Muy bien esta es mi segundo capitulo de mi versión sobre el primer encuentro con El hombre más peligroso del planeta espero les guste XD jeje
Si tienen dudas, quejas, sugerencias, comentarios, estoy a sus ordenes =D
Nota: Los personajes no son míos, OK? ^-^ [pero me los robaría a la primer oportunidad ;D]

Aun puedo recordar esa mañana después del incidente, estaba agotado, dormí mucho y todo mi cuerpo estaba adolorído debido al forcejeo, al despertar no recordaba la noche anterior, ninguno de los eventos de la pasada noche vino a mi mente al despertar.

Escucho algo, creo que son pájaros, debe ser de día, tengo que levantarme, buscar comida para el desayuno y un blanco, no quisiera tener que hacerlo pero debo levantarme, siento como si mis párpados pesaran una tonelada, apenas y puedo abrir los ojos, pero la luz es demasiado brillante, tanto que me obliga a cerrar los ojos aun sin haberlos abierto por completo, me muevo para protegerme instintivamente de los fuertes rayos de luz pero al moverme sentí un fuerte dolor punzante recorrer cada fibra sensible de mi cuerpo, mi primer pensamiento es preguntarme: ¿por qué siento este dolor con más fuerza en las muñecas y el hombro derecho?

—Es hora de despertar bello durmiente, pronto sera medio día.

¿¡Pero que, quien es ese sujeto!? —Ugh… —Me levante tan rápido debido a la sorpresa del desconocido intruso que el dolor me ataco de nuevo con mayor intensidad, esto será malo si no puedo defenderme, tengo que resistir.

—¿Por qué tan alterado hijo, ya no me recuerdas?, ¿o quizá te alteraste porque si me recuerdas?, bueno por esa cara de dolor y el quejido que dejaste escapar me parece que tu cuerpo no me ha olvidado.

Este sujeto... se burla de mi descaradamente, no lo soporto, palpo mi cinturón en busca de mi cuchillo pero la sorpresa se refleja en mis al descubrir que no esta, mi cuerpo se siente helado al darme cuenta de mi vulnerabilidad en esta situación y al mirar mi rostro el otro hombre se sonríe, ¿acaso busca provocarme?, ¿por qué sabe de mis lesiones?

—Déjame revisar tus heridas, quizá me excedí un poco.

Este hombre, esa voz, su mirada… ahora todo vuelve a mi, anoche intente matarlo pero fracase, este tipo se burlo plenamente de mi, trato de avanzar en su dirección pero me tambalee y casi caigo de la cama lo más patético es que fue él quien detuvo mi caída al tropezar, me sujeto por los hombros para que no cayera de la cama, no, no estoy en condiciones como para ajustar cuentas ahora, diablos me siento fatal.

—¿Eh?, definitivamente no te encuentras bien hijo, estas demasiado pálido, dudo que esto sea por lo de anoche solamente, sería mejor que te sentaras, podrás intentar vengarte otro día... u otra semana, te haría bien descansar unos días.

Es humillante pero tiene razón apenas y puedo mantenerme en pie.

—Dejame ayudarte.

Aun bajo su agarre me guió con cuidado para que bajara de la cama y me sentara en el borde de esta, fue en ese momento cuando observe el lugar con cuidado, estaba en la recamara principal, frente a mi podía ver la ventana desde la cual pude observar a ese hombre, que ahora me tomaba por los hombros, durmiendo en este mismo lecho en noches pasadas.

—Eso es, ahora que estas sentado te revisare, no te muevas.

Palpo mis brazos desde las muñecas hasta llegar a los hombros, continuó palpando el cuello siguiendo con mi cabeza, para terminar palpando mi pecho y espalda, durante todo el proceso actuó con cuidado de no lastimarme nuevamente, me pareció tan extraño su comportamiento, anoche casi me rompía el brazo y ahora se muestra tan suave, un contraste totalmente opuesto al sádico que me sometió.

—Bueno no tienes nada roto como suponía pero veo que forcé demasiado las articulaciones de tu codo y hombro derecho pero no es nada de que preocuparse, unos días de reposo para tu brazo, algo de buena comida y dormir lo necesario será más que suficiente. Estas en peores condiciones de las que suponía, algo deshidratado y desnutrido a decir verdad pero eres joven te recuperarás rápido, creo que tu entrenamiento tendrá que esperar, quizá una o dos semanas.

—¿Entrenamiento?

—Claro ya te hable de ello anoche, ¿lo olvidaste?

Mi silencio lo dijo todo, cambio su expresión y procedió a explicarme con detalle su negocio y que esperaba que yo hiciera en su nueva visión, como un año atrás aproximadamente se había percatado de mi existencia, como poco a poco fui captando su atención y posteriormente decidió que yo seria la persona correcta, comenzó estudiando mis acciones meticulosamente e incluso me dijo como se había reído de mis fallos.

—Tienes potencial te lo concedo, eres muy hábil sin duda, pero con mi guía puedes llegar más lejos, no ser un simple ladronzuelo con instinto asesino, yo hablo de verdaderos negocios, algo grande, ¿entiendes?

No sabia que decir, mi primera impresión fue que el tipo estaba loco de remate, no todos los días uno intenta robar y matar a alguien que termina queriendo entrenarte para que robes y mates con la máxima eficiencia. Una locura sin duda pero una locura que tenía sentido, después de todo era lo que mejor se me daba y no podía negar que ver su éxito plasmado en los lujos de su hogar era de lo más tentador.

—Esto es para ti chico.

—¿Quiere que sea un asesino a sueldo?

—No precisamente pero también hay algo de eso. Te lo digo, tienes potencial pero con mi ayuda puedes llegar a ser de los mejores.

—¿A qué se refiere?

—Mercenarios, pero no cualquier tipo, los mejores en su clase.

—¿Por qué piensa que seria un buen mercenario?

—No tienes nada que perder y mucho que ganar, no tienes familia, no tienes pasado, ni un nombre, lo único que tenías era tu inocencia pero la perdiste al matar por primera vez, yo te puedo dar un futuro, una esperanza, una nueva vida.

Él tenía razón, yo no tenía ya nada que perder, excepto claro mi vida pero sería muy aburrido perdería muriendo de hambre en las calles. Acepte su oferta, aunque no confiaba plenamente en ese sujeto pero no había conocido nadie en quien pudiera confiar realmente hasta el momento pero de todos aquellos que conocí él era quien sonaba realmente sincero.