Heeeey :) gracias por sus reviews, en seguida los contesto. Pues bien, este es el segundo capi está algo flojo y casi sin inspiración pero espero y les guste. Lo sé, este fic es un crack pero qué más da ahahah :DDD
Disclaimer: Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling. Y ya saben que haría si me perteneciera a mí ¬¬
Yo no fui II
Pronto llegó la noche. El joven y apuesto Malfoy se retiraba a su habitación, fastidiado que en todo el día los gemelos Weasley no pararon de reírse, burlarse y como no, hacer negocio con él. Mejor dicho, con su ridículo de la mañana que conforme pasaba el día trataba de superarlo pero es que era imposible con notas amenazantes de las fans de Harry y notas amenazantes de sus propias fans, claro.
Bufó, bien molesto. Ya se había cerciorado de que la Sra. Norris no fuera la culpable de esa "catástrofe". Ya también se había fijado y ninguna mandrágora de la Sra. Sprout parecía sospechosa.
Pero en fin, antes de llegar a la mazmorra de Slytherin, para ir darse un buen baño (y masturbarse), leer un poco (y masturbarse después) y por fin, tirarse en la cama (por supuesto para masturbarse también, pensando en el cara rajada), alguien lo tomó del brazo y lo arrastró hasta uno de los lúgubres pasillos oscuros y abandonados de la zona.
Como para masturbarse, pero esa no era la idea.
-¿Potty?- preguntó confuso, mientras el chico de la cicatriz le miraba entre dolido, triste, emocionado y sinfín de sentimientos más.
-Malfoy…- susurró, quedamente.- ¿Sabes? Te he buscado todo el día pero sinceramente creo que me has estado evitando…-
-¿YO?- preguntó el rubio, fingidamente asombrado.- Está bien, si te he estado evitando.- le sonrió divinamente y se cruzó de brazos.- ¿Algo más que quieras preguntarle a esta belleza andante?-
-No quiero preguntarte nada solo…quería decirte que sé que no fuiste tú.- Harry esbozó una triste sonrisa.- Sería demasiado pedir de alguien que es un Malfoy…- y sí, efectivamente, eso sonaba a cizaña. Draco se quedo callado, para su sorpresa. – Aún así, yo…- Harry carraspeó. No quería ser demasiado cursi con el rubio que tenía enfrente.-…yo tenía la esperanza de que tú…bueno…- Potter rió, tontamente.-…que tú sintieras algo por mí.- concluyó, suspirando, como asumiendo su derrota.
Draco torció la boca.
Maldita sea, como odiaba cuando la persona que amaba se ponía pesimista.
Es que eso, esa mirada triste, esa mueca resignada en los labios de pose y su actitud derrotada le robaban el corazón.
-"¡Qué asco! ¡Mira lo que me provocas pensar, Potter!"- pensó mientras daba unos pasos hasta colocarse frente a frente con el castaño. No dijo nada, solo actúo; acercó su rostro lo suficientemente cerca de la cara del otro y entonces, pasó.
Besó a Harry Potter tan dulce, tierno y suavemente que le daba asco. Pero le gustaba. Pero no dejaba de darle asco su actitud mansa estando frente a ese, niño-qué-vivió.
Se separó de él de inmediato; dio la media vuelta y se dirigió a su habitación.
En el camino le pareció escuchar un chillido proveniente de Potter: "¡Sí, lo sabía que querías follarme Draco Malfoy!" Casi se lo imaginaba danzando como imbécil por todo el pasillo y tropezando sobre un montón de mierda de troll.
-Pff…Bastardo.- dijo entre dientes el rubio.- "Si lo que quiero es que me folles a mí…"-
DXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXH
Ya había pasado una semana. ¡Una maldita semana! Y por supuesto, no sabía quien había puesto la horrible manta reveladora de sus sentimientos. Ya había descartado a medio mundo, pues no serían lo suficientemente inteligentes para entrar al Gran Comedor por la madrugada y hechizar así sin que Filch los pillara en el intento…
Claro casi nadie excepto…
-¡Como no se me ocurrió antes! ¡Malditos! ¡Los haré pagar viendo las posiciones sexuales que inventaré con Harry! ¡Y los trajes de cuero que mandé a pedir hace tres días! ¡Ahahaha!-
Blaise se despertó con tanto grito del rubio y lo miró, confuso.
-Draco, eso no sería castigo. Castigo sería algo así como que los hicieras pagar viendo a Ron y a mí haciéndolo encima de un hipogrifo…-
El rubio lo miró inquisitivamente, con una sonrisita maligna entre sus labios.
-¿¡Desde cuando le llamas Ron!?- preguntó histérico.
DXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXHDXH
Espiaría a los malditos de Snape y Dumbledore. Sí, ellos debían ser los culpables…por que, que casualidad que desde hacía una semana parecían ocultarse de él… (De eso nada, ya no llevaba la asignatura de Snape y Dumbledore, bueno él siempre está encerrado comiendo caramelos de limón ¬¬).
Entonces estaba ahí. En la oficina de su padrino. Solo hacia falta lanzar un pequeño hechizo, espiarlos un rato mientras seguramente se estaban burlando de él, de Draco Malfoy, el chico sexy de la escuela. Por que no había nadie más inteligente que esos dos para gastar una broma.
Pensándolo mejor…quizás cometía un grave error por que, de Dumbledore se lo esperaría, el senil ya no se divertía con espiarlos desnudos en las duchas pero de Snape…
Antes de que Snape alguna vez hiciera alguna broma, los Weasley serían tan ricos y famosos como él. O igual de hermosos. O rubios. O inteligentes. O poderosos. O…Ósea, imposible.
Pero ya era tarde para pensar en eso. Ya estaba espiando y…
-¡OH POR MERLIN! ¡NOOOOOO! – Draco cayó desmayado. Una escena impactante debió acontecer.
Dumbledore, de espaldas a la puerta, sentado con las piernas abiertas, el faldón alzado, gimiendo fuerte y excitado. Y Snape, agachado justo enfrente de Albus, visiblemente sudado y…ocupado.
-¿Malfoy?- preguntó Dumbledore al chico inconsciente. Obvio no esperaba respuesta pero daba igual.- Severus… ¿qué le ha pasado a tu ahijado?-
-No tengo ni remota idea.- Dijo el profesor de pociones, limpiándose el rostro.- Como sea, no tengo tiempo para perderlo en Malfoy. ¿Continuamos?- dijo con un atisbo de sonrisa.
-Por supuesto…estaba muy a gustito mientras me depilabas las piernas Severus. Adelante, el chico ya despertará…- contestó el director de Hogwarts, sonriendo inocente, mientras Snape retomaba su tarea y buscaba las pincitas de depilar.
Continuará...
