Aquí va el segundo capitulo, iré subiéndolos tan pronto como pueda pero aun no tengo nada mas escrito así que puede que tarde un poco en actualizar. En un principio espero que esta sea una historia larga de al menos 15 capítulos pero como la inspiración va y viene no puedo asegurar nada.
Año 1983
Charles Xavier observaba desde su dormitorio como un grupo de jóvenes mutantes jugaban a baloncesto antes de tener que volver a clase. Claro que Charles no estaba del todo convencido de que a "eso" se le pueda llamar baloncesto. El juego era prácticamente igual al de los humanos exceptuando una regla muy importante: los poderes estaban permitidos. Eso significa que si por ejemplo un chico tenia el poder de hacer múltiples copias de si mismo el equipo contrario tenia que enfrentar-se a diez o veinte jugadores en lugar de cinco, si otro chico tenia la habilidad de transportarse tenían que estar muy atento de que no apareciese de repente justo debajo de la canasta, realmente mas que un juego era una de las mejores formas de entrenar posible puesto que los estudiantes necesitaban tener un gran control de su mutación para no herir-se entre ellos.
Charles le prestaba especial atención a un joven de quince años que jugaba con unas gafas de color rojo oscuro mientras dos chicas (una de piel blanca con el pelo rojizo y otra de piel oscura con el pelo blanco) lo animaban con otro grupo de estudiantes que observaban el "partido".
La escuela había vuelto a abrir hacia casi ocho años y ahora contaba ya con mas de cincuenta estudiantes de entre diez y veinte años. Al principio le preocupaba que las cosas no saliesen bien, el fracaso que supuso su primer intento de abrir la escuela, que tuvo que cerrar por culpa de la guerra de Vietnam, era todavía una herida abierta, pero a mesura que pasaban los meses y mas mutantes se iban uniendo a su pequeña familia Charles recupero la confianza en si mismo y en su causa. También supuso una gran ayuda que durante ese tiempo Hank estuviese siempre a su lado, al igual que Alex que había regresado a la mansión junto a dos mutantes llamados Sam y Paul que sirvieron con el en el ejercito y se habían ofrecido a hacer de profesores cuando Alex les explico lo que hacían en la mansión. Sam tenia la capacidad de crean campos de energía que podían protegerle de prácticamente cualquier ataque y Paul podía volver-se invisible tanto el mismo como todo lo que tocase. Contando a Charles y a Hank eran cinco profesores que se turnaban para enseñar tanto las asignaturas que solían enseñar en las escuelas normales como técnicas de defensa personal y entrenamientos especiales en función del poder que poseyese casa estudiante.
Charles quería a todos y cada uno de sus estudiantes como si fuesen sus hijos pero no fue hasta dos años atrás cuando encontró a los que sabia que con el tiempo se convertirían en sus hombres de mayor confianza, en sus X-Men: Scott, Jean y Ororo.
Scott fue el primero en llegar a la mansión, sus padres habían muerto en un accidente de trafico cuando el tenia diez años y al no tener mas parientes vivos fue mandado a un orfanato, tras pasar casi tres años allí su mutación se hizo presente un día mientras estaba en su habitación y destruyo la mitad del edificio antes de que la policía, que había sido llamada por los dirigentes del orfanato, pudiesen reducirlo. Por suerte en ese preciso instante Charles estaba conectado a Cerebro intentando captar mas mutantes para la escuela y detecto los poderes de Scott, rápidamente fue junto a Hank hacia el orfanato donde se ofreció a pagar los daños causados por el joven mutante y de paso borro las ultimas horas de la memoria de todos los allí presentes, incluyendo la policía, para evitar que enviaran al chico a un laboratorio donde experimentarían con el hasta matarlo. Una vez llegaron a la mansión Hank fue directamente a su laboratorio y estuvo trabajando durante dos días hasta que logro crear unas gafas que contenían la energía que Scott lanzaba a través de sus ojos. Al ver que el poder de Scott era muy similar al suyo y recordando lo duro que había sido para el cuando su mutación se manifestó Alex tomo al chico bajo su protección y le dedico mucho mas tiempo que a la mayoría de alumnos, Charles sabia que para Scott Alex era como el hermano mayor que nunca tuvo y había un fuerte vinculo entre ellos.
Ororo, que prefiere ser llamada Tormenta, llego solo dos semanas después. Sus padres ni siquiera sabían que su hija era una mutante, se habían fijado que cuando estaba triste empezaba a llover y cuando estaba contenta siempre brillaba el sol pero pensaron que eran simples coincidencias. Charles no les dijo lo que su escuela era en realidad (muchos de sus alumnos no querían que sus padres supiesen la verdad sobre sus mutaciones y el simplemente les decía que era el director de una escuela para superdotados) pero en cuanto tuvo oportunidad de hablar a solas con la chica se lo explico todo y ella insistió en ir a la escuela ese mismo día. No les costo mucho trabajo convencer a sus padres, Charles estaba dispuesto a usar sus poderes si era necesario pero al ver el entusiasmo de su hija no pusieron demasiadas pegas.
Jean era un caso totalmente diferente. Había llegado hacia justo seis meses, sus padres habían descubierto su mutación después de que un día ella fuese incapaz de controlar-se e hiciese levitar todos los objetos de la casa. En cuanto Charles se puso en contacto con ellos accedieron inmediatamente a ingresar a Jean en su escuela, su madre estaba claramente asustada pero aun y así quería que su hija fuese feliz, su padre en cambio actuaba como si su hija tuviese una enfermedad incurable y debiese ser encerrada con todos los que eran como ella, al entrar en su mente Charles pudo ver como ese hombre sentía asco de haber traído al mundo a uno de esos monstruos de feria. Charles tuvo que hacer uso de todo su auto-control para no borrar hasta el ultimo recuerdo de la cabeza de ese hombre, se había encontrado antes con padres que pensaban igual sobre sus hijos y siempre le hacían hervir la sangre. Era en esos momentos cuando Charles se cuestionaba sus creencias y pensaba que tal vez Erik no estuviese tan equivocado diciendo que la humanidad jamas les aceptaría. Esos pensamientos sin embargo desaparecían casi con la misma rapidez con la que llegaban. La humanidad todavía estaba a tiempo de aprender un camino mejor y el había prometido a su yo del futuro que nunca perdería la esperanza.
A Jean le había resultado muy difícil adaptar-se a la mansión, le costaba mucho controlar sus poderes y los primeros días estaba sola todo el rato. Charles pudo sentir como su mutación apenas había empezado a desarrollar-se y que había mucho mas poder en ella de lo que nunca se había imaginado. Con el paso de las semanas Jean empezó a relacionar-se con los otros estudiantes y Charles comprobó con alegría que pasaba mucho tiempo junto a Scott y Tormenta, podía ver como Scott empezaba a sentir-se atraído por ella y que además el sentimiento parecía ser mutuo. Como a parte de telequinesis Jean también poseía pequeños rastros de telepatía Charles se había encargado personalmente tanto de sus clases como de su entrenamiento y ahora ya era perfectamente capaz de controlar su mutación, pero el había visto el futuro en la mente de Logan y sabia aquello en lo que Jean podía llegar a convertir-se: El Fenix.
En cuanto esa personalidad empezó a desarrollar-se Charles creo una barreras psíquicas para mantener al Fenix encerrado dentro de la mente de Jean, pero el sabia que esta medida solo iba a ser temporal y tenia que encontrar una solución antes de que todo se le fuese de las manos.
Con estos pensamientos Charles salio de su habitación para dirigir-se a dar clase en cuanto sus alumnos terminaran con el descanso. Antes de llegar a la aula se encontró con Hank que parecía estar repasando los planes de CEREBRO.
"Buenos días Hank".
Hank levanto la vista de los papeles y le sonrío. A pesar de que cuando tenían que hacer algún viaje importante se tomaba el suero que le permitía pasar por humano en cuanto volvían a la mansión Hank siempre estaba en su "forma peluda" como le gustaba llamarle Alex.
"Buenos días profesor. Estaba repasando los planos de Cerebro para ver si puedo encontrar un modo de ampliar su potencia".
"Creo que trabajas demasiado viejo amigo, te convendría relajarte de vez en cuando".
"Bueno, ya no somos tan jóvenes como antes Charles, aunque parece que tu te niegas a aceptarlo". Le respondió Hank con una sonrisa sarcástica.
Charles le dedico una mirada confusa sin entender a que se refería.
Ahora Hank se estaba riendo de verdad. "Ese look que llevas estaba bien en los años 70 cuando todavía tenias mas pelos castaños que blancos pero ahora mismo no te favorece tanto. Muchos alumnos, y también algunos profesores, pensamos que te vendría bien un buen corte de pelo. Y ya que estamos un afeitado.
Ahora era Charles el que se estaba riendo. Habían pasado diez años desde que Logan llego para advertirles sobre la guerra del futuro y en ese tiempo Charles no había cambiado su imagen en absoluto. " En primer lugar me parece increíble que tu precisamente me digas que necesito cortarme el pelo y en segundo lugar te recuerdo que vi mi futuro. Me voy a quedar completamente calvo. Así que pienso aprovechar este pelo todo el tiempo que...
Charles dejo de hablar de repente.
"¿Charles?¿Estas bien?" Pero Charles no le estaba escuchando, una mirada de preocupación cubría su rostro y su mente parecía estar muy lejos de allí.
"CHARLES". Hank empezaba a preocupar-se así que le dio un par de sacudidas en su silla para hacerle reaccionar.
"¿Que demonios te ha pasado?" Le pregunto Hank en cuanto parecía que Charles al fin había vuelto.
" Lo siento Hank, es que esta noche no he dormido bien y me he desconectado un momento. Deberíamos ir ya a clase, dudo mucho que los alumnos se pongan a estudiar por su cuenta". Respondió Charles intentando aparentar tranquilidad.
Hank no estaba nada convencido con la respuesta pero Charles le dio un pequeño toque telepático para que se olvidar del tema.
"Esta bien. Te veo luego Charles". Con estas palabras cogió sus papeles y salio hacia las aulas.
Charles se quedo allí sin mover-se todavía preocupado por lo que acababa de sentir. No era la primera vez que ocurría, de echo le había estado sucediendo cada cierto tiempo desde que dejo de tomar el suero que bloqueaba sus poderes. La primera vez fue un par de meses después de todo el asunto con los centinelas. Se había despertado de repente en plena noche alertado por una presencia, una mente mas poderosa que todas las que había captado hasta la fecha, pero había algo mas en esa mente aparte del increíble poder que desprendía, algo que hacia que a Charles se le encogiera el estomago, porque cada vez que la sentía le llegaban mensajes de destrucción y muerte.
Jamas le había contado nada de esto a nadie, esas sensaciones le venían de repente y muy de vez en cuando, de echo ya hacia casi medio año que no le llegaba nada. Habia intentado usar a CEREBRO para intentar seguir el rastro hacia su origen pero no había tenido éxito. Sin embargo ahora sabia que tarde o temprano se lo tendría que contar a los demás porque esta vez la sensación había sido mas intensa, mucho mas que todas las anteriores, y eso solo podía significar una cosa.
Fuese lo que fuese se estaba volviendo mas poderoso.
Bueno eso es todo de momento, espero que os haya gustado. Se que probablemente haya partes que están algo mal estructuradas y se hagan difíciles de leer pero no he sido capaz de expresarme mejor. Este capitulo ha sido básicamente para explicar como han sido las cosas para Charles en los diez años que han pasado desde Días del Futuro Pasado, a partir del próximo ya empezare a entrar mas en la historia prprincipal. SI alguno tiene alguna idea o sugerencia que no dude en comentarla, pese a que tengo una idea bstante clara que como quiero que avance la historia estoy abierto a cualquier cambio.
