Bueno, este fic no ha sido subido desde mayo de 2012 xD, lo he resubido corregido y con menos faltas de ortografía para las nuevas generaciones(?), al menos este capítulo. Espero que lo lean desde el principio ya que es cortito y creo que podré avanzarlo. Con un review que diga ''Lo he leido'' me bastan :'3
Anímense, por favor, y todos los derechos al mangaka :3.
― Maka Albarn ¿Quieres a Soul Evans como futuro esposo?
―Sí, quiero―El chico le agarra la mano con cariño… Nota la mano de su prometida temblar y él desvia su vista hacia ella. ¿Por qué está con heridas en la cara y en los brazos? ¿Por qué tiene hinchado el ojo y moretones en las piernas? No comprende lo que pasa y le empieza a temblar el brazo.
―Soul Evans ¿Quieres a Maka Albarn como futura esposa?
―Sí,quiero.
―Ya pueden besarse entonces.
De pronto todo en su alrededor se vuelve de color blanco. Oye un par de golpes, caídas e incluso los gritos de miedo de los invitados. Algo ha pasado, y una fuerza le lleva a darse cuenta de que Maka lo mira asustadísima y se aparta de él a paso lento. Su vestido de novia está roto y con manchas de sangre recientes.
― ¿¡Por qué rayos están todos heridos!? ¿¡Por qué Maka se aleja de mí cuando intento besarla o incluso tocarla!?―Piensa.
Mira sus manos y las ve apretando un puño, apunto de seguir pegando, manchadas de sangre y volviendo a su posición después de darle un golpe a su prometida.
―Por qué no vuelves al cuarto oscuro, Soul?― La voz de su hermano, la voz de Wes…― ¿No ves que lastimas a todos?
― ¿Yo…?―Murmura―. ¡Yo no soy como tú!―Lo golpea y ve como un charco de sangre va surgiendo de la cabeza de su hermano, al que acaba de tirar del suelo en un golpe. ― ¡¿Wes?!― Retrocede un par de pasos para ver lo ha hecho: su hermano y su novia tirados por el suelo sin moverse, el lugar desordenado por los invitados que salieron a toda prisa, y él, con una pistola en la cabeza intentando corregir todos los errores que ha hecho…
¡Otra vez esa pesadilla!
― ¡Bienvenido a la pastelería Dulces Sueños! ¿Que desea?―
La pastelería es bastante linda: lugar amplio y blanco, con adornos azules y rosados, y vitrinas llenas de pasteles, magdalenas, galletas y todo tipo de postres en tarros transparentes y con una vista al muelle de Death City.
Cada día, al salir de estudiar siempre va a esta clásica pastelería (También es una de las más caras) a pasar el rato. Le gusta este sitio. Aquí nunca ve a Wes… ese maldito bastardo. Pero hoy es un día especial, y por eso, ha venido aún siendo de noche.
Algo le decía que si comía algo dulce antes de irse a dormir evitaría tener ese tipo de pesadillas. Lo raro es que esta noche había soñado con una chica a la que no veía hace ocho años, y que apenas habían pasado una noche hablando juntos. Aquella chica era más bajita que él, tenía el cabello castaño que le llegaba hasta la cintura y era ondulado, sus ojos eran verdes muy intensos . La recordaba a la perfección, pero ella solo había estado con él aquel día, en la fiesta de el padre del chico, porque el padre de la chica estaba borracho y su madre no quería saber nada de ambos.
―Un café y un trozo de tarta de fresa― Pide secamente mientras se apoya en el mostrador.
―En un momentito― contesta amablemente la dependienta, y ni siquiera parece estar fingiendo. Extraño. Debería tener la misma edad que él, pero parecía bastante inocente―. Aquí tiene, lamento haberle hecho esperar― canturrea la camarera.
―Gracias―responde y se sienta en un lugar alejado de la entrada. Necesita pensar.
Alguien entra corriendo en la entrada y se apoya en la puerta para recuperar aire.
―¡Uf, Tsubaki! ¡Ya llegué!― Parece ser amiga de la dependienta― ¡ Kid no pudo venir!
― ¡Maka! Qué bueno que llegaste, puedes estudiar en una de esas mesas, gracias por la compañía― ¿Maka? ¿Maka Albarn? Por el aspecto pudo confirmar que era la niña de hace unos años. Se notaba que había crecido bastante. Espera que siga siendo aquella niña decidida y animada de entonces. Pero no supo si lo reconocería.
Se sienta a dos mesas de él y le mira de reojo. Entonces se esconde entre los libros.
― ¡Oiga señor! ¿Usted no tiene calor?― Le pregunta una niña que se despega de su padre para preguntarle eso a Soul―, es verano y usted va de esquimal.
―Soy muy friolero― responde―, tranquila.
― ¡Ah!― se fue corriendo donde su padre y por fin lo deja en paz. Pudo tomarse tranquilamente el bendito café mientras Maka seguía mirándolo de reojo, duda que algún día pueda dedicarse a espía.
Pasaron 10 minutos incomodísimos hasta que se acercó a él.
―Perdona…―lo llama con la cabeza baja―, ¿Eres Soul Evans?... ¡Perdona si me confundo!
Sorprendido, asiente con la cabeza. Hoy iba a ser una noche muy rara.
―Sí que soy yo, ¿Tu eres Maka Albarn, cierto?― Ella sonríe y se sienta delante de él rápidamente. Seguía siendo la chica decidida.
― ¡Si, soy Maka!― exclama.
―Entonces debes seguir teniendo tu lista ¿no?― Pregunta divertido mientras toma un sorbo del café―. ¿Recuerdas?
― ¡S-si! Ya sabes… dije que nos casaríamos y eso… pero debes tener ya tu novia… yo era pequeña ¡y toda esa tontería!― comenta rápidamente― ¡Si quieres lo retiro!― Sacó la lista y un corrector.
Ah… la lista de metas… esa es la única parte de aquel día de la que se acuerda perfectamente.
La chica, lo sigue mirando descaradamente y coloca su cabeza sobre las manos. Ella también recuerda ese día. Su padre se puso borracho y ella tuvo que buscar otra clase de compañía.
―No hace falta― Dice mientras la detiene con la mano-―, aún puedo esperar un poco más―. "¡Es tan lindo! ¡Ojalá lo diga en serio!" Piensa Maka mientras sacude la cabeza, ¡solo lo conocía de una noche! ¡En muchos años podría haber cambiado!
―Por cierto…―Murmura― ¿A qué universidad vas? ¿Vas a una de Death City?- Pregunta disimulando su sonrojo. ¿Durante cuánto tiempo ha estado enamorada de él? ¡Si casi ni le conoce! ¡Solo de vista! ''Maka, tu eres lista… ¡El amor a primera vista no existe!'' se dice a sí misma.
―Si, a la de los Barrios altos, es bastante cara ¿A cuál irás tú?― le pregunta el albino.
―Si consigo derrotar al nerd de mi clase, conseguiré la beca a esa misma…― responde insegura― Mañana dan los resultados, y te enterarías el año que viene.
―Espero que tengas suerte, Maka…―
Entra una figura alta en la cafetería y con el mismo color de cabello que Soul. Parece algo enfadado, pero cambia de semblante cuando ve a Soul sentado en una de las mesas.
― ¿Soull? ¿Estás aquí?― Pregunta.
A Soul le empieza a temblar la mano y cierra por un momento los ojos. Suspira.
―Sí, aquí estoy.
― ¿Quién es ella? ¿No se la vas a presentar a tu querido hermano?― Pregunta el chico, que era exactamente igual a Soul, menos por la altura y la sonrisa. Aunque Soul, ya no parecía que iba a sonreir.
―Ella es Maka Albarn…― Murmura― Una amiga…― el hermano de Soul le sonrie y le extiende la mano.
―Soy Wes Evans, su hermano mayor, espero que no te importe que me lo lleve a casa.
―Ah… no… supongo que no me importa…― Agarra sus cosas y se cambia de mesa despidiéndose de Soul con la mano.
-¡Maka! ¿Puedes ayudarme un segundo?― Tsubaki le llama mientras ve a Soul y a Wes marchándose. Aunque Soul siempre miraba de reojo hacia atrás preocupado.
― ¡Claro!
Llevan unas cuadras caminando, Wes parece enojado. Cuando llegan a su mansión, el hermano mayor rompe el silencio de una manera muy brusca.
― ¡¿Cómo se te ocurre ir a algún sitio sin mi permiso?!― Grita el mayor Evans tirando a su hermano contra la pared.
―Tranquilízate, Wes― Ruega el pequeño cayendo al suelo de su mansión―. ¿Quién te ha dicho que tienes que preocuparte por mí todo el día?― Intenta levantarse pero Wes lo impide pateándole el estómago, consiguiendo, de nuevo, a su hermano en el suelo.
―Tú estás a mi cargo, no puedes ir a ningún sitio sin mi permiso―. Contesta con el pie encima de la cabeza de Soul. El chico gruñe.
―Soy mayor―se levanta―. ¡Puedo hacer lo que yo quiera!―Empuja a Wes mostrando sus moratones en sus brazos.
― ¡Soul! ¿Quién te hizo eso? ―Pregunta extrañado su hermano mientras lo mira histérico.
― ¡Fuiste tú, maldito lunático!― En eso salió corriendo fuera de su casa. Para no volver
Por otro lado, maka sigue con Tsubaki ayudándola en lo que podía.
― ¡Uf! ¡Al final me he quedado ayudándote durante toda la tarde, ya son las 9 de la noche!―. Le exclama a Tsubaki mientras se limpia la frente con la manga ¡Genial, está manchada de chocolate!
―Gracias Maka, te debo…―Suena como una moto llegando hasta ahí muy rápidamente. Un chico entra pegándole una patada en la puerta e interrumpie a Tsubaki.
― ¡Buenas noches!―Anuncia con cara de enfado―. ¡Una tarta, ya!
―Hemos cerrado, señor…―intenta decir Tsubaki mientras tiembla un poco. ¡Qué chico más maleducado!
― ¡Me importa una mierda que hayan cerrado! ¡Tengo hambre!-― ''¿Y esos modales, amigo?'' Piensa Maka. ''Hasta papá se puede comportar como un civilizado''.― ¡Quiero mi tarta ahora!― Lanza el dinero al mostrador. ''¡Al menos no viene a robar! ¡Qué milagro!'' concluye Maka―. No hagas esperar a Dios, señorita.
― ¡V-voy!-―Dice temblorosa mientras saca la torta de chocolate más rica que había visto Maka en su vida― ¡Aquí tienes…!
―Gracias― mancha un poco de su dedo con la tarta y lo pasa sobre la nariz de Tsubaki― Muy amable― Se va y agarra su casco. En pocos minutos arranca su moto y se retira a toda velocidad. Ni siquiera se había comido la tarta. ¿Quién rayos era ese tipo?
―Maka…― la llama Tsubaki―. ¿Hoy puedes venir a mi casa a dormir? Mis papás no van a estar… y con lo que ha pasado ahora…
―Entiendo― Murmura.
Soul, que seguía en busca de un escondite, solo tuvo un lugar a donde ir.
Toca la puerta del amigo más cercano que tenía. Rogando que Wes no lo estuviera siguiendo.
Desde que sus papás murieron, se tomó demasiado en serio la palabra 'responsabilidad' y sobretodo la palabra 'castigo'. Empezó a ser violento desde que empezó a llegar tarde sin avisar, desde que hizo más caso de sus razones que de las de su hermano… se sintió como alguien maltratado y con la gota que colmó el vaso: ahora estaba en esta situación.
-― ¿Soul? ¿Qué pasó?― Pregunta su mejor amigo Kid, el único que era capaz de escucharlo en este barrio de creídos.―Pasa.
El cabello negro de Kid y sus ojos amarillos se ven medianamente iluminados por la luz que entra desde su casa, en el exterior, todo esta oscuro.
Entra en su casa y saluda a sus dos sirvientas, que lo invitaron a sentarse en el sofá situado en frente de su televisión sobre la fogata. Al lado se aprecia su gran ventanal que tenía vista al mar. Seguramente a pocos kilómetros esta el muelle.
― ¿Puedo quedarme aquí hasta que consiga un trabajo?― Pregunta rápidamente ¿Tal vez demasiado?
― ¿Qué pasó, Soul? Primero explícame todo― Pide mientras se sienta en frente de él. Sus dos sirvientas estan a cada lado.
― ¿Puedo pedir un poco de privacidad?― Murmura mientras las mira dudoso.
―No hay secretos entre nosotros.―señala Kid. Soul suspira. Se rinde y acaba contando su historia a Kid, Liz y Patty― Verás, Kid, sabes muy bien que a veces discusto con Wes― intenta sonar lo menos preocupado posible, para no ponerse a llorar con un niño.
―A veces se oyen desde aquí.
―Bien, últimamente ha ido demasiado lejos― se arremanga y les enseña sus heridas en los brazos― no son las únicas heridas que tengo―aclara mientras se vuelve a poner la manga en su lugar.
Oye un grito ahogado por parte de Liz y una mirada asustada por parte de Patty.
― ¿Wes te hizo eso?― Pregunta Kid sorprendido― ¿Por qué no le dices nada a la policía?― Insiste.
―No serviría de nada― Dice secamente― Él tranquilamente puede sobornar a quien le dé la gana.
―Cierto…- se levantó y miró a Liz y a Patty― ¿Qué opinan ustedes?
―Pobre chico― Murmura la mayor― Yo quiero que se quede, a ti no te debe importar mucho, Kid.
― ¡Que se quede, que se quede!― Exclama la pequeña.
El rostro serio de Kid sonríe y le extiende la mano.
―Bienvenido a la familia― Soul le estrecha la mano. Supone que Kid es uno de los pocos amigos en los que puede confiar. Es extraño que de los muchos que tiene solo pueda confiar en uno.
Suena el teléfono y Patty va a contestar ― ¿Diga?― Contesta con la ultima 'a' alargada― Es para ti, Kidl― Dice ofreciéndole el teléfono.
― ¡Hola, Maka!― Responde cambiando su seriedad rápidamente― Ya… ya… Está bien, hasta mañana― Cuelga y sigue con su sonrisa tonta en la cara.
― ¿Maka Albarn?― Pregunta Soul― ¿Es tu amiga?
―Sí― Responde cambiando su tonta sonrisa por una triste―, y supongo que solo eso― Espera… ¿A Kid le gusta Maka? ''Espero que no se entere de nuestra promesa o me veo viviendo en la calle'' Piensa Soul con el asunto de ellos dos y su lista de metas.―Bien― cambia de tema― Ahí tienes muchos almohadones. Liz, Patty, llévenlo a su cuarto.
A Soul lo esperaba una noche larga de pensamientos.
Lo sé, lo sé, es una lectura demasiado rápida, le intentaré meter más jugo a la próxima, bye xD!
