The Dead Person´s Revenge


D. Gray Man ©Katsura Hoshino

Bueno esta historia la tenia pendiente y estaba en una de las libretas que escribí hace un par de años, saben, es extraño cuando se escribe es como si las palabras fluyeran desde lo mas profundo de nuestros corazones.

Por aquel entonces, como siempre lo hace Dios inspira a desahogarnos de nuestros problemas al hablarle.

Y, aunque para muchos de los que me conocen parezca intrépida soy bastante tímida pero aquí es fácil enlazar lo que pienso sin temor a que me juzguen o me intimiden simplemente me siento valiente en las hojas y letras que escribo.

Dios es un amor, bastante grande que no se acaba aunque veamos el mundo colapsar a nuestro alrededor confiemos en el hasta el final.

Maranatha…

Capitulo 2: Indar (2)

Aun el cabello castaño estaba en su lugar, era cauteloso con aquello aunque estaba mas relajado que por los poblados de Cumberland. Chicos con habilidades parecidas a las suyas era algo relajante porque no estaría mas cohibido y ver la extraña apariencia del pelirrojo era impresionante parecía la figura de un humano un poco más pálido de lo normal.

Desprendía una esencia peligrosa, algo que Allen había detectado solo al ver a Cross Marian y ahora pudo ver como unos extraños escarabajos con algunas letras incrustadas en sus corazas estaban en algunos puntos de las derruidas paredes.

Un color azul pálido era lo que podía ver y extrañamente las letras en los escarabajos parecían tener sentido al leerlas de cierta forma.

"On…abata…Masarakato…" las palabras resonaban en su mente, y por un instante le pareció haber visto eso. Sacudió su cabeza, aun confuso continúo mirando al pelirrojo que dio un paso adelante y pronto la niebla se disperso dejando ver mejor el lugar a sus ojos.

No sabía porque le había ayudado, pero, todo tenía un motivo y este no era diferente de otros. Camino cauteloso tras el, llegaron a una reja del lado izquierdo que se dejo entrever al dispersarse la niebla quitando la supuesta pared caída dejando un elegante enrejado de trazos circulares y en medio el símbolo de la Academia una "Rosa Blanca"

El pelirrojo había extendido un Carnet con código de barras, entonces, pudo ver como una chica de cabello negro al parecer china atendía la entrada con un registro digital apoyado en su brazo, le lanzo una sonrisa que ella recibió con agrado y un suave sonrojo en sus mejillas.

–Hola Lavi–comento ella sonriente mientras con el índice parecía aprobar la entrada del pelirrojo y las rejas dejaban paso para entrar–Bienvenido de nuevo, ¿Cómo te fue en las vacaciones de fin de año?

–Hola Lenalee, fueron muy buenas. Además el viejo, me dejo estar un poco en el sol–sonrío mientras levantaba una manga de su oscura chaqueta y dejaba ver unas ampollas junto a una piel blanca–aunque solo me quedaron estas de recuerdo, ya se que me dirás "Te las mereces" pero, quería comprobar cuan cálido era el sol.

Ella soltó una suave carcajada, Allen sintió avergonzarse y desvió la mirada. La chica era hermosa, no podía decirse que no y bueno si tenia la oportunidad de conocer chicas seria agradable…sacudió la cabeza, al pensar eso.

–Por cierto…–continuo Lavi con un tono pensativo llevándose un dedo al mentón y miro hacia arriba– ¿Y, El antiguo guardián?

–Bueno…hubo varios incidentes…tuvimos que cambiarlo por un tiempo–comento ella sonriente.

Lavi continúo de largo, el chico nuevo debía aprender a saber que la Academia no solo tenía registros de su nombre sino también de alguno que otro dato sobre su historia.

Después de todo la esencia de su raza era un enigma…

Allen se acerco hasta la chica, era un poco alta gracias a las botas que usaba, sus dos coletas y sus ojos negros con un extraño tono violáceo cuando brillaban y luego regresaban a un negro sombrío. Vestía el uniforme de rigor de la escuela, pero, usaba el símbolo de la rosa roja en su pecho y una chaqueta negra sobre una camisa negra un par de líneas blancas en su antebrazo y un lazo rojo, la falda de pliegues negros junto a las medias negras con rayas rojas que usaba le quedaban como un guante al cuerpo.

–Hola, mi nombre es…–parecía no mirarlo y mas pendiente de su registro digital para luego levantar el rostro con una sonrisa.

–Allen Walker, lo se–comento ella mientras parecía dar clic a su registro táctil y extendía una caja pequeña hacia el–Te estábamos esperando, mucho gusto mi nombre es Lenalee Lee eres bienvenido a la Academia Dark Order.

Mientras ella extendía su mano para saludarlo, pensó en que era reconfortante encontrar a alguien como el en este mundo tan siniestro con las diferencias.

Alguien paso a su lado de forma brusca, golpeando su hombro con un empujón. Se volvió para encontrarse con un malhumorado hombre de cabello negro azulado y alto mas alto que el, sus cejas enarcadas negras lo miraba con desprecio, hizo una mueca continuando adelante.

–No estorbes, estúpido–refunfuño para luego sentir que lo jalaban en ese instante Allen se volvió a ver a la señorita Lenalee con sus ojos centrados en el, con una mueca el hombre se soltó para volverse– ¿Qué quieres?

–Esa no es la manera de tratar a los nuevos estudiantes, Kanda–replico ella con los ojos y con las mejillas hinchadas algo que pareció incomodar al pelinegro–debes disculparte con Allen Walker.

Chasqueo la lengua.

–Sabes que no lo hare y menos, con este raro brote de habas–espeto y se volvió para desaparecer en el pasillo para dirigirse a algún sitio.

Ella sonrío disculpándose por la actitud de aquel maleducado, llamado Kanda.

Por lo menos solo lo llamo brote de habas.

–Allí tienes el manual de la Academia, es importante que lo leas lo mas pronto posible–comento ella y señalando su pecho donde aun no tenia el uniforme continuo–Además no debes mostrarle a nadie tu forma original, esta prohibido a menos que sea una emergencia en tal caso hay procedimientos.

El asintió pensando en su cabello blanco, para luego revivir en su mente el cabello rojizo de Lavi con el parche en su ojo.

Tampoco seria un lengua larga sobre lo de Lavi, lo utilizaría en algún momento y dirigiéndose a donde Lenalee le había señalado. Después de todo había una aglomeración dirigiéndose hacia aquellas puertas dobles aunque los pasillos parecían arcos para dejar paso a otros caminos rumbo al lugar que le tocare, esta Academia era grande a pesar de estar entre las brumas de niebla que ahora parecían dispersas.

Miro la caja, y abriéndola a un lado del camino encontró un dispositivo digital: Una Tablet con el símbolo de la academia incrustado en su recubrimiento. Era de color oscuro y la rosa blanca de color plata, la encendió aunque no saliera mucho de su casa la tecnología era un recurso que debía conocer no importando sus reticencias.

Apareció la pantalla de color blanco y mientras cargaba aparecía un cráneo con una corona sonriendo mientras cargaba el programa en la pantalla.

"Que humor negro tienen, ¿eh?" pensó mientras luego aparecía la marca del fabricante, luego cargaba el sistema y extrañamente le parecía familiar porque incluso a pesar de los nuevos software este tenia un símbolo extraño, las mismas letras que había visto en la entrada aparecían en la pantalla…¿Porque? Se pregunto.

Era una secuencia conocida, por que incluso cuando esta se extendió en 3D delante de sus ojos con un color azulado, después de un extraño scanner de la cámara a su ojo izquierdo.

Apareció un mensaje en la pantalla, dio clic para ver que era un mensaje de bienvenida y le ordenaban dirigirse al auditorio donde se reuniría con el resto de chicos de primer año. Suspiro, guardo el aparato electrónico para dirigirse nuevamente a aquellas puertas dobles delante de el.

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El camino que se mostraba ante ellos, dejaba ver un enorme edificio con unas cuantas escaleras para entrar. Su color caoba destacaba entre los arboles sin hojas alrededor, muchos estudiantes iban en camino y alguno que otro soltaban un ahogado asombro porque al parecer habían pasado un portal donde se encontraba la verdadera academia.

Allen observo como el enorme auditorio tenia la fachada de un Antiguo teatro del siglo XIX, era una estructura exquisita con sus debidos palcos y mas arriba en el segundo piso se encontraban los chicos antiguos de la Academia que los observaban con sus miradas agudas como las de cualquier ave de rapiña esperando sus próximas presas.

Las cortinas rojas con el emblema de la organización ondeaban en las paredes, las tenues iluminaciones de las lámparas daban un ambiente sombrío. Haciéndole recordar las historias de cuando la gente tenia velas y los candelabros sobre ellos iluminándolos eran una imagen de finales del Siglo antepasado.

–Uno, dos, tres, ¡Probando!…¡Bien!¡Bienvenidos!–se escucho la estridente voz a través de los altavoces localizados alrededor del gran teatro, para ver al hombre de pie vestido con un traje gris y un corbatín blanco con un broche negro. Sus lentes brillaban por la luz de los reflectores ocultando brevemente sus ojos negros, su rostro anguloso junto al emblema de la academia sobre su pecho–Soy Komui Lee su profesor de Ciencias. También soy parte del centro Medico de la Academia…

Se escucho un gemido ahogado por todo el salón, Allen palideció al disgustarle solo la mención de un miembro de un hospital. Había tenido malas experiencias con ellos, después de todo su maestro era quien le proporcionaba la atención medica cuando estaba lastimado.

Miro arriba para encontrarse con un Sonriente Lavi saludando y con un gesto saludo devolviendo la sonrisa.

"Por lo menos no tendremos problemas, ¿eh?" pensó volviendo la vista al frente. El hombre de al parecer ascendencia china e indiscutiblemente familiar de Lenalee continuo con las presentaciones de los maestros que pronto conocerían, en sus primeras clases.

Una mujer rubia con un peinado elegante y vestido de traje Channel gris, en su hombro llevaba un mono blanco de rostro negro con unos tacones altos. Las luces reflejaron la cicatriz sobre su nariz, mientras firme colocaba una mano en sus caderas y muchos suspiros de admiración se hicieron audibles desde el segundo piso.

–Soy Claud Nine, Maestra de Calculo En todos sus niveles–comento ella mientras los miraba en sus ojos verde azulados que brillaban con una malicia latente–Los hare ver cuantos son dignos de estar aquí, sufrirán hasta que sientan ganas de morir.

– ¡Excelente presentación, Claud-sama!–exclamo Komui mientras ella tomaba su asiento y cruzaba sus piernas con medias a lo que los de segundo y tercer año en el segundo piso soltaron una exclamación de júbilo.

–Los tienes comiendo de tu mano, ¿Eh?–comento en voz baja el hombre sentado a su lado en las sombras y ella soltó un bufido. Observaron como el científico continuaba con su absurda presentación a cada uno de los Maestros más antiguos de la Academia.

El olor del miedo estimulo a Sokáro Winters al ver los ojos de los chicos de primer año, el dulce anciano era uno de los mas antiguos, pero, era demasiado blando para estar en la Academia su cabello totalmente blanco y de ojos amables.

–Bienvenidos, jóvenes estudiantes–comento la voz tranquilizadora del anciano vestido con una túnica negra de bordes dorados, y una cinta sobre su frente–Mi nombre es Kevin Jeegar, su maestro de Manualidades y Repostería. Espero su cooperación y empeño en ello.

Sonrío, alejándose del estrado y sintiendo los ojos llenos de molestia de Winters sobre el.

Sabia que el moreno siempre se llenaba de alegría al usar a los nuevos estudiantes con el miedo en el aire, levantándose Sokáro se peino hacia atrás el cabello negro y miro de reojo con malicia para luego mirar a los alumnos con el desprecio en sus ojos.

Medio auditorio se intimido al verle.

–Soy Winters Sokáro, Maestro de áreas deportivas y si veo que me estorban considérense un cadáver.

Komui sonrío, pero, era inevitable las miradas atemorizadas de los estudiantes nuevos. Los ojos brillantes de Sokáro desde las sombras del escenario intimidaron a muchos novatos, un hombre de cabellos castaños enmarañados suspiro.

Ahora debía arreglar el asunto de Sokáro, acomodando sus lentes para dejar ver su mirada cálida y tranquila sobre los alumnos. Quienes parecían sentir mas calma de lo que se esperaba y vestía un traje blanco de forma un poco despreocupado sus brazos descubiertos, pues, sus mangas estaban alzadas hasta los codos.

–Soy Froi Tiedoll–hizo una pausa, mientras su rostro pálido junto al bigote en su rostro. Sus lentes ocultaban unos ojos enigmáticos con un aura mas peligrosa, pero, que bajo en esa esencia de tranquilidad daba confianza a quienes caían como incautos. –Soy maestro de Dibujo Técnico y Artístico. Y, eso es todo lo que puedo decir…Ah esmérense.

Se despidió con su sonrisa tranquilizante, y regreso a su asiento con sus ojos marrones pálidos que parecían brillar tras los lentes que brillaban gracias a la luz del reflector.

Allí después de un tenso silencio, los pasos firmes en las sombras de un hombre alto se hicieron escuchar en el salón. Entonces se avisto el cabello rojo en una coleta, el humo de un cigarrillo un mentón duro con una leve barba recortada y unos ojos caobas miraban al resto de jóvenes. Los suaves lentes en su nariz eran sutiles, y su elegante postura turbaba a las chicas que se sentían atraídas por el hombre de buen porte.

Allen había quedado asombrado ante semejante despliegue de indiferencia y luego sus ojos parpadeo un par de veces. No podía creer, que el miserable de su tutor que le había abandonado estuviera allí sin el menor atisbo de preocupación.

–Mi nombre es Cross Marian, Maestro de Las Artes defensivas y la Ciencia Desconocida–sonrió y con una inclinación de cabeza solo pudo ver como el grupo de primer año parecía mas incomodo que nunca al ver tal despliegue de serenidad e intimidación.

"Tiempo sin vernos maestro, mas de tres meses desde entonces" pensó el castaño mientras este se volvía a su asiento, sin ningún brillo en sus ojos oculto en las sombras donde estaban los otros maestros.

El chino científico, continúo explicando sobre la estadía en la Academia. Era de esperar las advertencias, luego su expresión había cambiado rápidamente.

–Ahora, entiendan esto–comento con voz llena de convicción mientras sus ojos se tornaban de determinación–Ustedes no solo están para relacionarse con los humanos, hay algunos como nosotros que jamás estarían de acuerdo y deseamos darles la elección de luchar a nuestro lado, ser la fuerza que derrote a nuestro más temido enemigo el Conde del Milenio.

Se hizo un tenso silencio al escuchar el nombre del más temido de los mitos y leyendas, entonces Komui lee aquel elocuente personaje llegaría a dejar en la raíz de los corazones de aquellos chicos ingenuos su convicción.

–No podemos dejar que nos vuelva a sumirnos en el miedo–espeto con voz fuerte y apretando un puño en su corazón los miro a todos–después de todo es nuestra elección luchar con los humanos o no, no es de el manipularnos a ellos y tampoco a nosotros. Somos Libres de escoger, por ello, Necesitamos su fuerza para luchar ¿Lo harán?

Las voces en el salón junto al grito de aprobación y determinación de los estudiantes se hicieron resonar. Allen los miro con una indiferencia al ver aquellos ingenuos llevados por las palabras de alguien cuya convicción no era tan realista, era fácil hacer que muchos se dejaran arrastrar por la resolución de algunos.

"Las palabras son sutiles lanzas que dejan cicatrices y raíces, los golpes son pasajeros que simplemente van y vienen" había comentado su maestro una vez en uno de aquellos días lejanos.

Una joven figura observo desde uno de los palcos al adolescente en primera fila, donde ella disfrutaba enloqueciendo a estos "mortales" y parecía que este seria el adecuado para sus artimañas. Después de todo ya la había atropellado, cuando iba de camino a la Academia y no había retrocedido como algunos otros lo habían hecho al encontrársela.

Komui continúo más o menos cerca de media hora, presentando luego a su intocable hermana al estrado. Los halagos y melosidades de los chicos se vieron apagados con las amenazas del maestro; al ver que Lenalee tomaba el mando, Allen sonrió para solo ver como ella tomaba el micrófono en sus labios suaves:

–Para que conozcan la academia daremos un Tour con algunos alumnos de segundo y tercer año–comento mientras miraba a los alumnos embelesados–, deben esperar en las correspondientes entradas del salón donde los estará esperando un guia.

– ¡Bien!–exclamo Komui reponiéndose del golpe de Lenalee, miro hacia arriba para señalar algunos candidatos a Guia de los chicos de primer año– ¡Tú, Tú y Tu…ahora mismo! ¡Ayuden a Lenalee! ¡Ahora sigan las instrucciones de los guia y Bienvenidos!

Cuando se dispuso a levantarse, algunos chicos de primer año junto a las chicas parecían disputarse con quien irse y en ese tumulto de estudiantes Allen se vio arrastrado con ellos para terminar en el suelo junto al grupo del guia menos esperado: Lavi Bookman.

– ¡Hi!–comento levantando su mano enguantada, y una sonrisa agradable que hizo soltar a mas de una un suspiro–A todos bienvenidos, por cierto mi nombres es Lavi Bookman soy de segundo año. Por cierto me gusta la comida oriental aunque cabe decir que no soy de allá, mas bien soy al parecer descendiente de las tierras del norte. Creo que mi cabello lo dice todo ¿eh?

Algunas chicas sonrieron, mientras caminaban tras Lavi que parecía apreciar a las jóvenes que parecieron interesadas en el. Aunque escondía su distante mirada de los demás, ocultando todo lo que pensaba y suspirando en su apretujado puesto entre las chicas tropezó para sentir que caería contra el suelo como un tonto.

Una mano lo agarro con fuerza para detener su caída jalándolo hacia atrás, aunque trato de no tropezar con nadie, para golpear el pequeño cuerpo de una joven de cabello azul.

Aquel extraño color de cabello negro con tendencias azuladas, como si tendiera al violeta peinado con una cinta de un color violeta sobre el cabello cortó. Sus ojos azul violáceo fueron los que le llamaron más la atención, desde el suelo por alguna extraña razón era como si la conociera de mucho tiempo antes…

– ¡Ouch!–había caído, aunque ella torció brevemente su cabeza como si fuera un objeto curioso–Lo-Lo siento, no quería golpearte…

Una sonrisa se avisto en su rostro, el se ruborizo y al ver la mano de ella extendida hacia él haciendo que su rostro estuviera tan rojo como un tomate. Aceptándola se levanto sin darse cuenta, que el resto de los estudiantes se habían alejado lo suficiente para quedar solos.

– ¿Estas bien?–pregunto ella con sus ojos fijos en el, y aquella sonrisa divertida.

Por un instante, una imagen había aparecido en su mente distorsionando su visión sacudiendo su cabeza y parpadeando muy fuerte se sacudió un poco. Algo carmesí apareció en su mente junto a un cuerpo destrozado, y tragando en seco sintió un extraño dolor en el pecho.

"Eso era… ¿Sangre?" pensó confuso y el aturdimiento lo hizo desaparecer al concentrarse en aquella sensación de ansiedad. La joven lo miro con picardía, luego se volvió dándole la espalda en dirección opuesta al guia, confuso Allen observo que estaba solo y mirando de un lado a otro la siguió.

– ¡Espera!–exclamo ella con grandes zancadas y esta se volvió bruscamente quedando su rostro tan cerca del suyo– ¡Disculpa! Esto… ¿Puedes decirme el camino?

Ella soltó una sonrisita.

–Eres demasiado olvidadizo–sonrío y acerco una mano suya a su mejilla, Allen sintió que sus mejillas subían de temperatura. Aunque fuese no fuese un monje, podía decirse, que era un inexperto en eso de coquetear con el sexo opuesto.

Paralizado, pudo sentir la respiración de ella en su oído haciendo que un escalofrió recorriera su espina dorsal.

–Debes saber que estar por allí es peligroso, pero, por ahora estas a salvo–comento ella y lamio su mejilla, algo que lo impacto aun mas porque rozo la cicatriz bajo la fachada de su rostro perfecto y aunque no podían verla, el podía sentirla ahora ella al parecer también–hablaremos pronto, Allen.

Se alejo trastabillando, uno, dos o tres pasos y el pudo moverse ella era de temer aunque extrañamente esa chica la había visto antes. Una neblina apareció repentinamente después la silueta de ella se desvaneció, a través de la niebla.

El se llevo la mano a la mejilla izquierda, aun ahora pensando que aquella cicatriz causaría repugnancia y esta chica extraña la había tocado, un suave sonrojo apareció en su rostro se volvió al escuchar unos pasos cerca de el.

"La he visto antes, estoy seguro" pensó para pensar en que momento de su vida la había encontrado. La silueta Parecía un joven que se detuvo, y volviendo nuevamente para ver por donde ella se había ido paro, para escuchar la voz familiar de Lavi.

– ¡¿Allen?!–exclamo desesperado irrumpiendo sus pensamientos, Allen se dirigió hacia el sonido de la voz de Lavi. Aunque no pudo ver que detrás unos metros en medio de las brumas de niebla, unos ojos azul violáceos brillaron en un color dorado junto a una sonrisa llena de malicia al ver como aquel chico se alejaba con el pelirrojo–¡¿Dónde estas?!

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– ¡Aquí, Lavi!–grito el castaño, pudo ver al pelirrojo que se acercaba en medio de la niebla. Sus ojos de color esmeralda que brillaba tratando de ver en la bruma, era una luz tenue que el podía ver claramente.

–Allen, ¿Cómo te apartaste del Grupo?–comento Lavi con su uniforme negro con dos líneas rojas en su antebrazo, todavía con la cinta esmeralda con bordados de extraños grabados sosteniendo su cabello.

–Lo siento, Lavi–cabizbajo al pensar que era malo con las direcciones en lugares tan extensos y apretó los labios–…Trate de seguirte, tropecé y cuando quise reaccionar estuve solo, busque al grupo y bueno…Aquí estoy.

Se llevo una mano rascando su cabeza, incomodo mientras sonreía. Lavi suspiro, observando al castaño que confuso por la extraña niebla no sabia por donde ir. Lavi lo insto a seguirlo con una señal, mientras pasaban por los caminos de gravilla en dirección a un enorme edificio que parecía una mansión, sin saber de más o menos cuantos pisos gracias a la niebla.

–Este es el dormitorio, tu maleta esta en la habitación–comento Lavi mientras abría la puerta del lugar de par en par subiendo las escalinatas, que se dirigían a las habitaciones de primer año y mas allá de este edificio estaban los otros dormitorios. –Al parecer alguien la trajo desde tu casa, no lo se.

–Oh, bueno…–respondió pensando en su maestro e hizo una mueca sabiendo que Cross había entrado en su casa nuevamente sin permiso– ¿Por lo menos mi auto esta bien?

–Pues, si–se encogió de hombros señalando en otra dirección y extendió una tarjeta junto a un microchip –La Academia los resguardo en su parqueadero privado, además, con esta puedes abrir tu habitación sin reconocimiento tuyo así que…Buenas noches.

–Gracias, Lavi–respondió apretando en su mano la tarjeta con llaves y el microchip–Igualmente, que descanses.

El viento frío disperso un poco la niebla, acariciando su cabello castaño mientras Lavi se volvía dando la espalda para irse a su dormitorio.

– ¡Toque de queda a partir de las seis!–exclamo desde lejos mientras saludaba con una mano. Su silueta poco a poco desaparecía en la niebla, Allen saludo y entrando a su habitación donde estaba una cama a mano izquierda con ventanas polarizadas y reforzadas en grosor.

Una mesa con una lámpara, más allá tenia un cuarto de baño completo, parecía un apartamento amoblado moderno de color grises y blancos.

Dejo caer el morral sobre la cama, miro bajo la cama para encontrarse con la maleta de color caoba que usaba para viajar. La tomo de la agarradera y jalando la saco para colocarla sobre la cama, girando los números sobre el seguro con la contraseña y salió disparado una bola dorada que pronto desplegó sus alas, meneando su cola en el aire.

Allen sonrío, al ver al Golem dorado. Una criatura bastante extraña, pero, era su mascota sin mas ni menos.

"Así que me seguiste, ¿eh, Tim?" pensó Allen mientras el pequeño Golem sonreía dejando ver sus pequeños dientecitos blancos. Se poso sobre su hombro y con un suspiro miro a un lado para ver que había una ranura, arqueo una ceja.

"Lo mas probable es que sea el closet" pensó mientras se acercaba y deslizaba la puerta corrediza, era sin ninguna duda el closet. Se volvió a la cama para sacar la ropa doblada para acomodarla una a una en ese pequeño espacio y encontrarse en un gancho el uniforme de la escuela.

Aparto la gabardina con capucha y la colgó en el closet, se quito los zapatos dejando ver la palidez de su piel al apartar las medias grises de lana que cubrían sus pies.

Terminando se dejo caer sobre la cama, ahora solo todo lo que sucedió aquel día por extraño que parezca se acumulo sobre el. El accidente, la chica, el cadáver andante, la academia, Lavi, el discurso, su maestro, entonces todo encajo… ¡El cadáver era la misma chica! En verdad todo eso era absurdo aun así, había sucedido y le había sucedido aunque pareciera mas una historia de terror a el.

Se irguió sobre la cama y se llevo las manos a la cabeza, debía estar volviéndose loco porque en verdad ni siquiera ellos con sus habilidades no podían resistir que los mataran. Debía descansar, mañana seria un día muy largo ya que comenzaban las clases y era cansado pensar en cosas que no tenían sentido alguno.

Suspiro.

"Debe ser solo mi imaginación, después de todo no pude ver que tipo de habilidades tenia…podría ser, no… no puede… ¿humana?" pensó aturdido y dejándose caer otra vez sobre el colchón se llevo un brazo a los ojos tratando de dejar de lado aquello.

Después de todo, su maestro era un profesor de la academia de por si solo eso era una mala señal para perder la cabeza con una chica.

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La luna que se reflejaba sobre el oscuro cielo se veía con una desagradable sonrisa gracias a las brumas de las nubes de lluvia, un joven albino caminaba en un atajo del camino a través del campo abierto con hierba alta se acerco a ver la colina que se alzaba mas allá en la que se destacaba un solo árbol.

Sin hojas, viejo y en la base de sus raíces una tumba se esculpía con el nombre de un hombre cuya vida se había apagado mucho tiempo atrás. El albino se acerco y leyó el nombre de quien apreciaba:

"Mana Walker, Amado hermano y padre, que en paz descanse."

De cuclillas toco la tumba con la mano izquierda, una que sentía solo pensar en que era la culpable de su muerte. Apretó el puño, las lágrimas que corrían a través de sus mejillas y el dolor en su pecho era indicio de su íntimo encuentro solitario.

Entonces los pasos, detrás suyo lo hicieron volverse para encontrarse con una hermosa joven de ojos azules oscuros de tez clara y un vestido extrañamente rosado pero parecido al que llevaba en el uniforme a excepción de los múltiples pliegues, los zapatos con plataforma de color negro junto al despeinado cabello.

Era una combinación de la chica que había visto con el cabello peinado y el cadáver despeinado que había atropellado.

En verdad sus sueños hacían alguna veces extrañas conclusiones.

¿Era un buen padre?–pregunto ella con su voz dulce mientras sus pestañas negras ocultaban cualquier indicio de dolor, pero, lo sentía no cabía duda.

–Si así es…–contesto, si fuera un sueño la esencia tan distinta de ella no seria demasiado real y detallada, tenia una sombrilla en una de sus manos–Así que…¿en verdad eres tu la chica de esta tarde?

Una suave sonrisa apareció en sus labios, un suave viento movió su cabello y el lazo violeta sobre su vestido rosado.

¿Quién sabe?–comento encogiéndose de hombros mientras sus ojos entrecerrados se fijaban en el–Pero, tengo la fortuna de ver tu forma real ¿eh?

Hizo una pausa mientras se inclinaba hacia adelante para poner una mano en la tumba, y en un momento había agarrado su muñeca para evitar que le tocara.

Eres más simpático, así –comento ella y aparto su mano volviendo a erguirse, para revolver en sus bolsillos para sacar un dulce que le extendió. El se levanto y recibió el dulce, ella sonrío para caminar hacia una banca que no había estado allí poco antes. –Es mejor sentarnos, antes de responder tus preguntas ¿No crees?

–Bien–acepto mientras se acercaba a ella y veía como con unas palmaditas sobre la banca le instaba a sentarse a su lado–Aunque esto solamente sea un sueño.

Ella sonrío, mientras el se acomodaba a su lado.

Un chico bastante interesante, de por si cualquier humano después de ver un "Zombie" como le llamaban a los muertos vivientes en las películas, corrían despavoridos y ahora este que no era humano, tampoco lo hacia algo que no era muy común.

Sabes Allen–comenzó ella mirando al cielo rojizo encima de ellos–Tu cicatriz es muy bonita, al igual que el color de tu cabello.

–Supongo–respondió sabiendo que los halagos eran distracciones y que no debía dejarse engañar aunque sonara muy sincera–gracias, pero, desearía saber…

¿Qué soy?–interrumpió ella sabiendo que el albino se sorprendería si lo supiera, después de todo la Academia albergaba a muchos descendientes de los primeros inmortales. Por supuesto, que ahora sus habilidades eran heredadas y de forma extraña ya que aunque fuesen jóvenes debían aprender a obtener la inmortalidad–No te preocupes, lo sabrás pronto…muy pronto…

El sueño comenzó a cambiar en una espiral de colores rojizos negros y la luna en el cielo se comenzó a distorsionar entonces sintió el vacío sobre sus pies, sus latidos se desbocaron rápidamente y extendió su mano para atraparla…deseaba alcanzarla rápido antes de que no contestara a sus preguntas.

– ¡Espera!–exclamo mientras las últimas palabras de ella quedaban en el aire, para caer al suelo y golpearse la cabeza.

Miro de un lado a otro encontrándose en el suelo, miro el reloj sobre la pared para encontrarse con que solo había dormido solo seis horas. Se llevo la mano a la cabeza, para golpearse con un pequeño objeto, entonces vio la envoltura de un caramelo en la palma de su mano y mirando la puerta de su habitación que estaba cerrada, suspiro, negando con la cabeza.

"Así que…no eres parte de mi imaginación, ¿eh?" pensó levantándose, mientras el pequeño Golem sobrevolaba su cabeza. Pronto amanecería y seria un largo día, debía recuperar todas sus fuerzas después de todo aun no estaba a salvo inclusive en ese lugar lleno de fanáticos del Orden y la Disciplina.

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(2)Indar: Fuerza

Buen dia, Buon Giorno, Buona Notte en fin…

Bueno espero les haya gustado agradezco el review aunque hice caso a vuestro consejo, antes y aun para los recuerdos coloco esa cuestión de cursiva en medio de unas comillas pero otras no…porque se me pasa, XD.

Bueno, aunque esto ya lo tenia escrito lo estoy mejorando un poco mas debo darle algunos toques finales y chan chan…en fin leyendo algunos fics de Nalus de por Dios a veces son demasiado arenosos, pero, son los mejores en tramas incluso mas que los fans del Nali que en verdad no hay consistencia en la historia.

Eso era de FT(Fairy tail) bueno para algunas historias les daré fin pronto así que prepárense bye bye minna.