Los años me han dado algo de madurez, o eso me gusta creer.
Ante situaciones extrañas puedo mantener la calma y calcular, pensar en frío.
Pero desde que empecé mi noviazgo con el amor de mi vida, he tenido experiencias de todo tipo.
Al principio solo callaba, o podía contestar suave y sutilmente. No puedo decirles que tan rápido pasé de eso a escupir fuego por la boca, porque se que no van a creerme.
Me ven tan calmada y buena, que entiendo que no crean cuando les digo que, efectivamente, si se meten con lo que es mío no respondo por mis actos.
Aún así me costó mucho exteriorizar lo que sentí y aún siento, porque jamás quise ni quiero causarle problemas o disgustos a Naruto.
Pero... es que estas mujeres sacan lo peor de mi. LO PEOR.
Tal vez, algunas veces mejor que otras, puedo manejar los rumores. Después de todo son solo cosas que dicen las personas.
Y también entiendo que tenga fanáticos, tanto mujeres y hombres.
Pero hay un problema extra con las mujeres, con sus fanáticas. No solo lo ven como un ninja poderoso, un hombre incansable que jamás se dió por vencido.
No.
Ellas también lo ven como hombre en todo sentido de la palabra. Claro, no puedo evitarlo. Todos pueden mirarlo. Ellas están incluidas en ese "todos".
Pero es mí hombre, MIO, y me desespera que lo llamen "bomba sexual", "rubio partible", "Dios sensual", etc.
También me molestan los comentarios que he escuchado varias veces, como el que acabo de oír en el supermercado.
Vine a comprar algunos alimentos que faltan en mi casa. Un poco de leche para el desayuno de mañana y unas verduras para esta noche. También hace falta jabón para lavar la ropa.
Recordé que Hanabi me pidió que comprara algunas latas de atún, por lo que me dirigí a aquella góndola, y me quedé viendo precios y calidad.
Del otro lado del pasillo pude escuchar a una muchacha de reposición hablando animadamente con una cliente.
"No puedo creer que tengas una fotografía como esta."
"Mírale ese pecho, por Dios."
No presté demasiada atención, al principio.
"¿Cómo es que la conseguiste?"
"Hika se infiltró en el predio donde suele entrenar a puertas cerradas, dice que hacía calor y él se sacó la remera."
Risas. "¡Míralo, el sudor hace que su cuerpo brille! "
"¡Esos abdominales!"
Okay, ya entendimos que les gusta quién sea que están viendo.
Me sentí algo incómoda, por lo que me dispuse a caminar hasta la fila para pagar.
"Naruto está tan bueno que podría atarlo a mi cama." Risas.
"Con este cuerpo, por Dios, lo dejo hacerme lo que quiera."
"Quiero pasar mi lengua por sus abdominales, me lo como crudo".
"Creo qué le pagaría para que me deje chuparle la..."
"Sshhh" Risas.
... ¿Mi Naruto? ¿Mi novio? ¿están baboseandose con una foto de mi novio?
"Ya sé que imagen voy a utilizar para masturbarme de ahora en adelante." Más risas.
Basta. Esto es todo.
"Disculpen" Me acerqué hasta donde ellas estaban. Por cierto, no estaban tan cerca. "Hola, ¿que tal?" Sonreí amablemente.
Pude ver como a una de ellas se le borraba la sonrisa de la cara.
"¿Podría ayudarme?" Le pregunté a la chica de reposición. Ella asintió lentamente, mirando a su amiga "¿en que góndola encuentro los condones?" Sonreí inocentemente.
Ella pareció impresionarse y volvió a echarle una mirada rápida a su amiga. "En la góndola 3, en la zona de aseo personal."
"Oh genial, muchas gracias." Di media vuelta y rematé para mí misma, suficientemente alto para que me escucharan "si me apuro tal vez podamos tener sexo otra vez hoy, antes de cenar. " Me giré a verle la mano a la cliente amiga. "Es una excelente foto ¿verdad?" Reí y me fui rápidamente de allí.
No, no estoy orgullosa de lo que hice.
Pero que sepan que acá, la única que se lo come crudo, soy yo.
