Recompensa

Después de ser huérfano, perseguido por Voldemort, maltratado por sus tíos y odiado por él que ahora era su pareja; Harry se consideraba ateo, y si no a alguien ahí arriba no le caía demasiado bien.

Entonces... por que se encontraba rezando a todos los dioses que pudiesen oírle?

Por que estaba teniendo una comida familiar con sus suegros y su pareja, no sabía que le asustaba más si Lucius Malfoy fulminándole con la mirada o Narcisa Malfoy vigilando cada uno de sus modales en la mesa...

Dios mío debía de querer mucho a Draco, en que estaba pensando cuando aceptó la reunión suicida?

Ah... m... ejem... si ya se acordaba, cuando aceptó no tenía en unas ejem... capacidades mentales completas... mm... bueno Draco Malfoy desnudo y en una cama no es una buena combinación para mantener a nadie cuerdo, y más que suficiente para acabar con la cordura de Harry Potter.

Dios, Alá, Yahvé, Elohim, Merlín ¡quien sea que le escuche!

- Y dime Harry, quieres mucho a mi hijo no?- inquirió la Sra. Malfoy

- S... Si S...Sra. Malfoy – definitivamente Draco le debía una enorme y gran recompensa.

Deseaba que se le tragase la tierra, menos mal que tenía totalmente claro que amaba a Draco y por ello, esto era necesario, por que si no ya habría salido corriendo.

- De todas formas, lo importante es que le satisfaga sexualmente...- señalo maliciosamente el Sr.Malfoy

- ¡Padre!- exclamó Draco sonrojado

Decididamente una gran recompensa, una GRAN, GRAN RECOMPENSA.

Y suspiro hondo antes de enfrentarse a su futura familia, aquello iba a ser duro...