Capitulo 2: La dama de ojos verdes
Habian pasado dos años desde la ultima vez que estuvo en lo que alguna vez habia llamado su casa, ahora viajaba de ciudad en ciudad como si de un vagavundo se tratara ya no le importaba nada ni nadie y habia decidido que no se volveria aferrar a nadie para no volver sufrir. En una de esas tantas ciudades se paro en una taberna y pidio lo más fuerte que tenía se lo tomo de un trago. A la salida cuando iba coger su caballo distinguio a lo lejos una jovencita de cuerpo menudo tapada por una capa ella se giro y sin querer se le quedo mirando directamente.
Aoshi: Esos... Esos ojos – dijo, se avalanzo hacia ella la agarro de la muñeca y le quito violentamente la capucha. Se pelo azabache cayo en cascada sobre sus hombros. De repente tres hombres se le lanzaron encima y lo inmovilizaron contra el suelo haciendole perder el conocimiento.
Abrio lentamente los ojos, aun tenia la vista nublada solo distinguia tres sombras a su alrededor y una vocecita suave y dulce acabo de despertarlo del todo
¿??: Menos mal que esta bien
Aoshi: ¿Donde estoy? – dijo intentando incorporarse pero una mano le retuvo y le obligo a volver a tumbarse
¿??: No te preocupes ahora descansa
Misao: Aoshi ¿Que pasa?
Aoshi: ¿Porque me preguntas eso?
Misao: Hace dias que estas muy raro – respondio mientras permanecia enfrente de aquel reconfortante fuego.
Aoshi: Mmmm...
Misao: Ufff – suspiro.
Aoshi: Misao – consiguio pronunciar despues de estar mas de media hora alli. Vamos Shinomori no me digas que despues de todo a lo que te has enfrentado ahora le tienes miedo a una niñas de 16 años - le recrimino su conciencia
Aoshi fijo su mirada en la chica y se dio cuenta de que aunque estaba cerca del fuego, en su pequeña casita ella tiritaba de frio, el se levanto, se sento a su lado y la rodeo con sus brazos ella apoyo su cabeza en su pecho.
Aoshi: Lo que trataba de decirte es que yo... yo...
Misao: Aoshi – le corto la jovencita
Aoshi: Si
Misao:¿Puedo quedarme esta noche en tu casa? – pregunto inocentemente
Aoshi: ¿Que?
Misao: Es que esta nevando, mira... – señalo a la ventana, y se veia como empezaron a caer suave y lentamente unos pequeños copos de nieve
Aoshi: Si ·· - respondio acercandose mas a ella
Misao: Me gusta mucho la nieve, pero es un fastidio ahora no puedo volver a casa
Aoshi: Me alegro de que este nevando
Misao: ¿Porque?
Aoshi: Porque asi puedo estar más tiempo contigo – se sonrojo
Misao: En serio, a mi tambien me gusta mucho estar contigo, aunque creo que la manera en que a mi me gusta es diferente a la que te gusta a ti
Aoshi: ¿Que quieres decir?
Misao: Que a ti te gusta estar commigo porque me consideras una amiga pero a mi me gusta estar contigo es porque... es porque
Aoshi: ¿Porque Misao?
Misao: Porque me gustas mucho Aoshi, siempre me has gustado desde que era pequeña
Aoshi: Tú a mi tambien
Misao: ¿Que, en serio?
Aoshi: Desde que me regalastes esto – continuo sacando un pequeño trozo de tela, lo abrio y le enseño aquella pequeña flor lila, que se encontraba seca por el paso de los años. – te metistes en lo mas profundo de mi corazon y jamas he logrado olvidarte.
Misao: Aoshi – dijo comenzando a llorar y abrazandose mas fuerte a él
Misao se encontraba desnuda entre los brazos de Aoshi, junto aquel lago que habia sido testigo de como él le pedia matrimonio. Ella se disculpaba por mostrale lo horrible que era su cuerpo pero el le dijo
Aoshi: Misao te quiero – soltó de repente levantándole el mentón para que le mirara a los ojos. – ¿como quieres que te lo demuestre? – pregunto apretándola fuertemente contra el
Misao: Yo...··
Aoshi: Ya se – se respondió a si mismo en voz alta para después besarla, le quito las prendas de la mano, la agarro fuertemente por la cintura y le dijp apresuradamente – Quiero tenerte esta noche
Misao: Pero si mañana nos casamos
Aoshi: Yo no puedo esperar mas – respondió para a continuación comenzar a morderle el lóbulo derecho después sus besos comenzaron a bajar por su cuello sus hombros su pecho
Ella le cogió la cara con las manos y le obligo a subirla hasta que quedo a la altura de su cara, se acerco a ella tanto que sus mejillas se tocaron siguió moviendo la cara hasta que sus labios se acercaron a su oreja y le susurro...
Misao: Ten paciencia amor mio mañana tu y yo seremos uno, y apartir de entonces solo te pertenecere a ti.
Aoshi estaba rodeado por tres hombres armados con una daga al cuello; Misao se acerco lentamente por detrás con un movimiento suave y lento aparto el brazo de uno de los atacantes; después cogió el filo de la daga con su mano y la aparto del cuello de su marido, miro a los ojos a aquel guardia y se echo para atrás; la joven se acerco a su marido
Misao: Recuerda que aunque él tome mi cuerpo; mi alma y mi corazon solo te pertenecen a ti. Volvere para que puedas demostrarme una y otra vez lo mucho que me amas y me deseas. – le susurro, muy lentamente le dio un suave beso en los labios y se subió al caballo de Enishi
Aoshi: MISAO - grito mientras se alejaba
Aoshi: MISAO – grito sobresaltado mientras se levantaba de la cama. Solo habia sido un sueño, desde hacia 5 años solo podia soñar con ella.
¿??: Misao... ¿Quien es Misao? – pregunto una joven que estaba sentada en una silla al lado de su cama.
El miro a su alrededor era una gran habitacion, muy iluminada, estaba acostado en una gran cama sobre unas immaculadas sabanas blancas, siguio recorriendo la habitación con la mirada hasta que se poso en aquella chica, su pelo negro estaba sujeta en una coleta y sus grandes y enormes ojos lo miraban fijamente, ella era su dulce voz le retumbaba en la cabeza, su larguisimo cabello negro, su aroma a flores y esos ojos era ella de eso na cabia duda o quiza es que se había vuelto loco y veia a Misao en todas las jovenes de su edad
¿??: ¿Como te llamas? – pregunto suavemente
Aoshi: Yo...
¿??: Tranquilo estas a salvo, siento que mis guardaespaldas hayan sido tan bruscos. Mi nombre es Tomoe
Aoshi: ¿Tomoe?, parece que no es ella - penso desilusionado. - El mio es... es... Aoshi
Tomoe: Je que curioso tu nombre es muy apropiado no crees
Aoshi: ¿Que quieres decir?
Tomoe: El significado de tu nombre... el color de tus ojos... Mmmm – dijo adelantando su mano y apartandole el flequillo de la cara para observar más de cerca esos hermosos ojos, ella parecia ida, hipnotizada por la belleza de ese hombre. – AHHHH – grito levantandose de golpe de la silla. – Tendrás hambre te traere algo de comer.
La joven salio lentamente de la habitacion, dejandolo solo.
Continuara...
Bueno aqui esta el numero 2; (je he conseguido subir los tres a la vez). Prometo no tardar tanto la proxima vez (ufff menos mal que nadie me ve cruzando los dedos)
Ata loguiño
