EN BUSCA DE LA LUZ DE TUS OJOS

Capítulo 2

LA FIESTA DE ITACHI

Desde ese día, Deidara y Sasori se vieron siempre, hasta le presentó a sus amigos y estos aceptaron al pelirrojo desde el primer momento, sin importar su apariencia y todos se llevaban muy bien, iban a todos lados juntos, pero como nunca se había relacionado con tanta gente, apenas hablaba que parecía tímido y estaba muy callado. Hasta que se levanta de golpe, había escuchado unos pasos que nunca olvidaría y esa manera de caminar, que para su desgracia, el dueño de esos pasos lo vio y trató de ignorarlo a sentir que sus nuevos amigos lo miraban preocupado y les sonrió, diciendo que no era nada, que solo quería ir a otra parte y ellos asintieron no muy convencidos, sobre todo Deidara, que ya conocía su pasado y ese rostro asustado ya decía mucho, aunque estuviera sonriendo, podía notar su miedo.

-No te preocupes, Deidara, estoy bien.-..Le dijo con una sonrisa.

-Está bien, hmm.-..Dijo y se levantó, yendo todos hasta la playa para que Sasori se relajara y se tranquilizara.

Todos asintieron y se encaminaron hasta la playa, aunque Sasori iba tenso, seguía escuchando esos pasos, los estaban siguiendo. Más concretamente...a él lo estaba siguiendo, no a sus amigos precisamente y eso era que lo ponía aún más inquieto y sus amigos tuvieron suficiente, le insistieron que les dijeran que le sucedía, pero el pelirrojo no quiso decir nada y simplemente desvió la mirada, a lo que ellos se molestaron, sobre todo un chico de cabello plateado y ojos violetas.

-Ya tuve suficiente, a Jashin-sama no le gusta los mentirosos.-..Dijo el peliplata ya muy molesto.

-Simplemente no puedo decirles.-..Dijo alejándose de Hidan, nombre del peliplata, el que le insistía una confesión..-los pondrían en peligro si les dijera.-..Con esa frase, fue que cierto rubio comprendió todo, poniéndose serio.

-¿Dónde lo escuchaste, Sasori? No dejaré que te haga nada, hmm.-..Dijo el rubio muy serio y muy frío, algo poco común en él, pero el pelirrojo solo se alejó más de él..-¡Sasori! ¡Esto es importante, ¿no ves que corres peligro al no decir nada?-..El pelirrojo se asustó más al verlo así, arricondándose bajo un árbol asustado, aunque no lo veía realmente, pero podía suponerlo y imaginar cómo estaría ahora..-gomen nasai.-..Se acercó más a él y se arrodilló..-es sólo que no quiero que te vuelva a pasar "eso".-..Dijo suavizando su semblante..-y no sólo yo, que aunque apenas te conozcan, mis amigos no quieren que te pase nada tampoco.-

-Y-Yo...-..Se quedó observándolo, también a los demás y al final accedió contarles, solo porque ya no sentía a nadie sospechoso cerca, claro que a los demás tuvo que contarles el motivo de su ceguera y de por qué estuvo asustado y tenso de hace un rato, a lo que ellos se sorprendieron y se pusieron furiosos.

-Bueno, será mejor que ya no hablemos de eso.-..Dijo un chico azabache de larga cabellera y todos asintieron.

Mientras ellos se divertían, dos personas estaban en un bar que ellos frecuentaban, hablaban sobre el pelirrojo que vieron, como que no era seguro que fuera el mismo chico que le quitaron años atrás, pero el otro dijo que si era, ya que vio sus ojos y estaba seguro que era él.

-Pero si es él, tenemos que avisarle a Orochimaru, sabes como ha estado de irritante y he tenido que dejar que me toque y demás para que sus deseos sean saciados, al menos lo suficiente para poder aguantar en lo que buscábamos a Sasori, lo mismo ha hecho ese niñato de Kabuto.-

-Hai, pero primero nos encargaremos de su hermano, nos pagará con creces lo que nos hizo años atrás.-

-Lo sé, pero antes tenemos que ir con Orochimaru.-..Dijo y el peliazul asintió, para luego pagar la cuenta y se fueron.

Así fue pasando el tiempo y a Sasori le llegó dos cartas, viendo que eran 2 invitaciones de cumpleaños, aunque una era por adelanto, muy por adelanto y eso le dio un poco de gracia, pero las invitaciones y vio que Itachi pronto estaría de cumpleaños y 1 mes después sería el de Sasuke, viendo que por eso había una invitación por adelanto, sonriendo divertido, así era Sasuke, no ha cambiado nada desde que lo conoció, pero era su amigo y así lo quería, así que subió a su habitación para ver que podía regalarle primero a Itachi, ya tendría tiempo para pensar en Sasuke después, total faltaba mucho para Sasuke y para Itachi quedaba poco, así que pensaría primero en el regalo de Itachi, pero no era bueno en eso, así que fue donde su hermano y la novia de esta para preguntarle a ellos sobre el regalo de Itachi.

-Nii-san, ¿puedo pasar?-..Preguntó el pelirrojo desde afuera del cuarto de su hermano.

-Claro, pasa.-..Contestó el mayor desde adentro, viendo como Sasori entraba y cerraba la puerta tras él..-¿qué sucede?-..Le preguntó.

-Es que Itachi me invitó a su cumpleaños y Sasuke para el suyo 1 mes después, pero primero quiero preocuparme de Itachi y no sé que regalarle.-

-Pero Sasori, tú sabes que a él no le importaba si le haces un regalo o no, le basta con que estés presente en su fiesta.-..Le dijo la peliazul, novia del pelirrojo mayor.

-Eso lo sé muy bien, Konan-san, pero aun así.-..Dijo y ambos sonrieron.

-¿Y por qué no le haces un cuadro? Siempre le compras algo y la única vez que le diste algo hecho por ti, fue una marioneta.-

-¡Tienes razón! Arigatou, Konan-san.-..Dijo y salió del cuarto, dirigiéndose al suyo para comenzar a pintar el cuadro que le regalaría a Itachi, ya que sabía que iba a pintar..-solo espero que le guste.-..Dijo mientras buscaba la tela, pintura, atril y pinceles para comenzar el cuadro. Una vez encontró todo, comenzó a pintar el cuadro.

-Nagato, ¿Tsunade-sama ha encontrado el especialista para Sasori?-..Le preguntó cuando el menor se fue.

-La llamé hace poco y me dijo que todavía no lo encontraba, también se disculpó por hacernos esperar tanto, pero que seguiría buscando.-

-Espero que lo encuentre pronto, ansío tanto que Sasori pueda ver todo de nuevo.-

-Yo también, pero tengo que encontrar quien lo cuide fuera de casa, esos tipos escaparon de prisión.-..La peliazul lo miró preocupada y aterrada.

-Dime que es uno de tus malos chistes.-..Dijo mirándolo preocupada.

-Hablo en serio, esos tipos escaparon de prisión y seguro buscaran vengarse de mí, para luego llevarse a Sasori, pero yo no voy a permitir que se lo lleven.-..Konan asintió un poco más tranquila.

Y así fue pasando los días, todo ese tiempo Sasori estuvo ocupado con su cuadro, pero finalmente lo terminó 1 día antes de la fiesta, así que fue a ver que se podría para mañana, pero escucha la puerta y dio el pase, viendo que era su hermana. Bueno, cuñada, pero vendría a ser su hermana por ser la novia de su hermano, así le decía hermana cuando estaba solo, pero le decía "Konan-san" cuando ella estaba presente, pensando que le incomodaría o algo si le decía "nee-san".

-¿Quieres que te ayude a ver qué puedes ponerte mañana?-..El pelirrojo asintió y ella se acercó al armario, viendo que ropa tenía su pequeño yerno.

-Etto... ¿te puedo decir nee-san?-..La peliazul lo miró sorprendida..-si no quieres, entonces no.-..Dijo desviando la mirada y la mayor sonrió con ternura.

-Claro que puedes decirme así, total te veo como mi pequeño hermanito.-..Dijo revolviendo sus cabellos y el menor sonrió contento, ya que vio que a ella no le molestaría ni nada parecido que le dijera así..-bueno, mejor bajamos a cenar.-

-Hai.-..Dijo con una sonrisa y luego de ver que usaría mañana en la fiesta de Itachi, bajaron los dos juntos.

Luego de la cena, Sasori les deseó las buenas noches y regresó a su cuarto, colocándose su pijama luego de asearse, aunque le preocupaba aquellos pasos, estaba seguro que eran ellos, aquellos malditos que lo dejaron ciego, que si no fuera por la doctora Tsunade, jamás hubiera vuelto volver a caminar o hacer cosas él solo al no poder usar sus manos, pero gracias a Kami-sama que no pasó nada de eso, sino que fue como cualquier chico normal, a excepción de sus ojos, pero era lo de menos, lo importante que estaba bien y una vida feliz, tenía un excelente hermano mayor, ahora una hermana mayor, también había encontrado a Deidara, la persona que más ansiaba ver de nuevo, desde que era niño, pero sabía que buscarlo sería perder parte de su vida, así que esperó a encontrarlo de nuevo por accidente y así pasó, pero estaba muy feliz. Con ese pensamiento, finalmente se quedó dormido y con una hermosa sonrisa.

Al día siguiente, el pelirrojo se levantó, viendo el cuadro que terminó el día anterior, pero al tocarlo, vio que todavía estaba fresco todavía en algunas partes, pero se la ingeniaría para envolverlo cuando llegara el momento, así que por ahora se aseó y se vistió con cualquier ropa, ya que aún no era hora de ir a la fiesta, aún faltaba para eso, así que simplemente bajó y se encontró con sus hermanos, quien le sirvieron su desayuno cuando lo vieron y se sentó a desayunar, aunque no comía mucho, ya que le seguía preocupando aquellos tipos de la playa, a lo ambos mayores se miraron entre ellos extrañados, ya que conocían muy bien a Sasori para saber que algo le pasaba, así que Nagato se atrevió a preguntarle.

-¿Qué te sucede, Saso-chan?-..El menor lo miró mal, ya que sabía muy bien que a él no le gustaba que le dijeran así..-solo contesta a mi pregunta.-..Sasori suspira, no tenía de otra, además que él y su novia lo han cuidado muy bien desde que era pequeño.

-Eso tipos volvieron a aparecer, los vi en la playa. Bueno, no los vi realmente, ya que estaba asustado, pero escuché sus pasos, jamás podré olvidar su manera de caminar aunque no hablen.-..Le contó, además sabía que le entenderían, porque ellos sabían perfectamente a quienes se refería.

-Ya me lo temía. Por eso quiero que vivas con alguno de tus amigos o algún amigo tuyo del extranjero, así estarías mejor que aquí, así ellos no te harían nada.-

-Sé que tienes razón, pero no quiero irme lejos yo solo, quiero quedarme con ustedes.-

-Lo sé, pero no puedes, ya que puede que quieran algo conmigo y pueden usarte como rehén.-..El menor bajó la mirada, su hermano tenía razón, ellos eran capaces de cualquier cosa..-así que luego del cumpleaños de Itachi te vayas con alguno de tus amigos del extranjero y regreses para el cumpleaños de Sasuke, luego de eso te regresas al extranjero hasta nuevo aviso.-..Sasori asintió resignado, no tenía de otra, además que tenía razón.

-Iré a ver cómo puedo envolver el regalo de Itachi.-..Dijo y se levantó luego de terminar su desayuno, regresando a su habitación.

-¿Estás seguro de esto, Nagato?-..Le preguntó la peliazul mirándolo.

-Hai, es lo mejor para él.-..Dijo soltando un suspiro y Konan asintió.

Mientras tanto, los Uchiha preparaban todo para la fiesta de su hijo mayor, cuando oyen el timbre y Sasuke fue a abrir, viendo que era su tío Madara, a quien abrazó muy contento, además que solo con su familia mostraba esas facetas, con sus amigos era otra persona. Por otra parte, Orochimaru desde que se enteró que encontraron a Sasori, estuvo pensando de cómo secuestrar a Sasori luego de encargarse del mayorcito que lo cuidaba, relamiéndose los labios, ya saboreando ese cuerpecito tan delicioso que tenía Sasori.

-Pronto volveremos a estar juntos, mi gatito.-..Dijo con una sonrisa lasciva.

Las horas fueron pasando y finalmente llegó el momento de ir a la casa Uchiha, así que Sasori se preparó con la ropa que tenía ya preparada para esta ocasión, tomó el cuadro cuando estuvo listo y salió, despidiéndose de sus hermano en la puerta, quien los despedía con la mano mientras se alejaba, hasta que no pudieron verlo, también notaron que de alguna forma escondió sus orejas y cola de gato, era lo mejor, ya que no se sabía si toda la gente que fuera a la fiesta sería tolerante al ver a alguien diferente a ellos.

Cuando el pelirrojo llegó a la casa Uchiha, tocó el timbre y le abrió un hombre un hombre alto, con el cabello medio color negro y con un ojo tapado, a igual que Deidara, quien se quedó observando al pelirrojo y este se ponía nervio, ya que ese hombre lo estaba observando mucho, en especial sus ojos, ya que eso sentía que observaba más.

-Tío, no lo observes así, que lo asustas. Bienvenido, Sasori, me alegra que hayas podido venir.-..Dijo dejándolo pasar y este entró.

-No podía perderme la fiesta de mi mejor amigo.-..Dijo con una sonrisa, para luego entregarle el regalo..-espero que te guste. Por cierto, ¿quién era ese hombre que me observaba tanto?-

-Aún me sigo preguntando cómo es que distingues a la gente con tu condición. Y es mi tío, se llama Madara, es un médico especialista en la vista, le ha devuelto la vista incluso a aquellos que nacen ciegos.-..El pelirrojo se sorprendió a escuchar eso, eso quería decir que tenía esperanzas de recuperar su vista de nuevo, pero se sentiría extraño, ya que tanto tiempo de estar ciego, no sabía cómo le afectaría ahora o si se llegaría a acostumbrar de nuevo.

Continuará...