Bajaron las escaleras de las mazmorras de la mansión Malfoy, todo estaba muy callado, solo algunas gotas de agua caía sobre el suelo entre las húmedas paredes.
-no entiendo a qué viene tanto misterio Lucius…- el rubio sonrió.
-oh cállate Severus, es mejor así, me la iba a quedar yo pero después pensé que por tu posición a ti te resultaría más divertido…- frunció el ceño, intentó no hacer conjeturas, pero al relacionarlo con lo de la caza las cosas comenzaron a tomar sentido.
Lucius se paró delante de la puerta de barrotes negros, la hechizó y esta se abrió lentamente, no había nadie, pero a medida que iban avanzando por los húmedos y oscuros pasillos pudo ver otra pequeña puerta.
-la he dejado sola, no es como los demás el Lord me dijo que así le sería más duro a la…- Hechizo esa puerta también y se abrió lentamente.
-Lucius que…
Pero al mirar hacia delante sus ojos se abrieron con sorpresa por completo, sintió un fuerte pinchazo en el pecho al ver aquello, y si todo había salido mal? Y si…
-Granger…- fue un susurró, se fijo en el cuerpo de ella completamente demacrado, estaba más delgada que la última vez que la había visto, por no prestar más atención a las ropas completamente ajadas de la joven que dejaban ver gran parte de la pálida y enfermiza piel, incluso más que la de él mismo.
-oh si… sabía que te gustaría, como te he dicho había pensado en quedarme con la sangresucia, después de la caza Bella y yo hablamos con el Lord, y simplemente nos dijo que hiciésemos lo que deseáramos con los sangre sucia, pero al verla y tras saber lo que has hecho… pensé que… - un brillo macabro apareció en sus ojos azules pálidos.- te gustaría más a ti.
Severus intentaba salir del shock sin que se notase, se quedó sin habla unos segundos.
-que… el Lord…
-oh está de acuerdo… supongo que sabrás lo contento que está contigo… toda tuya…
-que se supone que…
-lo que quieras. Es más divertido que esclavizar elfos… y seguro que más excitante, profesor…- eso último lo dijo con un tono absolutamente obsceno, subió las escaleras riendo como un maniaco por la gracia que le había hecho su propio chiste.
Severus giró la cabeza para mirar a Hermione de nuevo, debía admitir que le dolía verla de aquella manera, la había visto crecer hasta convertirse en una mujer adulta por lo que las destrozadas prendas le dejaban ver, apartó la mirada y la subió al rostro de la joven. Miraba el suelo, no tenía expresión alguna, y simplemente temblaba, mucho. Se acercó a ella sin tocarla.
-Granger…-nada.
-Granger… levántese…- nada.
-Granger!- lo miró. Intentó levantarse pero cayó de rodillas, el hombre rodó los ojos, pero seguía con aquel malestar en el pecho, se acercó más y la tomó en brazos sin mirarla, Hermione se sorprendió ante aquello, pero ni siquiera tenía fuerzas para pensar y había escuchado la conversación con Malfoy, le daba igual, ya nada tenía sentido.
Subió un par de pisos hasta entrar en una amplia habitación decorada con el mismo estilo muy slytherin, la dejo en la enorme cama que había en medio y se apoyó en la pared de espaldas.
-han capturado a Potter y a Weasley?- Hermione negó con la cabeza, el hombre respiró más tranquilo. Se acercó a ella, la joven tembló.
-que me va …
-no me provoque Granger…
-sé lo que hizo… se lo del plan…
-cállate ya niña estúpida…- se acercó a ella peligrosamente, la joven no se movió, no podía.
-está enferma.
-es… igual…
-dese un baño, caliente, no tiene buen color…
-y lo dice usted? Es irónico no cree?- el hombre se subió a la cama abalanzándose sobre ella y tomándola de la rota camisa con fuerza y rabia.
-recuerde Granger… en la situación en la que está yo intentaría aprender a mantener la boca cerrada… - la soltó de la forma más brusca posible rasgando aun más la ropa de la joven.
-haga lo que le he dicho…
-no tengo nada que ponerme después…- el hombre la miró con desprecio, eso era lo único que le faltaba.
-métase al baño y haga lo que le he dicho, ya me las arreglaré… ya!- aquel último grito lleno de rabia hizo que se levantara tambaleándose, realmente estaba helada y cansada, abrió la puerta del baño que había a un lado de la habitación y se metió dentro, apoyándose en la bañera de mármol negro que había al fondo, giró la manilla del agua caliente la cruel comenzó a fluir con fuerza llenando la estancia de vapor.
Terminó de romper las ajadas escasas prendas que llevaba y se quitó la ropa interior que ya parecía cualquier cosa. La tiró al suelo e introdujo las piernas en el agua muy caliente, quemándose por el contraste hasta que su cuerpo pareció acostumbrarse, se dejó caer en al agua lentamente, sintiendo como su cuerpo recuperaba la temperatura normal, aun se sentía mal, pero aquello la hizo olvidarse de la situación en la que estaba por una hora. Escuchó la puerta abrirse y cerrase con fuerza, un sonido de telas y la puerta de nuevo, hubo un largo silencio, salió de la bañera con algo más de fuerza, agarró una toalla y se envolvió en ella, se sentía realmente bien, salió del baño encontrándose afortunadamente con la habitación vacía, su vista viajó a la cama que se pondría, no podía quedarse con la toalla si Snape volvía…
De pronto sus ojos se pararon en algo que no estaba acorde con la cama, era igual de negro que las fundas se acercó un poco. Una camisa? Negra, la tocó, sabía perfectamente de quién era y al cerrar los ojos por el aroma a hierbas y colonia de hombre que subió de ella lo supo aún mejor. Snape no se complicaba mucho la vida.
La desabrochó y se la puso, dándose cuenta de que al menos le llegaba hasta la mitad del muslo, se sentó en la cama para fijarse en que aun se sentía prácticamente desnuda, hizo desaparecer su ropa destrozada y la ropa interior que se había dado cuenta de que no llevaba, el frió hacía que la camisa se marcase a su cuerpo, realmente tenía miedo y se sentía incómoda, decidió echarse en la cama y descansar un rato, ignorando el hambre que sentía ya que llevaba tres día enteros sin probar nada desde que todo aquello había ocurrido.
No vio a Snape en toda la tarde y la noche parecía haber caído hasta que escuchó la puerta abrirse, bajó la camisa todo lo que le era posible y cerró los ojos procurando parecer dormida, escuchó la puerta cerrarse y unos lentos pasos seguidos del roce de una capa que conocía bien.
-deje de hacer el idiota y coma algo, no la quiero muerta…-Hermione abrió los ojos lentamente, el tono de voz del hombre era realmente severo parecía cansado y molesto por aquella situación.
Movió la varita con rapidez haciendo aparecer un plato con comida encima de la cama. Hermione no se movió solo miró el plato, eso pareció molestarlo.
-no me ha oído Granger?- la joven levantó la mirada para mirarlo a los ojos negros.
-que va a hacer… conmigo…- Severus la miró con aun más rabia.
-valla… Granger…- Se acercó al borde de la cama peligrosamente-… recordaba que usted tenía más facilidad a la hora de escuchar conversaciones ajenas… por lo tanto, daré con hecho que ha escuchado la mía con Lucius Malfoy…- hizo una larga pausa, muy típica de aquella punzante forma de hablar que tenía- … lo que me venga en gana Granger… si lo prefiere siempre puedo ofrecerle su compañía Lestrange… seguro que estará encantada…
Tragó saliva y negó con la cabeza con miedo, Snape le volvió a acercar el plato.
-coma, duerma, cállese de una maldita vez y mañana saldremos de la mansión Malfoy
-a Hogwarts?
-No.
-A donde?
-eso no es de su incumbencia.
Y sin más salió por la puerta dejándola con la palabra en la boca, igual que había entrado.
