CAPITULO 1 : Llegada.
Aerith Gainsborough.
Llegó la noche, y con ella mi creciente preocupación por el día de mañana. Sabía que sería sábado cuando llegáramos y que no tendría que encontrarme con un cupo de estudiantes curiosos nada mas llegar.
Cogí la maleta algo desgastada -por la numerosa cantidad de viajes realizados al extranjero - y coloqué cuidadosamente las primeras prendas de ropa.
Al menos tendría dos días y medio para mentalizarme sobre lo que suponía aquel cambio. Quizá estaba exagerando un poco, pero yo era así y parecía que no iba a cambiar nunca.
Tampoco quería.
Eché un poco más de ropa en la maleta, cada vez más nerviosa. Cada prenda de ropa acrecentaba mi acritud.
Guardé unas cuantas pertenencias mas en la maleta. En una hora saldríamos para quizá… nunca volver.
Paramos en medio de la carretera a tomar un poco el aire. Aun quedaba bastante para llegar al lugar al que íbamos. Nuestro pueblo estaba en plena montaña, y para llegar a la ciudad - donde se encontraba el aeropuerto - había que recorrer muchos kilómetros de distancia.
-¿Quieres agua? - preguntó Elmyra. En ese momento me sentí sin ganas de absolutamente nada. Quería volver a casa, tumbarme a leer una revista frente al crepitante fuego de la chimenea o quizás ver nevar a través de la ventana.
-No, estoy bien. - mentí. - Creo que voy a volver al coche. -musité, abriendo la puerta del copiloto y sentándome en el sillón de cuero.
Noté la mirada preocupada de mi madre, que, por culpa de mis nervios, me atosigaba cada vez más.
Decidí esperar un poco más, hasta que mi madre se sentó en su asiento y aceleró el coche.
La nieve, que por la parte en la que vivía había en grandes cantidades, había desaparecido completamente cuando llegamos a la ciudad, dejando paso a un sol radiante y a un calor realmente sofocante. ¡Se acabó! Tocaba despedirse del frío.
De la casa. En fin, de todo lo que había vivido allí.
La terminal del aeropuerto estaba abarrotada de gente. La multitud se agolpaba en diferentes puntos de la terminal. Había demasiado bullicio. Me estresaba, pero tenía que hacerle frente y acostumbrarme. Era un punto en la lista de cambios.
Para cuando llegamos a nuestra nueva casa, ya había anochecido. El viernes se había pasado volando con tantas tareas pendientes.
La nueva casa - a diferencia de la antigua - era más amplia. Tenía un saloncito con flores bajo la ventana, tras la cual entraba la luz de la luna, restada por la luz de la lámpara del techo. Había un televisor, un sofá y un silloncito. La cocina también era amplia, y estaba unida al comedor. También tenía muchas ventanas por las que entraban grandes rayos de luz.
En el piso superior, habían cuatro habitaciones : la de matrimonio, de un color beige con bonitos adornos blancos, la de huésped, de color verde pardo, el dormitorio, de una tonalidad celeste y el cuarto de baño. Y en el tercer piso se encontraba la azotea.
Lo mas que me gustó, fue que tenía un jardín enorme. El resto, podía considerarse normal. Quizá… demasiado.
El sábado también se fue rápido. La mayor parte de la mañana ocupamos el tiempo en limpiar y colocar nuestra ropa y las pertenencias. El mediodía lo pasamos en el supermercado y en un restaurante. La tarde la pasamos en una junta de bienvenida que habían organizado los vecinos más próximos frente a nuestra casa. Y la noche la pasamos viendo televisión. Ah, también habíamos comprado los libros que necesitaba y algunos cuadernos mas.
La idea de comprar algo relacionado con el instituto, me asustaba. Pero a la vez, me emocionaba.
Me gustaba estudiar, debía admitirlo. Descubrir cosas nuevas (sobretodo las relacionadas con la naturaleza) era algo que me llenaba, que me hacía sentir bien.
Pero el problema eran algunos tipos de alumnos. Los que les encantaba burlarse de la gente.
Por suerte, yo no había sufrido (en todos mis años de colegio y los pocos de instituto) ningún tipo de burla o agresión por parte de mis compañeros. Más bien, me dejaban tranquila y pasaban de mi al cien por ciento. Quizá fuera lo mejor, puesto que tampoco me gustaba ser una sufrida.
Di una vuelta mas en la cama y me quedé dormida.
Cloud Strife.
DOMINGO.
Me senté en uno de los bancos, mirando el atardecer. Mañana tenía que ir a clases otra vez.
¡Qué cansino resultaba todo! Vale, estábamos en octubre, llevábamos tan solo un mes de clase y no debería de sentirme así. Pero eso era algo imposible. Y no me iba a esforzar en conseguir nada. Era como exprimir una naranja podrida.
Zack tiró una piedra lejos, a el parterre de flores.
-Desde luego… y después te quejas de que te faltan al respeto, Cloud. -dijo Zack en tono serio.
Lo miré fijamente, escrutándolo de arriba abajo con mis fríos ojos azules.
Vale.
Vale.
Vale.
Zack podía ser mi mejor amigo. Mi "hermano". Era el único en quien podía confiar y el único al que podía creer. Luego estaba Squall, otro mejor amigo. En definitiva, tenía dos hermanos ilegítimos.
Pero si había algo que me incordiara, era la actitud de Zack, en cuanto a recordarme errores se refería. Odiaba eso de el, sinceramente.
-Bueno, no dije que Tifa me faltase el respeto. Oh, vamos, ¡es una sabelotodo idiota! Y es realmente irritante. -le espeté, alzando una ceja con sarcasmo.
-Pero tu le dijiste eso. Tu te reíste de ella, ¿recuerdas?
-Solo me quejé de que va de inteligente.
-Bueno, entonces te mereces la respuesta que te dio. - dijo Zack. Parecía algo enfadado.
Oh, no. No podía ser.
-Zack, no me digas que te gusta. Por favor.
Zack se sonrojó levemente.
¡Genial!
Aerith Gainsborough.
Llegar tarde al instituto siendo la nueva era algo realmente difícil. Realmente insultante. Pero de todas las cosas que habíamos comprado, no habíamos tenido la brillante idea de comprar un despertador.
¡Maldita sea!
Llegué a mi clase de segundo curso. Si, tengo 14 años. Escuché al profesor a través de la puerta impartiendo una clase con total normalidad. Justo cuando tenía la mano en el pomo de la puerta, escuché:
-¡STRIFE! ¡PRESTA ATENCIÓN DE UNA MALDITA VEZ! - gritó el profesor. Parecía bastante enfurecido con ese tal Strife.
Me mordí el labio. Quizá sería mejor venir a segunda hora…
"Se valiente, Aerith" pensé, dándome ánimos a mi misma.
Pues, adelante.
Fin del Capitulo.
Bueno! Que os ha parecido? Me ha parecido buena la idea de meter a Squall también, ya veréis porque… espero que a vosotros también os haya parecido buena la idea ^^.
Y que tal los caracteres de Cloud y Aerith? Jejejeje, ya sabeis, espero vuestros reviews! *w*
Bueno, quiero agradecer de todo corazon los reviews de Nyanda y Moka. Sois las unicas que me habeis dejado uno :S ¿Será que me repito mucho? :S ^^ Pero aun asi, me encanta y no por eso dejo de escribir, es más, cuando leo vuestros reviews, me siento mas "en forma" xD. Bueno, besos chicas!
