AVISO: Va a haber un flashback dentro de otro xDDD

AVISO: Diabolik Lovers no me pertenece. Si no, habría hecho segunda temporada, y Yui tendría más carácter xDD.


Respuestas a Reviews ^^.

Ai Buff: Muchísimas gracias ^^. Fuiste mi primer review :D. ¡Gracias por tu review, tu favorito y tu follow! Los aprecio mucho X3.

shirayuuki-hime: ¡Muchísimas gracias por tu review, favorito y follow! Me alegro que te haya gustado la idea. ¡Gracias por tu apoyo continuo, en todos mis fics :D! ¡Me alegra mucho! Y... ¡Aquí tienes la continuacion! X3.


Shiori POV

— ¿No... podemos... parar... a... descansar... ? — Preguntó j adeante Shuu.

— ¡No! No es mi culpa que tengas tan poca fuerza física. ¡No haber estado vagueando en la clase de deporte! — Así es, alguna que otra vez encontré a Shuu durmiendo en el suelo en vez de ir a deporte. ¡Ja, se lo tenía merecido!

Seguimos corriendo durante aproximadamente media hora más. ¡Aquella casa era un laberinto! Inevitablemente tendríamos que parar a descansar.

Shuu, creo que es hora de descansar un poco. — Le dije cansada mientras intentaba regularizar mi voz.

Me miró con una sonrisa burlona en su rostro. Como... Emm ¿que decías?Ah, sí, que eres tan floja como yo. Le correspondí sacándole la lengua, y ambos reímos nerviosamente. Eso es lo que necesitábamos, escapar un poco de la realidad.

Entramos en una habitación y le pedí a Shuu que me ayudase a poner una mesita de noche en la puerta, así podríamos descansar un poco, y en caso de que descubrieran donde estábamos, pudiéramos huir. Seguía lloviendo, con más intensidad que antes, pero ya no se oían truenos. Todo estaba muy silencioso. Demasiado.

— Sí que llueve, ¿verdad? — Intenté empezar una conversación. El silencio ya me estaba incomodando.

— A este paso no podremos salir de aquí. — Dijo cansado.

— Shuu, ¿puedo hacerte una pregunta? — Dije tirándome descuidadamente al suelo.

— ¿Eh? Ah, sí,claro.

— ¿Por que viniste a esta mansión?

Inmediatamente, se le formó una mueca de dolor en la cara. Pasaron varios segundos, hasta que finalmente, volteó a verme de frente, con el sufrimiento en los ojos. Leves escalofríos recorrían su cuerpo y se retorcía nervioso. ¿A que venía aquel ataque de nervios? Por un momento ví en sus ojos, soledad. Soledad, miedo, y tal vez... ¿Culpa?

Se sentó en el suelo, a mi lado. Tenía cara de indecisión. ¿Tan grave había sido? ¿Por qué no me lo cuenta? ¿Acaso no confía en mí? ¿Habré actuado de manera egoísta? Aquellas preguntas se formulaban en la mente de la chica, que se abrumaba al no encontrar respuesta a ninguna.

— Déjalo, no hace falta que me cuentes. — Le dije fingiendo indiferencia. La verdad, aquella reacción había logrado hacerme tener más curiosidad que antes.

— No, creo que deberías saberlo después de que hubiera arrastrado hasta aquí. La verdad es que... — Empezó a contar Shuu.

*Flashback*

El pequeño Shuu se estaba escapando para volver a ver a su amigo, mañana en la noche había un baile en su casa y quería invitarlo, aunque seguramente diría `Esas son cosas de niños ricos´.

Pero estaría bien preguntárselo ¿No? ¨por si acaso¨.

Corrió por los pasillos, con un trozo de tela atado a su boca, para que su respiración no lo traicionara. Todo estaba oscuro, era de noche, pero, al ser un vampiro podía ver con más claridad que los humanos. Eso era lo bueno de ser un monstruo que se alimenta de la sangre de otros seres. Los vampiros, unas criaturas que causaban miles de muertes en el mundo. No, no dejaban nada más que muerte a su paso. Los estúpidos humanos clasificaban esas muertes en las que el cadáver no aparecía, como asesinos en serie. ¿En serio creían que algún humano mataba de esa forma?¿Con sangre fría? Muy pocos eran los que creían en criaturas como él, alimentando sus miedos, llevando rosarios colgados del cuello, y poniendo ajos por toda su casa. Los humanos podían llegar a ser muy inocentes.

— Así que aquí estabas... — Dijo una voz sacándole de sus cavilaciones. La voz provenía de detrás suya.

Shuu, lentamente se dió la vuelta y encaró a Reiji.

— Sí, aquí estaba. ¿Algún problema?

— Sí, hay un problema.

— Ah, ¿y cuál es? — Miró un hilo que estaba colgando de su manga y fingiendo inocencia.
— No hace falta que finjas. Lo sé todo, y le diré a madre que estás reuniéndote en secreto con un humano. — Dijo Reiji con indiferencia. Como si hacer sufrir a su hermano fuera lo más normal del mundo.

— ¡Tú no tienes nada que ver con esto! — Gritó Shuu perdiendo la paciencia. Se preparó para darle un puñetazo en la cara a Reiji, pero este paró su mano con un golpe seco. Retorció lenta y dolorosamente la mano de Shuu que en el proceso soltaba pequeños quejidos.

— Así podrá dejar de ser ¨el gran Shuu-sama¨, ¨el perfecto¨. — Dijo Reiji más para sí, que para Shuu.
Reiji soltó su mano, se dió la vuelta y se encaminó hacia la mansión, pero Shuu le detuvo, esta vez pillándole con la guardia baja. Shuu le estaba sujetando tan fuertemente que le rompería la mano, pero Reij i disimuló e intentó que no se notara la fuerza que ejercía sobre él.

— Cuéntaselo a alguien y te mataré. — Advirtió Shuu con una mueca feroz.

Era normal entre los vampiros matar a sus familiares y amigos, era una señal de ¨eterno amor y lealtad¨, pero en este caso no era así. Era pura rabia. La rabia de que lo separasen de su mejor amigo. Su único amigo. Él no lo permitiría.

Se zafó del agarre de su hermano y se teletransportó hasta su habitación. Cogió una de las tazas más especiales de su ¨colección¨ de tazas y se preparó un té inglés. Sorbía con elegancia mientras un plan se ejecutaba en su mente.

— Tranquilo hermano, no se lo diré a nadie... — Dijo Reiji con una sonrisa malvada.


Al día siguiente

Shuu buscaba desesperado a Edgar, desde que se fue de la fiesta, no lo encontraba por ningún lado...

Todo era culpa de aquellos estúpidos niños mimados.

*Flashback*

— ¡Eh! ¡Miren! — Dijo un niño acercándose a Edgar y mirándole con asco.
— ¿Eres el chico que deambulaba por las calles pidiendo limosna el otro día? — Preguntó un niño bajo y regordete.

— Ah jajajajaja. ¡Si que es él! — Se burló otro. — ¿Encontraste algo entre la basura? — Le miró de arriba a abajo. Después le dió un empujón, que hizo que se cayera al suelo. Éste hizo una mueca de dolor al caer sobre su muñeca.

— Y-yo... — Empezó a decir Edgar desde el suelo. El miedo se marcaba en sus ojos, mientras sus labios mostraban una mueca de indignación. Al fin y al cabo ellos son de la ¨alta sociedad¨. No puedo hacerles nada, si no se quejarán a sus ¨papis¨ — Pensó desesperado, sin saber que hacer para defenderse.

— Dime, ¿como te colaste aquí? ¿Te pusiste de rodillas y le suplicaste al guardia de seguridad? — Gritó otro. Seguidamente rompió a reír estrepitosamente, captando la atención de la mayoría de invitados, que hasta ahora, disfrutaban de la fiesta.

Edgar deseaba desaparecer. Era cierto que estaba pidiendo limosna el otro día, pero era porque su madre estaba en cama, con una enfermedad. Necesitaba esos medicamentos, los necesitaba, pero no tenía el dinero suficiente para comprarlos. Apenas tenían para comer, ¿que iba a poder hacer un niño de 14 años más que pedir en la calle? No podía trabajar, por su corta edad. No le dijo esto a Shuu, ya que seguramente saldría con sus típicas frases de ¨yo te ayudaré¨, ¨déjame pagarte eso¨. Y no podía, él tenía orgullo, su familia tenía orgullo.

— Ya está bien. — Apareció Shuu sacándole de sus pensamientos. — Él es mi amigo, así que déjenlo en paz si no quieren que les saque de aquí a puñetazos. — Dijo fríamente Shuu señalando su puño.

Al darse cuenta de la indirecta, los invitados dejaron de prestar atención al asunto, y volvieron a festejar bebiendo y haciendo ruido. En cambio, los niños dieron un paso atrás sorprendidos. Murmuraron algunas cosas ininteligibles y, finalmente se fueron. Shuu se agachó y le tendió una mano a Edgar, pero éste solo se limitó a contemplarla. Shuu le sonrió para infundarle valor.

— Te dije que esto no era para mí. — Susurró triste Edgar, se levantó sin la ayuda de Shuu y se fue cabizbajo.

*Fin flashback*

— Shuu pudo distinguir algo brillante, justo en frente, donde tendría que estar la casa de Edgar.

Con curiosidad, se fue acercando y se dio cuenta que que ¨eso brillante¨ era fuego.

— ¿F-Fuego? — Murmuró Shuu. — ¡Fuego! ¡Fuego!

Sin importarle ser visto o no, se teletransportó en casa de Edgar, decidido a ayudarlo. Fue buscando habitación por habitación, pero todo estaba lleno de cenizas. Al llegar a la última habitación, su esperanza se desmoronó. Todo estaba perdido. Temblando, Shuu cayó de rodillas al suelo... Aquello no podía estar pasando. — ¿Por qué? — Se preguntaba. ¿Por qué le pasaba esto a él? Edgar era... Su único amigo. Edgar le animaba cuando estaba triste, Edgar era el único que jugaba con él. Edgar era... leal. Embargado por la tristeza, abrazó sus rodillas y cayó a un lado, ya no se movería, no tenía sentido si lo había perdido todo lo importante para él. Su perro, Edgar, todo se marchaba de su lado. Poco a poco empezó a caer en la más profunda oscuridad.


*Fin del flashback*

Un hombre que pasaba por ahí vió la casa ardiendo y me salvó. — Aclaró Shuu, esta vez sin emoción alguna.

— Y-Yo... Lo siento. — Dije levantándome del suelo y mirándole fijamente. Se veía tan débil, tan indefenso... Sentí la necesidad de abrazarlo y protegerlo entre mis brazos, protegerlo de él mismo, de su oscuro y triste pasado, de aquellos cuatro vampiros que intentaban darnos caza.
— Si, hubiera llegado antes... — Se lamentó.
Le tendí la mano para que se levantara, pero él desvió la mirada y continuó sentado.

— ¡No te culpes! No es tu culpa que su casa se incendiara. — Le grité.

— Al día siguiente Reiji me dijo que fue él... Pero esa no es la razón para que hubiera venido aquí. No soy un suicida. — Dijo sarcásticamente. — Ah, y Edgar es Yuma... Nuestro padre le revivió de las cenizas, como un fénix. — Dijo con otro rastro de culpa. ¿Por qué se culpaba tanto? Al fin y al cabo ahora estaba vivo... Debía de haber otra causa, pero ya le había preguntado bastante.
— Oh, ¿en serio? Eso es... ¡genial! — Necesitaba distraerlo... — Wow, debe de ser genial poder teletransportarse donde quieras... — Dije intentando cambiar de tema.

Entonces caí en la cuenta. — ¿Dijiste teletransportación? — Le pregunté mientras miraba horrorizada al frente.

— Sí, teletransportación. — Dijo el Mukami.


¡Hasta aquí el capítulo! ¡Espero que les haya gustado, ya que no sabía muy bien como hacer que muera Edgar. Ok, eso sonó malvado...XD

¡Ya sabeis un poco más del pasado de Shuu en esta historia! Ya tengo una idea del pasado de Shiori, pero para eso, ¡tendrán que esperar unos cuantos capítulos más!

Etto... El 10 vuelvo a empezar las clases... Y... Emm... Dicen que este año será más difícil - voz interior: ¡Obvio!- Y pues... Eso, que no se cuando actualizaré... Quizás el próximo fin de semana... Quizás dentro de dos semanas... ¡Pero intentaré actualizar rápido!