Capítulo 2
Quinn estaba en su habitación recostada, sabía que era hora de levantarse, pero no quería. Otro día más donde tenía que afrontar el peso de sus errores.
¡Quinny, hija, ya es hora de levantarse! – le gritaba su madre mientras le tocaba la puerta
¡Ya voy! – contestó la chica molesta
La rubia se levantó de su cama y bajó a desayunar rápidamente pues se le había hecho tarde. En cuanto terminó de comer los huevos que le había preparado su madre tomó las llaves de su coche y se fue rápidamente a la escuela
Sam acababa de llegar a la escuela y en cuanto entró se encontró con la rubia que iba entrando con rapidez. A la rubia se le cayeron los libros que tenía en los brazos. El rubio corrió rápidamente a ayudar a la chica
Hey yo los junto – le dijo a la chica quién ya no podía cargar más cosas
No, Sam, yo puedo – dijo la chica nerviosa
Hey, pensé que ya nos hablaríamos y cosas así ¿no?
Si Sam, lo sé, pero no quiero problemas con Santana, ella puede ser un poco MUY violenta – dijo la chica mientras le quitaba los libros de los brazos al rubio
No, nada de eso. Si llega a hacerte algo, la pongo en su lugar. Ella no es nadie para hacerte algo
Si, Sam, ella es tu novia – dijo Quinn riendo
Ah, eso, a veces lo olvido – dijo el chico bromeando
Jajaja, ¿será que habrá alguien que te distrae? – dijo la chica tratando de coquetear ligeramente
Tal vez si, tal vez no – dijo el chico bromeando
¿Y quién es ese alguien? – dijo la rubia interesada, esperanzada más que nada
Estaba bromeando, yo respeto a mi pareja, jamás la engañaría – dijo el chico tajantemente
Pensé que habíamos superado esa parte – dijo la rubia bajando la mirada
no me refería a eso, pero siempre es bueno recordar ¿no?
¿Pero por qué tienes que recordar eso en específico?
Quinn acabaste con lo nuestro poniéndome el cuerno con Finn descaradamente, ¿y aun así quieres que no lo recuerde?
Perdóname Sam – dijo la chica en voz baja, estaba a punto de llorar
Calma, eso ya pasó. Te perdono Quinn, solo no te pongas así, que me parte en dos verte destrozada de esa manera
¿Cómo quieres que no me ponga así?, ¡cuando sé que no podré tenerte de vuelta jamás!
Eso lo hubieras pensado antes ¿no?
Sam, lo sé, ¿es que no tengo ninguna oportunidad de que me vuelvas a querer como lo hacías?
No, Quinn, lo nuestro ya fue, me heriste cómo jamás lo habían hecho – dijo el chico evitando la mirada de Quinn
Yo aún te amo Sam, en realidad lo hago – le dijo la chica tomando el rostro del rubio
Quinn – dijo el rubio dejando una pausa mientras veía los ojos penetrantes de la chica que tenía de frente – sólo déjalo ir… por favor, es lo mejor
¿Cómo quieres que lo deje ir cuando te paseas de la mano con Santana para todos lados?
No tienes razón alguna para reprocharme cuando en primera no somos nada y en segunda, le haces escenas de celos a Finn enfrente de mí – dijo el chico molesto
¿A Finn?, ¡por Dios, QUE NO ERA UNA ESCENA DE CELOS!
Ah pues lo disimulas muy bien - le dijo el chico con una mirada que ardía
¿Estás celoso? – dijo la rubia con una sonrisa
¿Celoso? Para nada, estoy con Santana y respeto eso – le dijo el chico sin mirar a la rubia, si lo hacía la rubia se daría cuenta de que en efecto, estaba celoso
¿Por qué Santana, Sam? – le preguntó la rubia con dolor
El chico levantó la cara y con dolor en la mirada le dijo:
Porque cuando necesité alguien que me abriera los ojos para darme cuenta de que me engañabas, ella estuvo ahí. Además, ella me respeta – dijo el chico. - Ni siquiera yo me creí eso- dijo el chico para sí mismo
¡Por Dios! Santana te está usando Sam, ¡ve eso!
No voy a vivir inseguro sólo porque a quien creí el amor de mi vida me engañó rompiéndome el corazón
¿El amor de tu vida? – dijo Quinn con lágrimas en los ojos
Si Quinn, eso dije – dijo el chico conteniéndose las lágrimas
Perdóname Sam, enserio, lo siento – dijo la rubia mientras se aceraba hacia el rubio
Ya te dije que te perdono – dijo el rubio con frialdad
Dame una oportunidad, déjame enmendar el error, ámame otra vez… por favor
Qué fácil es pedirlo, cómo tu no lloraste de impotencia por muchas noches seguidas – dijo el chico con dolor en los ojos
Oh, Sam… ¿qué te hice? – dijo Quinn mientras le daba un beso en la comisura de los labios al rubio
El rubio agarró con fuerza a Quinn y la puso contra el casillero. Quinn sonrió y se disponía a besarlo salvajemente. Pero Sam sólo se hizo un poco para atrás
Me rompiste el corazón, eso hiciste. – le dijo mientras le soltaba los brazos y se marchaba
Sam espera – el chico escuchó que la rubia suplicaba, pero no quiso voltear, porque sabía que un segundo más de estar con la rubia en esas condiciones iba a hacer que cediera… - no, eso no puede suceder- se dijo el chico a sí mismo
Te amo Sam, lo dije, TE AMO – gritaba la rubia detrás del rubio
No Quinn, no me hagas esto – pensó el rubio - lo dices un poco tarde, le dijo el chico a la rubia que dejaba atrás
