Konnichiwa! Iba a subirlo ayer, pero no pude D: Cenas con la familia y eso :) En fin, este es LituaniaxPolonia pq me encantan :)

FELIZ NAVIDAD!


Segundo cuento de navidad: LietPol

Me había tenido que espabilar para llegar hasta Cracovia como pude, y al final tuve que pedir un taxi ya que me daba mucha vergüenza hablar en polaco debido a mi fuerte acento que siempre me recordaba Feliks. El taxi me dejo en lo que yo llamaba la plaza de Feliks ya que él vivía al lado. Estaba hermosa, decorada de Navidad y estaba llena de gente que miraba el mercado navideño que tenían puesto. No podía evitar sentirme extrañamente melancólico ya que la Navidad me daba un extraño sentimiento de alegría y a la vez tristeza.

Tuve que levantar la maleta y llevarla alzada debido a la gruesa capa de nieve que había en la ciudad. A pesar de ser solo las seis ya estaba oscuro y las luces adornaban todas las farolas y calles. Llamé al timbre de su piso y Feliks no tardó en abrirme, sabiendo que era yo.

Eramos días veinticuatro, y había llegado justo a tiempo para celebrar la noche con él. Y pensaba quedarme al menos hasta después de año nuevo en su casa, celebrándolo con él ya que no teníamos muchas oportunidades de vernos. Tenía muchas ganas de que ambos nos sentásemos delante de su chimenea que él adornaba tan bien de navidad y tomásemos tazas de chocolate caliente que prepararía yo.

Ya estaba radiando felicidad y emoción cuando llegué a su puerta y me abrió. Para mi sorpresa no fue Polonia quien me abrió sino Letonia, y detrás de él estaba Estonia.

-Raivis... Eduard...- musité confundido. Ambos me sonrieron y detrás de ellos apareció Polonia con un delantal navideño y con una gran sonrisa, su pelo recogido en una coleta. - ¿Que..?

-¡Liet!- se abrió paso entre los dos intrusos y se lanzó a mi cuello a besarme. Le devolví el beso aún confundido y cuando nos separamos les mire de nuevo, aquellos dos todavía allí mirándonos un poco más sonrojados.- Oh, claro, tipo que no te lo dije pero Raivis y Edu van a pasar las navidades con nosotros. ¿A que es chachi?- me comentó con una gran sonrisa. Levanté las cejas, mis ilusiones destruidas en segundos.

-C-claro...- musité. Letonia y Estonia eran mis amigos pero por unos leves momentos había tenido la esperanza de pasar unas navidades puramente románticas.

-P-Pero no queremos molestas, ni nada...- musitó Raivis.

-¡Si no molestamos, ya nos lo dijo Pol!- le dijo Eduard con un par de palmadas en la espalda del más bajito. Yo apreté mis dientes e intenté sonreirles. ¿Pol? ¡Solo yo le puedo llamar Pol, Po o cualquier variación de su nombre!

Pero Polonia no parecía molesto ante el hecho que alguien que no fuera yo le hubiera llamado por su mote. Deje mi maleta en la habitación de Feliks, que estaba decorada de Navidad y había cambiado la colcha para una que se ajustara más a las fiestas. Realmente la casa del polaco parecía un paraíso navideño. Mientras guardaba algo de mi ropa en el hueco que siempre me dejaba Feliks en el armario y cavilaba como nos podríamos quedar solo en algún momento un abrazo por la espalda me tomo desprevenido.

-Jo, Toris, estas muy frío...- se quejó el polaco haciendo pucheros. Yo me gire y le abracé deshaciendo su coleta y acariciando su pelo. - ¡Eh! ¡Que estoy cocinando y no quiero que se me ensucie el pelo! Osea, tipo que tu ya sabes de lo que te hablo, siempre te la haces para cocinar también.- le besé la nariz, cosa que sabía que le encantaba y dejo de hablar para reírse. Enroscó sus brazos alrededor de mi cuello y me beso lentamente.

Por un momento me olvidé que no estábamos solos, por un momento, pero evidentemente a Toris nada le sale como él quiere.

-¡Feliks! ¿Va a tardar mucho la comida? ¡Estamos hambrientos!- nos interrumpió Estonia. Me separé de Feliks solo para controlarme y no pegar a mi amigo. Polonia les sonrió y les contestó que estaría enseguida. Me dio un fugaz beso y continuo cocinando.

Cuando hubimos cenado nos pusimos los tres delante del televisor al ver el maratón de películas navideñas que ponían en la tele. Estaban en polaco por lo que ni Estonia ni Letonia se enteraban de la historia pero allí de mi cuenta de que lo que contaba era la compañía.

Feliks se había acurrucado entre mis brazos mientras los cuatro íbamos comentando la película y les explicábamos mas o menos a los dos que no hablaban polaco lo que estaba pasando.

Feliks me cogió la mano y me beso la punta de los dedos. Sonreí y le observé. Él subió la vista y me sonrió ampliamente.

-¿No es, tipo, genial esta navidad Liet? - le sonreí y asentí con la cabeza.

Por primera vez en años, sentí que tenía una familia y en aquellos momentos estaba rodeada de ella. Y puedo decir que la sensación es indescriptible.

Linksmų Kalėdų

Wesołych Świąt


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