Capítulo 2: Pesadilla

A pesar de perder a su líder, la facción corrupta del Gobierno Mundial logró resurgir nuevamente. Akainu, aprovechando la precaria situación política y la desesperación de los Nobles Mundiales que querían recuperar su poder y privilegios, se convirtió en un líder político fuerte, que utilizó todos sus esfuerzos para convencer a las Estrellas Ancianas restantes de lanzar una nueva ofensiva contra los revolucionarios Su estrategia fue muy criticada por el resto de los almirantes de la Marina, así como por los pocos países restantes que aún apoyaban al Gobierno Mundial, ya que había otros criminales más peligrosos que el Ejército Revolucionario, como los Piratas de Barbanegra o los otros Yonkos e incluso había quienes consideraban que una tregua o un tratado de paz con los revolucionarios serían mucho más efectivos que mantener esta guerra absurda en marcha. Sin embargo, los Dragones Celestiales y las Estrellas Ancianas apoyaron la elección de Akainu, alentándole a él y sus tropas a seguir adelante.

Akainu sabía que sus acciones no eran muy populares, que estaba arriesgando demasiado de su honor y reputación en esta misión, pero también sabía que si triunfaba no solo habría demostrado su superioridad hacia sus enemigos, sino que también se lograría mantener el equilibrio del mundo y la justicia absoluta. Para Akainu, restaurar el status quo era restaurar la paz y la justicia. Y en la posición actual del Gobierno Mundial, se trataba de una situación de muerte o victoria, por lo que cualquier movimiento mal calculado podría ser un error fatal y Akainu lo sabía.

Akainu atacó el Reino de Goa sin dudar, ya que había sido el lugar donde nacieron dos de los líderes del Ejército Revolucionario y también uno de los primeros lugares cuya población civil declaró lealtad a la causa del Dragon. La isla que había sido un paraíso tropical lleno de criaturas exóticas y peligrosas, se transformó instantáneamente en nada más que humo y cenizas. Ninguna criatura viviente de la isla se había librado del infierno que Akainu había hecho. Este acto de barbarie fue cuidadosamente planeado para provocar la ira de los líderes revolucionarios, así como un acto de pura venganza contra los criminales que habían nacido en esa isla y una nota de advertencia para cualquier país que se atreviera a seguir los pasos de Goa.

El plan logró romper la moral de Dragon y Sabo, lo que los hizo atacar a las tropas del Gobierno Mundial que aun mantenía una base en Lounge Town. Sus ataques fueron rechazados con dificultades, con los marines retirándose al final de la batalla. Pero, ganar una batalla no significaba ganar una guerra. Ese día, Lounge Town se quemó casi hasta los cimientos, dejando pocos sobrevivientes. Muchos civiles, marines y revolucionarios murieron en el horrible horno que las llamas de Sabo habían creado y muchos más murieron por la barbarie y el saqueo perpetrado por ambos lados del conflicto. El Ejército Revolucionario había cometido un grave error al poner sus emociones en el lugar de la estrategia y el precio que pagaron fue una victoria pírrica, que les hizo perder a muchos de sus hombres y su reputación.

Las personas dudaron de las verdaderas habilidades de Sabo y Dragon como líderes y temieron por sus vidas. Algunos civiles culparon al Ejército Revolucionario por la destrucción de Lounge Town, haciendo que los revolucionarios perdieran algo de simpatía. Pero, una vez más, los poderes de Betty fueron capaces de calmar su situación, haciendo que la gente confiara en su propia fuerza y animándolos a seguir luchando. La mayoría de la gente confiaba en ella, sin embargo, el daño a la reputación de los revolucionarios ya estaba hecho.

Después de la batalla de Lounge Town, la falta de organización de estabilidad tanto en las facciones Revolucionarias como en el Gobierno Mundial tuvo resultados terribles, ya que muchos piratas y delincuentes que antes operaban solo en el Nuevo Mundo y lugares sombríos aprovecharon la inestabilidad para obtener poder y causar violencia. Los oportunistas más notorios de este caos fueron los Piratas de Barba Negra, aunque no fueron los únicos que se beneficiaron del estado político actual, hicieron avances importantes, saqueando a diestra y siniestra la Grand Line y los cuatro mares, incluso el antes seguro y pacífico East Blue, haciendo de ese territorio una mezcla de zonas militarizadas, enclaves de los revolucionarios y zonas sin ley bajo la bandera de Barbanegra.

Algunos de los periódicos restantes que eran leales al Gobierno Mundial utilizaron ese incidente para imprimir rumores y noticias falsas sobre los Revolucionarios, tratando de establecer conexiones entre ellos y criminales notorios como los yonkos. ¨ ¿Es Sabo Outlook solo un peón en la búsqueda de territorios y poder de Barbanegra? "¿Es la familia Monkey un nido de criminales y aliados de el Pelirrojo Shanks? ¡Luffy ¨Sombrero de paja¨ y Monkey D Dragon son la prueba más clara de ello! ¨ ¨La masacre de Lounge Town: el primer paso de la nueva estrategia de Barbanegra para conquistar East Blue¨ ¨Belo Betty ¿Hija perdida de Big Mom? ¨ ¨ Karasu de North Blue y su relación con Kaido "¿Es Morley el amante secreto de San Juan Wolf?". Estos fueron algunos de los ejemplos de la publicidad y las noticias falsas del Gobierno Mundial contra el Ejército Revolucionario. En circunstancias normales, los revolucionarios se habrían reído de lo absurdo de esas teorías de la prensa amarilla, pero en su situación actual estos rumores eran más que ofensivos. La peor parte de esa publicidad no fueron los rumores obviamente falsos, sino el hecho de que unas pocas páginas después de esos rumores aparecían sus nuevos carteles de recompensas. Esos nuevos carteles de recompensas ofrecieron no solo sumas de dinero exorbitantes, sino también tierras, minas e incluso títulos nobiliarios para los afortunados que fueran capaces de llevarlos ante la ley. Una de las cosas que los hizo sentir más incómodos fue el hecho de que la recompensa de Betty era la más alta de todas, incluidas las Sabo y Dragon.

"Parece que estos idiotas creyeron que yo soy el líder supremo de la revolución o algo así. Demonios, ¡Probablemente soy la más débil de los ejecutivos! ¿Por qué están tan obsesionados conmigo? ¨ dijo Betty a su amante.

¨Eso no es cierto, tu eres el más poderosa de nosotros porque puedes hacer que la gente se una a nosotros. La mayoría de los civiles que nos siguen no sentirían lástima si Sabo, Iva-chan o yo muriéramos, porque no representamos nada para ellos. Tú representas la libertad y eso es algo que todos quieren. ¨ respondió su amante.

Pese a la tensión y las dificultades Betty fue capaz de animar a sus seguidores de nuevo, prometiéndoles que eran más fuertes que cualquier pirata, marine del gobierno mundial o cazarrecompensas. Todos la siguieron ciegamente, confiando todo en ella y en sus camaradas, creyéndolos invencibles. Excepto que no eran invencibles.

El primero en caer fue Dragón. Había pasado tanto tiempo confiando en su propia gente que cuando un hombre traicionero lo apuñaló en la espalda con piedra de mar ni siquiera se entero, muriendo al instante. En ese momento, Dragón no era tan popular entre la gente como lo había sido antes, por lo que su ausencia no afectó la moral de la mayoría de los revolucionarios. Pero, por otro lado, las personas de alto rango del Ejército Revolucionario y los ejecutivos vieron desde una perspectiva muy diferente. Para ellos no solo había sido su líder, también había sido su amigo y su familia, y era casi imposible lidiar con su muerte de una manera fácil. Sabo logró tomar el puesto de Dragón como líder, pero a pesar de sus esfuerzos, no pudo evitar la creciente inestabilidad del Ejército Revolucionario.

El segundo en caer fue Lindbergh, quien falleció a manos de cazarrecompensas sin escrúpulos en South Blue, dejando un profundo vacío en el mundo de la innovación y la tecnología. Horribles imágenes de su cuerpo ensangrentado de Lindbergh aparecieron en los periódicos, acompañadas por una entrevista a los cazarrecompensas que mataron al pobre mink. Muchos miembros del Ejército Revolucionario rompieron a llorar mientras leían cómo los cazarrecompensas se jactaban de cómo mataron a Lindbergh en su punto más bajo y que iban a usar su piel como trofeo.

"Dejemos de llorar como basura patética, ¡La batalla continua, hay que mantenernos firmes! ¡A Lind no le hubiera gustado vernos llorar como un grupo de bebés inútiles! ¡Vamos a seguir! ¨ gritó Betty en el funeral de Lindberg, usando sus poderes para animar a otros. Sin embargo, tan pronto como terminó su discurso y fue sola al baño, donde se quedo llorando amargamente, sintiendo nada más que impotencia y tristeza por no haber podido detener la muerte de Lindberg.

El tercero fue Morley. Había estado en West Blue ayudando a los civiles afectados por la guerra, así como a recopilando información sobre el estado actual del Gobierno Mundial. Fue el único miembro del Ejército Revolucionario en adentrarse a una pequeña isla urbana y, a pesar de su capacidad de crear túneles y permanecer bajo tierra, fue encontrado. Morley les explicó su propósito en esa aldea y prometió ayudarlos con lo que quisieran. Dijo que una vez que los Nobles del Mundo fueran destronados tendrían menos problemas, como los altos impuestos, la esclavitud y la corrupción. La gente joven e idealista estuvo de acuerdo con él. Muchos niños de la ciudad se sintieron asombrados al ver a un gigante por primera vez, especialmente porque Morley era el opuesto de todos los estereotipos de gigantes que los niños solían escuchar; en lugar de ser un guerrero sediento de sangre, violento y masculino, Morley era solo un tipo gordo, femenino y pacífico. Algunas personas del pueblo simpatizaron con él y le ofrecieron su hospitalidad y amistad. A pesar de sus buenas intenciones y actitud pacífica, muchos de los ciudadanos de la isla no confiaban en él. El alcalde de la ciudad, preocupado por la presencia de gigantes y revolucionarios en su territorio, decidió llamar a la Marina para denunciar a Morely, esperando recibir la recompensa prometida. Lamentablemente, tanto para Morley como para los ciudadanos de esa isla, la denuncia concluyo con una Buster Call. Todas las personas de la ciudad fueron asesinadas casi instantáneamente, incluido al cobarde de su alcalde y su visitante gigante que utilizó sus últimos esfuerzos para proteger a las personas más vulnerables del ataque repentino. Los periódicos culparon a Morley por el ataque, pero cualquiera con sentido común en el Ejército Revolucionario sabía que no podía ser cierto. Morley no era un sociópata degenerado, sin importar lo que el gobierno dijera sobre él.

Sabo desapareció misteriosamente durante una pelea entre los revolucionarios y los marines. Nadie sabía qué le sucedió exactamente ni lo habían visto después de la batalla. El hecho de que esa batalla tuviera lugar en uno de los conflictivos territorios de Big Mom en el Nuevo Mundo, hizo imposible conocer realmente la verdadera naturaleza de la desaparición de Sabo. Los rumores decían que estaba vivo, pero la falta de comunicación o de noticias sobre él era algo incomodo y preocupante.

El liderazgo del Ejército no estaba claro ahora, técnicamente Sabo había designado a Karasu como sustituto si algo le pasaba, ya que era el miembro en quien más confiaba. Sin embargo, Karasu no se sentía preparado para ese cargo. Podría tener fuerza e inteligencia, pero no sentía que tuviera suficientes habilidades de liderazgo ni conocimientos para hacer las cosas bien. Además, todavía era el comandante del North Blue y no quería arriesgar su posición, no después de la derrota de Morley y Lindberg, en West and South Blue. Ivankov y Koala decidieron ayudarlo a planificar estrategias y discutir nuevas tácticas, volviéndose líderes detrás de las cortinas. Sin embargo, la mayoría de la gente del Ejército Revolucionario consideraba a Betty como su verdadera líder, considerándola la única que podría traer esperanza a la gente en esa situación desesperada. Todos la seguirían ciegamente, confiando en su actitud rebelde. A pesar de todas sus pérdidas, pudo mantener su esperanza, o al menos eso era lo que la gente creía. En realidad, Betty creía que el uso de su fruta del diablo era lo único que le daba confianza.