Ok gracias por esperar, acá lo que sigue…


-¡Yo viviré para eliminarte de este mundo!- esas fueron las palabras que se me salieron sin que yo pudiera pensar claramente, es decir que clase de loco le dice eso a un asesino con una pistola, ni bien dije aquellas cosas me di por muerto (incluso vi mi vida pasar frente a mis ojos, fue algo aterrador ya que mi vida había sido demasiado corta); lo que hizo Zagine en ese breve lapso de tiempo me dejo aturdido, el se comenzó a reír y yo no entendía que era lo gracioso por muchas vueltas que le di a ello no lograba comprender que rayos había dicho para que el riera de ese modo, era algo verdaderamente irritante, no creí que se pudiera pasar del miedo al enojo tan rápido hasta ese momento…

-¡Toma! Esta será tu arma, es un regalo… aunque es un arma corta para simple autodefensa será suficiente para un niño como tu.- Dijo Zagine, casi como si no hubiera escuchado lo que le acababa de decir, o es que Zagine estaba loco o simplemente era un idiota, sin importar lo que hiciera no creía poder llegar a entenderle.

-Ya que has elegido seguir viviendo… ¡Deberás aprender a sobrevivir!- Me dijo Zagine mirándome directo a los ojos dándome la sensación de que me caía en un profundo y oscuro abismo sin fondo como si todo alrededor fuera tragado por estos…

-Chico, voy a enseñarte a matar…- Dijo Zagine terminando de hundirme en una completa confusión ¿es que no escucho lo que le dije?... que clase de persona le enseñaría a matar a su futuro asesino, quise gritarle todo aquello pero entonces yo hubiera sido el idiota; en verdad no sabia como sentirme aliviado, molesto, frustrado, temeroso, suspicaz…

A partir de ese momento pienso que el idiota fui yo por seguir a Zagine sin decir nada, en ese momento yo pensaba que si pasaba algo podría usar el arma que el mismo Zagine me dio para matarlo en el acto (realmente ignoraba lo difícil que es manejar un arma en especial si nunca has tocado una antes); pero por suerte (Para mí) no paso nada hasta que llegamos a su hotel (o al menos eso parecía) me sorprendió lo vieja que estaba la fachada casi parecía que se iba a caer (fue molesto haber atravesado casi toda la ciudad para encontrarse con semejante miseria de edificio, aunque eso me hizo pensar que Zagine me había traído a un lugar abandonado para matarme) pero al entrar el aparente hotel parecía nuevo como si hubieran hecho una restauración y por falta de presupuesto no arreglaron la fachada. Subimos varias escaleras y cuando me comenzaba a cansar Zagine abrió una puerta pequeña y me dijo que pasara, atravesar por el umbral fue algo aterradlo sentí como si atravesara las puertas a un infierno del cual jamás podría salir, sin embargo me quede callado y entre obedientemente…

Su habitación era bastante pequeña y simple contaba apenas con los servicios básicos, casi no habían muebles, las paredes estaban llenas de agujeros (que luego comprendí que eran agujeros de balas, aunque no las de Zagine) y lo único que me gusto: una hermosa vista de toda la ciudad…

Me quede un buen rato analizando cada pequeño detalle de la habitación cuando escuche tras de mi los pasos de Zagine acercándose por detrás (casi podía verlo sonriendo apuntándome con la pistola y a mi tirado en el suelo con mi cuerpo bañado en sangre al igual que mis padres) mi incertidumbre aumento cuando Zagine se paro justo detrás de mí, pero solo puso su mano sobre mi cabeza; eso me trajo una sensación muy extraña y desagradable, pero con todo lo que había pasado hasta ahora ya no podía reaccionar ante nada era como si acabara de morir y mi cuerpo vacío era lo que estaba ahí de pie, entonces Zagine me dijo:

-Esta fue una larga noche, mas larga de lo que planee (dijo susurrando)… Ahora me iré a dormir, tu puedes dormir en esa habitación (dijo señalando una puerta ridículamente pequeña)… Mañana temprano empezaremos la práctica- sus palabras no me afectaron en lo mas mínimo, veía como se dirigía a su habitación, cuando de pronto paro y se volteo nuevamente hacia mí…

-Por cierto chico, aun no me has dicho tu nombre- dijo de pronto Zagine

-Train- respondí mecánicamente

-Bien Train, mi nombre es Zagine Axeloake- dijo… ¿sonriendo? (pienso que eso solo fue imaginación mía)

Luego entró a lo que aparentaba ser su habitación y no lo vi más el resto de la noche, me decepciono un poco que no me ofreciera algo para comer, pero aunque lo hubiera hecho yo no creía ser capaz de comer algo lo que me restaba de vida, no estoy seguro de cuanto tiempo estuve ahí parado pero reaccione cuando sentía que mi cuerpo se desplomaba (Claro que reaccione antes de caerme) entonces me dirigí a mi supuesta habitación esperando ver una habitación vacía o con algunos artículos de limpieza, pero en lugar de eso había una cama (cosa que me sorprendió), sin embargo la habitación era mas pequeña de lo que imagine, supongo que estaba acostumbrado al lujo que me daban mis padres, pensar en mis padres hizo que algo dentro de mi hiciera clic y sin poder contenerme mas empecé a llorar hasta que mi cuerpo no pudo más con el cansancio y finalmente caí dormido…

Esa fue de lejos la peor noche de mi corta vida (la cual parecia haberse acabado ya), y lo que parecía peor era que la pesadilla apenas estaba empezando, mi futuro era bastante oscuro y sombrío…

No recuerdo muy bien lo que paso al día siguiente; pero recuerdo que al despertar la luz del sol me daba de lleno en la cara, mi vista estaba completamente nublada y un por un rato creí que estaba en el hotel con papá y mamá, sin embargo cuando mi vista se aclaro divise la reducida habitación causándome una horrible sensación de claustrofobia trayendo de golpe los sucesos del día anterior, así que me levante y salí del cuarto con la pistola que Zagine me regaló; aunque me arrepentí al poco tiempo ya que me empezó a dar mucho sueño (no paraba de bostezar), luego la puerta se abrió y salió Zagine que me miro un tanto sorprendido, ahí cuando lo vi con la guardia baja decidí dispararle y acabar todo esto de una buena vez, sin embargo no le llegue a atinar, la bala se desvió en dirección a la ventana, aunque Zagine bloqueo el disparo con su arma (aun no se como), es decir yo vi como sacaba su arma y en menos de un segundo ya la había guardado fue algo increíblemente rápido algo casi irreal, al final solo yo resulte lastimado ya que la fuerza del disparo me lanzo hacia atrás, parecía como si hubiera sido a mí a quien habían disparado en lugar de a Zagine, el cual empezó a reír (como odio que haga eso)…

-Vaya que chico mas impetuoso… bueno Train ya que tienes tanta energía esta mañana empecemos con el calentamiento- me dijo Zagine con un tono sarcástico portando una sonrisa maquiavélica, en ese momento le odie aun más de lo que ya le odiaba…

El entrenamiento, digo calentamiento fue brutal al final casi ni podía mover mi cuerpo (pese a que no fue más de una hora o eso me dijo Zagine, yo estab seguro que fue mucho mas que solo eso), luego de que me pude levantar del piso (mis musculos estaban tan cansados que no me respondian), note que había bastante comida sobre la mesa (desde ayer que no comía nada), al poco rato mi estomago me traiciono y rugió con la fuerza suficiente como para ser oído por todo el hotel, aunque no pueden culparme por ello soy un chico en desarrollo despues de todo ¿No?, así que simplemente no pude contenerme y comí como si no hubiera un mañana ¿Qué habrá pensado Zagine? Francamente no me importaba, al menos no en ese momento, ahora era mi hambre lo único que me importaba; sin embargo tan pronto como mi estomago se lleno recobre el sentido común, dándome cuenta de lo que estaba haciendo; de pronto me quede inmóvil esperando a ver que haría Zagine (supuse que me mataría o me golpearía por comerme su desayuno), entonces tratando de recuperar la dignidad que me restaba trate de levantarme (¿para que?, ni yo lo se) sin embargo mis piernas se sentían como fideos e incapaces de sostener mi propio peso me desplome en el suelo, y solo entonces Zagine empezó a reír, cada vez que el reía lo odiaba un poco más (Ja, como si eso fuera posible). El resto del día me lo pase entrenando lo cual fue mil veces peor que el calentamiento, dejándome sin fuerzas ni para mover un solo dedo, jamás en mi vida había estado tan cansado ni tan hambriento… el resto de esa semana fue igual de extenuante, pero una vez que mi cuerpo parecia ser capaz de moverse nuevamente, fui capaz de moverme lo suficiente como para empezar a manipular la pistola que me dio Zagine, parece que mi cuerpo comienza a acostumbrarse por fin a este ritmo de vida, cosa que me alegra ya que me he hecho un poco más fuerte y esto me acerca a mi objetivo final: matar a Zagine, de momento solo descansaré ya que mañana volveré a dispararle y esta vez no seré yo quien caiga…