Holaa muchas gracias por sus reviews me hicieron feliz (: no pude subir un cap antes porque estaba demaciado resfriadaa!!! oshh y despues no pagaron el internet queria matar a mi papa! espero que les gustee cuidensee!!


Me sentía aturdida, mareada ¿Qué me había pasado?, no podía abrir mis ojos, mi cuerpo no reaccionaba, pero sentí susurros de un hombre y una mujer.

-Puede dejar de mirar el reloj, ya despertará.- era la voz de una mujer, creo que era la que me atendió antes en el negocio.

-Lo siento, es que estoy retrasado, lleva casi media hora así, enserio se me hace tarde así que la despertaré – esa era una voz masculina muy bella por cierto pero se notaba preocupada y un poco enojada.

-No lo haga, ¿qué pasa si tiene efectos secundarios?

-No lo creo, lo más probable es que se haya quedado dormida, mi padre es médico no se preocupe no le pasara nada. ¿Tiene por casualidad un vaso con agua?

-Sí, enseguida se lo traigo- sentí que la mujer entro a la habitación donde me encontraba sacó un vaso de un plástico y abrió el grifo de la llave y cerró la puerta.

Cuando cerró la puerta pude abrir los ojos y escuchar con mayor claridad. Estaba entre oscuro y claro, había una ventana pero estaba tapada por cajas, y un lavabo donde supuse que la señora había sacado agua. Me levanté y la habitación era muy estrecha y yo estaba sentada en una improvisada cama, seguí los murmullos y pegue mi oreja a la puerta.

-¿Qué va a hacer con el agua?

-Pues… le tirare agua en la cara de esa muchacha para despertarla, porque enserio se me hace tarde- ahí fue cuando recodé lo que me había pasado, me desmayé antes que el imbécil casi me atropellara y ahora quería mojarme no, eso no.

Me hervía el cuerpo de rabia así que agarre un vaso e iba a abrir el grifo del agua cuando vi una botella. Sonreí ante mi idea, la llene hasta la mitad con agua. Estaba esperando a que apareciera. De pronto una vocecita me empezó a decir: Bella, te vas a arrepentir, una señorita no se comporta de esa manera. Pero había otra, la mala que me decía No seas tonta, casi te mata y además te quiere mojar, ojo por ojo diente por diente.

En eso se gira la perilla de la puerta y veo una silueta en eso ya iba corriendo para salir lo más rápido de ahí, me tape la cara tomé mi cartera que milagrosamente estaba al lado mío y le tiré toda el agua encima incluyendo la botella. Camine dignamente a la puerta, el idiota se había quedado atónito. No miré a la señora del mostrador ya que debería estar muy sorprendida al igual que yo por mi actitud.

Busqué lo más rápido que pude mis llaves iba corriendo a todo lo que daban mis debiluchas piernas. Cerré la puerta del auto, y se me cayeron las llaves abajo del asiento. G-E-N-I-A-L, era lo más oportuno que me podía pasar (nótese el sarcasmo). Después cuando las encontré que fue en un tiempo record ya que estaba escapando del dueño del "flamante volvo". Puse las llaves en el contacto y apreté el acelerador a todo lo que daba. Cuando sentí que ya estaba lo bastante lejos, descendí la velocidad de 190km/h a mas o menos 120.

No sabía porque había reaccionado de la manera en que lo hice, nunca fui una persona agresiva, un poco vengativa cuando me lo proponía pero nada más allá de eso. Ese muchacho, hombre lo que sea porque ni si quiera me dedique a mirarlo ni nada, me hizo actuar de esa forma, así que la culpa la tiene el por casi arrollarme.

Estaba tan metida en mis pensamientos que me asusto el sonido del auto avisándome que le quedaba poca gasolina. Si no hubiera sido por ese estúpido ahora haría mi viaje directo a la casa. Justo apareció un letrero de una gasolinera como a 12 kilómetros, rogaba para que lograra llegar hasta allá. Acelere lo más que pude.

-¡Por favor Dios no me abandones! ¡15 minutos solo 15!, vamos bebe yo se que puedes- le decía eso acariciando el manubrio del auto.

Quedaba tan pero tan poco para llegar, tendría demasiada mala suerte si se me para el carro, tendría que empujarlo yo sola, y no definitivamente llegaría al día siguiente. Hasta que por fin visualicé a lo lejos la esperada gasolinera en un gran letrero salía "Copec".

La gasolinera no era autoservicio, así que me ahorraría el bajarme y todo eso de ir a pagar y evitaría que otro "imbécil" parara su auto prácticamente encima de mí. Paré y baje el vidrio.

-Bienvenida a Copec primera en servicio, Mi nombre es Chris ¿Qué desea?- lo ultimo lo dijo con voz supuestamente "sexy" que resultó ser todo lo contrario, mirándome de pies a cabeza.

-Estanque lleno por favor- le pasé mi tarjeta sin que rozaran nuestras manos, porque de seguro se haría ilusiones.

Después llegó y se dispuso a llenar el estanque, pero se tropezó con la manguera y casi se cae me reí por lo bajo, eso le pasaba por hacerse el lindo.

-Listo, aquí tiene su tarjeta- estaba rojo como tomate.

-Gracias- Pise el acelerador y me fui hacia la carretera.

Me reía de la actitud de Chris y casi me oriné en mis pantalones de tanto reírme cuando me di cuenta que había escrito su número telefónico en mi tarjeta, de esto le tenía que contara Emilia.

Emilia era muy buena amiga, y me simpatizaba mucho porque no le gustaba aparentar, era muy sencilla igual que yo, a ninguna de las dos nos parecía la gran cosa ser del grupo de las "populares", solo eran las que se acostaban con medio equipo de basquetbol.

No me había, dado cuenta que el paisaje había cambiado drásticamente, ahora todo era muy verde lleno de arboles y "naturaleza" como diría Reneé. Igual la idea de ir al campo me asustaba, porque nunca serví para esas cosas, además ya faltaba solo 2 semanas para volver a clases, así que nuestra estadía en las viñas sería corta.

De repente, siento que me suena el celular, miro quien es y a orillo para contestar. Apago el motor.

-¿Qué paso?

-Hola Bella, ¿Cómo estás? yo bien gracias por preguntar, ¿que no te enseñe modales?- últimamente Reneé se empeñaba en hacer enojar.

- Mamá estoy viajando y estoy un poco apurada.

-¿Dónde estás más o menos?

-En realidad no sé, no hay ningún letrero.- miraba hacia todos lados

-¿Pero no sabes más o menos a qué horas vas a llegar?- pensé en NUNCA pero no iba a decir eso Reneé me mataría.

-No sé pero creo que estoy como a dos horas de Seattle y en llegar a Forks más o menos serían unas 3 horas. Y creo que no voy a pasar la noche en el hotel, quiero llegar lo más pronto posible.

-Está bien… mmm cuídate cariño- esto era raro. Ya me la imaginaba mordiéndose el labio inferior.

-Mama ¿pasa algo?

-No nada hablamos cuando llegues. Espera a ¿Qué velocidad venias para que no necesitaras la habitación?

- No sé, a unos……. 150km/h.

-¡BELLA! baja la velocidad no quiero un accidente, recién son las 2 de la tarde, tu papá lo hizo solo por si estabas muy cansada, pero si no la quieres usar en opción tuya, cuidado, te veo pronto

-Está bien, besos y aun sigo enojada contigo.

Encendí el motor,….. Encendí el motor. No se encendió, saque las llaves y las volví aponer, no se encendía. Iba a llamar a no se Charlie pero salió una vocecita

-Usted no dispone saldo suficiente para realizar llamadas al número discado.

-¡Tengo tan mala suerte!- esto solo me puede pasar a mí en medio de la carretera

Lo intenté de nuevo nada, la misma vocecita, me rendí y me baje del auto. Abrí el capot y ahí estaba yo parada en medio de la nada viendo cómo arreglar un auto. Lo único que podía reconocer era el motor nada más. Charlie siempre decía que yo con autos era desastre total, me arrepiento de no haber escuchado las recomendaciones y consejos que una vez me había dado.

En eso veo una camioneta cargada de cosas tapadas con plásticos y amarradas con cuerdas, que me toca la bocina, yo solo sonrío y se estaciono detrás de mi auto.

Se bajó un muchacho de unos 17 años, tez morena y una sonrisa muy linda, andaba vestido con una polera blanca sin mangas y que dejaba al descubierto los musculosos brazos.

-Hola, ¿Necesitas ayuda?- sonrió

-La verdad es que sí, no sé qué le pasa a mi auto.- sentí como la sangre fluía por mis mejillas.

- Vamos a ver- abrió el capó que yo acababa de cerrar. Silbó por lo bajo- es un muy buen auto.

-Gracias, me lo regalaron para mi cumpleaños.- con él era muy fácil hablar, igual tenía miedo porque podría ser un sicópata o algo así.

-Por cierto me llamo Black, Jacob Black y ¿tú eres?…- me ofreció la mano

- Isabella Swan, pero dime Bella, odio que me digan Isabella- le di la mano.

- Bueno Bella creo que el problema es la batería- eso si era un problema, y que voy a hacer- pero no te preocupes yo te puedo hacer puente de mi camioneta.

-¿Pero para eso no necesitas unos cables especiales?- algo había quedado de las lecciones de Charlie.

-Si- se rió- pero yo tengo y me sobran incluso, me sorprende que una chica sepa tanto de autos.

- Jajaja, en realidad no sé mi papá intentó enseñarme pero no aprendí, pero algo me quedo.

- Vengo en 1 minuto voy a buscar los cables.

Luego Jacob, abrió su capó y puso como dos pinzas, una era de color azul y otra roja, he hizo lo mismo con mi auto, prendió su motor y luego el mío.

-Jacob enserio muchas gracias, que suerte que tuvieras esos cables.

-No fue suerte, mi papá tiene un taller de autos y las cosas que llevo atrás- indicando para la parte trasera de la camioneta- son todas para el taller.

-Gracias, Jacob no se que hubiera hecho si no hubieras aparecido, no cualquiera para a ayudar a una desconocida.

-Bella no exageres- y me tomo una mejilla y me la apretó.

-Toma- le pasé dinero- gracias por ayudarme.- me miró con cara de enojado.

-No lo quiero, lo hice porque quise.

-Pero Jacob, quiero no sentirme culpable por haberte retrasado el viaje y además es por ser muy buena persona.

-No Bella, yo no lo hice para recibir algo a cambio.

-Pero entonces deja invitarte una bebida- le cambio el rostro ahora con una sonrisa- tengo en mi auto.

-Esta bien.

Nos sentamos y hablamos de porque estábamos en la carretera y todo eso, Jacob me cayó muy bien, era muy simpático y pareciera que nos conociéramos de toda la vida. Miró el reloj.

-Bella me tengo que ir se me hace tarde- puso cara de perrito triste.

-No importa¿ a que pueblo me dijiste que ibas?.

- A Sundast, esta como a 20 minutos de aquí, tengo que ir a dejar el encargo.

-Espero volver a encontrarme contigo.

-Yo también- me abrazó y se estaba subiendo a su camioneta y me dijo- ¡Ciao Bella!

-¡Ciao Jacob! ¿estás loco lo sabías?- Le grité, puso cara de ofendido. Pasó al lado de mi auto bajo el vidrio.

- No tanto como tu- y lo vi desaparecer en la carretera.

Estaba feliz porque ahora seguiría mi viaje sin menores inconvenientes, Bella después de la tormenta viene la calma. Hoy día parece que mi mente anda filosófica, Me inspira el paisaje, en cierta manera era verdad el paisaje era hermoso, pero eso nunca, lo iba a decir delante de Reneé soy orgullosa-a veces demasiado- como para admitir mis errores. Puse la radio a un volumen muy alto con la canción See you again de Miley Cyrus. Iba feliz de la vida cantando el coro

Cuando sentí la bocina de un auto y mire al lado (n/a pongan la canción en el minuto2:30) y había un brillante.....


Dejen reviews acepto criticas sugerencias lo que sea =)

Tengo una pregunta es mejor que Edward juegue

a) football o soccer

B) rugby

c) basketball

d) football americano