Nueva familia.

Resumen.

Lo más importante en la vida Sakura era su padre. Pero el muere y queda destrozada, y tampoco le ayuda mucho el echo de que su madre en apenas unos días ya se olvidado y haya reestablecido su vida con el multimillonario mas codiciado de todo Japón, Fugaku Uchiha y ahora ella este obligada a vivir con el y sus hijos.


Mala relación


Llevaba mi guitarra eléctrica colgada, ahora se había convertido en lo más importante de mi vida. No hablaba, realmente no me parecía necesario. Estaba de pie junto a la puerta de la que había sido mi casa durante toda mi vida, había dos maletas junto a mi, casi todas mis cosas estaban ahí dentro y las que no, estaban en un coche en dirección a Tokio. Odiaba tener que estar con ella pero no podía evitarlo.

Ese día me había recogido el pelo en una coleta alta, hacía a penas unos días que me había tintado el pelo negro dejando apenas unas cuantas mechas rosas, llevaba un simple vestido negro corto con medias de rejilla unos botines de poco tacón, unos guantes por encima del codo también negro que dejaba ver mis dedos.

Miraba con una mirada de indiferencia como mi madre se ponía de los nervios porque cuando había cogido una maleta se había roto una uña y culpaba al pobre sirviente por no haberla cogido el.

Cogí mis dos maletas y me fui en dirección a la limusina que nos esperaba afuera, en cuanto llegue el chofer me ayudo a meter las dos maletas al maletero. Me metí en la limusina y me senté, mientras escuchaba música.

Ya habíamos bajado del avión y nos dirigíamos a la que seria nuestra casa, mi madre ya había montado un montón de escándalos por todos lados y yo ni siquiera había abierto la boca para otra cosa que no fuera comer algo. El auto para frente una verja que se abrió en cuestión de segundos, pasábamos por un camino de tierra rodeado de árboles y jardines que daba a parar a una gran mansión.

Vi como mi madre sonreía victoriosa, se notaba a leguas que solo estaba ahí por puro interés, que poco soportaba a esa mujer.

Cuando llegamos y bajamos un montón de sirvientes se pusieron a coger nuestras cosas y a llevarlas, menos mal que me dio tiempo a coger la guitarra antes de que la cogiera alguno de ello. Vi como mi madre se besaba con un tipo bastante elegante.

Me pare al lado de mi madre a esperar, no tenia porque ininterrumpir por mucho que me desagradara la escena. Pasados unos segundos, por cierto bastante desagradables, se separaron.

Tu debes de ser Sakura – dijo amable el señor – yo soy Fugaku Uchiha – dijo dándome la mano - pasar por favor.- dijo mientras se apartaba.

Primero le indico a mi madre el que seria el cuarto de los dos y luego me dirigió a mi a un cuarto totalmente vació sin muebles ni si quiera, y rosa pastel.

Rosa – murmure con cierto asco, me gustaba el rosa en algunas prendas de vestir y también en mi pelo, pero la habitación rosa.

Bueno es que tu madre dijo que te gustaba.

Nunca creas lo que dice mi madre y menos si se refiere a mí.

Lo tomare en cuenta. – dijo sonriendo, era demasiado bueno para mi madre – les diré que te traigan botes de todos los colores de pintura, puedes elegir el que quieras.

Vale.

Y bueno ya veremos donde duermes.

Dicho eso salio. No tardaron en traerme los botes de pintura. La habitación era bastante grande y tenía un cuarto de baño el cual si estaba amueblado y era bastante bonito, este estaba pintado de blanco y tenia lo normal y una bañera bastante grande.

Salí del baño y mire los botes de pintura, que por cierto eran bastantes, haciendo mas difícil mi elección. Elegí un color gris tirando a morado, y me puse a pintar, siempre se me había dado muy bien.

Pasado un rato me tuve que sentar ya que con el olor a pintura me estaba mareando, abrí del todo un ventana que estaba frente a la puerta y me senté en suelo apoyando mi espalda en la pared de debajo de la ventana, zona que aun no había pintado, y cerré los ojos.

Esto me estaba superando, intentaba fingir que no pasaba nada, pero esto me estaba superando, no puedo olvidar de un día para otro. Sentí como una lagrima solitaria se escapa y caía por mi mejilla derecha.

Odio ver a las mujeres llorar.

Abrí lo ojos sorprendida ni siquiera lo había oído, lo mire se parecía bastante a Fugaku, pelo negro largo recogido en una coleta baja, rasgos finos, ojos también negro, de aproximada mente veinte años.

Parece que se te da bien pintar. – dijo sonriente mirando toda la habitación.

Ya – dije totalmente impasible - ¿Y tú eres…?

Parece que nos hacemos la dura.

No creo que sea de tu incumbencia lo que haga o deje de hacer.

Si, eso es verdad, por cierto soy tu hermanastro Itachi.

Pues vale. – dije levantándome.

No tienes que fingir delante mío, se lo duele perder a un ser querido y que la gente actué como si nada. – dijo serio. – a y por cierto, tu madre esta montando un escándalo por tu amplificador.

Mierda. – dije mientras salía corriendo, escuchando de fondo su risa.

Baje las escaleras corriendo seguida de Itachi. Cuando baje vi a madre gritando para que un sirviente tirara mi precioso amplificador. A Fugaku intentando calmarla y a un chico parecido a Itachi ya Fugaku con cara de aburrimiento.

¡No pienso tener esto en mi casa! – Grito mi madre. - ¡No quiero nada que venga de ese asqueroso señor!

Entonces yo tampoco debería estar aquí – dije indiferente.

Todos me miraron sorprendidos, mi madre simplemente soltó un suspiro.

Sakura cariño claro que quiero que estés aquí. Si no, no te habría traído. – dijo con una dulzura demasiado falsa.

Pues si quieres que me quede aquí, tres cosas – dije mientras me acerca a mi amplificador que estaba junto a ella – una, no toques mis cosas, – dije mientras cogía mi amplificador, abrió la boca para protestar, pero no le dio tiempo – dos, preferiría que no me dirigieras la palabra y tres, nunca insultes a mi padre en mi presencia ya que él merece mucho mas respeto que tu.

Y como ya me esperaba, guantazo para mí.

A mi me tienes mas respeto niñata – me grito.

Te tengo el que te mereces – dije mientras le miraba desafiante.

Y otro guantazo para mí. Todos miraban sorprendidos.

Ya basta – dijo Fugaku cogiéndole de la muñeca cuando se preparaba para pegarme otra vez.

Si te sientes mejor pegándome, pégame – dije mientras agachaba la cabeza – a mi ya no me haces sentir peor.- respire hondo, me daban ganas de ponerme a llorar ahí mismo - Con permiso. – dije mientras me iba del lugar.

Al pasar por al lado de Itachi vi que me miraba preocupado, agache mas la cabeza, y subí las escaleras en dirección a mi habitación.

En cuanto entre me senté en el lugar donde había estado hace un rato y abrace mis piernas con mis brazos juntándolas a mi pecho y me ti mi cabeza entre ellas. Si que me hacia sentir peor. Todo me afectaba demasiado ahora.


Reviews??