lo general estaba de buen humor y enamorando a cualquier chica que le pasaba en frente.

-Ayer conocí una chica – empezó – estudia aquí y tiene un muy buen cuerpo, por lo que pude apreciar.

-Y que sucedió? Te rechazo? – pregunto incrédulo.

-Estás loco? A mí nadie me rechaza – dijo con una sonrisa ególatra.

-Y cuál es el problema entonces? – estaba confundido.

-Es becada – fue todo lo que salió de su boca.

-Y cuál es el problema?

-Que no es claro? No puedo dejar que me vean con cualquier pobretona.

-Creo que no ves todo el panorama amigo. Sería muy fácil enamorarla, esas chicas son impresionables y van a la cama muy fácil.

-No lo había pensado así – dijo – podría funcionar, solo debo tratar de verla solo aquí. Ayer encontré un armario fantástico – dijo para empezar a reír junto a su amigo.

-Ese es el Inuyasha que yo conozco! – Felicito – además ya cumpliste los 18 tienes que aprovechar todo lo que puedas antes de.. – lo interrumpió.

-No me lo recuerdes – dijo y empezó a caminar hacia el salón.

-Gracias Sesshomaru – decía una pequeña niña despidiéndose de su hermano mientras bajaba del coche de este.

-Espérame afuera – fue su respuesta.

Ella lo miro y sonrió, él siempre contestaba lo mismo, su hermano no era de muchas palabras pero sabía que eso quería decir "ten un buen día" o al menos eso le gustaba pensar pero sus pensamientos se vieron interrumpidos al escuchar su nombre.

-Rin! – la llamaba un pelinegro.

-Buenos días Sota – dijo con una sonrisa.

-Buenos días Rin, ella es mi hermana Kagome.

-Es un placer – dijo la azabache estirando su mano hacia la niña, la cual ignoro por completo su mano y se lanzó en ella abrazándola. Sesshomaru quien observaba desde el auto estaba sorprendido su hermana nunca era así con nadie que acabara de conocer y eso lo aprendieron sus padres por la mala, como recordaba cuando conocieron a las hermanas Nakamura. Decidió bajarse para quitarla de encima de la azabache, mas ninguno se dio cuenta de que estaba ahí o eso creyó.

-Tu eres la hermana de Sota! Dime que me enseñaras a bailar – le dijo a la chica sin dejar de abrazarla.

-Soltó una risa baja – por supuesto pequeña, Sota me dijo que te gusta mucho bailar.

-Siii y él dijo que tú eras la mejor y que eres capitana del grupo de baile en tu escuela.

-Sí, si lo soy – sonrió un poco más – prometo enseñarte algún día.

-Y le enseñarías a mi hermano? – pregunto soltándola y sosteniendo la mano de Sesshomaru.

-Así que si sabias que estaba aquí, que tramaras? – pensó el peliplata viendo a su hermana.

-Kagome lo miro y se sorprendió al reconocerlo, era el mismo chico del día anterior – No creo que pueda enseñarle a él, Rin.

Rin la miro triste al mismo tiempo que el peliplata levantaba una ceja.

-Ya debo irme o llegare tarde – dijo – que tengan un buen día – dijo despeinando un poco a su hermano que la veía interrogante pero no dijo nada y agachándose para quedar a la altura de Rin – nos veremos pronto, de acuerdo?

La pequeña solo asintió y soltó a su hermano para ir con Sota a su salón.

Kagome empezó a caminar para llegar a la escuela.

-Te llevo? – escucho tras de sí, se volteo.

-Es conmigo? – pregunto sorprendida.

-No hay nadie más aquí.

-Sigues siendo un grosero pero acepto porque ya se hizo tarde.

Ambos subieron en el coche y Sesshomaru empezó a conducir.

-Por qué no puedes enseñarme a bailar? – se sintió estúpido por preguntar pero la verdad no resistía la curiosidad.

-No creo que quieras y – hizo una pausa – además eres un grosero.

-Hmp – no hubo más conversación en el camino.

Estaban a punto de entrar al estacionamiento del colegio cuando la azabache hablo.

-Sera mejor que me dejes aquí.

Este solo levanto una ceja en respuesta, esperando que ella explicara.

-Si te ven conmigo no tendrás amigos aquí – respiro profundo – soy becada – finalizo.

El entendía lo que quería decir, los niños ricos son unos idiotas y ahora que lo pensaba la "conversación" que habían mantenido el día anterior tenía más sentido.

-Me harías un favor – dijo como toda respuesta y se estaciono.

Ambos bajaron del auto y Kagome se sintió tranquila ya que no había nadie cerca y así no perjudicaría la reputación del peliplata, aunque no podía negar que le había gustado su respuesta, quizás él no era tan hueco como los demás. El peliplata siguió su camino hacia su salón sin dirigirle una palabra y ella espero unos segundos antes de hacer lo mismo.

-Qué crees que haces niña tonta? – dijo una voz que conocía muy bien mientras sujetaba su brazo.

-Qué te pasa Kagura? Suéltame – dijo al tiempo que movía su brazo bruscamente para liberarlo.

-No quiero volver a verte cerca de Sesshomaru – le advirtió con una mirada amenazante.

-Por que debería hacerte caso? – dijo viéndola con aburrimiento.

En su rostro se formó una sonrisa de autosuficiencia – Porque él es mi prometido.

Los ojos de Kagome se abrieron ante la clara sorpresa.

Continuara...