N/A: Os recuerdo: "Negrita" -Diario de Elena / "Cursiva" -Sueño-Pesadilla de Damon "NegritaCursiva" -Sueño-Pesadilla de Elena
~02~
Elena observó atontada la puerta cerrada un largo rato, no sabría decir cuánto fue el tiempo que estuvo allí parada, pero si sabía que nada sería suficiente para olvidar ese mal trago, habría estado llorando minutos, horas, días, semanas, meses, años, si fuera necesario, pues sentía que algo había desaparecido de su corazón; estaba sola, en realidad siempre se había sentido así, sola ante el mundo, pero ese siempre se había visto debilitado con la llegada de Damon, él la había complementado, y ahora le había dejado ir, le había dejado escapar, y no había forma de recuperarle...porque si algo sabía, era que Damon odiaba que le engañaran, que le manipularan, estaba claro que iba a resultar imposible que le perdonara, pero la esperanza es lo último que se pierde, ¿no?
Unos pasos la alertaron, se puso a la defensiva, estaba tensa, nerviosa, y siguió así aunque sabía y veía a la persona que le había alterado: Stefan, el chico estaba frente a la chimenea con el rostro descompuesto al ver el mal estado de la chica, se acercó a Elena...
-¿Qué ha pasado...? ¿Y Damon?-Elena empezó a llorar de nuevo, y Stefan la abrazó con fuerza-Ya pasó...mi hermano es un capullo...shh...-le levantó el rostro con ternura, y Elena se perdió en esos ojos verdes que una vez la miraron con amor, y sin saber porqué se dejó llevar por la amargura y la nostalgía, Stefan vió su debilidad y la besó con fuerza, succionando su labio inferior; y como si todo fuese una película, Elena se frenó en seco, comprendió lo más evidente, ya no sentía ese deseo, ese amor, esa fuerza que le unía a Stefan, sacando fuerzas desde su interior intentó separarle, pero fue imposible, la chica gruñó contra su boca, pero resultó en vano, Stefan no estaba dispuesto a dejarla ir...-Eres mía...-murmuró contra sus dientes, Elena abrió muchos los ojos cuando comprendió lo que pasaba, no era Stefan, no era ella...nada era real...
-¡Silas...!-consiguió gritar, le empujó, los nervios pudieron con ella, y al alzar los ojos se encontró con la mirada de desconcierto de Damon, el chico tenía las manos levemente levantadas, y una ceja enarcada, no comprendía nada. Elena respiró profundamente, se estaba volviendo loca, sin pensarlo fue con velocidad hasta una de las sillas y la partió para formar una estaca-¡No te me acerques!
-Elena soy Damon...-le dijo con ternura...-Baja eso...
-¡Eres Silas! ¡Damon acaba de irse!-le amenazó con la estaca, pero su mano le temblaba demasiado para acertar en herirle.
-Elena no duermes bien, solo es estrés...-alzó su mano con cuidado para retirar la estaca y calmar a Elena, pero la chica no estaba dispuesta a dejarse engañar así porque sí, ese chico no era Damon, y seguramente Stefan estaría en peligro por culpa de él, de Silas.
-¡Y una mierda!-se lanzó contra él, pero la risa de Damon mezclada con la de Stefan la deshorientó del todo, miró a su alrededor, y le vió apoyado en el marco de la puerta, al mirar a su víctima no encontró a nadie...
-Eres muy torpe...pero eres mía...-en menos de un segundo se acercó a ella, rompiéndole el cuello, con una suave caricia la dejó caer entre sus brazos-Pronto estaré contigo mi amor...
Damon entró al Grill, y se maldijo así mismo por no haberse ido del pueblo cuando tuvo la oportunidad, pero Elena siempre sería su debilidad y estaba más que demostrado de que no era capaz de irse, con o sin motivos, se bebió de un trago a eso que llamaban alcohol.
No fue su único trago, como es su tradición se bebió unos cinco más, acompañado de una silla vacía, rogando al Otro Lado, que Ric le estuviese acompañando en ese duro momento. Y aunque estaba más borracho que otra cosa, había acertado de lleno, su compañero de copas estaba ahí presente, observando sus desvarios y sus errores, como haría cualquier amigo decente...
Pero esta vez no estaba solo por eso, algo más fuerte le había atraído hasta allí, Ric podía sentir el apoyo de Bonnie desde el Otro Lado, el apoyo y la presión de unas imágenes que no tenía sentido en su mente, que no la tenían hasta que sintió el flechazo de la realidad, miró a su alrededor, tenía que avisar a Damon de alguna manera...
-¡Joder!-le gritó a la nada, pues era inútil no podía mover ni tocar ningún objeto-¡Bonnie no puedo hacer nada! ¡Necesitamos a Jeremy!
-Ojalá...pero algo me impidi contactar con él, tu eres el mayor apoyo, el mayor vínculo que tengo ahora mismo-le consoló, o por lo menos lo intentó; Damon sin ser consciente de lo que pasaba pidió otra ronda, sin darse cuenta que estaba en medio de una discursión fantasmal-¡Elena le necesita!
Bonnie alzó sus manos hasta Ric, el las cogió dubitativo, no acababa de entender de que servía eso ahora mismo, la bruja con los ojos cerrados empezó a murmurar unas palabras, era un fantasma, si, y seguramente no tendría poderes, también, pero necesitaba contactar con el otro lado, que los brujos la ayudasen ahora que ella también estaba muerta...
Damon se apoyó en la barra, cerró los ojos y se pasó la mano por el cabello húmedo del sudor, una mueca de asco le rodeó, ¿cómo podía estar sudando? Se removió inquieto en su asiento, y una mano en su espalda, le sobresaltó, no había notado que nadie se acercaba, al girarse se dió de bruces con la realidad: Ric le estaba sonriendo con una copa en la mano, Damon miró a su alrededor, se encontraban en el cementerio, y no acababa de entender como había llegado hasta allí...
-¿¡Qué cojones...!?-el chico miró a su alrededor buscando el truco, y se encontró con todo sus músculos paralizados, el horror y el miedo pudieron con él-¡Malditos brujos...!
-No los culpes...no tenemos mucho tiempo...
-Ric...-susurró-¿¡No juguéis con mi mente pedazos de cerdos!?
-¡Damon ya vale! ¿no? ¡Joder!-le regañó Ric, bebiéndose de un trago el bourbon, hacía tiempo que necesitaba hacer eso, por más que solo fuera pasado un día desde lo del velo, su cuerpo lo sentía como si fueran sido años. Damon solo observó la cara de placer de Ric, y no pudo retener más las risas-No tiene gracia colega...
-Si que la tiene...no quiero saber la cara de placer que pondrías si estuvieras con una mujer, creo que ni llegarías...-se cachondeó, Ric negó con la cabeza, era un caso perdido, no había vuelta atrás, y él ni siquiera tenía tiempo, lo notaba en su piel, tras lanzar la copa a la hierba, se sentó en una de las rocas, Damon puso los ojos en blanco al intentarlo, los brujos no iban a dejar que estuviese cómodo...
-Damon, Silas está aquí...-los ojos del azabache se abrieron como platos, y empezó a escupir insultos y maldiciones, Ric intentó sonreir, pero solo le salió una mueca de tristeza-no es solo eso, quiere llevarse a Elena, para conseguir su venganza, la chica tenía la cura...
-¡Katherine es la humana ahora! ¡no Elena!
-Si, pero la causante de la perdida de la cura es Elena, ella es la que pagará las consecuencias, Bonnie me ha dicho que le han dicho-señaló al cielo, Damon le siguió con la mirada-que esta noche con la unión de los planetas, Silas sacrificará a Elena para jodernos a todos, y así conseguir que Quetsiah reaccione...
-¡Es una absurdez! ¡El radar de Bonnie esta peor que ella!
-Sea como sea es cierto, no se para que querrá contactar con Quetsiah, ese es vuestro problema, quiere utilizar a Elena como recipiente, tienes que salvarla...y los brujos se encargarán de Silas...
-Lo haré, ¿dónde se la ha llevado...?-la imagen se empezó a difuminar, Damon gritó, pero se vio envuelto con la neblina de los brujos, y cayó de golpe en el suelo, miró a su alrededor, estaba en la salida trasera del Grill, levantándose le pegó una patada a uno de los contenedores-¡Maldita sea, joder!
Damon cogió su móvil, el cual empezaba a fallar, no tenía señal ni bateria, maldijo por enésima vez en la noche, e intentó buscar una rayita de la nada, al remover el teléfono, un mensaje se escribió a gran velocidad...
Elena está cerca del muérdago, donde la daga atravesó el corazón del original
BB.
Damon miró atontado el mensaje, lo leyó varias veces sin comprender que quería decir, sabía que estaba cifrado, se había escrito solo, y seguramente estaría enviado por Bonnie, ¿estaba muerta? pero ¿cuándo, cómo...? Se despejó esas ideas de la cabeza, no era para nada su problema si no del bebe cazavampiros, bueno de él y de Elena, no podía estar pensando en eso ahora, tenía un problema mayor, y era descifrar ese mensaje, y encontrar a Elena, y esta vez no había nadie que le retuviera. No podía confiar en nadie, estaba claro, Silas podría disfrazarse de cualquiera, y eso le dejaba con una limitación: trabajaría solo, a fin de cuentas era como se sentía, solo y abatido, sin nadie que le socorriera. Por lo menos sabía que tendría a la bruja y a Ric cerca, aunque no sabía si estaba dispuesto a sufrir otro golpe como el anterior.
Silas arrastró a Elena por todo el camino, la necesitaba viva, pero ya no era tan debil como en antaño, sabía de lo que era capaz, tanto como humana como vampira, llegaron hasta la casa, la cual estaba a nombre de Elena y Jeremy, la primera era vampira, por lo que no era propietaria, y el segundo, bueno, el segundo estaba muerto a los ojos de los demás, por lo que se podría decir que era el lugar más apropiado, metió la chica en el interior, y la ató con verbena en una de las sillas, su piel reaccionaba al quemazón, pero su mente aún no, por lo que tenía tiempo para preparar las cosas.
-Bien réplica vas a ayudarme a traer a Quetsiah ya que no me habéis dejado ir con ella...-se cruzó de brazos, y poniéndose cómodo esperó a que la chica abriese los ojos...
"¿Dónde estoy...? ¿estoy muerta...?" La castaña estaba sumergida en sus miedos, abrió los ojos de golpe, cogiendo una bocanada de aire al instante, se sentía extraña, le costaba respirar, en realidad no tendría que estar respirando, miró al cielo era de noche, noche cerrada, fruciendo el ceño comprobó que se encontraba tirada en la carretera, en una carretera fría y dura, ahora mismo todo le resultaba extrañamente doloroso, pasó su mano por su cabello estaba húmedo, era agua lo que cubría su cuerpo, apresuradamente comprobó donde estaba, era en mitad de la carretera, justamente en el lugar donde conoció a Damon, la primera vez que se sintió viva, y el mismo día en que todo se esfumó, la nostalgia dio paso al terror y al dolor de lo perdido, no podía moverse, estaba paralizada, oyó unos pasos, y al ver de quien se trataba ahogó un grito, su mundo se estaba derrumbando de nuevo...
-No puede ser...-murmuró sin fuerzas, unos sollozos escaparon de su garganta, con temor se apartó lo máximo que su cuerpo le permitía, sin pensar siquiera los cortes que se estaba haciendo al arrastrarse. Una mujer morena le tendió la mano...
-Tranquila, hija mía...-ante sus ojos Elena tenía el retrato de esa mujer cuan había añorado en las noches más dolorosas, la mujer que siempre la había cuidado y tratado como a su hija propia, la tenía delante, a ella, la cual murió en un trágico accidente del cual Elena siempre se sentiría culpable...
Siento que la historia sea corta pero es que es parte de un concurso, y en sus reglas dejaban claro que solo podían ser cuatro episodios. Espero os guste. Las dudas de Elena son algo natural (odioso) en TVD.
