Familia (Parte 2)
Akio casi no había dormido, se debatía consigo mismo sobre si ir a ver a su padre o no, además de que se quería concentrar en el discurso que debía preparar para su presentación como escritor. Pero primero, se dedicaría a limpiar un poco el departamento, Sajin había salido con Gorou para poder ir de compras.
Sajin salía de un minisúper, llevando una bolsa con todo lo necesario para la cena que prepararía aquel día, Gorou lo había esperado enfrente de aquel lugar, Sajin comenzó a caminar de regreso al departamento, aun preocupado por como estaría Akio, estaba más que seguro de que su pareja estaba en conflicto con sus sentimientos y le gustaría ayudarlo, pero había descubierto que Akio tenía la costumbre de reprimir a veces muchas cosas, que, según él, no tenían importancia. Debido a que iba distraido, Sajin no tardó en tropezar con una persona.
- ¡Disculpeme! ¿Está usted bien?
Sajin ayudó a la persona con la que había tropezado, llevándose la sorpresa de que aquella persona era una de las hermanas de Akio, Tetsuko.
- Estoy bien gracias – Tetsuko se inclinó agradecida – Se ve que venía un poco distraído.
Komamura presintió que no era coincidencia de que hubiese tropezado con la hermana de su pareja. Y estuvo en lo cierto cuando Tetsuko habló de nuevo.
- ¿Tendra un momento para charlar?
- Por supuesto – Respondió Komamura.
Ambos caminaron hasta que encontraron un pequeño jardín, afortunadamente no había mucha gente, Sajin y Tetsuko, ocuparon una banca que estaba libre.
- ¿Hay algo en que yo pueda ayudarle? – Preguntó Sajin de forma muy directa.
- Claro que sí, en primer lugar, quisiera pedirle una disculpa por pedirle que hablemos así, sin Akio presente; bueno, a mi hermana y a mí nos tomó muy de sorpresa que Akio ya sea pareja de alguien, y también, lamento que la platica que tuvimos con mi hermano, no terminó como esperábamos… En segunda, quisiera pedirle su ayuda, para ver, si es posible de convencer a Akio de que vaya a ver a nuestro padre.
Sajin suspiró antes de contestar.
- Entiendo por que me pides algo así, pero no se si yo logre hacer de cambiar de opinión a Akio, conozco un poco de la relación que tuvo con su padre gracias a que él mismo me lo contó, y comprendo que esa relación le hirió de tal forma que fue muy aislado e inclusive dudaba mucho de si mismo que no se atrevía a querer ser escritor como el lo soñaba, de no ser por que cuando nos conocimos, y el me compartió lo que escribía, no creo que se hubiera animado a ir a una editorial para darse a conocer. Antes de conocernos, él era alguien con miedo en su interior.
- ¿Puedo preguntarle algo?
Sajin asintió.
- ¿Qué clase de accidente fue por el que se conocieron?... Fue algo normal de este mundo o fue relacionado a lo que pocos pueden ver – Tetsuko miraba a Komamura, quien en ese momento mostró algo de asombro por el tema que había tocado – No crea que no nos dimos cuenta, ya debe saber del poder o habilidad que guarda Akio en su interior, mi hermana y to también poseemos ese "don" por así decirlo, pero Akio es quie más fuerte lo posee. Ayer que nos vimos, notamos que usted posee un poder más fuerte de lo que antes hubiéramos visto en alguien normal, por lo que nos preguntábamos…
- Ya comprendo, quieres saber "que" soy yo en realidad – Repuso Komamura seriamente – Pues bien, yo soy un shinigami, alguien que se encarga de cuidar el mundo espiritual, vengo de un lugar llamado la Sociedad de almas; cuando conocí a Akio, lo salvé de un ser conocido como Hollow, un espíritu vacio que solo busca consumir almas que le ayuden a fortalecerse. En un principio no pensaba que Akio y yo nos siguiéramos viendo, pero lo encontré un par de ocasiones más y seguimos viéndonos, finalmente, nos enamoramos y decidí vivir con él aquí, en el mundo material. De hecho, si no fuero por él, yo aun…
Sajin dejó inconclusa la frase, no estaba seguro si debía decir más de lo que ya había dicho, Tetsuko no dijo nada para saber sobre Sajin.
- Creo que entonces él estará bien, por favor, espero que nos pueda ayudar con lo que pedi al principio.
- ¿estaran aun por el lugar tu y tu hermana? – Preguntó Komamura.
- No, Kuniko regresó ayer para poner en orden los papeles que nuestro padre dejo pendientes, ella es quien quedo en el puesto de nuestro padre, como contadora; yo regreso hoy a nuestro pueblo natal – Kuniko se levantó y se despidió con una inclinación – Espero verlo a usted y a Akio pronto.
- Yo también espero que nos veamos pronto – Se despedió Komamura.
Cuando Komamura y Gorou entraron el departamento, Akio se encontraba dormido en el sofá, roncando ligeramente, Komamura le hizo señas a Gorou para que no despertaran al joven de momento. El departamento estaba limpio, con excepción de unas hojas arrugadas y con manchas de tinta en el piso. Sajin se dispusó a limpiar aquello, antes de ponerse a preparar la cena.
…
Akio se encontraba de nuevo en el bosque, esta vez, frente a la criatura que represantaba el espíritu de su zampakutou.
- ¿Puedes responderme algo? – Preguntó aquel ser.
Akio asintió.
- ¿Cuál es la razón de usarme? ¿Qué es lo que buscas al hacerte más fuerte?
- Buscó proteger a los que quiero – Respondió Akio seriamente.
- ¿Solo eso? – La criatura lo miraba fijamente.
La criatura avanzaba hacia Akio, al estar frente a frente, aquel ser comenzó a olfatear a Akio.
- Que delicioso… Miedo, tan hermoso y delicioso miedo… no muchos lo aprecían como yo – La criatura mostró sus colmillos relucientes.
Akio comenzó a temblar, no sabía el por que, era como si le tuviera miedo a su propia zampakutou; la criatura gruñó de ansia, era como un animal salvaje hambriento dispuesto a atacar en cualquier momento…
- No dejes que me muera de hambre – fueron las ultimas palabras de aquella criatura – Tienes que aprender a ser más sincero contigo mismo.
…
Akio abrió los ojos, levantándose del sofá de golpe, Komamura estaba a su lado con expresión seria y preocupada.
- Se nota que tenías problemas – Dijo Komamura – Dime, ¿Qué ha pasado que tu reiatsu se descontroló muchísimo?
- La verdad, ni yo mismo lo sé – Akio se acomodó en el sofá – estaba con lo que parece ser el espíritu de mi zampakutou, pero me ha dicho algunas cosas extrañas… Menciono algo sobre el miedo, que no muchos lo aprecian… y luego, me dijo que no lo deje morir de hambre… ¿Sabes tu que significa? ¿Es normal que una zampakutou se comporte así?
Komamura se sentó al lado de Akio meditativo.
- Recuerdo que en la academia shinigami nos explicaron, que, en nuestro mundo interior, se refleja todo lo que somos, y que nuestras zampakutous son un reflejo de ello también; sin embargo, hay pocas veces en las que una zampakutou, si se levanta contra su maestro, es por que uno mismo esta escondiendo lo que siente o reprime todo contra lo que debería luchar – Komamura miró a Akio – Será mejor que no intentes forzar conocer el nombre de tu zampakutou, no te arriesgues más de la cuenta.
- Esta bien – Akio suspiró un poco triste. Sajin le alborotó el cabello.
- No te pongas así, la verdad, progresas bastante rápido considerando que comenzaste a entrenar después de que volvimos de la Sociedad de almas. ¡Deberías sentirte orgulloso!
Akio miró a Komamura, éste le sonreía y en sus ojos, Akio podía ver que Sajin estaba orgulloso de él. Akio sonrió, era verdad lo que Sajin le decía, decidió no preocupar más a su pareja, saldría adelante a su debido tiempo; ambos, Akio y Komamura, se dispusieron a cenar, Gorou también comia con entusiasmo, de repente, el ambiente era animado de nuevo. Como Akio había recuperado su animo; mientras Akio lavaba todos los utensilios de la cena mientras que Komamura tomaba una ducha, Sajin había decidido no decirle por el momento, a su pareja, la platica que había tenido con Tetsuko, al menos, por esa noche. Cuando Sajin salió de la ducha, vio que Akio se encontraba trabajando en su escritorio, dentro de la habitación.
- ¿Editando el libro del "Lobo enamorado"?
- No, es el discurso de presentación que me pidieron. Aunque escribirlo no es tan sencillo como pensé – Akio vio que Sajin se sentaba en la orilla de la cama – Por cierto… Sajin… Me gustaría pedirte algo…
- ¿De que se trata Akio?
- Estuve pensando algunas cosas desde ayer… Y bueno, eh decidido que debo ir a ver a mi padre…
- Y quieres pedirme que te acompañe ¿No es así?
Akio solamente asintió.
- Claro que te acompañare – respondió Komamura – Me gustaría conocer más el pueblo en el que creciste.
- Gracias Sajin, ¿Esta bien si vamos en dos días?
- Por supuesto.
Tanto como Akio y Sajin decidieron que era momento de descansar un momento, sin embargo, sintieron una presión en el ambiente bastante conocida. Sin tardar un momento, ambos entraron en su forma de shinigamis. Sin tardar un instante, Sajin y Akio se separaron para eliminar a los hollows que habían llegado al pueblo de Karakura…
… En los dos días siguientes, Akio preparó una maleta con suficiente ropa, incluyendo un traje en caso de que ocrriese lo inevitable con su padre. Aunque, Akio también tuvo que salir con Sajin y conseguir más ropa de la que tenía, lo cual fue complicado para ambos, ya que debido a la altura de Sajin, no llegaban a encontrar ropa que le quedara fácilmente aparte de que también quería conseguir un traje de su talla; pero para ello, tuvieron que pedirle a un sastre de la zona que lo confeccionara, debido a ello, tuvieron que atrasar la salida hasta que el traje estuvo listo, además de pagar casi el doble de lo que valia el trabajo, por el tiempo en que estuvo, aunque eso ultimo, no fue problema para Sajin, ya que tenía una pequeña fortuna que había comenzado a ahorrar desde que empezó a servir como shinigami en el Gotei. Y que ahora, había podido cambiar por dinero material gracias a Urahara Kisuke, un ex capitán shinigami que vivía en el pueblo y que había sido el encargado en hacerle su gigai humano a Sajin.
Finamente, cuando Sajin y Akio tuvieron todo listo, dejaron limpio y ordenado todo en el departamento; se aseguraron de cerrar con llave y se encaminaron hacia la estación del tren. El viaje duro un poco más de dos horas, Akio le había sugerido a Sajin el llegar usando su shumpo, al menos así Sajin no se la pasaría usando su shumpo para mantener escondido a Gorou durante el viaje; pero Akio deshecho la idea, poco después de que Sajin comentara que le gustaría viajar en tren como una persona normal.
Al llegar a la estación de Kinugawakoen, Sajin apreció mucho mejor como se veía el pueblo, notó que casi todo estaba contruido a un estilo tradicional, y no solo eso, se apreciaba que el lugar, era un sitio turístico de aguas termales, además de tener abundantes zonas de vegetación, a lo lejos, se veía el cementerio, al ver aquello a Sajin le acudieron recuerdos y con ver que Akio también miraba hacia ese lugar, supo que ambos recordaban lo mismo.
- Despues debemos ir al cementerio – Sugirió Sajin. Akio asintió.
Mientras caminaban por el pueblo buscando una buena posada, decidieron detenerse también un momento para comer. Gorou era muy explorador y se veía que estar en aquel pueblo le hacia feliz; Akio y Komamura decidieron comer en un restaurante de ramen, aunque tuvieron que pedirlo para llevar, ya que querían comer al aire libre en el parque del lugar, además de llevar un plato extra de sobras para Gorou; cuando los tres terminaron de comer, estaba atardeciendo, tenían que apresurarse a encontrar una posada, y que además admitiera mascotas. Al preguntar a los habitantes del lugar, les recomendaron un lugar llamado, Onsen Hana no Yado; Akio, Gorou y Komamura, caminaron un poco antes de poder hayar el lugar recomendado.
Ya en el lugar, fueron rapidos en pedir una habitación para una semana, aunque realmente no sabían cuanto tiempo estarían en el lugar; ya en la habitación, no tuvieron mucho tiempo para desempacar y acomodar sus cosas, tomaron solo una ducha rápida, se cambiaron de ropa, dejaron a Gorou durmiendo y ambos, Sajin y Akio salieron en dirección al hospital general de la zona… Conforme se fueron acercando al hospital, Akio comenzaba a percibir una extraña brisa fría, algo que no tenía sentido pues el clima era calido pese a ser de noche; una vez en el hospital, tuvieron que esperar para que les permitieran pasar. Una enfermera fue la encargada de llevar a Akio y a Sajin hasta la habitación en donde se encontraba el padre de Akio, no sabía si era por que estaba nervioso, pero Akio sentía mucho frio en aquel lugar
Akio temblaba ligeramente.
- Tranquilizate, solo respira – Le aconsejo Sajin – Te esperare aquí.
Akio avanzó hacia la puerta, golpeando suavemente con sus nudillos, una voz fuerte pero que denotaba cansancio, indicó que se podía pasar.
- … Akio… ¿eres tú?…
- Hola, Shishio… mis hermanas me avisaron que estabas… que estabas mal…
El padre de Akio se encontraba recostado en una cama, conectado a un monitor que marcaba sus signos vitales. Akio solo avanzó unos pocos pasos hacia la cama, pero no miraba a su padre.
- Pense que ya no te vería más… Se que estas molesto, ni siquiera viniste ni cuando tu madre fallecio – Dijo Shishio.
- Bueno… Cuando me marche alguien me grito que en este pueblo yo no tenia familia alguna – Dijo Akio seriamente – Y para que lo sepas, vine dos veces a ver la tumba de madre, se nota que a ti y a mis hermanas les ha importado y le han dado el cuidado que se debe ¿no?
Shishio no dijo nada, comenzaba a respirar agitadamente después de escuchar las palabras de Akio.
- Se ve que ya cambiaste… Kuniko me contó como fue la visita que te hizo, ya estas en camino de volverte escritor, pero, además, ya tienes una pareja, ¿él vino contigo?
- Si – Dijo cortante Akio – Se llama Sajin Komamura…
- Me gustaría conocerlo.
Akio miró por primera vez a su padre directamente, sorprendido claramente; Akio regresó, abriendo la puerta y llamando a Sajin, para que entrara a la habitación.
Shishio miró analíticamente a Sajin, cuando este entró, como siempre, muy formalmente, Komamura saludó con una inclinación al momento de presentarse.
- Así que tú eres la pareja de mi hijo… No vayas a malentender mi pregunta, pero ¿Cómo alguien como tú pudo enamorarse de alguien como Akio? – Habló Shishio en un tono algo burlon.
- Bueno, me enamoré por que Akio es alguien de corazón puro, un joven agradable, buen cocinero y gran escritor… A mi me gustaría preguntarle ¿Cómo Akio puede tener un padre como usted? – Preguntó Komamura muy tranquilamente.
Akio sonrió por la forma en que Komamura había respondido, sabía que a su pareja le molestaba mucho la forma en que la gente le criticara solo por juzgar superficialmente. Shishio endureció la expresión de su rostro, era obvio que no esperaba una respuesta como la que Sajin le acababa de dar.
Antes de que Shishio siguiera conversando con Akio y Sajin, una enfermera entró en la habitación, indicando que se había acabado el tiempo de la visita, pues Shishio debía tomar su medicina y descansar. Afuera de la habitación, Akio le pidió a Sajin que esperara un momento; cuando la enfermera salió de la habitación también, Akio se acercó a ella.
- Disculpe, quisiera saber sobre el estado de salud de mi padre – Dijo Akio.
- Vengan conmigo, el doctor que atiende el caso les explicara todo.
Sajin y Akio siguieron a la enfermera hasta el área de recepción, donde se llamó al doctor Konosuke, él cual, no tardó en llegar, presentándose y llevando a la pareja a su consultorio personal, para hablar del caso de Shishio.
- Debo decirles que la condición de salud del señor Shishio no esta mejorando como quisiéramos, su cuerpo no responde al tratamiento, ahora lo único que hemos podido hacer es mantenerlo calmado a base de placebos… Hemos pensado en considerar la opción de la cirugía para un transplante de riñon, pero dada la condición con la que ha empeorado estos últimos días, el transplante ha quedado descartado – Informó el doctor Konosuke.
- Entonces lo único que queda esperar es a que ya no siga soportando ¿no? – Añadio Akio – ¿Cuanto tiempo le queda?
- Puede que unos días nada mas – Concluyó el doctor.
… Cuando Akio y Sajin habian vuelto a la posada, se preparaban para descansar, pues desde que habian salido del hospital, se habian sentido muy cansados.
- Se nota que esa visita salio bien ¿no? – Comentó Akio con sarcasmo, cuando ya estaba recostado al lado de Sajin.
- Vi que tu padre es alguien muy prejuisioso; alcance a escuchar su conversación, por la forma en que le hablaste, aun estas molesto con él ¿verdad?
- Es que aunque intente dejar de lado lo que paso, no puedo, cada vez que recuerdo lo que paso la ultima vez que lo vi, me lleno de ira y tristeza… No se si por eso no paraba de sentir frio en el lugar.
- Que raro, yo también sentía algo de frio en el lugar, pensaba que tenían puesto el aire acondicionado en el piso, pero una de las enfermeras me dijo que el sistema estaba apagado – Preguntó Koammura de repente.
Akio miró a Sajin fijamente.
- Espera ¿Tu también sentiste frio en el lugar? – Preguntó Akio.
Sajin asintió y agregó.
- Akio, creo que el que hayamos sentido ese frio, no fue algo normal; de hecho, este frio solo lo eh sentido en pocas ocasiones, ocasiones cuando vi un alma, a punto de abandonar su cuerpo material, para transformarse en un hollow.
…
