Notas: Bien he aquí el segundo capítulo, mmm…bueno aunque nadie lo haya pedido me dieron ganas de subirlo, no lo revise bien así que puede tener algunos errores, también algunos coherentes, espero que les guste y sea entendible

Gracias por leerlo.

Capitulo2

Se despertó con un horrible dolor en el cuerpo y absolutamente no pudo ver nada, todo se encontraba obscuro, se encontraba tirada en el piso de ese lugar, con la poca fuerza que tenia trato de levantarse pero al instante que se apoyo en un pie callo con la cara al piso, y entonces grito del dolor, se arrastro por el piso recargándose en una pared del vagón, miro su cuerpo a través de la penumbra, estaba destrozada, sentía sus piernas rotas con vidrios enterrados, y al poco tiempo se dio cuenta que también sus brazos y manos tenían vidrios, hizo un esfuerzo y se comenzó a quitar los vidrios de las manos, uno por uno, sintiendo dolor en cada uno de ellos y dando pequeños gritos por ello, sus manos temblaban debido al dolor, dando así unas pequeñas lagrimas que salían de sus ojos, una vez que termino con los brazos y manos empezó con las piernas, en el cual el dolor fue más intenso, dando gritos y sollozos más fuertes, tapándose la boca para no gritar tanto e incluso se puso un pedazo de tela en el cual pudiera enterrar sus dientes para morderla y las lagrimas aun salían de sus ojos, y cuando pudo sacar el ultimo vidrio dejo caer su mano a un lado suyo, escupió el pedazo de tela y cerro sus ojos para poder calmarse, suerte que los vidrios no le habían perforado una vena importante o atravesado sus pulmones, sus piernas le dolían, pero no lo suficiente como para que le impidiera caminar, así que con un poco de dificultad apoyo sus piernas y pudo mantenerse de pie.

Miro a su alrededor, a pesar de no haber mucha luz todavía se alcanzaba a ver un poco lo que la rodeaba, sus ojos se abrieron desmesuradamente y un miedo que nunca había experimentado la invadió, comenzó a sudar en frio y un olor inimaginable se hizo presente en su nariz, un horrible olor a muerte, junto con la putrefacción de los cuerpos que se encontraban ahí, penetro en lo más profundo de ella dejando aquel olor impregnado en su memoria, se llevo una mano a la boca y cerro sus ojos con gran fuerza saliendo de ellos unas gotas de lagrimas, le dieron unas ganas horribles de vomitar, sin embargo no lo hizo y se resistió, todo a su alrededor estaba hecho pedazos, no quedaba nada, y no lograba recordar lo que había sucedido, abrió sus ojos una vez más y se encontró con esa horrible escena, entonces lo recordó.

El día anterior, en el que se dio cuenta de la presencia de esa niña, desde que la miro, un mal presentimiento la recorrió, ese accidente en el que se encontraba ahora, comenzó a asustarse y a caminar por el vagón con una mirada perdida, observando a la gente que estaba tirada en el vagón sangrando, con su vista temblorosa, se inclino sobre uno de los cuerpos y comenzó a moverlo para ver si lograba responder, pero ninguno de ellos lograba contestar, se encontraban sangrando y ella no pudo hacer nada al respecto, sintió como algo chorreaba de su frente, se llevo una mano a ese lugar y miro la sangre que le salía de la cabeza e incluso tenia raspones en su mejilla izquierda, se asusto casi a punto de gritar, tembló bajando su mano a uno de sus costados con la vista ensombrecida, siguió caminando por el vagón y piso algo que al instante trono, quito el pie de encima y reviso lo que había pisado, era su pinza, que ahora ya había terminado de romper, y fue en ese momento en que su pelo lo tenía suelto, lo toco estaba sucio y lleno de tierra, por esa razón lo sentía pesado, además de que tenía sangre en las puntas, debido a que se formo un charco de ese liquido rojo saliendo por su brazo, su cabeza no era lo único que sangraba, dio un paso hacia enfrente y escucho el sonido de algo arrastrándose, era su celular, el cual había pateado, al momento de que lo miro ya no servía, ahora ya no tenía con que comunicarse hacia fuera, era malo así que trato de salir del tren, se acerco hacia a una de las puertas y con las manos, trato de abrirla pero no pudo, y como si fuera poco comenzaba a desesperarse, estaba muy asustada, tomo un tubo que se encontraba en el piso y comenzó a golpear la puerta y para su sorpresa pudo aflojarla un poco, cuando noto esto soltó el tubo y comenzó a patear la puerta, no era momento para preocuparse por el dolor que sentía en esa parte de su cuerpo, solo quería salir, después tendría tiempo para eso, siguió haciendo su movimiento desenfrenado y esta salió de su lugar, se alegro un poco por lo que acababa de lograr, tomo la lámpara de emergencia y salto hacia afuera, decidió revisar los demás vagones uno por uno, gritando si había algún sobreviviente, revisando si alguno tenia vida, pero no, no había nadie que le contestara, no había nadie que tuviera pulso o que tan siquiera se estuviera moviendo, hablando, pidiendo ayuda, solo estaban tirados en el piso, mientras observaba como los cuerpos esperaban a que la sangre se vaciara por completo de ellos, mientras pisaba los largos charcos de sangre… a ella aun la recorría el miedo y por si fuera poco no sabía qué hacer, bueno tampoco era como para que supiera que hacer.

No tenía a nadie con quien estar, ella estaba sola en esto, ya había revisado varias veces, así que ella sola… salió del tren una vez más y se dispuso a saber qué es lo que había pasado, el porqué paso este accidente, con la lámpara aun entre sus manos temblorosas y con una esperanza que le llenaba el cuerpo, bajo del tren y camino por el largo túnel hacia adelante, sus piernas comenzaban a temblar notablemente y el miedo tratando de paralizarla queriendo detenerla, pero ella no se detuvo, siguió caminando tratando de encontrar una salida y justo cuando llego al final del túnel se dio cuenta del causante de este accidente, una avalancha de enormes piedras se encontraba sellando la entrada, busco una abertura pero no encontró ninguna, todo estaba totalmente obstruido por las rocas, pero no se rindió, decidió ir por el otro lado para ver si aquel camino estaba en mejor estado o por lo menos hubiera un lugar por el cual salir.

Al momento en que llego al otro lado ella se encontró con algo peor, de ese lado solo había una pared que no la dejaba pasar en lo absoluto, ni siquiera estaba segura si eso estaba ahí antes, si esa pared solamente había aparecido por su cuenta, obstruyéndole los demás caminos y así su esperanza se rompió, como un cristal, escuchando como caían los pedazos en el piso, una vez más ese miedo, mezclándose con el dolor de su cuerpo, la recorrió junto con un escalo frio que hizo que ella temblara momentáneamente, con la mirada perdida, miro la pared poniendo una mano en ella tratando de no creer que estaba sin salida, tratando de no creer que se había quedado sin esperanzas, golpeo la pared obscura y sucia, la pateo, le grito, como si eso fuera a cambiar las cosas, negándose a eso, pero la realidad le gano y creyendo eso se dio la vuelta algo cansada y camino hacia donde el tren destruido se encontraba.

Se tiro en el piso con la vista hacia arriba, con la lámpara aun en sus manos y una vez más su mirada se perdió en alguna parte del techo del túnel, en ese tipo de situación se sintió completamente sola, y la verdad era que en verdad se encontraba sola, quería estar con alguien, o mejor aún, que alguien viniera a rescatarla o a ayudarla, comenzaba a sentir hambre y por su mente paso el hecho de morir ahí, en ese lugar, el solo pensar en eso se le llenaban de lagrimas sus ojos, así es, pensó en eso y comenzó a quedarse sin esperanzas, que por cierto se habían agotado desde que ella subió a ese tren, desde que subió su destino había sido marcado.

-A sí que…tendré que morir aquí…-dijo con sus ojos llenos de lagrimas y una mirada perdida, tratando de no estallar en la tristeza, conteniendo ese nudo en la garganta para poder evitarlo, con sus labios temblando con la boca semi-abierta

-…yo no quiero morir aun- no pudo aguantarlo más y comenzó a llorar, lloro demasiado, sin contenerse, como nunc a antes había llorado, se llevo una mano a sus ojos, tratando de limpiarlos y a la vez tratando de ocultarlos, como si alguien fuera capaz de verla

–es verdad nadie puede verme, soy la única que está viva en este lugar…-se detuvo un momento y susurró-…la única- e inmediatamente comenzó a llorar de nuevo, realmente iba a morir ahí, no había nada en la cual pudiera confiar, consolarla…ayudarla, entro en pánico, comenzando a temblar notoriamente, otra vez

-no…no…no…no quiero morir, no aun…-dijo mientras lloraba fuertemente, y se tapo una vez más los ojos con sus manos, llorando, gritando, pidiendo ayuda, sin nadie que la escuchara

Entonces fue cuando de la nada dejo de llorar, se detuvo tan repentinamente que pudo causar miedo, y su expresión en su cara cambio, con un toque de locura y desesperación reflejada en ella, se le ocurrió otra cosa que podía hacer, algo que hizo que regresaran las esperanzas y moviera su cuerpo, algo que le dio fuerza para levantarse, quería aquel objeto que todos podían tener, un medio de comunicación, el cual no podría faltar en una persona… un celular. Camino rápidamente hacia el tren de nuevo, subió de la misma forma, y se dirigió directamente a uno de los cadáveres, sin detenerse, sin pensarlo dos veces en tocar el cuerpo a media putrefacción, de forma tonta e irracional, olvidándose de la moral, de la asquerosidad, de…todo.

-…yo…yo…yo quiero vivir-tartamudeo torpemente, con la vista perdida, sin el brillo en su mirada, sin parpadear, sin inmutarse, como loca, pálida y sin ser ella, rasgando la ropa de forma inútil y desesperada

-…lo necesito…lo quiero…-decía, hasta que al final encontró su tan ansiado objeto, lo tomo por el colgante que tenia, mirándolo de forma extraña, como si le trajera toda su felicidad… y la verdad es que la hacía feliz, sonrío de forma grotesca y levanto la tapa del celular, uno de un color rojo, sin poner atención en la pantalla, marco instantáneamente.

Esperaba sonriente, a que el sonido de espera terminara y que alguien le contestara, estando de rodillas en el piso, con el teléfono en su oído, con su mano temblorosa, sucia y manchada de sangre putrefacta, sosteniéndolo, cuando de repente miro el siguiente vagón, y entonces su sonrisa desapareció, la pantalla del teléfono se ilumino, con un mensaje diciendo ''fuera del área de servicio´´, pero ella ni siquiera se tomo el trabajo de mirarlo, concentrando su mirada en la puerta de enfrente, bajo lentamente el celular, olvidándose de él, se levanto lentamente y camino hacia la puerta que conectaba al siguiente vagón, los escalofríos la invadieron de nuevo, de forma constante, pero no parecía inmutarse, tenia curiosidad por aquello, como si la estuviera llamando, como si estuviera invitándola, y lentamente puso su mano en la manija de la puerta, bajándola del mismo modo

Y sintió un ligero escalofrió escalando por toda su espalda.

Espero que les haya gustado, lamento si no fue muy entretenido, tal vez pronto suba el ultimo capitulo, por favor me gustaría saber que les pareció así que dejen un review y gracias por leer.