CAPITULO 2:
Al llegar a casa, Miku empezó a preparar el almuerzo ya que Rin era un desastre en la cocina, tenía prohibido tocar los instrumentos de la cocina sin permiso por seguridad de la casa y de ellas mismas.
Mientras que Rin puso música mientras ordenaba las cosas de la casa.
Al cabo de una hora el almuerzo estaba listo y a Rin le faltaba poco para terminar de arreglar las cosas. Almorzaron las dos juntas y de ahí se pusieron a ver televisión un rato.
-Aquí hay más canales – dijo Rin al ir cambiando los canales con el control
-Sí, es por la red y cable – Miku
Se quedaron durmiendo viendo la tele, hasta que Rin se despertó primero y al ver que Miku seguía durmiendo la cubrió con una manta y para luego ir a darse un buen duchazo.
De ahí salió de bañarse y se fijó que el balcón tenía una buena vista. Se acercó a verlo con la toalla puesta, pasando por su mente el rostro de su ex novio, él estaba muy contento de recibir su corbata para luego pasar a la imagen de aquel chico del súper mercado, era extraño que pensara en un chico que solo había visto una vez.
-Rin te vas a resfriar si estas al aire con solo la toalla puesta –
-Miku ya despertaste, toma un baño esta delicioso –
-Vale pero ponte algo de ropa, A-H-O-R-A –
-Okey mi señora –
Al terminar su baño comenzaron a arreglar las cosas que faltaban que eran sus respectivas habitaciones.
-Rin ve a botar la basura – indico Miku
-Yo? Me toca la peor parte – Rin hizo un puchero
-Solo hazlo –
-Como ordene mi reina – fue saliendo
-Señora, Reina quien te comprende – susurro
Rin bajo a botar la basura y mientras que botaba la basura se fijó que por estas residencias no pasaban mucha gente pero era mejor así no la molestaría en las noches.
Subió por el ascensor llegando al último piso, iba saliendo cuando de repente tropezó y cayó al suelo de cara.
-Duele… - se sobaba la cara
-Te encuentras bien? –
-Eh? –
Levanto el rostro para ver quien había preguntado y se dio con la sorpresa que era el mismo chico de las galletas.
-Pero si tú eres… -
-El chico de las galletas… - dijo Rin
-Chico de las galletas? –
-Lo siento lo dije en voz alta jejeje, con que me tropecé? O no se me rompió la correa del zapato – vio su zapato
-Déjame ver… -
-Vale – le entrego su zapato
El chico empezó a revisarlo para sacar un pegamento de su bolsillo y se lo regreso arreglado.
-Oh… gracias chico de las galletas – agradeció regalándole una sonrisa
-De nada pero mi nombre no es chico de las galletas, mi nombre es Len Kaname, gusto en conocerte, puedo saber tú nombre? –
Rin se quedó viéndolo un momento mientras que Len le estiraba la mano para ayudarla a pararse, por alguna razón sentía de nuevo ese sentimiento raro al verlo, algo extraño ocupaba un lugar en su pecho.
-Gracias por ayudarme –
-Y tu nombre? –
-Mi nombre… (Pensando) es Rin Soma –
-Bonito nombre –
-Gracias –
En eso Miku al ver que se demoraba mucho salió a ver si ya venía, cuando abrió la puerta frente a su puerta estaba aquel chico de la tienda de electrodomésticos.
-Tú… -
-Pero si es… -
En eso Len se acerca al chico y Rin se acercó a Miku.
-Miku que pasa? –
-Rin… por qué te tardabas? – volvió al motivo por el cual había salido
-Perdón es que me caí y Len me estaba ayudando… -
-Len? –
-Mi nombre es Len Kaname, no sabía que teníamos vecinas –
-Ya… - Miku no tomo mucho interés a lo que decía el rubio
-Miku, Len vive a lado, es nuestro vecino – le dijo Rin
-Y él otro? – señalo al otro individuo que se mantuvo en silencio todo este rato
-Lo siento, mi nombre es Mikuo Kaname soy primo de Len, gusto en conocerlas – se presentó muy cortésmente
-Yo pensaba que nadie vivía a lado – dijo Rin
-Lo que pasa es que ayer no estuvimos en casa y yo acabo de llegar Len también – explicó Mikuo
-Ya veo… -
-Como son las cosas, no? – sonrió Len
-Si –
Miku por alguna razón no podía dejar de apartar su mirada de Mikuo y él de reojo la miraba también.
-Ya que somos vecinos que les parece si cenamos juntos para conocernos mejor? – propuso Len
-Eso sería una buena idea, Miku estás de acuerdo? – apoyo Rin
-Eh? – Miku no quería pero al ver la carita de cachorrito que puso Rin… - vale – suspiro
Así acordaron de ir al departamento de las chicas en una hora con los ingredientes y ellas ponían la cocina.
El departamento ya estaba listo y mientras esperaban a los chicos Miku le dijo a Rin.
-No te dije que no invitaras a chicos? –
-Lo siento pero no parecen malas personas, además no es raro que nos encontremos y sobretodo que vivamos cerca? –
-Esas cosas pasan raramente –
-Además Miku tu conocías a Mikuo, verdad? –
-No – negó
-No te hagas la loca estoy segura que Mikuo estaba en la tienda de electrodomésticos, además estabas muy distraída después de salir de allí – recordó Rin
-Solo me llamo la atención – tuvo que admitirlo
-Lo sabía! –
En eso tocaron el timbre y Rin fue a recibirlos con una gran sonrisa en los labios radiando alegría.
De la cena se ocuparon Miku y Mikuo ya que Rin y Len tenían prohibido tocar la cocina, los rubios se contaron sus anécdotas en las cocinas y como sus primos les prohibieron volver a entrar, se rieron mucho, poco a poco los que cocinaban se metieron a la conversación de sus primos y los cuatro sonreían con más anécdotas.
Su momento fue interrumpido por el sonido del celular de Rin.
-Lo siento los dejo un rato – dijo Rin yéndose a la alcoba
-Quién será? – pregunto curioso Len
-Quien sabe – dijo Mikuo
-Sera su novio? –
-No creo – dijo Miku
-No tiene? – pregunto Len
-No, acaba de romper con él –
-Terminaron con ella? –
-Eh? – Miku se quedó quieta un momento por tal pregunta
-Que desperdicio Rin es muy bonita, tú también eres linda Miku-san – dijo Len
-Gracias pero a Rin nadie la termina – Miku sonrió disimuladamente
-Eh? – Len no comprendió
En eso Rin regreso.
-De qué hablan? –
-De nada – Len pensó que no era correcto contar su plática
-Quién era? – Miku fue directa
-Eh? Pues era él ex – respondió Rin
-Cuál de todos? – Miku quiso jugarle una jugada
-Miku no digas eso, que van a pensar Len y Mikuo –
-Tengo hambre – Len cambio el tema
-Ya pronto estará – dijo Mikuo
-Huele bien – dijo Rin
-Por supuesto Mikuo es un grandioso cocinero –
-Pues Miku no se queda atrás –
-Entonces será la mejor cena de todas – dijeron los dos al mismo tiempo
Terminaron de cocinar y empezaron a cenar juntos y como habían dicho la comida estaba deliciosa, hasta se chuparon los dedos, de ahí tanto Rin como Len se ocuparon de lavar los cubiertos, con la supervisión de Miku y Mikuo por supuesto.
De ahí propusieron ver una película para cuando esta término se retiraron los chicos.
-Estuvo deliciosa la cena, repitamos otra vez – dijo Len
-Claro pero nuestros cocineros deben ser Miku y Mikuo –
-Gracias por la cena – Mikuo era el más serio pero también quería repetir este momento
-Los dos la hicimos no tienes que dar las gracias – Miku no quería todo el crédito
-Bueno nos retiramos buenas noches a ambas – se despidió Len
-Buenas noches – su primo fue detrás
-Adiós – dijeron ambas chicas
El día había sido estupendo, pero antes de dormir en el departamento de las chicas.
-Qué te parecieron los dos Miku? –
-Comunes… hay algo que no me gusta… me parece mejor que no nos acerquemos más de lo debido… podemos meternos en algo que después nos arrepintamos – dijo Miku escondiéndose bajo las sabanas
-Ya sabía que dirías eso… yo también sentí lo mismo pero hay algo que me atrae de Len, así que quiero descubrir que es eso –
-Atrae… bueno has lo que te de la gana – era decisión de cada una
En cuanto a los chicos.
-Son muy lindas las dos no Mikuo? –
-Si son bonitas pero hay algo que no me gusta –
-Tú siempre te comportas así cuando hay algo que no te gusta, aunque me resulta extraño que no lo hubieras dicho de inmediato si fuera así… no me digas que…. – Len le dirigía una mirada picara
-No me mires con esos ojos que te los picare –
-Mikuo te gusto Miku-san, no? –
-No me gusto ni me desagrada – respondió cortantemente
-Lo sabía! Eso es sorprendente! Es la primera vez que piensas eso de una chica! –
-Eh? Claro que no – Kira
-Claro que sí! Ella es tu alma gemela, hasta sus nombres son casi idénticos con la diferencia de una sola letra, trátala bien y no la dejes escapar – sonrió Len
-Deja de decir estupideces y mejor ocúpate de Rin-san! Se notaba a leguas que te gusto – Mikuo también podía jugar el mismo juego
-Si me gusto – Len fue directo
-Eh? –
-Me agrada y es linda, me gustaría salir con ella pero he notado que tiene una barrera muy a la vista, le gusto conversar conmigo pero en toda la conversación mantuvo su distancia, protegiéndose, Miku-san también lo hizo –
-Por eso esa actitud – Mikuo también se había dado cuenta
-Pero eso las hace más interesantes, me gusta, por el momento las mantendré como amigas luego veré si hago un movimiento –
-Bueno creo que hare lo mismo que tú –
-Si! Vamos por ellas! – Len estaba muy animado .
Al día siguiente Mikuo y Len tenían trabajo a primera hora así que se fueron de su departamento temprano, Rin fue a saludarlos en la mañana al ver que nadie respondió se regreso, pasaron todo el día en casa sin decir nada las chicas, hasta que en la noche Rin decidió salir y Miku se quedó en casa.
Cuando iba saliendo del ascensor en el primer piso Rin se chocó con ambos chicos.
-Buenas noches –
-Rin-san! – Len se acerco
-Buenas noches Rin-san – como siempre Mikuo respetoso
-Si… estuvieron fuera todo el día? – pregunto Rin
-Si es que fuimos a trabajar, las clases empiezas en poco tiempo así que tenemos que ahorrar lo más que podamos – explicaba Len
-Ya veo… -
-Y tú donde vas a estas horas? – ahora pregunto Len
-Es cierto es muy tarde – Mikuo miro su reloj
-Voy… (Pensando) voy a caminar un rato… estuve todo el día en casa y estoy aburrida –
-Pero es muy tarde –
-No pasa nada, se cuidarme bien por mí misma –
-De todas maneras, hay muchos delincuentes saliendo de la residencial – dijo Len
-No soy una niñita chicos, por cierto pueden hacerme el favor de chequear que Miku no salga, ella si se metería en donde no la llaman –
-Está sola? – pregunto Mikuo
-Pues… claro, yo volveré en un rato, háganme ese favor plis! – Rin se fue yendo corriendo
-Rin-san/Rin! – los chicos la perdieron de vista
No sabían que hacer pero había dicho que volvería en un momento así que fueron a ver a Miku.
