Los personajes no me pertenecen si no a la fabulosa Meyer yo solo invento con ellos.

La historia es basada en un video pero el resto es producto de mi loca y retorcida mente.

Enjoy

Cap 1

Por donde deberia de empezar? Muchos diran por el principio pero me temo que ni yo mismo lo se, pues dado el hecho de que mis padres me abandonaron con tan solo dos dias de nacida ni siquiera yo se como comienza esta historia, pero podria comenzar contando como fue que cambio mi vida de la noche a la mañana.

Era un jueves comun y coriente en Forks Washington e hiba caminando de vuelta de la escuela hacia la casa de las personas encargadas de mi, intentaba atrasar lo mas posible el tener que llegar pues nada mas de pensar en lo que me esperaria al entrar por haberme hido esta mañana sin recoger el baño pues habia estado tarde para las clases luego de no haber podido dormir por el dolor ocacionado por la rutinaria paliza antes de entrar a mi habjtacion todas las noches. Estaba pasando por un estrecho de carretera donde solo habian arboles de ambos lados, me gustaba poder caminar y sentir el aire fresco en la cara cosa que se consideraria bueno ya que solo tenia quince años y ya me gustaba el ejercicio, aunque no tenia muchas opciones. Escuche un ruido turbando la paz y quietud de aquella tarde, pero decidi no hacerle caso, aun buscaba una manera de safarme de la paliza que me daria Tanya al llegar a la casa pero fue imposible pues mientras mas caminaba mas alto se escuchaba, hasta que me detuve y observe junto a mi, habia una mochila color negra de la cual salia el quejido.

Me acerque sintiendo las manos humedas por el sudor e intentando reunir todo el coraje abri la mochila de golpe solo para quedarme estupefacta en el lugar... un bebe, quien en su loca cabeza podria dejar un bebe en una mochila tirado , yo sabia qujenes, pues mis padres hicieron algo parecido, pero ahora no podia seguir en mi cabeza divagando pues tenia que decidir que hacer, debia de tener no mas de dos dias, y era increíblemente pequeño y tenia el cordon umbilicar amarado con una cinta ahora roja, parecia que era prematuro porque a pesar de que lloraba hasta estar en un tono violeta solo se distinguia un leve gimoteo.

Lo agarre fuera de la mochila y lo primero que note era que no pesaba casi nada, no lo se tal vez fue instinto pero solo lo abraze a mi y enseguida dejo de gimotear. Y entonces comprendí que no importara que edad tenia ni todos los problemas en los que me metiera yo hiba a cuidar de aquella cosita de ojos azules. Ya han pasado casi tres años desde aquel dia y aun lo recuerdo claro y vivido. Recuerdo el haber tenido que esconder a cosita (le habia puesto asi por el momento) en mi armario, se habia quedado tranquilo luego de que lo alimentará (tuve que robar para poder comprar la formula) le habia hecho una canasta con las toallas limpias y lo deje durmiendo para que Tanya ni James lo descubrieran pero todo fue en vano pues en cuanto sali de mi habitacion para ir a hacer la cena, Jessica hija de Tanya y James ya les habia dicho que habia llegado con un bebe ese dia, como lo supo, no se pero si recuerdo los golpes e insultos que me dieron aquella noche, no les explique nada, pues no se lo merecian, y por nada del mundo dejaria que cosita pasara lo que yo.

No les deje nisiquiera verlo, como pude me arrastre hasta mi habitacion y tranque con seguro, sabia que no duraria mucho antes de que vinieran, asi que cogí una mochila y empeze a guardar lo mas importante lo cual se resumia a unas cuantas prendas de ropa, cepillo de dientes, mis libros y apuntes de la escuela y la formula que habia robado para cosita junto con el biberon. Lo agarre envolviendolo bien en las toallas y sali de alli como si me estuviese persiguiendo el mismo diablo. Llegue hasta un callejon y me sente detras de los contenedores, y solo entonces me dejes vencer por el dolor tanto fisico como mental dejandolo salir en forma de lagrimas, esa noche aprendi que nada en la vida era justo.

Estuve tres dias escondida en ese callejon con cosita, aprendi que habeces es mejor tragarse su orgollo y pedir ayuda asi que fui donde Angela, ella al igual que yo no tenia padres, y tambien se crio con Tanya y James, solo que ella hacia ya cuatro años se habia casado y tenía su casa, yo no tenía una relacion muy cercana con ella entonces, pero no me llevaba mal tampoco, ella y su marido me acogieron en su casa como una hermana pequeña, me ayudaban con cosita, y tambien me dieron trabajo en su cafeteria como mesera, desde ese dia puedo decir que comenze a vivir, ellos tampoco sabian nada sobre la historia de cosita pues eso era algo que me queria reservar para mi y unque hasta en la escuela se hablaba de lo increíblemente cualquiera que era por tener un hijo a tan corta edad no me importaba. Hoy era el primer dia de clases de mi ultimo año y para Dimitri era su primer dia en preescolar, me habia bañado y hecho su desayuno asi que fui a despertarle, luego de haber desayunado y vestido corrio donde mi contento.

-Mami,mami, verdad que hoy voy a la escuela como tu?- yo solo pude sonreir y levantarlo en brazos.

-Si mi amor pero mejor nos damos prisa sino llegaremos tarde, anda ve por tu mochila-en cuanto lo puse en el suelo salio corriendo hasta su habitación, hacia tan solo unos mese que nos habíamos mudado, no es como si Angela estuviese muy contenta pues luego de que me ayudo nos volvimos muy unidas pero al cumplir mis dieciocho ya habia guardado el suficiente dinero como para poder mudarme y ademas de que ahora era la que supervisaba a las meseras del ahora restaurante de mis amigos asi que podia bien pagar un lugar para mi y mi hijo.

Luego de dejar a Dimitri en su escuela tome el autobus para ir a la mia, nunca habia intentado hacer amistad con nadie pues todos solo querian sacar chismes a costa mia ademas que mi hijo era un tema que no tocaba en la escuela, y no era porque me avergonzara si no todo lo contrario, el era simplemente tan puro e inocente para mi que no me parecia que estuviese en los chismes de los chismosos de la escuela. Fui a buscar mi horario como todos los demas a la cancha de gimnasia y luego me tome un minuto para ver quienes eran mis profesores y clases.

Mi primera hora era fisica con un tal Edwin, tenia suerte de que me gustase las matematicas. Al sonar la campana me fui directo a mi salon pensando en Dimitri, como le estaria llendo en su primer dia de clases? Normalmente el se quedaba con Angela cuando hiba a la escuela pero sabia que el estaba deseoso de hacer nuevos amigos asi que decidi hablar con la maestra del centro publico para ver si podia aceptarlo un año antes, ella quedo prendada de mi pequeño en cuanto le vio y no puso ningun pero.

Estaba tan metida en mis pensamientos que nisiquiera me percate deque la clase estaba en total silencio, alcé la vista de mi mesa solo para encontrarme a toda el aula observandome, decidi ignorar y mirar hacia alfrente cuando unos orbes verdes se toparon con los mios.

- Y bien señorita...- genial mi primer dia y ya andaba con la cabeza en otro sitio.

- Isabella- conteste medio flotando y medio recordándome que tenia que bajar de donde estaba y prestar atencion.

- Isabella que?

-so, solo Isabella- malditos nervios, baje la vista pues no podia seguir aguantando aquella mirada, ademas que no queria tener que explicar el hecho de que no tenia apellido.

-Muy bien Isabella, tus compañeros estaban contandome lo que les gusta y disgusta, podria pasar alfrente y decirnos tu?- cuando volvi a levantar la vista habia un deje de burla en sus ojos y sonrisa, bien me levante y fui hasta el pizaron.

- Me, megusta leer y escuchar musica- dije recordando las veces que le leia a Dimitri antes de dormir luego de la cena, y cuando ponia musica y ambos comenzábamos a bailar sin rumbo, no pude evitar una sonrisa al recordar lo ultimo, yo era pesima bailarina pero a mi hijo parecia no importarle.

- tambien me gusta ir al parque- me encantaba visitar el parque con Dimitri y ponernos a corretear, se podria decir que la mayoria de los sabados lo haciamos por las mañanas antes de que tuviese que entrar a trabajar y dejar a Dimitri con Angela.

-Y le disgusta...- dijo el profesor observandome divertido.

-El brocoli -dije encojiendome de hombros, observe alfrente de la clase donde la mayoria no prestaba atencion y los que lo hacían estaban a punto de hecharse a reir.

-Bien puede sentarse- me sente en mi asiento vienido como el resto se presentaba, asi que me tome unos minutos para analizar a mi nuevo profesor tenia el cabello de un extraño tono cobrizo desordenado para todos lados una mandibula fuerte y cejas prominentes una nariz un tanto chueca pero solo le daba un aire peligroso y sus ojos de un hermoso verde y... y... Bueno deje de mirarlo porque ahora me observaba con una sonrisa increíblemente sexy en el rostro, observe mis cuadernos sintiendo como mi rostro tomaba un fuerte tono rojo.

-Muy bien pues yo so Edward Cullen y sere su nuevo profesor de fisica- le escuche presentandose, escuche como la mitad de las feminas en el salon suspiraban y yo aproveche eso para recordarme que alguien como yo jamas encajaria junto a alguien como el. Luego de que me reuse a volver a ver al señor Cullen por el resto de la clase el resto del dia paso de un borrón basicamente lo mismo de todos los años, el grupo de cualquieras encabezado por Jessica haciendo sentir menos a los demas el grupo de chicos de gimnasia intentando romper algun estupido record de sobre quien tenia la primera comlnquista del año de las cuales estaba sobre avisada ya que Bree una compañera del curso pasado me aviso luego de que los haiga escuchado como planiaban una apuesta sobre quién me llevaba primero a la cama.

El hecho de que tuvieses un hijo te dejaba en la posición de facil para ellos, se podran imaginar sus caras cuando resulto que no era tan "facil" como ellos pensaban.

-Mami,mami- la voz de mi pequeño me saco de mis pensamientos, sabia que el preescolar tenia un bus especial para llevarlos a las casas pero me gustaba tanto estar con el que simplemente decline a que utilizara el autobus, ademas queria saber como le fue en su primer dia.

- hola amor, como te fue?- dije cargandolo y despidiendome con la mano de su maestra mientras empezaba a caminar, nuestra casa no quedaba muy lejos pero tenia pensado en otra cosa...

- Sabes que? Porque mejor no vamos por un helado y me cuentas- al decir helado sus ojos se abrieron de emocion.

- Si!- casi me deja sorda pero aun asi no pude evitar sonreir.

- Esta bien corazon pero me lo tienes que contar todo. Luego de caminar hasta el parque donde siempre hibamos y pedir nuestros helados Dimitri me comenzo a contar todo sobre su dia, la mayoria si soy sincera no entendí nada pero no por eso deje de prestarle toda mi atencion, lo tenia en mi falda comiendose su helado y jugando con un mechón de mi cabello mientras me seguia platicando cuando vi un mercedes negro aparcado justo al cruzar la calle frente a nosotros no queria preocuparme pero al visualizar una silueta observandonos desde adentro me alarmo bastante.

- Cariño terminastes tu helado?- pregunte volviendo mi mirada a el.

-Si mami

-Bien es hora de irnos, tengo que hacer unos deberes y luego ir al restaurante mientras tu te quedaras con tia Angela.

- Oki doki- dijo bajandose de mi falda, le agare la mano y comenzamos a caminar hasta nuestra casa.

Holaa, estoy publicando por el teléfono porque mi computadora me ha dejado botada.

Esta historia me venia rondando la cabeza las ultimas semanas hasta que me decidi ponerla iré publicando según vea la aceptación

Busco beta chicas, no se como funcionan la mayoría de las cosas por aquí.

Se Aceptan todo tipo de sugerencias y ayuda, también ando buscando ayuda con la foto.

Sin mas chicas abrazos.

Pd: pondré el link del video en cuánto tenga una computadora a la mano.