Muchas gracias por sus comentarios a InsaneMexican, The J.A.M. a.k. i y a JimmyXCindy. Me alegra que os haya gustado e intentare ir más lento que con mis otros fic.


2005 Océano Pacifico.

Cindy y Jimmy se mantenían cogidos de la mano mientras se despedían de sus amigos. El aerodeslizador programado en automático para llevarles de nuevo a casa no tuvo ningún problema con el cambio de combustible.

Carl y Sheen se apoyaban en el extremo trasero del vehículo para agitar las manos y poder ver a la pareja que se había convertido ya en un puntito en la lejanía. Libby por su parte no se movió de su asiento desde que Cindy le había dicho a Jimmy que quería quedarse con él en la isla.

Para sorpresa de todos, el niño genio accedió incondicionalmente. Libby no paraba de insultar a su exmejor amiga de todas las formas imaginables. La había dejado por Neutron. La dejaba para estar con él. ¿Y a ella? ¿Quién pensaba en cómo debía sentirse ella? Debía haberlo imaginado, se veía venir que acabarían juntos, todo el mundo era capaz de verlo pero nadie se habría imaginado que acabarían juntos en una isla desierta.

Habría aceptado gustosa que ambos fueran novios pero en Retroville, en la civilización y donde Libby pudiera seguir viendo a Cindy sin tener que volar más de dos mil kilómetros. Su cara se empezó a contorsionar de puro malestar, se le frunció el ceño pero tampoco le importaba los otros dos acompañantes no eran los más listos, no se darían cuenta y menos si seguían mirando en dirección a una isla que ya no existía, que había sido engullida por el mar a medida que se alejaban.

Pero se equivoco un chico alto de ojos castaños y tendencia a la hiperactividad se acerco a su media novia y le paso el brazo por los hombros. Algo le decía que era lo que debía hacer y no lo contradijo.

La chica se sobresalto y miro a Sheen con los ojos desorbitados, estaba tan sorprendida que ni siquiera trato de quitarse a Sheen de encima. Tras unos segundos tampoco quiso apartarse le gustaba esa sensación de seguridad, de estar junto a alguien, tal vez ya no tenía a Cindy pero Sheen había demostrado con creces ser una gran persona con ella.

Todas sus atenciones que la mayoría de las veces no eran agradecidas como se debían eran innumerables. Al igual que sus muestras de afecto que aunque infantiles no dejaban de ser tiernas y dulces.

- No la tomes con Cindy, no creo que ninguno hubiera tomado la iniciativa en esa relación, son unos cabezotas.- las palabras de Sheen aunque cargadas de sentido no parecían reales en los labios de aquel chico.

- ¿Desde cuándo eres tan listo Sheen?- pregunto anonadada Libby.

- No lo sé. Desde hace un par de días mi cabeza no para de pensar, me provoca dolor de cabeza. Ojala estuviera en casa ya me he perdido demasiados episodios de Ultralord. – contesto Sheen y de nuevo parecía volver a ser el de siempre.

- Sabes Sheen, puede que por una vez en tú vida tengas razón, esos dos le dan demasiado peso a lo que piensen los demás. La única manera que han encontrado de estar juntos es aislarse del mundo. Solo me molesta que ya no podre volver a verla.- dijo Libby que sin darse cuenta se estaba recostando en el hombro del chico.

- Siempre puedes pedirle a Goddard que te traiga no creo que tenga ningún problema siendo yo su nuevo dueño.- dijo Sheen orgulloso que su mejor amigo le eligiese a él para cuidar de su mascota mecánica.

- Jimmy tendría que habérmelo dado a mí, de los tres soy la más responsable.- dijo Libby imaginando que tras una semana con Sheen el pobre perro acabaría explotando por tanto Ultralord.

- Lo convertirías en un aparato de música.- dijo Carl uniéndose a la conversación.- Los echare de menos, incluso a Cindy.- añadió algo deprimido.

- Vamos Carl ya lo he dicho tenemos este trasto y a Goddard podremos venir cuando nos apetezca.- repitió Sheen exasperado, a cada palabra Libby estaba convencida que el chico era más listo que cuando salieron de viaje. Entonces se dio cuenta de algo, tras años rodeada por dos genios algo se le tenía que haber pegado a la chica, Sheen llevaba tres días sin ver su programa diario de Ultralord y si era eso, Jimmy ya les había hablado del aturdimiento neuronal o algo por el estilo que causaban algunos programas televisivos.

- Sheen creo que deberías dejar de ver Ultralord.- tal como esperaba el salto y se puso a pasear por el angosto vehículo.

- ¡Como voy a dejar de ver Ultralord! ¡Defraudaría al mayor superhéroe de todos los tiempos tal como sucedió en el episodio 345: la venganza de los hombres-pez!- grito enfurruñado. Libby le detuvo en su decimoquinta vuelta, le estaba dando vueltas a algo que quizá funcionase y Sheen dejara de ver esa serie.

- Sheen te propongo algo, por cada semana que no veas Ultralord te daré un beso y podrás decir en clase que soy tu novia.- la proposición tardó un poco en llegar a la comprensión de su destinatario. Sheen al no notar sarcasmo ni nada se dio la vuelta de golpe con una sonrisa estúpida. Cualquiera que hubiese escuchado ese trato diría que solo beneficiaba a una de las partes pero como Cindy ya no estaba Libby podía salir con Sheen oficialmente y si encima sacaba algo con esa relación mucho mejor.- Y como ya llevas tres días sin verlo solo te quedan cuatro para tu premio.- Sheen cavilo lentamente aquello, que le merecería más la pena, Ultralord nunca le había decepcionado y siempre estaba con él por otro lado podía tener a Libby y eso pesaba mucho en el corazón del muchacho.

- Vale estaré sin ver Ultralord lo que queda de semana pero a cambio me dejaras cogerte de la mano.

- Hecho.- accedió la chica cogiéndole de la mano.

- Has visto Carl, tengo novia.- dijo triunfante.

- Sheen aun faltan cuatro días para que puedas decir eso.- le recordó Libby con media sonrisa.

El aerodeslizador llego sin contratiempos ha Texas, se acercaban cada vez más lentamente a Retroville hasta que justo antes de aterrizar el motor se paro, se había quedado sin combustible.

Cayeron en picado, entre los tres golpeaban una y otra vez botones y palancas para evitar aquel destino pero lo único que consiguieron fue que les eyectaran antes del golpe. La nave quedo convertida en una nube ardiente de fuego y humo que la carbonizo hasta dejarla inservible.

Los chicos por su parte miraban indefensos como la única manera de volver a la isla se convertía en un amasijo de hierro. No tuvieron oportunidad de apagar el fuego, los paracaídas ya de por si lentos no hacían sino elevarlos aun más por culpa del aire candente que ascendía.

Para cuando lograron bajar lo único que quedaba era el depósito donde Sheen había metido por error los huevos de araña. Se quedaron allí mirando aquella masa informe de metal. Estaban en el jardín trasero de la casa de los Neutron así que no extraño ver salir a Goddard al trote para recibir a su amo.

Los chicos al ver la actitud de desconcierto del perro robótico le explicaron la situación. Goddard escucho el relato sin moverse ni un milímetro pero al terminar agacho la cabeza y se arrastro a los pies de Sheen y Libby que no tardaron en acariciarlo para que se sintiera mejor.

Goddard había sido fácil en comparación con lo que les vino justo después: los padres de Jimmy y Cindy. La señora Vortex y los Neutron echaban chispas por los ojos cuando les dijeron que sus hijos se habían quedado voluntariamente a vivir en una isla deshabitada. Pero aquella ira no tardo en dejar las miradas de las señoras Neutron y Vortex que se abrazaron mutuamente entre sollozos a pesar de no haberse aguantado nunca.

Hugh no sabía muy bien qué hacer, aquello le sobrepasaba su Jimbo los había abandonado sin pensar, eso no era propio de su hijo. ¿Qué le habría cambiado tanto para no querer volver con su familia? Goddard le dio la respuesta. El perro al ver la tristeza desgarradora que invadía a los presentes utilizo una de sus muchas habilidades y accedió a un satélite oceanográfico, desviando ligeramente la trayectoria del objetivo de la cámara apunto hacia la isla, cuya localización conocía gracias al reloj de Jimmy.

La pantalla que utilizaba a modo de comunicador con el mundo exterior mostro una isla diminuta, el zoom aumento de golpe y la isla desapareció mostrando una playa de arena blanca que a la luz del crepúsculo se tornaba dorada. Sentados en ella los tres adultos vieron a sus hijos tomados de la mano y contemplando el anochecer con una pequeña fogata a sus pies donde se cocinaban unos pequeños peces.

Se les veía tan felices, tan independientes, tan completos el uno con el otro que Judy y la madre de Cindy dejaron de llorar. Era una imagen tan tierna. Hugh miraba maravillado esa escena su pequeño había madurado mucho sin darse cuenta.

Esa imagen les aligero la carga del corazón que tenían los padres al enterarse que no había forma de traerlos de vuelta porque el vehículo se había volatilizado. Los meses que siguieron a aquella noche Judy y Hugh se pasearon por medio país buscando alguna manera de traer a sus hijos pero les fue imposible la localización de la isla estaba tan alejada de las rutas comerciales que ni siquiera se lo plantearon. El gobierno tampoco hizo nada eran aguas internacionales y se pasaban la pelota con la OTAN, está a su vez a la ONU y de nuevo a los Estados Unidos, era el cuento de nunca acabar.

Al llegar al primer aniversario, lo dejaron por imposible. Goddard les enseñaba imágenes de Jimmy y Cindy cuando ellos quisieran, verlos de esa manera, cooperando los dos, llevándose bien, trabajando duramente.

No se les podía ver mucho ya que la mayor parte del tiempo estaban en la cabaña, en la selva o pescando. La única vez que era seguro verles era al anochecer, los dos habían creado la rutina de ver las puestas de sol juntos sentados en la orilla, y de pasar de estrecharse las manos a verla abrazados y apoyados el uno en el otro.

En el colegio por otra parte todos se alegraron del cambio, ya no sufrían las continuas discusiones de esos dos genios y podían empezar a competir en los trabajos escolares al no tener a Neutron construyendo naves interplanetarias, plantas prehistóricas ni platos flotantes.

2015 Mansión Vortron

Jimmy se revolvió en su cama de hojas, su mano se junto con el muslo de Cindy, la rubia se removió por el contacto y abrió los ojos lentamente. Su mirada verde se enfrentaba a la cara durmiente de Jimmy. Se acurruco a su lado y siguió durmiendo.

Una hora más tarde se levantaron de golpe por culpa del despertador, el aparato funcionaba apartando lentamente las hojas de palma del techo y dejando pasar gradualmente la luz del sol, pero por alguna razón el sistema había saltado de golpe inundando el dormitorio de luz.

Jimmy intento recolocar el techo mientras se frotaba los ojos, las poleas se habían enganchado y no podía arreglarlo. Cindy se encerró en el baño a lavarse la cara y darse una ducha, no quería oir las replicas de Jimmy ya que el despertador lo había diseñado ella.

Cuando salió el techo ya estaba en su lugar y Jimmy estaba guardando las herramientas y recogía los restos de cuerda, había cortado las poleas. No tenia solución, había que rehacerlo.

- Voy a salir a buscar lianas, podrías rediseñar el despertador.- dijo Jimmy dándole un beso de despedida. Cindy se despidió de él desde la puerta y se puso a trabajar. No se podía creer que no le recriminase nada, ella ya le habría lanzado un par de puyas por su incompetencia. Tendría que agradecérselo, esa noche le haría su plato favorito.

Cindy entro en la casa más por inercia que por otra cosa, la despensa y el refrigerador estaban hasta los topes, el día anterior habían hecho limpieza general, nada demasiado estresante ya que cada cinco minutos el suelo parecía un arenal. Cambiaron las hojas que se habían podrido en el techo, arreglaron la pequeña huerta para la plantación en un par de semanas y esquilaron a las ovejas que tenían en el corral.

Aun recordaban como estaban los dos talando una de las palmeras para reponer una de las tuberías de irrigación cuando a lo lejos vieron varios contenedores flotando a la deriva. Entre los dos lograron arrastrarlo hasta una cala donde la corriente era lo suficientemente suave para permitirles arrastrar la caja de metal hasta la orilla.

Al abrirla con ayuda del laser de Jimmy se encontraron con media docena ovejas, un centenar de ratones y un chimpancé. Todos contenidos en jaulas individuales.

Cindy se percato del logotipo xerografiado en uno de los laterales, pertenecía a una compañía farmacéutica. Jimmy examino un fajo de papeles que había pegados en el interior y confirmo lo dicho por Cindy, debían de estar transportando a los animales. Pero según el informe el único sujeto en pruebas era el chimpancé. Sacaron a los animales de allí pero el pobre simio debía de estar enfermo y no duro ni una semana en la isla.

Sin embargo las ovejas se habían convertido en una fuente inagotable de lana. No se atrevían a comérselas o usar la leche que producían solo por si acaso pero la lana que generaban era indudablemente más fuerte y resistente que la habitual.

Podría empezar a hilar los montones que tenían en una habitación. Ya tenía algo que hacer. Y con una docena de animales produciendo tela, ese trabajo le llevaría toda el día así estaría ocupada con algo relajante que le dejaría pensar. La pesca era una actividad que requería de sus cinco sentidos y toda su concentración como para ponerse a ver su vida en perspectiva.

En esos momentos trataba de imaginarse cómo habría sido su vida si se hubiera cayado y hubiese regresado con sus amigos. No es que lo lamentase, en absoluto, pero siempre había tenido curiosidad y estando con Jimmy era una faceta suya que se veía recompensada.

Lo más probable es que ahora mismo estuviera en la universidad, tal vez con Jimmy y Libby a su lado o con el propio Jimmy dándoles clase. Seguramente lo más probable con aquel genio fuese lo segundo. Siempre se pregunto por qué no iba a la universidad con su inteligencia debería haberlo hecho.

Le sorprendió la respuesta que le dio cuando le pregunto por aquello. Le dijo que al principio ni siquiera había contemplado esa posibilidad pero que cuando se lo planteo algo le dijo que no debía hacerlo.

Una imagen de ella gritándole por haber hecho alguno de sus inventos mal. No habría podido alegarse de ella aunque solo fuera para discutir y haber ido a la universidad significaría no volver a verla más.

Ella seguía cavilando, rememorando momentos de su vida sentimental a la par que convertía aquellas masas de hebras en ovillos de fina lana.


JimmyXCindy, yo tambien pienso lo mismo, la primera vez que lo vi me repetia continuamente porque no se quedo Jimmy con Cindy.

The J.A.M. a.k.a. Numbuh i , pense en hacerlo pero me recordaba a lago azul y nunca me gusto ademas de que asi resalta que los dos son genios y más apañados que Bear Grylls.

Una pequeña advertencia, hace años que no veo todos los capitulos y no he logrado encontrarlos por lo que puede que me falle algun dato.