¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

*o* -las llena de besos- gracias por sus reviews, favs, y follows. me alegra saber muchissismo que les gusta esta historia, en este capitulo ...bueno mejor no digo xD lean al final.

ADVERTENCIA: Esta historia es ficticia, los personajes le pertenecen a HAYIME ISAYAMA, yo solo los uso para fines perversos (?)

DISFRUTEN SU LECTURA.


CAPITULO II:

Tomo rápidamente un baño de 10 minutos, "un enjuagon", y luego se dispuso a buscar en su closet la ropa que se pondría. Saco varias camisas, corbatas, pero nada le convencía del todo para ponerse. ¡Se sentia estúpido! ¿porque se estaba preocupando que llevaría? Solo iba a hablar un poco con el, no era su pareja actual ni nada parecido; sin embargo, no podía evitar sentir la necesidad de lucir bien. Opto al final por un pantalón casual, una camisa, y una chamarra ligera de color verde ya que hacia demasiado calor. Se aperfumo solo un poco sin verse pretencioso u obvio, saliendo disparado hacia la calle. Afortunadamente aquel café no quedaba muy lejos del edificio de departamentos donde vivía, así que salio media hora a tiempo para ir con calma caminando.

Sin embargo, quería apresurarse, pero al mismo tiempo se decía que no ¿que era esa contradicción? le gustaba Erwin, demasiado, y trataba de encontrar la lógica a eso; como en sus frases de los autores mas complicados en sus clases de Filosofía: Aristoteles, Platon, etc; todos ellos tenían términos fáciles y otros difíciles. Quería resolver esa contradicción así, pero no le hayaba el sentido. En lo que sus mente lo tenia distaido, sus pies de dirigían al lugar citado, levanto la vista viendo el poste con una flecha "calle Moritaka" ahí dio vuelta, camino un poco y entro al local. No quería verse obvio, así que con los ojos busco una mesa en donde sentarse, en eso vio una mano levantarse, cuando vio a quien pertenecía su corazón comenzó a latir rápidamente de la nada. ¿Que demonios le pasaba? mientras caminaba hacia la mesa donde el rubio se encontraba, reprendía interiormente a su corazón por latir rápidamente solo por ver al rubio. Había llegado antes que el, eso era buena señal para el, le hizo saber que era puntual.

–Hola Levi–le dijo al tenerlo enfrente, invitándolo a sentarse.

–llegaste antes...–esa fue su forma de saludo.

–ah si, jejeje el trafico esta tranquilo–justifico.

–ya veo...–dejo su chamarra sobre el respaldo de la silla y se dispuso a sentarse enfrente del.

*Maldita sea, que guapo se ve* se dijo internamente el rubio. Rivaille portaba una camisa abierta de al menos dos o tres botones mostrando su cuello niveo y parte de su pecho, aunado a eso, su ropa a pesar de ser casual por el porte del pelinegro lo hacia verse elegante. ¡lucia muy bien! aparte de que pudo persivir un ligero aroma a colonia que lo envelesio aun mas. No supo como, pero en ese momento se contuvo para no querer besarle, tenia que dejar esos impulsos para después si es que quería que las cosas funcionaran bien. Ahora tenían que conocerse primero, aun así, ya sentía que lo amaba.

–Buenas tardes caballeros, les dejo el menú, estoy para servirles–se aproximo una mujer con dos listas de lo que ahí servían aparte de café. Una para Erwin, otra para Levi.

–un te negro–pidio Levi sin mas dándole el menú a la mujer que lo miraba encantada, en cuanto el le dedico una mirada de desaire, ella cambio su mirar a terror.

–bi...bien...¿y usted?–le preguntaba a Erwin que también se le hizo atractivo, este le respondió mejor.

–a mi un café y una revanada de pay de manzana por favor–le dio el menú devolviéndolo una sonrisa condescendiente a la chica.

–muy bien, en seguida se los traigo–anoto en su libreta para después marcharse.

–te gusta lo dulce–mas que preguntarlo lo estaba afirmando.

–algo, no mucho. Los pays me recuerdan a mi madre, por eso los como.

–ya veo...

Guardaron un momento silencio, Erwin miro a Rivaille que este en cuanto choco mirada con el lo evadió sin proponerselo, era un movimiento que hacia por inercia entonces aprovecho para sacar un papel de su pantalón para tratar de ocultar que evitaba chocar con ese par de pupilas con un mar dentro de cada uno.

–toma...–acerco un papel doblado hacia el lado de la mesa del rubio.

–¿Que es esto?–curioso, tomo el papel desdoblandolo dándose cuenta que era una lista de al menos 10 libros con un titulo: "lista de libros recomendados para ti", *no puede ser...es tan encantador* ese simple gesto le hizo sonreír interiormente. Levi lo estaba enamorando con gestos tan, pero tan comunes, pero al mismo tiempo tan significativos.

–¿Porque sonries? ¿viste alguno que ya hayas leído?–

Entonces se percato, había sonreído realmente. No podía evitar hacerlo.

–no, por nada jejeje. Creo que ahora tendré mucho que leer, gracias Levi.–volvio a sonreír.

–N-no es, no es nada...–titubeo, esquivando esa mirada azulina. Ya lo había pensado, esos ojos azules eran hermosos, pero al mismo tiempo, si se le quedaba viendo fijamente lo quemaban hasta sentir que se fundía entre ellos. ¡Estaba nervioso! Levi se caracterizaba por su semblante intemplante, pero ahora mismo el rubio, de algún modo desconocido para el rompía esa barrera; que bueno que tenia una mirada afilada, al menos eso le ayudaba a disimular un poco lo que le pasaba por dentro.

Eso fue lo primero que lo atrajo hacia el, su mirada indiferente, quería saber lo que estaba pensando, así mismo decirle lo que el le provocaba. Miro una vez mas la lista viendo un libro "cien años de soledad".

–oh, este ya lo leí.–

–¿cual?–

"cien años de soledad" muy bueno, de hecho fue de los primeros que leí.–

–¿ah si? ese libro entra en la categoría de los que debes leer–hizo saber Rivaille.

–si lo se, bueno eso lo supe después de un tiempo cuando ya lo había leido–volvio su mirada hacia la hoja viendo un titulo desconocido para el.

–mmm...este si no lo conozco "perfume: historia de un asesino" el titulo parece interesante. ¿de que va?–

–leelo, o buscalo en una librería, la sinopsis te lo dirá.–

Sabia que no era intencional, Levi era así, como se lo había dicho Hanji: "puede parecerte duro, o incluso muy directo, es una de sus virtudes y defectos, cuando lo conozcas sabrás diferenciar cuando te lo dice en serio o cuando no " que bien le venia recordar lo que le decía de Levi en el momento justo.

–bueno si, pero podrías darme tu opinión. Me gustaría escucharlo–se aproximo a Levi un poco, solo un poco.

–disculpen la demora. Te negro para usted, y un café y pay de manzana para usted.-interrumpió la mesera con la orden.

–Gracias–dijo Erwin, ya que Levi apenas si hizo un gesto hacia la mujer.

–de nada, estoy para servirles. Si se les ofrece otra cosa...–

–no, esfumate–vocifero Levi dedicándole una mirada amarga, llena de toda una aura maligna hacia la mujer. Por eso las odiaba, eran unas descaradas cuando un hombre les gustaba. Supo que le había gustado, y como no le dio pie, miro a Erwin, que este había sido amable con ella, lo cual le daba a entender otra cosa.

–jejeje esta bien, puedes retirarte–trato de aminorar esa aura de Levi hacia la mujer, la chica hizo una reverencia y se marcho.

–fuiste un poco grosero Levi.–

–me enferman, no soporto que sean tan sinuosas.–

–solo estaba siendo amable.–

–¿amable? ¿estas ciego o que? era claro que te estaba provocando con su cara linda y su escote.–

–jajajajaja ¿te molesta?–

–¡por supuesto que me molesta! suficiente tengo con Hanji...esa cuatro ojos demente.–

–no, creo que no me entendiste. ¿te molesta que se me insinúe?–

–¿ah? ¡me da igual! pero si eres homosexual...no tienes porque ser amables con ellas, lo peor de las mujeres es que si eres amable, creen que ya quieres otra cosa. Por eso te lo digo. No te creas demasiado, apenas si te conozco.–

–esta bien. Creo entender tu punto, pero si fuera lo contrario. Me sentiría alagado.–

–tsch...no digas estupideces...–lo esquivo de nuevo, le estaba mal interpretando, pero no del todo, tomo un sorbo de su té perdiendo su vista hacia las demás mesas y gente del local.

Ahí entendió a lo que se refería Hanji, recordando una de las tantas y tantas cosas que le decía de Levi: "si de verdad llega a gustarte, tendrás que ser muy pero muy paciente con el. Le disgustan las mujeres porque dice que somos "sinuosas" que no te tope siendo amable con alguna...se pone fiero, no porque sea celoso, eso yo no lo se, pero se le sale lo huraño"

–entonces...–queria cambiarlo de humor, que estuviera tranquilo y platicador como hace unos minutos, así que tenia que pensar rápidamente en cambiar de conversacion–¿me diras de que se trata este?

–¿el de perfume?–

–si, ese mismo.

Le dio un sorbo a su te, deleitándose con el aroma, y el vapor caliente que emitía el liquido en la taza.

–desde que lo inicias a leer, te adentra al mundo de las aromas, incluso puedes creer que las persives. Ese libro aun me tiene impactado. Te muestra desde las aromas mas pestilentes y desagradables, hasta las mas hermosas y etéreas. El olfato es el sentido que mas deberíamos apreciar, es el que mas memorias guarda, mucho mas que la mente misma. Es sorprendente–miro al fondo de su te, viéndose levemente reflejado en el.–como este te...llevo su aroma gravada, y cuando lo persivo no puedo evitar tener leves recuerdos de cuando lo tomo, mientra leo, o mientras reviso exámenes, o cualquier otra cosa. Ahí en el libro, claro; habla de un asesino que tiene el olfato mas poderoso del mundo, creando un perfume con mujeres. Es un poco asqueroso, pero si te adentras en el...–Erwin lo miraba, con mucha atención que le hizo abstraerse de lo que hablaba.

–Levi, ahora mismo, quiero besarte–La forma tan amena en la que le explicaba sobre el libro, la forma de expresarse, la forma de mirar la taza, todo eso tan simple lo enamoraba de a poco, por impulso dijo lo que en ese momento sintió que salio honestamente de su corazón.

Parpadeo, perplejo, Erwin dijo eso tan honestamente que no sabia como contrarrestar eso; ademas, esa mirada. La mirada que le dedico era dulce, pero sin ser empalagosa, ardiente, pero sin ser morbosa.

–aqui hay mucha gente-explico, tratando de calmarse, su corazón latia a mil pero por ningún motivo lo mostraría. Y claro que quería besarle, desde que llego quería hacerlo el también.

–entonces, si yo te besara...¿me rechasarias o me aceptarias?–

No sabia que era, pero el rubio tenia una manera de hablar seductora. Lo estaba cortejando, le estaba acorralando con palabras y con miradas insinuantes.

–eso tendras que averiguarlo–fue su modo de contrarrestarlo. El no era de los que se intimidaba, si Erwin lo retaba, el también lo haría. Estaban en un juego excitante y peligroso, que, sin que lo dijeran, ambos hombres entraban apostándole todo en esa partida.

–oh...¿me estas retando?

–tomalo como quieras...–terminando con el juego, tomo su taza y le dio un trago largo.

Quería aventar a la mierda todo; el que la gente los viera, el que estuvieran en lugar publico. "¡Al diablo el mundo!" se dijo, Levi lo ponía a prueba, le seducía con gestos simples, lo enamoraba con su platica. El solo pensar en el como una expectativa cuando Hanji le hablaba del era una cosa, pero ahora que lo estaba tratando era otra ¡completamente distinta! pero le agradaba en demasía.

–jejeje. eres todo un enigma Levi, justo como dijo Hanji.–

–jum...ya me imaginaba que esa loca hablaba de mi a mis espaldas. Soy como una clase de Dios para ella o no se. Solo se que esta loca.–

–si...es un poco excéntrica, pero tiene un amor maternal a los suyos. Ella me agrada.–

–¿te agrada? ya debe haberte contagiado de su locura para que creas eso. ¡a mi me saca de quicio!–

–si, te entiendo jajajaja a mi algunas veces, pero dejemos hablar de ella.–

–si, por un momento hablas con sensates–

Partió un pedazo del pay, se lo llevo a la boca y luego dio un sorbo a su café, volvió a mirar la lista percatándose de otro libro "la carretera" leyó, no se le hacia conocido, pero se le hacia familiar el nombre de una película.

–¿y este?–le mostro la hoja señalando el titulo.

–ah...es una especie de apocalipsis, gente comiéndose a gente. Lo lees rápido, no es la gran cosa, pero esta interesante. Te da una idea mas o menos convincente de lo que haría el humano en caso de que escacie el alimento. Ese lo puedes descartar si quieres, yo solo lo leí por ocio.–

–de acuerdo–guardo silencio una vez mas, Levi ya casi terminaba su te, y el su café y su rebanada de pay; pero no quería esperarse, quería ya irse del lugar.

–¿algun otro que no hayas leído antes?–

–si, pero ya lo investigare despues-decia esto para proponerle ir a otro lado.

–ya veo...entonces me voy.

El pelinegro era un misterio. Primero le hizo platica, luego le pareció ponerse celoso, luego pareció también entrar en el juego de seducción con el, y ahora fríamente le decía que se iba; eso solo le hizo pensar que había hecho algo mal.

–¿Porque?–no quería sonar desesperado, pero no quería dejarlo ir.

–no lo tomes personal, recordé que tengo que preparar unos exámenes para el lunes. Es todo.–tomo su chamarra, se la coloco y al final, puso un billete sobre la mesa–adios Erwin.

El pelinegro no espero la despedida del rubio y simplemente se dio la vuelta para irse. Erwin por un momento se quedo estático, algo había hecho mal, o quizás lo molesto. ¡No podia dejarlo ir! En cuanto reacciono, Levi ya había abandonado el lugar, dejo otro billete sobre la mesa para salir disparado hacia el pelinegro. En cuanto salio del local miro hacia la derecha, luego hacia la izquierda percatándose de su espalda y su cabello negro dando vuelta a la esquina. Corrió, tenia que correr si no lo perdería, cuando dio vuelta a la esquina; igual, lo vio de espaldas, y por impulso lo detuvo de la muñeca.

–Levi, esperate.–

–¿Que quieres?–se solto del agarre en un arrebato frío.

–¿Porque te fuiste tan de repente? creí que...–

–¿de que hablas? te lo dije ¿no? tengo cosas que hacer, solo que me olvide.–

–¿es en serio?

–¡es muy en serio! normalmente no me olvido de mis deberes, pero esta vez así fue.–

–Levi, eso puede esperar. Mira, no quiero que pienses que soy alguna clase de acosador. Lo diré mas claramente–guardo una pausa, se le acerco mas, y lo miro a los ojos, esos ojos grises que lo miraban gelidamente, pero no le importo–¡Me gustas! no...¡me encantas! y quiero conocerte mas. Hanji me hablo de ti, es cierto. Pero en cuanto te conocí, no podía dejar de ver mi teléfono esperando que llamarás...ya se que es estúpido, pero...–

–a mi también me gustas Erwin.–

–¿entonces?–

–¿"entonces"...que?–

–no puedes irte así nada mas.–

–oye, ya te dije porque me tengo que ir. No me agrada la idea de irme, pero tengo que...–

–¡deja de pensar un poco en tu trabajo! dedica tiempo a ti.–

El pelinegro levanto la ceja por la forma tan exaltada del rubio, recordando las palabras de la molesta de Hanji: "si Erwin es tu ideal eso solo lo sabrás si lo averiguas, pero si te quedas esperando o ignorando la gente que se te aproxima porque crees que no es importante, te arrepentirás siempre. Levi, aveces llegas a arrepentirte más de lo que no haces que de lo que si. " Mentalmente golpeo a la mujer, ¿porque tenia que recordar eso ahora? eso había hecho que llamara a Erwin, eso había hecho que se vieran, eso mismo había hecho que ahora Erwin se lo recordara.

–bien...¿Que propones?–

–ir otro lugar.–

–¿a donde?–

–donde sea, pero dejemos de estar aquí en la calle. Mi auto esta ahi–señalo un coche de color rojo oscuro.

–ah...de acuerdo–miro el auto y siguió a Erwin que se dirigía para el coche.

Ya bien, Erwin estaba retomando la conquista en sus manos. Si que Levi era un verdadero reto, saber lo que pensaba era difícil, se dijo que tenia un poco de envidia hacia Hanji porque ella parecía tener un especial poder para saber lo que pensaba pero en el proceso hacerlo enfadar , eso lo supo bien por lo que ella le decía y por como Levi se expresaba de ella.

El rubio le abrió la puerta del copiloto para que Levi subiera, en cuanto abordo le cerro la misma dando la vuelta por enfrente para pasar a la puerta del piloto. Abordo su auto, Saco las llaves disponiéndose a arrancar el motor.

–¿en tu casa o en la mía?–pregunto el pelinegro.

–¿de que hablas?

–¿quieres hacerlo, no es así? solo pregunto en donde. Mi departamento queda a unas pocas cuadras de aquí, ¿que tan lejos queda la tuya?–

Ahí estaba otra vez, esa manera indescifrable y sorpresiva con la que Levi le atajaba. Era cierto, queria hacerlo con el, eso era algo claro y obvio, pero en ese momento no era su intención el llevarlo a su casa para tener sexo. El tenia una idea un poco mas inocente; llevarlo a una librería, o a un parque para platicar. ¿y si el decía que no y se molestaba? ¿y si le decía que si también? estarse pensando que decir para no fregar el asunto para Erwin era un reto demasiado alto, pero Levi lo valía y por mucho.

–Levi, no se como hayan sido tus relaciones pasadas...pero yo no pretendo tenerte solo una noche y ya. Quiero algo mas serio, no quiero arruinarlo con sexo.–

–hablas como mujer diciendo esas cosas. Es repugnante–siseo con desdén.

–talvez...pero hablo en serio.–

–¡maldicion Erwin! no se que quieres que te diga...yo no soy bueno con las "relaciones serias" nunca me funcionan. Me botan o los boto. "eres difícil" "no te entiendo" "se vuelve difícil hablar contigo" se que eso me dirás, no sera diferente. Ya te habrás dado cuenta, tengo un carácter del demonio, es algo que no puedo cambiar. Así soy, estoy acostumbrado a estar solo...no eres el primero, no seras el ultimo, descuida. No me importa en realidad. Ademas hablar de esto en la primera cita...¡esto ya se fue al carajo! me siento incomodo. Mejor me voy–tomo la manija de la puerta para salir del auto, pero Erwin cerro con seguro acercando su mano, reduciendo así la distancia entre el y el rubio. Lo beso, Erwin lo beso.

–Levi...me gustas...–otro beso mas, acerco su mano a la nuca de Levi–...me encantas...–volvio a besarle pero ahora mas intenso, mostrando en ese beso que el "me gustas" y el "me encantas" marcaban una gran diferencia entre un beso y otro–quedate...–un beso tierno, solo sobre los labios pero sin retirar la distancia, acariciando la nariz de Levi–no te arrepentirás...es una promesa...–un beso mas que sello aquello, dando a tender que no era ningún juego.

No se resistió, cada beso, cada palabra lo sentía y lo escuchaba con ese tono que Erwin usaba y que hizo que Rivaille le temblaban las piernas. Si, le temblaban. Desde un inicio supo que era diferente, pero no que tan diferente. El rubio lo estaba envolviendo con sus besos, con sus susurros amorosos; apenas se conocían, pero ya sentía conocerlo de toda la vida, como si estuviera predestinado. No es que creyera en el "destino" pero ahora ponía en tela de juicio aquello por lo que le estaba pasando con ese rubio.

–joder...me voy a poner caliente si sigues besándome de esa manera...–expreso sincero acariciando la mejilla de Erwin, aceptando la unión de sus labios.

–esa es...–otro beso–...la idea...–un beso mas.

Se besaron sin querer, al parecer, separarse. Las respiraciones eran acaloradas, las lenguas se acariciaban queriéndose familiarizar, probando el sabor de café con toque de pay, y el sabor del te negro tanto de uno como de otro.

–Er...Erwin...quiero...–bajo su mano de la mejilla hacia un costado del rubio para acercarlo.

–si...¿que quieres...?–acariciaba esa nuca, con su mano izquierda, en lo que con la otra le tomaba de la cintura acariciando de arriba hacia abajo.

–yo...Erwin...quiero cojer...–

–...jajaja...de acuerdo...¿estara...bien...?–

Cada que pausaban se besaban, hablando entre los besos y las caricias insinuantes sobre la ropa.

–¡al diablo...! vamos a...vamos a mi departamento...ya no aguanto mas...–

–bien...pero...deja de...tenemos que parar aquí...–

–lo se...uno mas...–asio el cuerpo de Erwin, estorbándole entre ellos no solo la ropa, ni la palanca de velocidades, si no el lugar donde se encontraban. En ese beso, de los muchos que se habían dado, de los muchos que se darían, Levi acarició la lengua de Erwin arriba y abajo dentro de la boca para finalizar con una caricia con su lengua sobre las ensias frontales y al alejarse mordió levemente el labio inferior del rubio.

–oh...te gusta morder–supo que así era no solo por eso, si no porque durante los besos le había mordido en varias ocasiones y hasta parecía que rugiá luego de hacerlo haciendo ese acto sexy a sus oidos.

–callate y arranca...–lo solto para acomodarse en el asiento poniéndose el cinturón de seguridad-tendras que dar vuelta en "U" yo te dire donde te pararas. El edificio de mi departamento tiene estacionamiento, ahí podrás dejar tu carro.

–de acuerdo.–

Erwin encendió el auto, para luego dar vuelta tal y como le dijo Levi; en "U" para pasar al otro carril en cuanto ningún auto venia ni de un lado ni del otro.
Durante el corto trayecto ni uno ni otro emitía sonido alguno proveniente de su voz, solo cuando Levi le decía que cuando el le dijera diera vuelta hacia la izquierda para llegar a donde el vivía.

-X-X-X-X-


-se hace bolita- no me mateen por dejarlo ahí, si me dejan un sensual review, les traeré la conclusión de esta historia mas pronto de lo que imaginan, y si, las amenazo XD jajaajaja. espero les haya gustado y no haya caído tanto en el OoC :O a muchas les asusta eso xD. Sobre los libros son los que he leido :3 y reseñas jejeje. ojala los conoscan asi sabran de que hablaron Erwin y Levi (?)

¡GRACIAS POR LEER! :D

¡saludos a todos! ;)