Era una noche tranquila en Konoha, la mayoría del pueblo se encontraba durmiendo plácidamente, otros recorrían las callas de la aldea con sus amigos, volvían de beber algo e incluso había ninjas que regresaban de una misión. Pero en una casa en especial, una niña , que no parecía de más de ocho años, se revolvía incómodamente en su cama. Si alguien se acercara podría detectar la fina capa de sudor que cubría su cuerpo y la expresión feroz que tenia en su cara. Una expresión que no pertenecía a una niña de 8 años.
De golpe la niña se despertó sobresaltada y miró a su alrededor intentando orientarse. Lo último que recordaba era que estaba hablando con Naruto y luego la oscuridad se precipitó sobre ella. Naruto. El nombre hizo que se levantara de golpe de la cama y corriera al espejo más cercano. Lo que vio la dejo pasmada; la chica que le devolvía la mirada en el espejo no era ella, ¡Diablos, que ni siquiera era una chica, era una niña!. Esperen…
¡ELLA ERA UNA NIÑA! ¡El jutsu había funcionado!
Era increíble que el jutsu de Naruto hubiera funcionado, pero ahora no tenía tiempo de estar impresionada, no podía permitirse sentir ninguna emoción por el momento, debía evitar que Shisui perdiera su ojo y luego se suicidara.
Rebuscó en su armaría hasta que dio con una campera con capucha y con una máscara que había usado para una de las fiestas de disfraces de Ino-cerda. No era lo que utilizaría normalmente para una misión pero era lo único que tenía al alcance y no tenía tiempo para ponerse quisquillosa sobre la ropa que usar. Se aseguro de que sus reservas de chakara estuvieran completas, y agradeció que tal como había dicho Naruto, conservaba la mayoría de sus habilidades. Aunque iba a tener que trabajar en su cuerpo, ahora que volvía a ser una niña seguramente había perdido su condición física.
Sin más divagaciones, Sakura escondió su chakara y salió por la ventana rumbo a uno de los muchos bosques de Konoha. No sabía cómo, pero sabía dónde estaban Shisui y Danzou sin necesidad de rastrear su chakara. No tardo mucho en encontrarlos, y agradeció que ambos estuviera tan inversos en su discusión y no pudieran sentirla llegar. De repente Danzou se abalanzó sobre Shisui dispuesto a tomar su ojo. Shisui no se esperaba el ataque, pero Sakura sí, y rápidamente salió de su escondite y mandó al maldito viejo contra una pared de una patada. Antes de que alguno de los dos hombres pudiera reaccionar, Sakura tomó a Shisui y ambos desaparecieron dejando solo una nube de humo detrás.
Decir que Shisui no se sorprendió cuando vio a aparecer a aquella persona seria una gran mentira. Él estaba pasmado, claro que como buen Uchiha no lo demostró; sino que cuando aparecieron en otra parte del bosque se soltó del agarre del desconocido y rápidamente lo acorraló contra un árbol y puso un kunai en su garganta.
-¿Qué crees que estás haciendo?- demandó saber con su sharingan girando peligrosamente.
-Evitando que ese viejo verde te robe uno de tus preciados ojos- respondió el desconocido con una voz carente de emoción. Internamente Sakura rogó que su voz sonara lo menos femenina que pudiera, si él creía que era un hombre sería mejor para ella.
-No tengo ninguna razón para confiar en tu palabra-dijo Shusui y por primera vez en la noche Sakura se permitió mirar al joven que había ayudado. Lo analizó como si fuera un enemigo, no se fijo en sus características físicas ya que sabía que al igual que todos en su clan en tendría el pelo y los ojos negros. Sakura se fijo en los músculos que el niño, que él no tendría más de 12 años, en la fuerza que ejercía el kunai, sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Una vez terminado su analizas respondió.
-No tienes ninguna razón para desconfiar de mi palabra.
-Tengo más que una- murmuró el joven pero igualmente la soltó, claro su sharingan seguía activado.
-Voy a volver a preguntar ¿Quién eres y qué quieres?- preguntó Shisui mientras analizaba el encapuchado delante de él. Lo que vio lo dejó pasmado por segunda vez en la noche; ¡la persona delante de él no era más que un niño! Diablos, que tendría la edad de Sasuke por no decir menos. ¿Y qué pasaba con esa máscara de gato diabólico en su cara?
-Quiero que mantengas tus ojos a salvo y no cometas el error de permitir que Danzou se los quede, el ya tiene una colección de ojos en su brazo, y odiaría ver tus ojos se echaran a perder en una persona como él. Danzou Shimura no es un hombre en el que puedas confiar y harías bien en recordarlo.- el niño seguía hablando sin expresar una pisca de sentimiento, y Shisui un pudo evitar pensar que este desconocido ocultaba sus sentimientos tan bien como su primo Itachi.- En cuanto a quien soy es mejor que no lo sepas, te alcanza con saber que soy un aliado y que quiero lo mismo que vos.
-¿Y qué es lo que quiero?- preguntó Shisui sin poder evitar que la burla se filtrara en su tono ¿Qué podía saber un mocoso sobre sus preocupaciones y deseos? Seguramente el niño nunca había visto sangre en su vida. Bien, había evitado que Danzou tomara su ojo, pero no creía que pudiera hacer mucho más.
-Evitar que los Uchiha realicen el golpe de estado- murmuro Sakura y aprovecho la reacción que provocaron sus palabras en Shusui para desaparecer de aquel lugar.
Sakura agradeció su suerte por haber podido aprovechar la distracción de Shisui ( sin duda uno de los ninjas más fuertes de Konoha ) y haber llegado a su casa a salvo , sin que este la siguiera.
Entró por la ventana de su habitación lo más silenciosamente que pudo. Amanecería pronto y no quería ni imaginar lo que pasaría si sus padres no la encontraban en su cama cuando fueran a despertarla. Sus padres, tan solo pensar que ellos aun estaban vivos se sentía extraño para Sakura. Ambos habían muerto antes del ataque de Pain y ella había tenido que vivir por su cuenta desde entonces. No creía poder acostumbrarse a la idea de que ahora tendría a alguien que le cocinara, la arropara a la noche y la mimara como a una niña.
De repente Sakura se dio cuenta de la situación en la que se encontraba. Estaba atrapada en el cuerpo de un niño de 8 años, a partir de ahora tendría que actuar como una niña, fingir ignorancia sobre las cosas que pasaban a su alrededor, pretender no saber nada. Tendría que pasarse su vida contando mentiras a las personas que amaba si quería protegerlos. De repente la habitación era demasiado chica y ella no podía respirar
-Sakura-la llamó una voz familiar- ¡Sakura, despierta.! ¡Se hace tarde para la academia!
-¿Mamá?- preguntó una pelirosa adormilada-¡Mamá!- gritó feliz en cuanto reconoció a la persona delante de ella y se lanzó a sus brazos mientras lagrimas caían de sus ojos.
-¿Pasó algo?- preguntó Megumi Haruno extrañada y preocupada por el comportamiento de su hija.
-He tenido una pesadilla- mintió rápidamente la niña, secándose las lagrimas y soltándola. Mentalmente se regaño a si misma por tener tan poco control sobre sus emociones ¡Por amor a Dios! ¡Ella era una kunoichi! La habían entrenado para ocultar sus emociones, era hora que actuara como era debido. Ya era suficientemente malo que se hubiera desmayado por falta de aire debido a que había tenido un ataque de pánico. No podía dejar que algo así volviera a pasar.
-¿Sakura que llevas puesto?-le preguntó Megumi en cuanto repara en la vestimenta de su hija.-¿Esa es la máscara que usaste para la fiesta de Ino?
Diablos, se había olvidado que aun llevaba puesta el maldito disfraz.
-Es que tuve una fiesta de disfraces con Toto.- respondió recordando a aquel oso de peluche con quien tanto jugaba de niña.
-Eso es genial , pero la próxima vez intenta no quedarte dormida en el piso, eso no es bueno. ¿Entendido?
Sakura asintió como la niña pequeña que no era.
-Bien, ahora apúrate a cambiarte o llegaras tarde a la academia..- Y dicho esto Megumi abandono la habitación dejando a Sakura fue su habitación de niña y ahora no era más que la triste sombra de una inocencia perdida. Con las paredes pintadas de rosa claro, los peluches y muñecas por todos lados y un par de fotos de ella e Ino de niñas era imposible que Sakura no sintiera nostalgia y tristeza.
Con un suspiro dejó de pensar en eso , tomó sus cosas y se dirigió al baño dispuesta a darse una ducha. Ahora que lo pensaba no se había duchado desde que la guerra había empezado. Lo más cerca que había estado de una ducha había sido la lluvia, pero un tiempo como aquellos cualquier cosa que quitara la sangre de sus cuerpos era bienvenida.
1 hora y 30 minutos más tarde Sakura se encontraba corriendo hacia la academia con la esperanza de llegar a tiempo. Su ducha había durado más de lo planeado y ahora tenía que apurarse si quería llegar antes de Iruka. Lo que daría por poder solo usar un jutsu de teletransportación, pero eso llamaría mucho la atención, después de todo se suponía que era una niña que recién entraba a la academia ( al menos en ese tiempo).
Tan concentrado se encontraba en sus pensamientos que Sakura no prestó atención al niño que venía corriendo desde una esquina, pero cuando lo vio ya era demasiado tarde: el choque entre ambos era inevitable.
Esto va a doler- Fue lo qué pensó Sakura segundos antes de que su pequeño cuerpo y el de un mini Sasuke chocaran entre si para luego impactar en el suelo.
Ajeno al intercambio que sucedía en una de las calles de Konoha, en la cima de la montaña Hokage, donde la cara de todos los hokages estaban grabadas, dos de los mejores ninjas ( por no decir los mejores) del pueblo se encontraban metidos en una pequeña discusión sobre su siguiente movimiento.
-¿Estás seguro de que era un niño?- preguntó una voz fría que no delataba emoción.
-Una NIÑA, con A.- le corrigió otra voz.- Y si, estoy seguro. Por más que su voz sonó lo suficientemente masculina no logró engañarme.
-Entonces una niña- dijo resaltando la A- entr años apareció disfrazada mientras negociabas con Danzou, evitó que él tomara tu ojo, te advirtió que te mantuvieras alejado de él y luego admitió que quería detener el golpe de estado de los Uchihas. Sin olvidar que acuso a Danzou de tener un brazo lleno de ojos sharingan.
-Se lo ridículo que suena Itachi- respondió mordaz Shusui- No necesito que me lo recuerdes, pero que suene ridículo no lo hace menos cierto.
-Te creo- afirmó el heredero del clan Uchiha. Él nunca desconfiaría de su primo, era una de las pocas personas en quien confiaba.- ¿Viste algo que nos ayude a identificar a esta persona?
-No- respondió el uchiha de pelo corto sonando bastante irritado, algo raro en él quien solía tener una personalidad bastante alegre.- A pesar de lo ridículo de su disfraz solo logré ver sus ojos. Tenía unos ojos difíciles de olvidar, y estoy seguro que los reconocería donde fuera.
-¿Hm?- Shuisui sonrió al ver una pisca de curiosidad en los ojos de su primo.
-Tenía los ojos verdes, verdes jades.
-La buscaremos nosotros mismo, si después de un tiempo no encontramos nada le avisaremos al hokage sobre esta niña misteriosa.- le advirtió Itachi a su primo quien tenía una sonrisa maliciosa en los labios.
-En unos días la encontraré.- afirmó muy seguro- Esa niña debe aprender que nadie desafía a Shisui Uchiha y sale ileso.
Itachi contuvo una sonrisa a las palabras de su primo. Al parecer, al escaparse del bosque sin dejar rastros que Shisui pudiera seguir, la niña le había herido el orgullo a su mejor amigo.
Era una pena que ella no supiera que nunca es bueno meterse con el orgullo de un Uchiha.
Acá esta el primer capítulo! Pobre Sakura se encuentra sola muchos años atrás en el pasado. ¿Qué hará ahora?
Lamento si el capítulo es un poco corto pero prometo intentar hacer los próximos más largos. Hasta el momento no tengo los emparejamientos decididos por lo tanto lo más seguro es que lo decida a lo largo de la historia; opiniones son siempre bienvenidas.
En esta línea de tiempo Sakura tiene 8 años, al igual que Sasuke, Naruto y la mayoría de los nueve novatos. Itachi posee 12 y Shisui 13. Kakashi tendrá 25.
¿Les está gustando la historia?¿ La redacción se entiende?¿ Hay algo que se les ocurra para hacerla mejor? Si se les ocurre algo estaré encantada de escuchar sus opiniones .
