Disclaimer: Digimon no me pertenece. Escribo por el puro gusto de emparejar los personajes que me gustan con quien yo quiera.


El despertador suena.

Aquel, su madre le había sorprendido con el desayuno. Había waffles, tostadas con mantequilla y huevos revueltos con tocino. La mesa estaba bien puesta y parecía como de serie americana, con los platos y cubiertos ubicados con esmero sobre el mantel blanco. Se había sentado, atónito, ocupando su lugar habitual a la derecha de la cabecera. Su madre le había ofrecido leche, café y jugo de naranja recién exprimido, y él había optado por la leche. Y, sentado justo enfrente, estaba él, tan impresionado como él mismo y felicitando a la madre de ambos mientras su padre hacía aparición en la cocina y soltaba una exclamación que hizo que todos rieran. Recordaba esa sonrisa, el rostro sonriente de verdad, una sonrisa que se extendía hasta sus ojos.

El despertador vuelve a sonar y entonces sí se digna a apagarlo. Todas las mañanas se tortura con aquel recuerdo, el de su última mañana juntos, la última mañana que él estuvo con vida. Por alguna razón ese recuerdo acude a su mente cada vez que escucha el despertador y la idea de levantarse se forma en su cabeza. No sólo había sido la última mañana de él, había sido también la última mañana feliz que Yamato había tenido.

Se quita la manta que seguramente su padre le ha echado encima durante la noche y toca el frío suelo de su habitación con los pies desnudos. La noche anterior había llegado tan cansado que apenas había sido consciente de quitarse la camiseta y los calcetines, pero no se molestó en sacarse los jeans gastados que ya llevaba varios días sin cambiarse.

Se levanta sin ganas de nada y sale de su habitación. Comprueba que la casa está vacía y es un completo desastre; hay ropa y basura esparcidas por el suelo y por sobre algunos muebles; hay una pila de platos sucios en el fregadero y cuando Yamato abre la nevera en la cocina, la encuentra relativamente vacía. Se bebe lo que queda de un cartón de leche y va al baño. Evita mirarse en el espejo y se mete directamente a la ducha. Allí, en el pequeño espacio, se quita los pantalones y la ropa interior y los lanza al piso. Gira el grifo y el agua le cae de golpe, helada y pesada, como agujas queriendo clavarse en él. Su cuerpo se sacude por unos instantes, pero pronto se acostumbra.

A esa hora de la mañana, su padre debe estar en la televisora y su madre en el periódico. ¿Y él? No lo sabe. No sabe qué fecha es, ni qué día de la semana es. Podría estar en clases, o llevándole comida a su padre, o podría estar mirando la práctica del equipo de baloncesto, podría hasta estar lanzando un par de canastas con él...

Un nudo se aprieta ferozmente en su garganta. El recuerdo de su hermano le quema y le duele.

Tiene los ojos cerrados con mucha fuerza, y deja que el agua que le da en el rostro se lleve todo su llanto.


Hey! Hoy tocó Yama 3 La verdad es que Yama era el primero y Sora venía después, pero me equivoqué en subirlo hahaha. Me pasa por no tomar notas xD.

Gracias a los comentarios del capítulo anterior :3. Espero que este también sea bien recibido. Adivinen quién viene después y me dicen sus teorías en los reviews, haha.

Nos leemos.

Lyls