Harry Potter le pertenece a J. K. Rowling.
Esta historia participa en el reto "Casas de Hogwarts" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
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Cada quién en su mundo.
Viñeta 2.
¿Quién dice que los Slytherin tienen que ser puristas de sangre?
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Fred Weasley, el hijo de George, es un joven con el pelo de un llameante tono rubí y con los ojos de su madre; desde que aborda el anden nueve y tres cuarto sabía que iba a ser único, espectacular ¡como su papá! Y lo confirma al sentarse en el taburete con el Sombrero Seleccionador en su cabeza.
—¿Otro Weasley? Sin duda ustedes son iguales a los conejos, nunca paran de reproducirse.
—Cállate y dime de una vez en qué Casa estaré —bufa en su mente, no está de humor para la soportar las sandeces del vejestorio.
—Oye, ten cuidado con ese respeto. Que yo recuerde aun no te he ofendido.
—Como sea, sólo has tu trabajo.
—Lo haré pero no porque un Weasley me lo pida; a ver: hay un sentido del humor innato, a veces un poco negro; tienes la astucia necesaria para hacer que no te pillen tan sencillo como pisar la cola de un gato; y, por último, una inteligencia sorprendente. ¿En qué Casa estarás? A ver, te pongo en... ¡SLYTHERIN!
El Gran Comedor contiene el aliento, ¿un Weasley Slytherin? No es algo que se vea todos los días sin embargo eso no impide en que dicha mesa reciba con vítores a su nuevo inquilino, Fred está un poco anonada al quitarse el Sombrero y, segundos después, sonríe socarrón. A él siempre le ha gustado sobresalir y siendo un Sly ¡seguro que lo hará! No hay planes que no se maquinen en ese cerebro perverso de un chiquillo de once años, como buen bromista que es se asegurará que su nombre no sea olvidado por ningún maestro; se convertirá en el Mejor Bromista de la Historia de Hogwarts... nada ni nadie lo detendrá. Ni siquiera los aburridos y amargados que son los docentes.
Camina hasta la mesa de las Serpientes, allá se encuentra un viejo amigo suyo. El único heredero de Draco y Astoria, quien ingresó al Colegio el año pasado.
—Fred —llama Scorpius a su amigo, el único Weasley varón que le cae medianamente bien. Lo conoció en la fiesta de cumpleaños que la familia Potter-Weasley le organizó a su única hija; fue una celebración muy divertida, lástima que por alguna extraña razón la invitación de Draco se "perdió vía lechuza" lo que provocó que llegará irritado y con ganas de cruciar a la persona que se encargó de claramente excluirlo... sospechosamente la de Astoria si llegó.
—Scor. —Devuelve el gesto, sonriendo de lado. Recuerda que en dicha fiesta, por el alboroto que causó Lord Malfoy la fiesta fue un completo desastre, Lily lloró en cuanto su pastel se fue de bruces al suelo y Scorpius, quizá sintiendo pena y/o culpa por el revuelo de su padre, la consoló. Podría decirse que así empezó ese par a ser amigos.
Mientras que Freddie junior se convirtió en su camarada bromista luego que el rubio le ayudará a planear una trastada que le devolvió la alegría al lugar... y que originó un buen regaño para Scorpius y un castigo de parte de Angelina; pero valió la pena, así fue como ellos se volvieron muy unidos.
—Me sorprendes que seas un Sly, tenía la ferviente suposición que irías a Gryffindor —decía el blondo dejando de escuchar la selección de los demás estudiantes.
—Sabes que me encanta sobresalir, naturalmente no sería lo que mi familia fue por generaciones —declara como si recalcara que dos más dos son cuatro.
—Sí, lo sé. —Rueda los ojos, sonriendo algo divertido por las ocurrencias de la comadreja.
—Como detalle mío, ¿qué te parece si hechizamos las habitaciones de las chicas, para que cuando salgan les caía moco de trol? —inquiere con fingida inocencia.
Que nadie se tragaría si conociera que detrás de esa cara de angelito se esconde la peor pesadilla para cualquiera que ame el orden, paz y serenidad.
—Perfecto; pero no ahora. Una semana me parece perfecto.
Y así fue como Malfoy y Freddie planearon la agradable bienvenida que toda alumna de Slytherin se merece.
