Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, la historia y las faltas de ortografía son mías pues salieron de mi loca cabeza.
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*-*-*-*El Secreto Detrás De Una Mirada Vacía*-*-*-*
Capitulo segundo
Cargas que no deseamos
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"Eres el orgullo de la familia, sin duda alguna eres mi hijo…"
"¡Oh pero si es nuestro capitán de seguro nos hará campeones otra vez!…"
"Debes esforzarte mas; debes ser perfecto, un genio es lo que debes ser… nada menos".
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Esas eran las palabras que se repetían una y otra vez en la mente de cierto joven pelinegro de 20 años… mismas que debía oír día tras día desde hacia ya muchos años, las cuales provenían de todos los que le rodeaban: sus padres, los socios de la empresa de su padre; la cual, sin importar nada él debía manejar, llevándola al mejor nivel posible en un futuro próximo, de sus compañeros de la universidad, los del equipo de Karate de los que era el capitán… en general de todo aquel que le rodeaba.
Aunque el único que difería de esto, era su hermano menor que contaba con 18 años recién cumplidos, el cual le dirigía unas palabras completamente diferentes a las que el resto decía: "Gracias por ser un genio y arruinar mi vida… Oh! Si gracias por opacarme de nuevo frente a nuestro padre… porque no puedes ser normal como los otros hermanos… ¿acaso no te cansas de ser siempre tan perfecto?".
Estas eran las palabras que su hermano menor le dirigía, acompañadas una y otra vez con una mirada de odio que le lastimaban profundamente.
El ese perfecto azabache de ojos profundos y vacíos… ojos que no reflejaban nada casi todo el tiempo; en realidad nadie sabia y mucho menos se imaginaba que él deseaba ser normal como su hermano le exigía que fuera, pero; simplemente no podía… No… porque a él Uchiha Itachi, no se le permitía menos… que perfección.
Porque desde que recordaba, ese había sido su destino… ser perfecto y enorgullecer a su familia; aunque él no lo deseara así, hacer lo que su padre ordenaba y no poner peros o atenerse a las consecuencias.
Las palabras que no salían de sus labios eran muchas… todas; quedaban retenidas y lo hacían en muchas veces desear estar muerto, dejar de existir… pero; él era un Uchiha y un Uchiha es fuerte, un Uchiha es orgulloso, un Uchiha no muestra sus sentimientos o debilidad ante nadie, se muestra sereno a pesar de todo, un Uchiha no se equivoca ni pide perdón a nadie.
Tal vez era por esto último; que su padre no hacía nada por su esposa después de golpearla, luego de alguna discusión, tal vez también por ello él no hablaba con nadie, para así poder cumplir los requisitos que al ser un Uchiha debía de cumplir.
Todos le veían como un chico altanero y extremadamente inalcanzable, un joven que veía a todos como sus inferiores.
Nada mas alejado de la realidad… él lo único que deseaba era tener amigos; tal como los que, a pesar de su mala actitud su hermano menor había conseguido tener, pero no; él no podía darse ese lujo, él, solo debía concentrarse en ser el futuro presidente de la empresa familiar, debía enfocarse en ser el mejor estudiante, el primero de la clase para enorgullecer a su padre.
Él debía ser el mejor de todo y en todo para evitar que su padre, golpeara a su madre o descargara su ira contra Sasuke, aun lo recordaba; como si lo estuviera viendo en ese momento, la primera vez que fallo y las consecuencias de su fallo…
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Flash back
Desde que se había levantado hacia unos minutos se sentía mal, posiblemente se debía a que varios de sus compañeros en el colegio se habían resfriado días antes y le habían pegado seguramente la enfermedad. Sin decirle nada a su madre se preparó como de costumbre para el colegio; no podía faltar o tendría un severo regaño de su padre ya que él era un Uchiha y un Uchiha no falta a sus obligaciones a menos que sea por una situación de fuerza mayor.
No había tenido apetito; por lo que no había desayunado, solo había picado la comida para que su madre se fuera con la finta y no lo retara por no comer. Durante el traslado de su casa al colegio se había sentido aún peor, pero no había dicho nada después de todo todavía podía moverse así que se encontraba bien.
Ya estando en el colegio con el pasar de las clases y las horas él se sentía cada vez peor, sentía un dolor generalizado en todo el cuerpo pero sobre todo una presión en la cabeza como si esta fuese a explotarle; se veía un poco sonrojado, cosa rara en él que siempre se mostraba con un semblante sobrio digno de cualquier Uchiha, y tomando en cuenta la blancura de su piel este era bastante notorio, incluso había sido cuestionado en el receso de clases si se sentía bien, porque para una que otra de sus compañeras no había pasado desapercibida la mala cara con la que este contaba.
– mmm… ¿Uchiha san se encuentra usted bien?– le había cuestionado la mas osada de sus compañeras.
– ¿Por qué no habría de sentirme bien? – le cuestiono el azabache de una manera fría y cortante como era ya normal en él, después de todo no debía mostrarse débil ante nadie, aunque si se sintiera pésimo.
– Lo–lo siento Uchiha-san no fue mi intención incomodarle – dijo la pobre chica sintiéndose de lo mas incomoda, después de todo solo se había preocupado por él.
– Hmp – fue todo lo que había oído la chica antes de ver como el Uchiha se marchaba a otro sitio, alejándose de ella sin siquiera dedicarle una mirada.
Después de esto nadie más se le había acercado por el resto del descanso, pero su malestar se había incrementado aún más; las clases habían comenzado y la maestra les había pedido que guardaran todas sus cosas y dejaran lápiz y borrador pues pondría un examen de matemáticas para ver el nivel general del grupo en esta materia. Obviamente la maestra les había explicado que deseaba que todos se esforzaran e hicieran su mayor esfuerzo en dicha prueba, y que aunque esta no contaría para la evaluación final si era importante pues le diría que temas debía reforzar y cuales ya estaban comprendidos, además les había prometido dar puntos extras a los que sacaran las mejores notas.
Para él no debería de haber sido nada complicado obtener un 10 perfecto, pero se sentía realmente mal, la cabeza sentía que le estallaría en cualquier momento y el cuerpo le dolía de solo respirar, aún así comenzó a responder el examen, de manera correcta pero a diferencia de otras veces lo hiso demasiado lento, tan lento que cuando la maestra había recogido los exámenes él aún tenia un par de problemas sin contestar, a su maestra esto le había sorprendido pues el pelinegro era su mejor estudiante por mucho y había supuesto que el pequeño examen sería demasiado sencillo para él; sin embargo al verlo y notar el leve sudor de su rostro le reviso dándose cuenta que tenia fiebre, llevándole de inmediato a la enfermería, como todavía faltaba un poco para terminar las clases ella regreso a su aula y puso a trabajar a el resto del grupo mientras ella calificaba los exámenes, la mayoría había alcanzado con esfuerzo el 6 y eran pocos los que tenían 8, a pesar de no haber contestado todo el examen Itachi había conseguido un 9.5, había sido el mejor de la clase aun dejando en blanco un par de problemas; pero eso a él, ya un poco repuesto después de haber tomado los medicamentos que la enfermera le había dado no le importaba en lo mas mínimo… ¡¿que diría su padre cuando viera la prueba?, era lo único que pasaba por su mente en el camino de regreso a su hogar, si; era cierto que esta no contaría en la evaluación y que él había sido el mejor como siempre, pero aun así su padre solo aceptaba excelencia nada menos y el ojinegro lo sabia perfectamente.
Para cuando llego a su casa su madre estaba informada de que él estaba enfermo ya que le habían llamado del colegio para hacérselo saber e informarle que se trataba solo de un resfriado, nada grave, que el medico del colegio le había revisado y medicado y este llevaba consigo la receta para las medicinas que requeriría, además de recomendarle no enviarlo al colegio por lo menos el resto de la semana para que reposara y sanara con mayor rapidez, Mikoto se encontraba en la puerta cuando su hijo mayor descendió del transporte escolar y tan pronto como él llego a las puertas de su hogar esta se le arrojo en cima revisándole exhaustivamente.
– ¿Por qué no me dijiste nada Ita-kun? ¿Por qué no me dijiste que te sentías mal, de haberlo echo no te hubiese permitido asistir al colegio? – dijo Mikoto a su hijo a forma de reto aunque estaba demasiado preocupada y su voz lo denotaba; por lo que, mas que a reto había sonado a un comentario de preocupación y culpabilidad de parte de ella.
– Madre no creí que fuera para tanto – respondió él seriamente.
– ¿Qué no creíste fuese para tanto, y desde cuando eres médico para saber si era o no para tanto? – esta vez si era un reto, ella había fruncido su ceño y había echo esa cosa con su boca, como torciéndola hacia un lado y acercado su rostro al de él de manera peligrosa.
– ¿Acaso tu si lo eres madre… tu si eres médico? – cuestiono el pelinegro a su madre de una manera tan seria que hiso retroceder a la ojinegra; sin embargo…
– ¿Quién te crees que eres niñito para cuestionar a tu madre? – Dijo la Uchiha un tanto enfadada, – soy tu madre… y las mujeres cuando nos convertimos en esposas y madres además de eso somos: DOCTORAS, ENFERMERAS, cocineras, empleadas domesticas…– así siguió por un rato mas enumerando todas las cosas que las madres eran, mientras él le miraba con cierta diversión.
– mmm… ¿ha terminado ya mi multifuncional madre, de enumerar todas las carreras sin titulo que ostenta? – le cuestiono el pequeño pelinegro a su progenitora con una mueca que pareciera ser una sonrisa.
– ¡Uchiha Itachi, tu chiquillo irreverente!… ¡¿Cómo TE ATREVEZ A HABLARLE ASI A TU MADRE? – le grito una ya muy molesta pelinegra a su pequeño hijo, quien se mostraba de lo mas divertido, a él le gustaba hacer rabiar a su mamá y lo lograba con mucha facilidad.
– Lo siento madre, no fue mi intención molestarte, ni mucho menos faltarte al respeto – se apresuró el menor a decirle a su madre haciendo una reverencia a la vez.
– No te preocupes amor no fue para tanto – dijo la Uchiha para luego jalar un poco las mejillas de este, – ve a tu cuarto date un baño y descansa mientras que la comida esta lista – le dijo a la vez que le daba una palmada en la espalda para hacerlo entrar a la casa.
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Un pequeño niño de 7 años estaba en su habitación recostado en su cama; se sentía mal, tenia un poco de fiebre y le dolía la cabeza, su cuerpo lo sentía pesado y un tanto tembloroso, no tenia ganas de hacer nada mas que dormir y descansar, después de todo no estaba siendo un buen día y por lo visto el efecto de las medicinas que le habían dado en el colegio se estaba terminando haciendo que el malestar volviera a él.
– Hermano, la comida ya esta lista dice mamá que bajes a comer – se escucho una pequeña voz y una negra melena se hiso visible en la puerta.
– Pequeño hermano, no es correcto que entres a la habitación de alguien sin llamar antes a la puerta – le dijo el mayor de los azabaches al más pequeño.
– Lo siento hermano… no volverá a pasar – había dicho el pequeño, bajando la cabeza de forma pesarosa y con un leve sonrojo en las mejillas; algo que al mayor le causaba mucha gracia por ser algo que era muy raro de ver en cualquier Uchiha.
– No es para tanto Sasuke solo no lo hagas de nuevo – había dicho el oji negro al pequeño mientras le desordenaba el cabello, – por favor dile a nuestra madre que bajare en un momento – termino por decir el mayor y el menor salió rápidamente de la habitación.
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La comida había transcurrido tranquila y Mikoto al terminar de comer le había dado a su hijo mayor, las medicinas que este debía de tomar, cuando el menor había visto esto había pedido le dieran a él también, argumentando que de seguro eran medicinas especiales para que este fuera tan bueno en todo; después de que su madre le había dicho para que eran las medicinas y su hermano le hubiera dicho que sabían muy mal el pequeño había quedado conforme con no tomar las medicinas.
Las horas habían transcurrido una tras otra y la hora de la cena había llegado, el padre de familia había llegado a su hogar y había cenado con su familia en tranquilidad, cuando la cena estaba por terminar Itachi fue cuestionado como todos los días por su padre:
– Y bien Itachi, ¿como te fue este día en el colegio? – le había cuestionado el mayor de los Uchihas a su primogénito.
– Bien padre, he sido el mejor de la clase nuevamente – había dicho el pequeño azabache a su padre, si bien no había mentido; no sabia como decirle que no había conseguido el 10 en el examen sorpresa que les habían puesto en el colegio, así que había decidido omitirlo.
– Se que tuviste un examen el día de hoy… ¿que tal te fue en el, puedes traerlo para firmarlo ahora? – le había dicho el Uchiha mayor a su vástago.
– Si padre… ahora mismo lo hago – el pequeño ojinegro se marcho con rapidez, no podía creer que su padre supiera del examen, ¿Cómo es que se entero? ¿Quien se lo dijo? Eran las preguntas que rondaban la mente del morocho mientras se dirigía a su habitación en busca del examen.
Después de unos cuantos minutos, el pequeño azabache regreso al despacho de su padre, suponiendo que era el lugar en el que se encontraría ya en ese momento, se sentía realmente nervioso aunque no lo mostrara en su exterior, era demasiada la presión que a sus apenas 7 años se había puesto sobre sus pequeños hombros, toco a la puerta del despacho y recibió el permiso de entrar, se dirigió con calma poniéndose frente a su padre que le parecía mas intimidante que de costumbre.
– Padre… debe saber que este examen no contara para la calificación final – se había adelantado a decir el pequeño mientras extendía el papel a su progenitor, se comenzaba a sentir mal de nuevo, sin embargo; esta vez no sabia si era por la enfermedad o por el miedo que las facciones de su padre al endurecerse por la molestia estaban mostrando.
¿Qué es lo que significa esto Itachi?… ¿Cómo es posible que sacaras esta calificación en algo tan simple y sencillo como esto?… ¡ni siquiera terminaste de contestar! – el semblante del cabecilla de la familia era aterrador, todas las facciones de su rostro se hallaban deformadas por la furia, rápidamente la madre del pequeño intervino.
– ¡Querido eso es porque Itachi-kun esta enfermo!, de seguro él se sentía indispuesto, además ya lo has oído antes el examen no contara para la evaluación y… fue el mejor de la clase nuevamente, no te exaltes cariño, no es para tanto – esas habían sido las palabras de la mujer a su marido, se había acercado a este y le había tomado del brazo en un intento seguramente de contenerle.
–¡Quieres que pase esto por alto!… ¡Es un Uchiha y un Uchiha nunca es menos que excelente! – había gritado de manera furica el pelinegro, para después tomar a su mujer de un brazo y arrojarla hacia la pared, esta dejo salir un fuerte quejido al haberse topado su cuerpo con esta.
– Escúchame bien Itachi… que sea la primera y ultima vez que ensucias de esta manera el apellido de nuestra familia… no necesito un heredero débil y patético, necesito de un genio… del mejor y eso es lo que tu debes de ser – la voz del mayor de la familia había sonado implacable seria y amenazadora, Itachi observo como su pobre madre intentaba ponerse de pie pero hubo algo que llamo su atención… la vocecilla de su pequeño hermano.
– ¿Qué es lo que sucede padre? – eso fue todo lo que su pequeño hermano había dicho, luego de eso Itachi había visto en cámara lenta como su padre había dado un golpe a su hermano en un intento de alejarlo de su camino, pero la fuerza había sido demasiada; tanto así, que había arrojado el cuerpo del pequeño por casi un metro y este había estrellado su cabeza con uno de los muebles.
– ¡Sasuke-kun! – la madre de ambos se había puesto rápidamente en pie y corrido hacia el menor de sus hijos, mientras el padre de estos solo siguió con su camino.
Mientras, el mayor de los hijos Uchiha se había quedado pasmado en su sitio observando, como el pequeño cuerpo de su hermano estaba completamente inerte en los brazos de su madre quien lo levanto y se lo llevo del lugar, unos segundos después este recupero el movimiento acercándose lentamente al lugar en el que su hermano había estado tendido momentos antes, dándose cuenta de una pequeña mancha de sangre en el lugar; por lo que, sin esperar mas salió corriendo en busca de su hermano y madre.
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Habían pasado ya varias horas y su hermano no despertaba, su madre había llamado al medico y este les había dicho que no era bueno que Sasuke no despertara que era necesario llevarlo al hospital y realizarle varios análisis de rutina, al ser cuestionados sobre el accidente que el menor había tenido el padre de ambos había dicho que en un descuido el pequeño había caído de las escaleras y se había golpeado la cabeza, su madre no había dicho nada, solo se había mantenido llorando al lado de la cama de su pequeño.
Unas horas después de que llegaran al hospital el menor de los Uchiha por fin había despertado, su madre le había abrazado fuertemente y le había besado en repetidas ocasiones, su hermano mayor no había podido acercarse a él, pues su padre se lo había prohibido y después de unos minutos también su madre había sido separada de su hermano. El medico le había echo unas preguntas a las que su hermano había respondido sin problemas, sin embargo; cuando este le había cuestionado sobre el accidente, su pequeño hermano solo le había dicho "yo no recuerdo nada, solo sé que estábamos cenando pero no recuerdo mas".
Cuando el medico les había dejado solos él había visto como su padre se llevaba a su madre a una esquina y le decía varias cosas, ella solamente se dedicaba a asentir a todo lo que su padre decía, vio a su hermano y este al igual que él veía a sus padres, cuando estos habían terminado de hablar Itachi había sido llamado por su padre y este le había dicho que si no quería ver de nuevo a su hermano herido debía ser lo que se esperaba del primogénito Uchiha. En ese momento Itachi se había dado cuenta de una cosa; aunque su madre deseara protegerlos no podría hacerlo y si en sus manos estaba el proteger a su hermano lo haría a costa de lo que fuera.
Fin flash back
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Lo recordaba bien desde ese día él se había dedicado a estudiar y a ser el mejor, el genio que su padre deseaba… no permitiré que padre vuelva a golpear a Sasuke o nuestra madre… esa había sido la promesa que se había echo y aunque su madre había seguido soportando golpes estos no habían sido a causa de él y Sasuke, bueno el solo había dejado de ser lo que era su pequeño hermano que sentía una gran admiración por él.
Desde aquella vez el Uchiha Itachi que gustaba de molestar a su madre había desaparecido, desde ese día dejo de comportarse así con su madre, y desde ese día se volvió mas frio y cerrado con su hermano dejo de jugar con él como había echo siempre y dejo de reprenderlo, pareciese que había dejado de importarle lo que pasara con ellos, sin embargo; solo los mantenía al margen, alejados de el peligro que él consideraba se había convertido para ellos.
… ¿Qué daría él por llevar otra vida? ¡Cuanto anhelaba ser como la mayoría de sus compañeros de curso!… pero el tenia que seguir así… callado, perfecto, solitario… si, solitario porque aunque se encontraba acompañado, la mayoría del tiempo se sentía inmensamente solo, porque ese estilo de vida que se había autoimpuesto lo mantenía alejado de alguna persona en la que el pudiera descargar sus problemas, alguien a quien decirle lo que sentía de tener que llevar esa carga que deseaba dejar de llevar una carga que no deseaba pero que por el bien de su hermano mantendría sobre sus hombros, porque ¿que caso tenia que los dos fueran afectados por su padre y las ambiciones de este?
Todo lo tenía que soportar solo, tenia que tragarse todas y cada una de sus frustraciones, no podía fallar, porque las personas mas importantes en su vida dependían de su entereza de su manera de afrontar su soledad. Sabia que muchas miradas se cernían sobre él buscando todos y cada uno de los defectos que pudiera mostrar, cualquier cosa o detalle para remarcarlo y así mostrar que no era tan perfecto como todos pensaban, por lo que no podía dejar su careta atrás o de lado por ningún instante.
Debía fingir todo el tiempo y ante todos aquellos que le rodeaban, excepto ahora… en su habitación… ese lugar frio y carente de colores, ese que se mantenía impecable y al que solo él podía entrar, ese que era su lugar… el único lugar en el que podía estar sin la careta de frialdad y sobriedad, mostrando quien era y lo que era en verdad, solo él era quien podía verle así pero era suficiente, le bastaba para seguir adelante con su papel el día siguiente o en unas horas cuando bajara a comer.
Él era Itachi… solo Itachi; hijo de un hombre golpeador, frio y calculador que ponía sus negocios e intereses por encima de todo y de todos, hijo también de una madre golpeada y maltratada que no hacia mas que agachar la cabeza ante su marido pero que amaba a sus hijos mas que a nada en el mundo, y él lo sabia por ello también deseaba protegerla, además de ser hermano mayor de un joven egocentrista e insolente al que amaba profundamente, mismo que envidiaba porque deseaba tener la vida que este tenia y por el cual aceptaba parte de las cargas que él en realidad no deseaba llevar…
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Continuara…
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Lamento la demora… sé que no tengo perdón, pero la pequeña musa que habita mi loca cabeza se fue de vacaciones y no dejo remplazo T_T. bueno esto es lo que salió, no me dejo del todo satisfecha pero creo que es mejor que no subir nada, bueno espero que les guste aunque sea un poquito y no se desanimen o desesperen; trabajo ya en el siguiente capi ^^' pero no se cuando lo tenga terminado, si desean déjenme un comentario ¬¬ por favor apórtenme ideas, díganme mis errores o por lo menos díganme que soy malísima (solo no sean tan duros), pero comenten n_n.
Bueno por mi parte es todo nos leemos luego se despide de ustedes SUCKY recuerden que:
"En los momentos mas oscuros de nuestras vidas, siempre hay por lo menos una pequeña luz que ilumina nuestro camino"
