Hola de nuevo!

Les dejo el siguiente capitulo, se había borrado de mi ordenador. Así que lo reescribí espero no olvidar nada y no decepcionarlos! Bye bye

A la historia!

Capitulo 2 No te me acerques

-Mi pequeña Aome- pude escuchar una voz muy familiar, mientras sentía que alguien colocaba un abrigo sobre mis hombros- te extrañe mucho, lo siento por no poder pasar a buscarte hermosa, se me hizo tarde y tenía que arreglar uno asuntos de tu traslado- declaró un joven mientras se colocaba frente a mi y me abrazaba por la cintura mirándome con sus hermosos ojos, que hermosa sensación.

-Hoyo… yo también te extrañé ..no sabes cuanto amor!- no podía disimular mi alegría, pero también noté que varias personas a nuestro alrededor nos miraban expectantes- muchas gracias- dije tímidamente tomando parte de su chaqueta en mis hombros- la verdad me estaba helando mi amor – Me acerqué a él para recuperar calor.

-Bueno preciosa, es momento de entrar a clases, luego te presentaré a todos en la escuela, ahora te guiaré a tu salón.- me dijo tranquilo con su sonrisa de siempre. – estoy tan feliz de que estés aquí. – me sonreía con amor.

….Bueno ahora si les presento a mi novio, ha pasado tanto tiempo desde la última vez que nos vimos, aunque me visitó en vacaciones, no ha cambiado en nada siempre tan atento y dulce. Bueno él es bastante más alto que yo, es delgado pero con buen físico. Siempre es amable y le gusta competir en deportes. Tiene el pelo castaño claro. Le quedaba muy bien su uniforme no lo puedo negar. Si algo me pareció extraño. Justo después de que pudiera verlo a los ojos vi una chica a nuestro alrededor pero corría lejos de nosotros, cosa que me pareció muy extraño pero le resté importancia en ese momento. Ignoraba mi alrededor, no me gusta meterme en la vida de los demás.

-A que te refieres con que me dejaras en mi salón? No estamos en las mismas clases?- dije mirándolo de reojo, no me gustaba la idea de otra vez separarme de él, acababa de verlo y me daba algo de miedo estar sin él en un lugar desconocido. –No entiendo Hoyo. ¿Por qué no estamos juntos? Ya es suficiente con estar en una ciudad nueva y ahora sin ti.- le dije deteniéndome y soltando su mano.

-Es porque solo te han podido incluir en el grupo de estudiantes con menos alumnos, mi aula ya está llena- me respondió mientras ya estábamos parados a un costado de la puerta de mi salón. – ya vas a ver que estarás muy bien, la profesora ya tiene toda tu información, no te preocupes, ahora vas a tener Química, te vas a divertir. – se despidió dándome un beso en la frente y se alejó hacia su salón. Ya era hora de entrar, y la verdad no creía que me podría divertir en una clase de química.

Prov Inuyasha.

Ahora si no lo puedo creer, Hoyo, enserio? No me lo podría haber imaginado, esta es la chica de la cual ese hablaba tanto. Que le vio esa hermosa niña a ese. Bueno, él es tan popular como yo, y también estamos en los mismos equipos de deportes. Me hervía la sangre de sólo pensar en que perdí mi primera oportunidad de conocerla. Pero no me voy a rendir, no señor. Me coloqué nuevamente mi chaqueta negra y me acerqué a Miroku que me esperaba en la entrada del edificio con sus manos en sus bolsillos.

-No lo puedo creer Miroku- le comenté muy indignado entrecerrando mis ojos- ya llegó de quien tanto hablaban en el colegio, que te parece la nueva?- le pregunté aparentando ser lo mas inocente posible para saber que sabía mi amigo de todo esto, rápidamente me dirigí hacia el gran edificio color hueso.

-Me parece hermosa- me comentó colocando su mano en su barbilla- la verdad se ven muy bien juntos, no es que me caiga bien Hoyo pero parecen ser muy felices Inuyasha, acaso vos estas interesado?- comentó con gran interés cosa que me dejó helado por un segundo …. Me descubrió, pero rápidamente negué con la cabeza.

-Solo se una cosa Mi viejo amigo… - tratando de cambiar de tema dije entrando a nuestro salón de clases- la conoceré a como dé lugar, debo darle la bienvenida al colegio como todo un caballero. No?- dije cerrando mis ojos y colocando mis manos detrás de mi cabeza mostrando mi normal posición de despreocupado mientras ya tomábamos nuestros lugares para comenzar la clase.

Yo siempre me ubico en la tercera fila en la tercera columna, siempre en el medio, ese era mi lugar y todos entendían muy bien a lo que me refería con eso. A mi derecha se sienta Miroku como siempre pero a mi izquierda no había nadie, hace unos meses que no hay nadie, desde el año anterior, ya que alguien se fue y no volverá. La profesora entró al salón pero lo ignoré completamente, solo me quedé mirando el lugar vacío a mi lado. La verdad me causaba mucha nostalgia pero no lo puedo evitar, nadie podría llenar ese lugar.

-Alumno Inuyasha- exclamó la profesora, sacándome de mis pensamientos.- por favor preste atención- dijo con voz más tranquila- bueno alumnos como ya dije todo lo que necesitan oír, ahora vamos a recibir a su nueva compañera- continuó- pase por favor- dijo la profesora Hitomi hablando a una persona fuera del salón de clases.

Ella entró… literalmente volví a sentir esta tan extraña sensación.

-Hola chicos, mi nombre es Aome Higurashi, estoy encantada de comenzar este año junto a ustedes, espero que podamos llevarnos muy bien- se presentó de una manera tan sencilla y encantadora.

-Aome puedes sentarte…. Justo ahí- señalando el lujar con su lapicera, seguimos toda la vista de la joven de pie. Oh sorpresa…- justo entre Inuyasha y Sango, ahí estarás cómoda.- mencionó mientras volvía al pizarrón anotando la asistencia de hoy.

Ella estaba en su lugar….. ya no podría mirar con tristeza ese lugar, eso me consternó, y más por la idea de que yo seguía observando ese pupitre, hasta que una mirada chocó mi atención, alguien me estaba observando fijamente.

-Se te perdió algo … Inu.. Inuyasha verdad?- dijo mirándome fijamente cuando levante un poco la vista- hola? – me repitió el llamado de atención.

-Ha … He … Hola .. No nada no se me perdió nada- dijo en voz baja casi inaudible, volviendo rápidamente mi mirada al pizarrón, tratando de ocultar mi leve sonrojo. Que me está pasando? Actuó como un estúpido. Donde está el Inuyasha de todos los días.

Prov Aome

-Cual es su problema?- me pregunté en voz muy baja mientras sacaba mis libros y cartuchera. La gente aquí es muy rara, me limité a pensar, tan vez… fui muy dura. La verdad que la clase fue entretenida y más porque debía poner al día con todos los nuevos temas. Sin pensarlo pase mi mano por mi pelo colocando un mechón de pelo detrás de mí oreja y ahí lo note, perdí mi pendiente favorito, uno de fresa.

-Disculpa- escuché una voz suave de mi lado izquierda- creo que esto es tuyo- terminó la oración susurrando mientras estiraba su brazo lo suficiente para que yo tomara un pequeño objeto que se encontraba en su mano.

-mi pendiente.. –sonreí- gracias mmmm Sango te llamas verdad?- muchas gracias.

- No es nada- Me devolvió la sonrisa. – Que te parece la clase?- siguió la conversación.

La conversación siguió un buen rato, parece que estaba muy bien enterada de quien era yo, de quien era novia, y me hablo un poco de ella, me sentí muy bien junto a ella, creo que al fin pude hacer una amiga. Seguimos hablando de cosas, un par de risas y entramos en confianza. A mi alrededor todo estaba normal, la profesora esperaba que todos terminaran los ejercicios, todo era de grupos de dos alumnos, a mi otro costado estaba el chico raro de cabello de color plata conversando con un joven bien parecido de cabello negro más corto sujetado en una cola. Este último levantó la mirada correspondiendo la mía y sonriéndome. Yo correspondí pero velozmente volví mi mirada a mi compañera. La cual se rio con pena.

-Él es Miroku, uno de los chicos más conocidos como Inuyasha el que está a su lado. Verdad que son atractivos?- dijo con voz soñadora.

Me reí un poco ante la idea de Sango- si claro cómo no. Jajajaja cuál te gusta?- fui al grano, mirándola misteriosamente esperando y anhelando su respuesta.

-debes tener cuidado con ellos, no todo en ellos es bueno- susurró lo cual me intrigó bastante, respondiendo a mi cara- puedes hablar con ellos pero no confíes tanto, ya que no son tan buenos chicos…. Son… algo malos a veces y mujeriegos, no dejes que arruinen tu relación con Hoyo- eso de verdad me sorprendió aún más. – son unos de los mejores deportistas de a escuela y están buscando becas para universidades importantes, aunque ellos tienen suficiente dinero para pagar una buena universidad- terminó mientras dirigía su mirada hacia el joven de la sonrisa espectacular.

-No te preocupes, no estoy interesada en alguien más, mejor seguiré tu consejo- dije mientras cepillaba un mechos de mi negro cabello con mis finos dedos.

La clase terminó al sonar un fuerte timbre, era claro pensar que era el cambio de salón. Así que tomé mis cosas y seguí a Sango para poder guiarme. Caminamos por el pasillo hundida en mis pensamientos, tropecé con una baldosa resbalosa y deje caer mi bolso para no perder más el equilibrio y caerme.

Vi unos pies frente mío- discúlpame, soy algo torpe- declaré entre risas de vergüenza.

-no te preocupes bella niña- esa voz ya la había escuchado, y las palabras de Sango vinieron a mi- levanté mi vista un poco más y ahí lo vi, rápidamente me sonrojé sin razón aparente y aparte mi mirada. Parecía un chico muy apuesto, pero era un tonto por su reacción en clase. Además que hacía yo hablando con un chico como él.

-Ho no me llames de esa manera por favor- dije con disgusto mientras seguí caminando. Noté que ya la mayoría de mis compañeros se habían retirado. –debe irme a clase.- termine la oración y seguí mi camino pero sin previo aviso sentí una mano un poco más grande que la mía tocar mi cintura, lo cual era una violación a mi privacidad- NO TE ME ACERQUES! – grite sin mirarlo, retiro su mano del sintió y salí corriendo del lugar para alcanzar a Sango.