Hi! Aquí la segunda parte de este bonito fic, que me en-can-ta!
Mas notas de la traductora al final:
Declaimer: Haikyuu no me pertenece! Not at all!
Declaimer dos: La historia tampoco es mía, es total propiedad de fujoshitoruleyouall de quien podras encontrar un link a la historia orginal en ingles en mi perfil.
Lo único mío es la traducción.
¡Hey hey hey!
Capítulo 2: Sigue siendo un trio.
Notas de la autora: ¡AQUÍ VAMOS! Estoy algo así como lloriqueando por todo este fic, porque la urgencia de escribir me golpea aleatoriamente. Y por alguna razón tengo motivación para ESTE FIC donde NADA está PLANEADO y oh dios ayúdame.
Pero Hey hey hey! Actualicé algo.
...•••...
— ¿Hey bro?
— ¿Si bro?
—Tú sabes que nosotros estamos como, ¿prometimos que no estaríamos en una relación hasta que encontráramos a nuestras otras almas gemelas?
—Si Bo, ¿Tú punto es?
—Bueno es solo que... ¿Realmente vamos a ceñirnos a esa promesa? Quiero decir nosotros no nos besamos ni hacemos ese tipo de cosas-no es que no quiera bro tú estás endemoniadamente bien- pero pues, nosotros actuamos como si estuviéramos saliendo ¿no? Al menos eso es lo que todo el mundo dice.
—Uh, bueno, nosotros somos demasiado cariñosos pero... Simplemente así es como somos amigo. Quiero decir, literalmente estás sentado sobre mi regazo justo ahora Bo.
Bokuto hizo un puchero, meciéndose sobe el regazo de Kuroo, acomodándose más cerca de su pecho.
— ¡No es mi culpa que seas tan cómodo!
—Ese no es el punto Bo. Nosotros sólo...somos gente melosa. Eso no necesariamente significa que estamos saliendo.
—Si pero, Kuroo, creo que Akaashi piensa que nosotros estamos, como, saliendo. Él no ha sacado a colación nada conmigo sobre eso de las almas gemelas aparte de reconocer que nosotros somos sus almas gemelas. Como, nada hombre. No ha preguntado nada y el luce algo... ¿distante?
Kuroo alzó una ceja, restregando su mentón en la cima del puntiagudo cabello de Bokuto e ignorando las punzadas contra la piel de su cuello.
— ¿Distante cómo?
—Pues, cuando quiera que trato de ser más cercano, el como que... ¿me frena? Y en cualquier momento que te menciono a ti y cosas que estamos haciendo él sólo...no lo sé Kuroo, él parece...renuente. Y cuando intento hacer planes para los tres él usualmente tiene una excusa. Al principio pensé que él estaba ocupado ¿sabes? Tal vez él tiene otras cosas que hacer pero como...que pasa un montón, y algunas veces el vacila por unos segundos antes de decir algo, como si estuviera pensando que decir.
Bokuto vaciló, llevando una mano hasta su boca y preparándose para morder su uña nerviosamente, pero Kuroo le había dado un manotazo, agarrándola y presionándola contra su propio pecho antes de que Bokuto pudiera llevar a cabo su nervioso hábito.
Bufando, Bokuto encrespó su dedo en la tela de la playera de Kuroo, optando por eso en lugar de dar saltos sobre sus piernas.
— ¿Tú...tú crees que no le gustamos? Tal vez él... ¿no cree en todo eso de las almas gemelas? ¿Y si soy sólo yo? ¿Crees que lo estoy incomodando demasiado? Quiero decir trato de darle su espacio pero ambos estamos en el equipo de voleibol y Kuroo ¿Y si él se separa por qué no me quiere demasiado a su alrededor? Yo no-
—Koutarou
Bokuto se sacudió, mirando a Kuroo tímidamente y murmurando con voz queda, presionando su nariz contra la manzana de Adán del otro.
Kuroo suspiró, alzando su mano y corriéndola entre el cabello de Bokuto a pesar del gel seco que la estaba cubriendo por el acto.
—Kou, relájate. No eres tu ¿bien? Creo que estás en lo correcto, Akaashi probablemente piensa que estamos saliendo. Él aún no nos conoce tan bien así que... Probablemente sólo saco conclusiones. Hablaremos con él ¿bien?
Bokuto asintió, la tensión de sus hombros se aliviaba por la tranquilidad de Kuroo. Sí, ellos hablarían con Akaashi y aclararían cualquier malentendido. Él realmente quería comenzar a conocer a Akaashi.
—Realmente quiero empezar a conocer a Akaashi.
Bokuto sintió que Kuroo se reía más entre dientes de lo que lo escuchaba, sus propios labios se torcieron en una sonrisa por las vibraciones contra su nariz.
—Lo sé Bo, yo también.
El silencio se instaló alrededor de ellos como una manta, Bokuto casi se quedaba dormido hasta que Kuroo lo arruinó.
—Así que bro, quieres besarme ¿eh? Eso es bastante gay.
Bokuto estalló en fuertes carcajadas, dándole empujones al pecho de Kuroo hasta que estuvo sentado derecho otra vez.
—¡Cállate Kuroo!
...•••...
—¡Hey hey hey Akaashi! Pues uh, Kuroo pudo haber adoptado accidentalmente cinco gatos y sólo está en condiciones de quedarse con uno así que pues necesitamos tu ayuda para encontrarles hogares a los otros cuatro gatos por qué Kuroo no confía en los refugios.
Akaashi inhaló lentamente, reteniendo el aire y contando hasta diez, luego exhaló.
— ¿Cómo es que Kuroo-san accidentalmente adoptó cinco gatos?
Bokuto clavó sus ojos en Akaashi, perplejo por la pregunta.
—Uh...
Akaashi sólo suspiró, agitando su mano para restarle importancia a su pregunta.
—No importa, ayudaré. Yo...de hecho puedo quedarme con uno. Siempre quise un gato. Sólo necesitaré preguntarle a mis padres.
Bokuto resplandeció, arrojándose y tomando a Akaashi dentro de un abrazo.
— ¡Gracias 'Kaashi! ¡Eres el mejor! ¡Iré a la casa de Kuroo después de la escuela así que puedes venir conmigo!
Akaashi se puso ligeramente tieso durante el abrazo, vacilando solo un segundo antes de débilmente envolver sus propios brazos alrededor de Bokuto.
—Es...no es nada Bokuto-san. Y sí, iré.
...•••...
— ¿En serio te puedes quedar con un gatito?
Akaashi parpadeó hacia Kuroo, desconcertado por la emoción que el otro hombre estaba expulsando.
A Kuroo realmente debían gustarle los gatos.
—Uh, si, si puedo. Les pregunté a mis padres y ellos dijeron que sí, siempre y cuando limpie todo.
— ¡Eso es asombroso! No quiero que ellos se vayan con cualquiera, ya sabes, porque apenas son tan pequeños y preciosos y justo ahora están indefensos. Los encontré completamente solos y esperé impacientemente para ver si su mamá regresaba pero ella nunca llegó y la noche se estaba poniendo bastante fría así que no podía sólo DEJARLOS y mis padres lo entendieron pero ellos solo me dejan conservar uno y estoy TAN agradecido de que tú estés llevándote otro Akaashi, Kenma también conservará uno lo cual es GENIAL así que ya hay tres con un hogar y eso sólo deja dos ahora ven adentro ¡puedes escoger cualquier gatito que quieras!
Akaashi ni siquiera se las arregló para decir algo antes de que Kuroo lo hubiera agarrado por la muñeca y lo jalara hasta un rincón de su sala, Bokuto reía mientras los seguía.
Akaashi notó un total de nueve gatos, cinco eran gatitos.
No era ninguna sorpresa que a Kuroo solo se le hubiera permitido conservar uno, él ya tenía cuatro en su casa.
No pasó mucho tiempo antes de que Akaashi estuviera siendo arrastrado nuevamente, esta vez por un gatito maullando abajo en sus pies.
Akaashi prácticamente se derritió, poniéndose en cuclillas sobre sus rodillas al lado de donde Kuroo estaba desparramado sobre su estómago y pasando por los gatitos más cercanos a él.
Ella era blanca con parches cafés cerca de la base de su cola y alrededor de sus mejillas, recordándole a Akaashi a unas pecas.
El siguiente gatito era lo opuesto a su hermana, siendo café con parches blancos en las mismas áreas.
Los dos siguientes eran hembras, ambas cafés con rayas plateadas que iban a través de sus espaldas.
Él último gatito le robo el corazón a Akaashi.
Akaashi se acercó con indecisión, alzando al pequeño gatito y acercándolo a su pecho, un arrullo salió de sus labios cuando el gatito comenzó a ronronear.
El gatito era macho, su pelaje era completamente negro y sus ojos de un color dorado penetrante.
Akaashi estaba enganchado.
—Kuroo-san—el mencionado se reanimó cuando Akaashi habló, apartándose del grupo de gatitos frente a él para mirarlo— creo que ya he hecho mi decisión.
...•••...
—Entonces Akaashi, ¿Aún no has decidido un nombre?
Akaashi le prestó atención a Kuroo, echándole una mirada al gatito que estaba mordiendo uno de sus dedos.
—Ha sido una semana Akaashi, ¿realmente no se te ha ocurrido nada aún?
—Kuro.
— ¿Qué?
—No, no tú Kuroo-san. Kuro. Así es como lo llamaré.
— ¿Qu-?
—Él es algo así como un dolor en el trasero cuando hace cosas que no quiero que haga. Como que está constantemente desafiándome. Algo así como tú-dolor-en-el-trasero Kuroo-san
— ¡Akaashi! ¡Estoy ofendido-!
—Sí, sí, dolor-en-el-trasero Kuroo-san.
Kuroo abrió la boca dramáticamente, comenzando un discurso sobre no respetar a tus superiores y además a tu alma gemela, sacando su celular de un latigazo para llamar a Bokuto y quejarse.
Akaashi sólo sonrió, tocando la nariz de Kuroo cariñosamente.
...•••...
—Hey ¿Akaashi?
Akaashi alzó la vista por estar amarrando sus zapatos, determinado a no sonrojarse cuando su cara quedó frente a la entrepierna de la figura recién-salida-de-la-ducha de Bokuto.
—Primero que nada Bokuto, antes de que responda cualquier pregunta que tengas, ¿puedes vestirte por favor?
Bokuto enseguida se volteó y se apresuró hacia su casillero, sabiendo que Akaashi no estaba preguntando. La última vez que Bokuto no hizo lo que Akaashi pedía , él se había rehusado a darle pases durante tres días.
—Correcto, bueno, ¡entonces puedo preguntarte mientras me estoy cambiando!
Akaashi sólo suspiró, finalizando de atar sus zapatos y sentándose en la pequeña banca entre los casilleros.
— ¿Si Bokuto-san?
—Bueno, Uh, yo y Kuroo-
—Kuroo y yo.
—-CORRECTO. ¡Kuroo y yo! Queremos hablar contigo sobre algo entonces ¿si tal vez pudieras venir a mi casa hoy...?
Akaashi tragó, sintiendo un nudo formándose en su garganta y como la ansiedad se comenzó a juntar en su estómago.
—Yo-Uh, ¿sí? Puedo ir. ¿De...de que quieren hablar?
Bokuto vaciló, jalando su playera sobre su cabeza, alisando algunas arrugas sobre su pecho.
—Um...creo que debería reservarlo para la, uh, charla. Yo no...Yo, es sólo...es importante. ¡No es nada malo! Sólo, uh, importante.
Akaashi asintió con su cabeza, tomando una profunda inhalación y soltándola lentamente.
—Okay.
...•••...
— ¿Qué?
—...Uhm, bueno, como dijimos-
—Nono, Yo...los escuché, lo hice, yo sólo...lo encuentro muy difícil de creer. Quiero decir, mira a Bokuto-san.
Kuroo se volteó hacia Bokuto, aceptando que el otro adolescente de alguna manera terminó con sus dos piernas echadas sobre su regazo.
—...Cierto. Sí, bueno, nosotros somos realmente empalagosos. No es como si no saldríamos con el otro...quisimos esperar hasta que nuestra otra alma gemela entrará en nuestra vida. Nosotros quisimos esperar por ti y Mr. Misterio.
Bokuto se reanimó, dándole un golpe al hombro de Kuroo con su frente.
— ¿Cómo sabes que va a ser otro hombre Kuroo?
—Bo, por favor.
—Bueno...si está bien. ¡Así que sí Akaashi! Nosotros no queremos andar porque queremos esperar a que nosotros cuatro estemos en la misma página. Eso es...eso no sería justo si Kuroo y yo hubiéramos saltado a una relación y los hiciéramos sentir mal por unirse a eso ¿sabes?
Akaashi suspiró, sus labios tornándose abruptamente en una sonrisa mientras asentía.
—Correcto...entonces ustedes no estás saliendo. Solo son muy cariñosos con él otro.
Kuroo y Bokuto asintieron, Kuroo pasando y agarrando la rodilla de Bokuto, sacudiéndola como si quisiera probar su punto.
— ¡Eso es correcto Akaashi! Así que uh, por favor no nos evites como lo has estado haciendo. No te estás metiendo en el camino de nada. Queremos conocerte y queremos que nos conozcas. Por favor.
Akaashi bajo la mirada hacia sus pies, haciendo una mueca por las palabras de Kuroo. Él no había estado...tratando de evitarlos. De hecho él realmente quería quedarse con ellos dos. Era sólo que...él continuó inventándose excusas, haciéndose creer que ellos de verdad lo eran.
—Lo siento, ya no los evitare. Yo...yo realmente también quiero conocerlos.
Kuroo y Bokuto resplandecieron, Bokuto se preparaba para abalanzarse sobre Akaashi antes de que Kuroo lo detuviera presionando una mano sobre su pecho.
— ¡Eso es genial Akaashi! Ahora bien eso era todo lo que queríamos decir pero sólo tengo una pregunta más.
Akaashi estrechó sus ojos, mirando a Kuroo escépticamente antes de indicarle con la mano que podía continuar con lo que fuera que quería decir.
—Bien, entonces, ¿tienes algo contra el hecho de que seamos cariñosos y melosos contigo?
Akaashi parpadeó, ignorando el murmullo de Bokuto de 'esa es una buena pregunta bro'.
¿Le importaría?
A Akaashi...le gustó cuando Bokuto lo abrazó, cuando Kuroo pasó su brazo alrededor de sus hombros para dirigirlo a algún lado, cuando cualquiera de ellos lo agarraba por la muñeca y lo jalaba a algún lugar lleno de emoción. Akaashi supo que ambos se estuvieron conteniendo a pesar de todos aquellos toques casuales que ya habían tenido.
Ellos querían abrazarse, recargarse contra el otro, alborotar el cabello y acariciar sus narices contra pedazos de piel descubierta.
Eso...de hecho no sonaba nada mal.
Sin vacilar, Akaashi sacudió su cabeza.
—No, no tengo problema con que tú y Bokuto-san sean cariñosos conmigo.
No tomo mucho antes de que Akaashi fuera estrujado entre dos firmes pechos que retumbaban por una aliviada risa.
Akaashi no lo pudo evitar pero también se sintió aliviado.
...•••...
—Dolor-en-el-trasero Kuro-gato, ¿dónde estás?
Akaashi suspiró mientras deambulaba por toda su casa, buscando en todos los escondites favoritos de Kuro a los que pudo haber ido.
—No puedo creer que nombraste a tu gato por Kuroo, Akaashi.
Akaashi sólo se mofó, agachándose con sus manos en sus rodillas y dejando salir un sonido triunfal cuando divisó a Kuro metido cuidadosamente en el espacio donde su familia mantenía todos sus zapatos extra.
Alcanzándolo, Akaashi agarró a Kuro, ignorando su enojado maullido y posicionándolo sobre sus hombros donde instantáneamente se curvó y se calmó.
—Kuro y Kuroo son nombres completamente diferentes Bokuto-san. Sólo suenan igual. Sin embargo el dolor en el trasero es después de haber conocido a Kuroo-san.
Bokuto sólo río, siguiendo a Akaashi mientras recorría su camino hacia la cocina, viendo como vertía la comida de Kuro dentro de su pequeño tazón y el gato saltó desde los hombros de Akaashi para atacarla.
Akaashi se enderezó, no había ni parpadeado cuando sintió un familiar par de fuertes brazos envolverlo por la cintura en un holgado abrazo.
Han sido cuatro meses hasta ahora, dos y medio desde que Kuroo y Bokuto se sentaron frente a él y le explicaron que no estaban saliendo.
Fue...fácil para Akaashi adaptarse al contacto. Más fácil de lo que él pensó que sería.
Ahora era sencillo aceptar abrazos, ser jalado sobre el regazo de Kuroo o Bokuto, acostarse sobre uno de ellos o incluso sobre los dos, tener alguna de sus cabezas en su regazo, presionar besos contra mejillas, narices, frentes...
Fue realmente fácil.
Akaashi lo amaba.
Había ocasiones en las que Akaashi no estaba de humor y Kuroo y Bokuto habían aprendido a decir cuando él estaba en uno de esos estados de ánimo, nunca lo forzaban a nada, le daban su espacio y al final del día se aseguraban que estuviera bien.
Lo mismo iba para Kuroo y Bokuto. Algunos días ellos batallaban, cualquiera de los dos necesitaba más atención o nada de ella. Akaashi había aprendido a decir la diferencia entre sus estados de ánimo, cómo manejar a un verdaderamente enojado Kuroo o a un deprimido Bokuto.
Ellos todavía estaban muy conscientes de las cosas que Akaashi aún tenía que aprender de ellos, y muchas más los que ellos tenían que aprender de él, pero tenían suficiente tiempo para eso.
Por ahora estaban cómodos los unos con los otros.
Akaashi sonrió, agachándose para recoger el tazón de Kuro, ahora vacío de comida, y se movió para lavarlo y guardarlo otra vez, todo mientras Bokuto se negaba firmemente a dejarlo salir de su relajado agarre incluso aunque eso requería una extraña manera de andar de su parte.
Dándose la vuelta dentro de los brazos de Bokuto, Akaashi dejó caer su cabeza contra el pecho del otro, cerrando sus ojos perdido en sus pensamientos.
— ¿Estás bien 'Kaashi? ¿Preferirías no ir a la casa de Kuroo hoy?
Akaashi sonrió sin poder evitarlo, sacudiendo su cabeza ligeramente y escabulléndose fuera de los brazos de Bokuto.
—No, estoy bien, vamos. Estoy esperando ansiosamente quedarme a dormir hoy. No puedo recordar la última vez que estuve en una pijamada.
Bokuto resplandeció de alegría, trotando hacia Akaashi y tomando su mano entrelazando juntos sus dedos.
— ¡Oh sí! Será divertido, ¡ya verás! Haremos un maratón de un montón de películas, ¡Kuroo dijo que incluso podrías escoger la primera!
Akaashi rodó sus ojos, riéndose entre dientes mientras salía por la puerta y agarraba una bolsa llena de ropa que le duraría para el fin de semana con Kuroo.
—Que honor, voy a escoger la primera película.
— ¡Lo sé! ¿Verdad?
...•••...
Notas de la autora: Así que espero que les guste, déjenme saber cómo estuvo por favor!
No estoy muy segura de cuando agregaré a Tsukki, creo que en otros dos capítulos el aparecerá.
Esos pocos siguientes son sólo acerca del trío y como se acostumbran unos a otros e imagínense cosas.
Por favor sean pacientes conmigo, ¡estoy trabajando en tantas cosas!
O al menos estoy PENSANDO en trabajar en ellas me falta completamente la motivación.
COMO SEA, COMO PUEDES VER NO ESTOY MUY SEGURA DE CÓMO TERMINARÁ ESTE FIC ASÍ QUE, vas a tener tres palabras medio imbéciles. Aaaaaaaa. Lo siento.
Oya oya oya
Notas de la traductora:
¡Pues actualicé hasta un día antes de lo planeado!
¡Si alquien de aquí lee mi fic de Summer mmm tal vez me tarde un poco en actualizar por que tengo semana de exámenes la próxima semana!
Gracias por sus comentarios a fujoshitoruleyouall estoy segura de que los leyó :D ME siento orgullosa de ustedes fandom! Y gracias por los comentarios sobre la traducción, son unos amores! :D
En fin, espero que igual dejen sus opiniones sobre este capitulo que en lo personal hizo que me derritiera!
By: LaLa
