Yap, despues de lo que a muchas les debe haber parecido una eternidad (jajajajaja) logre traducir este capitulo, viva!!
Gracias por todos los reviews!! cada vez que leia uno, me daban ganas de traducir, pero siempre habian...moros en la costa, por dios, que verguenza si me veian traduciendo esto!!
Historia fervesco, personajes Rowling :D
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Después de lo que me parece una eternidad, llego finalmente a la oficina de Lupin. Estoy a punto de tocar su maldita puerta cuando la verdad de lo que estoy por hacer me da de lleno. Estoy por solicitar sexo de mi, algo indispuesto, profesor. Tal vez Snape tenia razón – Debería regresar a mi cuarto y solucionar mi problema yo misma.
Estoy justo por irme cuando la voz de Lupin entra temblorosamente en mí.
"Ehm, Hermione, que... agradable verte. Como... ¿como has estado?"
Levanto la mirada y veo directamente el pecho del hombre, el cual está ahora en la puerta abierta. Ah, si, ese pecho. A pesar que está cubierto por su camisa, sigo teniendo el recuerdo en mente, permitiendo apreciar a través del oscuro material las siluetas, las cuales sé que están por debajo.
"Realmente me estoy sintiendo bastante frustrada, señor," contesto. Lupin se pone pálido al referirme a su posición. Uuups! Verdad, este es mi profesor que desearía no ser uno... no él cual al serlo se le ocurren cosas.
"Bueno, ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte?"
Ojeo al hombre medio hambrienta... algo así como Fluffy después de no darle de comer un par de semanas.
"Me parece que mejor deberiamos continuar está conversación en su oficina," le informo. No tengo nada de ganas de ponerme a coger en medio del pasillo – demasiado frío aquí, ¡Incluso casi estando en verano!
"Ehm...okay." Nerviosamente me permite entrar a su oficina, cerrando despacio la puerta detrás mio. Por un momento mira paralizado a la manija, antes de voltearse a mi.
Se pasa una mano por los cortos cabellos y me vuelve a preguntar, "Entonces, ¿Como puedo ayudar?"
Es cuando me doy cuenta que Lupin ni siquiera está mirándome. Se tambalea de un pie al otro y mira fijamente a un punto muy a mi izquierda.
¡Maldición, maldición! Esto no va a ir bien, ya me di cuenta. Bueno, puedo ir de frente al punto – mejor eso a desperdiciar toda la noche hablando con él y no conseguir nada.
"Fui a ver al profesor Snape, pero tiene otras cosas que hacer. Solo pensé que usted tal vez tendría ganas de repetir lo del último fin de semana... descontando a Sirius y al profesor Snape."
Lupin suspira. "Hermione..."
"¿Por favor?" Modales no podrían empeorar la cosa.
"El fin de semana pasado fue un terrible error, Hermione. Sinceramente me disculpo por lo que hice y por la mala conducta de los otros dos."
¡Maldito! "No he venido por una disculpa, Remus."
De repente me mira directamente y veo mi misma frustración en sus ojos."Hermione, mientras sea, bajo este techo, tu profesor, pienso que lo mejor sería que no vuelvas a sugerir algo así."
¡Maldigan a todos a Azkaban y de vuelta! Esperen...
"En una semana me gradúo..."
Lupin asiente, forma una pequeña sonrisa con las esquinas de su boca. "Eso es lo que he oído..."
Bueno, eso ya es algo, supongo. Como sea, no ayuda en lo absoluto a mi situación actual.
Me quedé un rato más hablando con Lupin, no quería que el hombre pensara que no soy más que una pequeña fulana completamente obsesionada con el sexo, da igual, estoy de vuelta en mi cuarto... sola.
De momento miro fijamente el techo. Quien hubiese pensado que tenemos tantas arañas ahí arriba... ¡Puaj!
"¿Herm? ¿Estás ahí?"
Que caraj...Salto de mi cama, tratando de descubrir como demonios alguien se metió en mi cuarto...¡Estoy segura que cerré la puerta y active mis barreras!
Y allí se haya mi respuesta – flotando en medio de la llamas de mi chimenea está la cabeza de Sirius.
"¡Oh, Sirius! ¡Hola!" Atravieso el cuarto y me siento ante el fuego.
"¿Como estás, Herm?"
"No preguntes."
"Hable con Remus. Me contó que le diste una pequeña visita..."
Suspiro. "See. Sigue siendo le mismo moralista de siempre."
"¿Y que es del profesor Snape? Estoy seguro que el estaría más dispuesto en ayudarte..."
"Lo estaba," respondo malhumorada, "hasta que Lucius Malfoy apareció. A Snape no le gusto mi idea de entrometer a Malfoy. Supongo que no es más que un bastardo egoísta."
"Bueno, lo es, Herm, pero vamos! Malfoy es un pedazo de porquería, tengo el presentimiento que Severus tuvo un momento más moralista en ese instante."
"Lastima," digo con un suspiro.
"Mm, lastima que no pueda estar ahí," añade Sirius melancólicamente. "No me estoy sintiendo muy ético de momento."
"¿En serio?" Digo, estimulandome un poquito. Al menos ahora se que uno de los tres está dispuesto..."¿Puedes venir?"
Sirius se ríe entre dientes. "No lo creo, Herm. Dumbledore le daría mis pelotas como juguete a Fluffy."
Me rio un poco acerca de eso – pero no alivia en nada mi frustración. "Y, ¿Qué harías si estuvieras aquí?" Okay, se que la pregunta es sobre autodestructora, pero necesito algo con lo que pueda soñar esta noche!
Una sonrisa atrevida parpadea en la imagen del rostro de Sirius. "Bueno, comenzaria besuqueandote profundamente. Aquellos labios carnosos son simplemente irresistibles, Herm."
"¡No me quejaría!" Respondo llena de deseo.
"Mordería suavemente tu labio inferior, recorriendo su suave superficie con mi lengua. Luego deslizaría mi lengua en tu dulce boca. Te jalaría más cerca, para sentir tu delicado cuerpo fuertemente apretado a mí. Dios, Herm, que suerte que esté solo en casa... estos pensamientos causa un caos con mi pene."
¡Oh dioses mios! Todo este tiempo he estado subconcientemente relamiéndome los labios, imaginandome que fuese Sirius. Ahora el hecho que Sirius esté ahí, completamente listo para mí, está sobrecargando mi mente.
"Oh, wow," digo temblorosa. "Sigue."
Casi puedo sentirlo junto a mí, el calor de su cuerpo presionado contra el mio. Sus labios sobre los mios.
Mientras miro su imagen, sus ojos se cierran. "Bueno, debido a tu aprieto, no me haría el tonto.¿Qué llevas puesto?"
"Uniforme."
"Quitate la capa y el jersey."
Hago lo que me pide, tirando las ofensivas prendas al suelo.
"Listo."
"Bien, no los vas a necesitar." Sirius no dice nada por un momento. "Mucho mejor. Ahora, desabotonaría tu blusa... lentamente observando tu piel de porcelana... Dios, Herm, eres exquisita."
Suelto un pequeño suspiro al hacer lo que el dice, abriendo rápidamente los botones de mi blusa y recorriendo mis manos sobre mi piel, temblando deleitada por lo que Sirius debería estar haciendo.
"Vaya, te ves algo sonrojada," dice Sirius riendose silenciosamente.
Le sonrio como respuesta.
"Deslizaría entonces mis manos bajo tu sujetador, tomandome un momento para acariciar tus pechos antes de estimular tus pezones. Mierda, estás haciendo eso, ¿Herm?"
"Mmhm." Mi respuesta no es mucho más que un chillido. Mientras aprieto los duros capullos, puedo sentir como empieza a emanar el calor de mi centro, y suspiro al pensar que es lo que está por venir. Mierda, ¿Por qué no se me ocurrió esto antes?
"Señor. Okay. Me arrodillaría adelante tuyo, sin separar en ningún momento mis labios de los tuyos. Dejaría una mano donde está, deslizando la otra por tu desnudo estomago, bajando hasta tu falda y parando justo debajo del dobladillo."
Rastro mis dedos hacia abajo como me dirige y paro en la parte interior de mi muslo, justo en el lugar donde termina el material gris de mi falda.
"Ahora, deslizo mi dedo hacia arriba, rastrando círculos sobre tu piel." Sirius continua. Hago lo que dice, suspirando.
"Dios, si, Sirius," gimo.
"Buena chica. Mis dedos llegan a tus bragas. ¿Estás mojada, Herm?"
Deslizo mis dedos sobre la tela humeda. "Mmhm."
Sirius suelta un gruñido. "Suficientes jueguitos, Herm," me gruñe. "Ya casi no aguanto más."
"¿Quizás yo te pueda ayudar?" Le sugiero, desesperada porque continúe.
"¿Y como?"
Me lamo los labios y los ojos de Sirius se cierran.
"¡Herm! Alguien podría aparecer en cualquier momento." Aquel hecho tiene un profundo efecto en mí. El hecho de poder ser descubierta, incrementa mis ansias por proseguir.
"Abajo con los pantalones," exijo.
Sirius se ríe entre dientes. "Cielos, te has vuelto mandona. ¿Estás segura de no haber estado jugando con Severus?"
¡Ojala hubiese! Como sea, oigo el sonido de una cremallera siendo abierta y mi mente regresa directamente a Sirius.
"Ahora recorrería con mis manos sobre la parte posterior de tus calzoncillos, masajeandote, asegurandome que estes dispuesto." Le informo con una sonrisa.
"Creeme," gruñe, "estoy más que dispuesto por tí, Herm."
"Bien. Resbalo mis manos adentro de tus calzoncillos y te saco. Acariciate, Sirius."
"Mierda..." murmulla y su rostro se contrae de placer. "Envuelvo mis labios alrededor tuyo, golpeandote con mi lengua."
"¡Para! ¡PARA!" ruge, los ojos bien cerrados. "¡No aguanto más!"
Me rio un poco. "Jodeme, Sirius."
Sus ojos se abren y me sonríe perversamente. "Con gusto."
Tiemblo en espera. "Abre las piernas, Herm. Te agarro por detrás de las rodillas y pongo tus piernas sobre mis hombros. Me meto en tí. Dios, es tan caliente ahí, tan estrecho. ¡Mierda, Herm!"
Imito sus movimientos con mis dedos, gimiendo por la repentina introducción. Dioses, es casi como si él estuviera aquí.
"Fuerte, Sirius. ¡Lo quiero fuerte!" Ruego.
"Trato hecho, Herm. De todas formas no puedo contenerme. ¡Carajo! Encuentro tu clítoris y lo sobo violentamente con mi pulgar. ¿Como se siente? ¿Cuanto te falta? Quiero verte la cara cuando llegues por mí." Hago lo que me dice, y ahora estoy temblando por mi orgasmo inminente. ¡Mierda, mierda!
"Estoy tan cerca. Me...Dios...Sirius! Me siento tan llena... tan deliciosamente llena. Siento un hormigueo en los dedos de los pies... ¡tan solo un poco más! ¡Un poco más fuerte! ¡Por favor!"
"¡Así! Te doy la vuelta y te tomo desde atrás. Maldición, Mione, te estoy dando en el centro. Voy a..."
Pero sus palabras desaparecen en la distancia cuando mi orgasmo me llega con toda fuerza, mi cuerpo convulsionando alrededor de mis dedos. Casi aun lo puedo sentir, bombeando adentro mio. Él también perdió el control ahora...
"¡Mierda, HERM!" lo oigo aullar en el fondo. Abro los ojos para observar su rostro contraerse por el orgasmo. La vista es increible. Mis dedos vuelan de vuelta a mi clítoris, frotan un par de veces más encima y vuelvo a pasar el limite.
"Mione"
Lentamente abro los ojos y veo a Sirius, el cual también está sonrojado.
"Fue fantastico." Exhalo lentamente y le doy una sonrisa.
"Dios..." suspira. "Nunca más podre ver el fuego de la misma manera."
