Ikuto solo vio sus manos y le dijo – Pero… ¿¡acaso me ves bien! – Le grito

-Tranquilo, aunque sea eres algo linda…- Dijo Nadeshiko – Pero…si tu eres… un…chico – Dijo Ikuto ,entonces vio que de verdad parecía un chica, así que su primera reacción fue un leve sonrojo que dejó a las espectadoras (y un espectador) con una cara de duda, después grito - ¡Esto no puede ser! – Y finalmente cayo al suelo inconsciente del estrés (cualquiera hubiera caído inconsciente después de vivir eso).

¡Ikuto! – Grito Utau, acercándose a la chica inconsciente. – No puedo creer que se halla desmayado.- Dijo Utau al ver que seguía vivito y coleando. – No puedo creer que se haya transformado en una chica – Dijo Amu- No puedo creer que sea tan atractiva. – Dijo Nagihiko (que en algún momento desconocido se vistió de hombre) causando que las dos chicas lo vieran. -¿Qué? ¡Soy un hombre!

Las dos chicas llevaron a Ikuto a casa de Amu y lo colocaron en la cama. – Voy a preparar té – dijo Amu saliendo de la habitación – Yo voy contigo (Utau no soportaba la idea de que la persona con la que siempre quiso una relación de incestos, se podía transformar en chica.

Al salir de la habitación Ikuto despertó y se dio cuenta de que estaba de nuevo como hombre y se tranquilizo. Volteo a ver a su derecha y al fondo de la habitación alcanzó a ver una casa de muñecas en la que había cuatro shugo charas. Ahí estaban Ran con sus pompones, Miki con su boina, Suu cocinando y Yuki, que estaba quieta y con una mirada seria en la cama de juguete. En esos momentos Ikuto se sorprendió al darse cuenta de que no había sido un sueño todo lo que le había pasado hace poco tiempo, Ikuto solo pensó en huir de la habitación para evitar que Yuki intente hacer otro cambio de personalidad con él. – Debo huir de aquí… - Susurró y gateo hacia la salida viendo para atrás para asegurarse de que ninguno de las charas lo viera, hasta que chocó, aunque el no recordaba que ahí hubiese una pared…. – ¿A dónde vas Ikuto? – Pregunto Utau viendo como Ikuto chocaba con su rodilla. – Eh, ¿Utau?, ¿qué haces aquí?, ¿de donde salió esa chara?- susurró Ikuto para que no lo escucharán. –Yuki está muy arrepentida por haberte obligado a transformarte de esa forma, ella no sabía que te lo ibas a tomar tan a pecho. –Ikuto volteo a ver a la casa de muñecas y vio a Yuki aún con fijando una mirada seria hacia el suelo. – Está bien, pero ¿qué haces aquí? – Dijo Ikuto levantándose como si nada de lo de hace unas horas hubiera pasado. – Pues, lo que paso fue que te desmayaste y… - Cuando el escuchó la palabra "desmayaste" se puso rojo de la ira y vergüenza – Detente. No continúes Utau.

-Eh, Ikuto, veo que ya despertaste – Dijo Amu al entrar a la habitación. – Creo que ya recuerdas bien lo que te paso, ¿no? – Preguntó Amu con una sonrisa dibujada en el rostro. – Ya basta Amu…- Dijo Ikuto algo enojado. – Pero ¿porque?, si de todas formas te veías bien como una chica.

-¡Ya basta Amu!- grito éste último de una manera desesperada.- Está bien. De todas formas debí de haber supuesto que tú no podrías durar nada de tiempo como una chica, no soportarías la presión.- Dijo Amu tratando de jugar con el orgullo de Ikuto. – ¡Ya basta!, te apuesto a que puedo soportar ser una chica durante dos meses. Y si gano, tú tendrás que ir con el uniforme masculino a la escuela por cuatro meses. –Dijo Ikuto con demasiada seguridad, esto dejo a Amu furiosa, hasta que noto que le falto aclarar un punto en la apuesta.-… Y si yo gano, tendrás que permanecer como una chica el resto (de hecho Amu no quería eso, pero ella sabía que Ikuto no perdería). – ¡¿Eh? , bueno… está bien, de todas formas no perderé.

-Muy bien entonces, que la apuesta comience mañana al medio día.

Al día siguiente Amu, Utau, Ikuto y Yuki estaban esperando el momento del medio día.

Faltaban pocos segundos cuando Ikuto comenzó a desanimarse. -¿Pasa algo Ikuto?

-Es que ahora que lo pienso, yo no estoy nada acostumbrado a lucir como una chica. Ni siquiera estoy acostumbrado a los cambios de personalidad.

-Tranquilo, tu solo piensa en otra cosa y mantén la calma cuando cambies de…-

Entonces solo se escuchó un animado grito – MI CORAZÓN, ÁBRETE!

Justo después de ese grito, Ikuto cambió repentinamente de chico a chica, curiosamente no sólo el cambió, sino que también su ropa, tenía puesto una falda con cuadros rojos parecida a la de Amu y una blusa blanca junto con una corbata negra.

-¿¡Pero que es esto! – Grito Ikuto, que ahora era Yuki, estaba a punto de desmayarse del pánico y estrés una vez más, cuando Amu le dijo – Tranquila – Haciendo énfasis en esa palabra- no ha pasado nada más que un cambio de personalidad.

Ikuto se tranquilizo y se acostó en la cama de Amu por varias horas mientras era observado por Amu y Utau (ésta última se sentía emocionada por lo que podría hacer con Ikuto mientras era una chica). Mientras estaba acostado solo se le veía con cara triste y desanimada. Entonces Amu interrumpió el silencio y le dijo – ¿Que te parece si mientras eres una chica te llamamos Yuki?-Ikuto no hizo nada más que asentir con mucho desánimo. Pero unos momentos después rompió ese silencio de una vez por todas

-Saben, lo he estado pensando y me doy cuenta de que si pierdo, voy a estar infeliz por el resto de mi vida, así que pienso que es mejor acostumbrarme a éste cuerpo de chica.

-¿Esto quiere decir que podría tener una hermana éstos dos meses? – Preguntó Utau ansiosa por un "sí".

-Supongo que sí. Pero hay un problema.

-¿Cuál?- preguntó Amu

-Ésta falda me hace sentir incómodo