AVATAR NO ME PERTENECE.
¡Hola a todos! Espero se encuentren bien. Les traigo el segundo capítulo de esta nueva comedia, alegre de que haya sido bien recibida la idea, incluso si he cambiado la actitud de uno de nuestros calvitos favoritos.
Agradezco los comentarios de:
GirlBender: pues cambié a Aang un poco no, bastante, fue casi un giro de 360 grados pero te aseguro que pasaras entretenida con ese cambio. Gracias por el apoyo a la historia =)
Sukikyoshi: gracias por el comentario y por estar pendiente de este nuevo proyecto. Tu nueva historia también me encanta. Espero actualices pronto. Nos leemos.
Kataang2000: gracias por comentar y si, es de Aang. Sigue leyendo la historia, me alegro que te parezca entretenida. Ojalá sigas pensando así en el futuro.
Pxndxlu: ojala este capítulo te guste como el primero. Gracias por comentar. Nos seguimos leyendo.
Maya1234: por el momento no son mis planes dejar esta historia, tengo mucho material para ella. Gracias por el comentario. Ojala y te guste este capítulo.
Helenil: Me alegro que esta historia te haya gustado a ti también y que pienses que es una buena combinación lo que he hecho con los personajes. Nos seguimos leyendo. Disfruta el capitulo.
Ddcake: espero que Aang te guste en esta historia. Lo he cambiado pero es por propósitos de la trama. Nuestro calvito es adorable, de eso no hay duda. Y pues si, para esta trama he tenido mucha influencia. Creo que simplemente tenía que subirla una vez que la idea no salía de mi cabeza. Nos leemos.
Disfruten todos el capitulo…
Capitulo #2: Compartiendo información
Casi ni habían podido dormir toda la noche, cada segundo que podían gastar en el maravilloso sueño lo emplearon para llevar a cabo la venganza, venganza que ahora tenía una integrante totalmente ajena a todo el asunto; Katara.
Al principio con todo lo que habían contado sus amigas no lo podía creer, quedó estupefacta y algo enfadada. Es cierto que el hombre necesitaba pagar pero ¿Por qué a través de ella? No hacía falta decir que cualquier intento de venganza en el que Katara había estado envuelta, fracasaba y las consecuencias se le volteaban a ella de la peor manera posible. Incluso trató de razonar con las cuatro chicas para que desistieran de todo y siguieran su vida normal, más está decir que no funcionó.
Ahora, a las 5 de la mañana en punto, estaba doblada en el sillón de su apartamento al punto del colapso y con tres de las cuatro integrantes alrededor de ella tratando de mantenerla alerta.
La chica que faltaba, en este caso era Toph, traía en sus manos un cuaderno negro con rojo, algo grande y pesado. Las páginas se miraban gastadas, como que si había sido usado mucho, y entre ellas sobresalían puntas de recortes, lo cual podía significar que tenía infinidad de fotos. Seguro mal acomodadas.
Su amiga se sentó frente a ella de manera sospechosa y presentó el cuaderno, casi como un ritual. Con voz baja dijo:
-Este, es el libro…
Katara la miró con extrañeza- ¿el libro?- volvió a preguntar.
-si, el libro- la chica morena intentó tocarlo para ver su contenido siendo sorprendida por Toph al obsequiarle un buen golpe en su mano- ¡No lo toques!- advirtió- yo te lo muestro.
Katara asintió levemente, sobando su mano delicada con afán.
-como veras, este no es cualquier libro- Katara miraba totalmente asombrada el contenido sin saber si aplaudirles por la competencia de la investigación que habían realizado o si asustarse por todas las cosas especificas que estaba apreciando- este libro contiene toda la vida de nuestro blanco, de principio a fin.
-su nombre, como verás en esta pestañita es Aang Air. Tiene 26 años de edad, hijo del multimillonario empresario Gyatso Air, por quien, para nuestra desgracia, heredó la compañía.
La joven asintió, asimilando toda la información y grabando la bella cara del sujeto en su cerebro.
-en esta página están sus pasatiempos, costumbres y horarios- Toph hizo un ademán con la mano, restando algunas pequeñeces- es inteligente, carismático, encantador… malditamente encantador para ellas…- y apuntó a Suki, Ty Lee y Yue con burla.
-¡cállate, Toph!- exclamaron las tres eludidas al mismo tiempo.
-¿pero que dije?- preguntó fingiendo inocencia
Las otras tres la miraban con cara de malas pulgas mientras Toph chasqueaba los dedos a Katara para que volviera a prestar su atención. Una vez que lo hizo, Toph siguió su trabajo.
-ahora, escucha con atención porque esta es la parte importante…
Aang es un hombre de negocios y siempre camina a lo grande. Como es de costumbre a las 7:56 am estaciona su Ferrari 458, rojo, frente al edificio, le deja el carro al portero y se dirige al ascensor donde, se acomoda la corbata antes de que este cierre. Lleva, como la mayoría del tiempo, un traje Armani, de muy buen corte, color negro que resalta perfectamente sobre su piel blanca pálida, unas zapatillas negras muy brillantes, su corbata de color rojo al igual que el pañuelo que sobresale delicadamente de su traje, una camisa blanca de cuello discreto para no desentonar y un reloj Rolex Datejust II de acero que le da una elegancia tremenda.
Para darse un estilo informal y no parecer tan serio lleva su sano cabello café perfectamente desarreglado, dejando un pequeño flequillo caer por su frente, estilizándole la cara y volviendo sus ojos grises un poco más seductores de lo que habitualmente son.
Cuando se vuelve a abrir el ascensor, ya en su área de trabajo, sonríe a todos y camina lentamente mientras sus súbditos abren paso. Es normal que mientras se dirige a su oficina meta su mano derecha al bolsillo derecho de su pantalón y le sonría a la chica más guapa que se asome a su campo de visión. La mayoría de las veces puede sonreírle a Suki pues es la única que trabaja en esa parte del edificio de las cuatro.
A las 8:00 am el abre la puerta de su oficina donde, por lo habitual, permanecerá hasta las 4:00 pm que es cuando da por finalizado su horario de trabajo. Las únicas veces que no permanece en su oficina todo ese tiempo es cuando tiene una reunión o viaje de negocios.
Sin embargo, hoy será diferente. El chico no se encerrará totalmente en su oficina. Justo a las 9:00 de la mañana empezará la entrevista para la futura secretaria. Por lo general durante las siguientes dos horas se miraran chicas yendo y viniendo de un lado al otro, y muchas que convenientemente no le gusten y sean despachadas de la peor manera posible. Por eso, tu caso será diferente.
Mientras a las 11:00 am Suki ya había visto desfilar desanimadas a mas de 20 chicas por el pasillo de la oficina, no pudo evitar pensar en Katara y en si el plan o no, funcionaría. Lo que le inquietaba es que Katara aun no aparecía y eso la llevo a chocar su lápiz una y otra vez contra la madera del escritorio ¿se habría echado atrás? ¿La descubriría su padre? ¿Las abandonó? Todas esas preguntas inundaban su mente más, cuando la última de las aspirantes que se encontraba en la oficina de Aang salía decepcionada.
Sin voltear a los lados la chica aspirante arrastró los pies hasta al ascensor esperando a que este abriera sus puertas. Una vez que lo hizo Suki no pudo evitar sorprenderse al ver a Katara emerger del interior con una sonrisa confiada y segura. Moviendo las caderas de manera rítmica y dejando a la vergüenza y al asombro a la joven anteriormente rechazada.
Definitivamente Yue y Ty Lee habían hecho un buen trabajo. Se miraba profesional y seductora, formal pero impactante, encantadora e intimidante. Casi como las modelos del programa Proyect Runway. ¡Era un ¡Boom!-tal y como había sido expresado por Ty Lee- y no era de sorprenderse como todos los hombres de la oficina quedaban boquiabiertos y dejaban caer las cosas que sostenían, cuando pasó ante ellos.
La morena iba vestida de una manera muy casual. Llevaba un pantalón entubado, negro, que resaltaba de manera perfecta la forma de sus piernas. Unas sandalias negras de charol tacón alto y estilizadas para darle un mejor porte y una mejor posición de su trasero, resaltándoselo notoriamente. Por si fuera poco llevaba una fina blusa de seda color turquesa con un escote formal pero que mostraban el inicio de sus pechos para darle al chico mucha imaginación y una chaqueta negra que ayudaba a cubrir de manera inteligente la parte informal de la blusa.
Llevaba el cabello suelto con pequeñas ondas que le daban movilidad, suavidad y estilo a ciertos rasgos de su cara. Su maquillaje sencillo y nada cargado, resaltaba a la perfección sus ojos azules y como toque final tenía colgando una cartera color turquesa muy fina y en su otra mano un portafolio negro que contenía sus papeles para el trabajo.
Suki vio como de manera discreta le cerraba un ojo y se detenía justo frente a la oficina de Aang donde, de manera sutil pero decidida tocó la puerta. Pasaron algunos segundos pero vio como la chica respiró profundamente abrió los ojos y giró la perilla de la puerta para que esta se abriera. Una vez que entró Suki suspiró sonoramente.
"Ahora sí, este es el momento de la verdad"
XXXX
Si bien ser el presidente de una empresa era agotador, recibir a más de 20 chicas para entrevista de trabajo era aun peor. Este año le había venido el peor batallón de todos y justo cuando le tocaba escogerlas a él ¡Que fastidio!
Por lo general era su padre, Gyatso (Fundador de la farmacéutica) el que se las mandaba pues presumía de un estupendo olor para los negocios. Pero desistió de hacer el trabajo él mismo cuando, en un mes, tuvo que hacer más de siete convocatorias a aspirantes pues Aang no estaba satisfecho con el resultado de las damas.
Así que, para evitarse problemas y cansancio, decidió que Aang tenía que escoger a la nueva compañera en su equipo de trabajo, dejando al vividor joven a cargo de la situación.
Al principio Aang había asegurado que ese sería un trabajo sencillo y no contó que durante más de dos horas las chicas que pasaran por ahí estarían acosándolo dentro de su oficina.
Ahora descansando no podía dejar de sentirse afligido al pensar que tendría un puesto vacante. Estaba a punto de salir por un trago cuando llamaron a su puerta. Lo primero que hizo fue extrañarse porque le parecía haber atendido a la última candidata, lo segundo fue asustarse porque se imaginaba una acosadora como las anteriores y lo tercero fue relajarse pues debía mantener una apariencia encantadora para la dama a las afueras de su puerta.
Se sentó tranquilamente de una manera muy varonil y pronunció un claro: "adelante" esperando por fin a que la chica pasara.
Una vez que lo hizo se maravilló de la visión, gritándose internamente "Santa Madrecita" una y otra vez. Vio como la chica cerraba la puerta detrás de ella privándolos del mundo exterior y causando que él se levantara de su asiento por una mejor visión.
Se mordió el labio tratando de no mostrar sus obvias intenciones a la muy calmada joven y con lentitud llevó su mano hacia ella, en señal de caballerosidad.
-Soy Aang Air, presidente y dueño de la farmacéutica nacional ¿y usted es?
-Katara Moon- declaró ella con una voz puñeteramente seductora dejando que sus muy profundos ojos azules recorrieran el cuerpo del joven con interés- y déjeme decirle que es un placer conocerlo.
Se miraron el uno al otro atrapados en el momento pero sin dejar de sonreírse de manera misteriosa y algo provocativa. Katara sabía desde ya lo que significaba pero el joven aun no podía imaginar cuantas sorpresas le esperaban.
N/A: eso fue todo por ahora, esperando que al menos valga un review. Gracias por prestar su tiempo tanto a esta como a mis otras historias. Quiero agradecer a todos los lectores fantasmas, a los que la han agregado a favoritos y a los que la siguen por prestar su tiempo. Son fantásticos chicos.
Nos leemos.
