Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. Este conjunto de drabbles participa en el reto maratón multicolor del foro: Cannon Island.

Drabble 2 de 2

Ship: NaLu

Todos daban por sentado que el pelo de Natsu Dragneel era rosa.

Un color bastante peculiar, por cierto, y no muy común entre los chicos, uno se pregunta porque no lo tiñe siendo un color tan extraño, aun así, este hace como que no oye y sigue dándole candela al gremio en una de sus clásicas y apocalípticas peleas.

No obstante, para Lucy Heartfilia, no es un rosa chillón a los que uno se acostumbra. Con el paso del tiempo, este fue oscureciéndose hasta adoptar un rosa oscuro aún más singular que el anterior.

La rubia Heartfilia no entendía cómo es que aquel color de pelo podía cambiar tanto, de hecho, ¿era solo su imaginación o estaba empezando a cambiar entre el rosa claro y el oscuro?

Era un matiz bastante peculiar, como un rosa vivo que está indeciso entre oscurecerse o hacerse mucho más claro-se reiría una temporada de Natsu si terminara con un rosa chillón el resto de su vida.

A veces se preguntaba cómo sería el color de la cabellera del hijo de Natsu, aunque podía jurar que probablemente sacaría el rosa de su padre, y tal vez un poco de los matices de su madre.

Su madre…

Sintiendo las mejillas arder, se dio cuenta que llevaba unas horas sentada en el gremio pensando en su alocado compañero de equipo y sus hijos imaginarios. Riéndose de sí misma, levanta la vista para encontrarse con el mencionado.

¿Y ahora qué? Pareciera que sólo pensar en él bastaba para invocarlo.

Verlo ahí, con sus ojos color esmeralda clavados en los suyos pronto le llenó la cabeza de cosas que prefirió dejar bien metidas en su cabeza, ¿Es que acaso se volvía un libro abierto?

Al apartar la mirada de él lo único que consiguió fue que el tragafuegos se levantara y se posicionara junto a ella, justo allí, a centímetros de tocarse, con la fragancia característica del dragon slayer inundándole las fosas nasales, ruborizándose hasta niveles extremos ante todas las cosas que surcaron su mente en segundos.

En ese momento, todo ocurrió en cámara lenta.

Sabes Luce, de verdad que tienes unos ojos muy bonitos.

Y esa sonrisa socarrona no se hizo esperar, enterneciéndole el alma tanto que dolía, pues ella se sentía exactamente igual.

Pues esa cabellera rosa que de tanto en tanto que de rosa pasaba a ese rosa tan hermoso que ella admiraba en secreto.

Desde el primer día…