N.A: Bueno, eh aquí el segundo capítulo! Lamento la tardanza pero el Internet me andaba muy mal. Díganme sus opiniones en los review, les voy a agradecer mucho.

Capítulo 2:

*Pov Ukyo*

Estaba llendo a la puerta para tomar el correo, pero entonces vi a una chica parada afuera que parecía estar buscando algo. Como todo buen caballero, me acerqué para preguntarle si podía ayudarla en algo. A medida que avanzaba hacia ella, me fijé en lo bella que era: Piel blanca pero algo bronceada, ojos negros con un deje rojo, cabello gris que terminaba un puntas y sonrisa amable. Llevaba puesto una corta falda negra tableada con dos cadenitas colgando, borcegos militares de igual color a medio atar, gorra blanca al estilo deportivo hacia atrás, auriculares negros y la campera del equipo de basquetbol de... ¡¿Meiji?! "Increíble, no sabía que Subaru tuviese novia... No, es imposible. Solo debe gustarle mucho el básquet." Parecía distraída, porque cuando le toqué el hombro se sobresaltó. Fue entonces que me miró con esos ojos que hicieron que un escalofrío baje por mi columna, sin duda alguna eran hermosos, pero daban una sensación de advertencia. Para distraerme miré sus pertenencias; lo que parecía un estuche de guitarra y un bolso azul que tenia escrito bien grande 'HINATA', ¿Esta jovencita va a ser nuestra hermana? Qué raro, por lo que Madre nos había dicho supusimos que era un varón...

*Flashback*

En la residencia Asahina, un escándalo se estaba armando por la repentina notica que Miwa había anunciado:

- Minna! Tengo excelentes noticias para ustedes~ -dijo desde la otra línea del teléfono la rubia señora-, me voy a casar y con ustedes irá a vivir Tsukiko-chan! El hijo de mi esposo, ¡Es una persona encantadora! -para esta parte sus hijos tenían la mandíbula por el piso.

- ¡¿OTRO HERMANO MÁS?! -dijeron a coro el segundo y tercer hijo mas jóvenes.

- Hai! Bueno, nos veremos luego. Sayonara!

*fin del flashback*

La miré y luego sonreí, "Mas vale pasarse de precavidos"

- Discúlpame, por casualidad ¿Usted es Tsukiko Hinata?- pregunté con un deje de nerviosismo al notar a la pequeña ardilla que me gruñía desde su hombro. Ella simplemente me miró con un semblante serio y respondió extendiendo su mano hacia mí.

- Sí, soy yo. Un gusto poder conocerlo, señor -saludó con formalidad y estreché su mano. Al tomarla noté dos cosas extrañas; la primera, los guantes de motociclista en sus finas manos, y la segunda, el calor en éstas. No el normal, sino uno abrasador que podría quemarte. Ahora que me fijo, tambien tiene un flequillo que le ocultaba el ojo derecho y la otra parte estaba agarrada con dos hebillas, lo que le da un aspecto desordenado, pero... Tsk! esa maldita campera me tapa la vista... ¡Rayos! Ya cada vez me parezco mas a Kaname...

*Pov general*

Después de presentarse ante al chico rubio, este se había quedado mudo y la miraba como si estuviera viendo un fantasma. Esto la irritó y lo miró fríamente, trayéndolo de vuelta a la realidad donde se disculpó.

- Gomenasai, Tsukiko-chan, me quedé asombrado de que tengamos una nueva integrante femenina en la familia -hizo una pausa al escuchar a Julie gruñirle y hacerle un gesto con una patita. Que este entendió perfectamente puesto que agarró el bolso de la joven y su estuche de guitarra, invitándola a pasar a la 'casa'-, por favor pasa a tu nuevo hogar, así conocerás al resto de los hermanos, que por suerte hoy estamos todos... Y que descortés de mi parte, soy Ukyo Asahina, un gusto. -terminó con un tono encantador al que, le dio un tic en la mente a Tsukiko, "Pero qué... Esos ojos, donde diablos los eh visto?!" Pensó al recorrerle un frío por la espalda.

Entraron al condominio pasando por un hall y subieron en ascensor a un tercer piso. Ya era de noche y por eso estaban las luces prendidas en el piso de abajo, dejando al pasillo con barandal, a oscuras. Él la guió a su cuarto, dándole una llave rosa abrió la puerta y le dijo que cuando esté cómoda, baje a cenar. Ella hizo caso y entró. Pero algo la impresionó mas que la cantidad de puertas en los pasillos; el espacio de SU propia habitación...

- Hay por el amor de Jashin-sama... ¿Qué diablos hacen dándome un departamento privado por cuarto en mi propia casa? -dijo al aire mientras tiraba su bolso encima del escritorio de madera blanca que había en su dormitorio, luego se puso a inspeccionar otras puertas donde estaban un guardarropa GIGANTE, un pequeño altillo, y... otras tres puertas que le dio pereza abrirlas-, ne Julie... -el nombrado la miró levantando la cola-, me pregunto como serán mis hermanos, ¿Me aceptarán o me verán como una intrusa? No es que me preocupe mucho pero es curiosidad pura, jeje... Imagino sus caras cuando descubran lo temperamental que puedo llegar a ser... ¡Un poema! -rió la chica ante la mirada burlona de su compañero. Se tiró sobre la cama y abrasó a su bola de pelos, estaba agradecida de tenerlo siempr-...

- Tsukiko-chan~, ya está la comida, baja si estás. -una voz masculina la sacó de sus pensamientos, ni siquiera pudo contestar porque se escucharon unos pasos alejarse.

Muerta de hambre, se sacó lo mas rápido posible los auriculares y desabrochó del todo su chamarra. Bajó corriendo las escaleras acomodando bien su gorra para que no se caiga y cuando estuvo abajo casi cae tratando de atar los cordones de sus zapatos. Julie la seguía de cerca y se subió al hombro de la joven cuando se quedó de piedra frente a una gran mesa. "2... 6... 9... ¿11? ¡¿CUANTOS HERMANOS SON?! ¿Acaso Miwa-sama es un conejo?!", pensó aterrada.

Efectivamente, había once personas mirándola de forma incrédula. Ukyo, quien estaba de espaldas, se dio vuelta y una gotita corrió por su sien. Los demás no se dieron cuenta, solo miraban con asombro a la jovencita que estaba parada ahí frente a ellos. Ella, decidió ir y sentarse a la mesa mirando de reojo a cierto rubio que parecía haber olvidado contar un ligero detalle.

Resopla cansada y acomodó a su mascota en el suelo, quien corrió hacia la mesada para tener una mejor vista de la escena. Un pelirrojo estaba petrificado en su lugar observando con los ojos en blanco a la adolescente de ojos negros frente a ellos. Tragó saliva, sin creérsela y dijo casi en un murmuro:

- ¡¿HINATA?! -con el grito en el cielo todos lo miraron pensando lo mismo: "¿Se conocen?". La mencionada sonrió de lado.

- Yo!, Yusuke, ¿Quién más podría ser? -preguntó divertida por la expresión de su amigo-, oh sumimasen, como él dijo yo soy Tsukiko Hinata, su nueva hermana. -habló calmada pero de forma seria, provocando un sonrojo en varios hermanos y que se les cayera la mandíbula- Nani? Acaso eh dicho algo malo?

Masaomi, quien se reía para sus adentros, decidió hablar. - Para nada Tsukiko-chan, nos da gusto tenerte en nuestra familia. -le dijo sonriendo amablemente, el niño a su lado tenia estrellitas en los ojos y la miraba. Cuando ella se dio cuenta levantó una ceja, "Ese cabello de algodón de azúcar, ¿de dónde me suena..?", pensó.

- ¡Masa-nii! ¡Es la onee-chan del parque! -dijo pequeño. Al parecer la chica les cayó bien, ya que le sonreían contentos para desmayo de Yusuke. Estuvo a punto de parase para ayudarlo cuando un chico de cabellos castaños con un deje rosado y sonrisa gatuna le tiró encima una jarra de agua. Este, se levantó de golpe y casi tira la silla a su paso.

- Gehehe*! De qué te quejas? No es que a los niños guapos no les hace nada el agua, Yusu? -todos miraron a la dueña de la risa y un peliblanco y el castaño de antes rieron ante el apodo-, nah... Gomen, no pude evitarlo -lo miró con burla y este a ella con el rostro mas rojo que su cabello. De seguro iba a responderle algo, pero la puerta del ascensor se abrió descubriendo a dos personas; un joven con traje, auriculares de vincha y tenía un llamativo cabello naranja, y un... "¡¿Travesti?!, ¿Pero qué diablos pasa en esta familia?", pensaron al unísono la ardilla y su dueña. Sin embargo, ella entrecerró los ojos; esa cara... Le resultaba muy familiar. A penas la vieron, quedaron en shock, hasta que el travestido habló entre pequeñas risas antes de que Masaomi o Ukyo pudieran explicar nada:

- Ara ara! Al parecer nuestro pequeño Subaru-chan ha encontrado una novia y muy bonita! -exclamó provocando un fuerte sonrojo por parte del chico, varios rostros boquiabiertos y a una peliplateada que se partía de la risa. Ella lo miró de reojo y vio que llevaba su misma campera.

- No que va, soy única y mejor amiga del, probablemente, tsunedere más grande de Japón! -dijo ella pasando un brazo por los hombros de Yusuke y mezclando su flequillo gris con el rojo de él, ya que éste estaba sentado a su derecha. Una aura rosa los cubrió provocando la risa de parte de los mayores-, peeero soy una gran fanática del equipo de basquetbol de la uni de Meiji, por Dios! Son unos jodidos campeones! -terminó con una sonrisa acomodando su chamarra. Un pelinegro la miraba totalmente sonrosado. La chica luego se sentó correctamente y carraspeó- Etto... Lo lamento por mi comportamiento inadecuado. ¿Podrían por favor presentarse? Deduzco que ustedes son todos, así que no perdamos más tiempo y conozcámonos.

- Tienes razón, ya nos presentamos en el parque pero no correctamente. Soy Masaomi, tengo 31 años y trabajo de médico, soy el hijo mayor.

- Segundo hijo, Ukyo, tengo 29 años y soy un abogado.

- Kaname es el nombre, pero puedes llamarme 'onii-chan', 27 años y mi orden es ser un monje budista. -dijo con una sonrisa seductora y ella no pudo reprimir un gesto de molestia; si había algo que no le gustaba, era la gente que creía en ese viejo de ahí arriba. "Y los mirones, maldición que ya me había acostumbrado a no tenerlos encima!", pensó. Él tenía el cabello rubio, ojos ámbar y vestía una túnica de monje morada.

- Primero que nada, tú qué crees que soy ¿hombre o mujer? -dijo el bermejo en vestido rojo y chaqueta negra.

- Hombre, se nota a legua y media.

- Hm? Vaya que has acertado, puedo preguntarte ¿cómo? -dijo cruzándose de brazos y sonriendo de lado. "Esto se va a poner interesante"

- Tres simples cosas: El cuerpo, el timbre de voz, y la manera en que se expresa en sus escritos. -contestó la peliplateada. Él se la quedó viendo, sorprendido.

- Are?¿Acaso lees mis novelas?

- Pues claro! En mi viaje a Roma le saqué una foto con un amigo y compré un libro suyo. Debo decir que escribe muy bien.

- Oh, bueno, entonces solo diré que me llamo Hikaru, cuarto hijo y novelista de 26 años. Un placer conocerte. -dijo con una sonrisa de satisfacción plasmada en el rostro. Ella solo asintió con una sonrisa y se miraron a los ojos.

*Pov Hikaru*

Oh por Dios! Que jovencita tan encantadora e interesante. Ese brillo malicioso y apasionado de su mirada me recordó a mí, ahora que lo pienso... Me da la sensación de que mis hermanos tendrán que lidiar con otro espía como mua. Jeje... Esto se va a poner bueno y ¿quién sabe? Quizás pueda sacar unas muy buenas ideas para una nueva novela. Y Yusuke-chan tiene mucho que contarme.

Aunque me llamaron la atención esos caninos tan desarrollados y esos lentes de contacto negros, ¿Tendrá problemas de vista?

*Pov general*

Los jóvenes presentes tragaron duro ante como se miraban su nueva hermana y su hermano. Oh no..., pensaron al verles la misma mirada cautelosa y perversa. El hermano que le seguía decidió continuar porque de caso contrario no aguantaría mas y estallaría.

- ¡Konichiwa!~ Soy Tsubaki el mayor de los trillizos y quinto hijo, trabajo de seiyuu al igual que Azusa. ¿Te gusta el rosa y el anime? Y mas importante, ¡¿Podrías llamarme onii-chan?! Toda mi vida soñé con una hermanita y ahora la tengo frente a mí! Yay~ -dijo en menos de un minuto un peliblanco cuyo flequillo ocultaba su ojo derecho, estos eran violetas y tenía un lunar debajo del ojo visible. La aludida quedó en shock por semejante palabrerío, a lo que solo asintió despacio con la cabeza. Dirigió su vista hacia el azabache de al lado del albino hiperactivo, eran iguales pero este tenía una expresión mas calmada.

- Perdón por Tsubaki, se cayó de la cuna al nacer. Yo soy Azusa, tengo 24 años y trabajo con Tsubaki. Sexto hijo. -le dirigió una mirada feliz a través de las gafas. "Para nada se parecen esos dos...", pensó ella y una gotita sa asomó por su nuca.

- Natsume Asahina, trabajo de CEO, 24 años. Séptimo hijo. -dijo el chico de cabello naranja, tenía los mismos ojos violetas, un lunar debajo del labio inferior y Tsukiko notó un deje de olor a cigarillo cuando habló y le pasó una tarjeta de presentación. Los gemelos golpearon sus frentes con la mano. Ella echó una ojeada al papel y abrió los ojos sorprendida, ¡no podía ser!

- Natsume-kun, lo veo y no lo creo; trabajas en la misma empresa que un amigo mío y mi compañía de videojuegos favorita! -admiró guardando la tarjeta en su bolsillo. Él esbozó una pequeña sonrisa de lado.

- Si gustas puedo traerte algunas muestras. -la joven lo miró sorprendida y murmuró un 'Arigathô'. "Por Jashin, Dios e Inferno! Videojuegos gratis... Muero de amor. Le debo una grande a este chaval"

- Es un placer conocerte Chii-chan -"Acaso la/me llamó Chii-chan?"-, soy el octavo hijo; Luis,... y tengo.. 21 años... Trabajo de estilista y me gustaría poder arreglar tu cabello... en otra ocasión. -habló pausadamente y muy tranquilo un joven de pelo rosado cenizo sujeto en una pequeña coleta al costado dejando caer su flequillo, ojos malva y sonrisa amable, pero con una sensación de estar en las nubes.

- S-subaru... Noveno hijo, tengo 20 años, estudiante de universidad y jugador de basquetbol en Meiji.. -dijo el universitario azabache de ojos negros, con un ligero sonrojo y evadiendo el contacto visual con la joven frente a él. Quién lo miraba con la boca abierta.

- Sugoi! -exclamó con un ligero rubor-, sí que al cabeza de fósforo le va a agarrar la tremenda envidia cuando se entere que vivo con uno de nuestro ídolos... Ah, perdón, continúen.

- Iori Asahina, soy estudiante de secundaria y tengo 18 años, y soy el undécimo hijo. Es un gusto conocerte, Tsukiko-san. -dijo con una sonrisa un tanto triste el joven. Tenía el cabello un tono o dos mas oscuro que la chica, ojos avellana y un colgante de cruz plateado. "Parece un príncipe...", cruzó la mente de ambos nuevos integrantes.

- Yusuke Asahina, décimo segundo hijo, 16 años, estudiante de secundaria... -se presentó mirando para otro lado nuestro 'tsunedere' pelirrojo. Tenía ojos bordó y el pelo peinado como si fueran llamas, además de dos trenzas. Se veía molesto, pero ella no le dio importancia. Él si hacía las cosas era por algo... A menos que se trate de chicas, ahí se ponía bien tartamudo y tsunedere. Recordó pasando su vista hacia el castaño de mirada y sonrisa felina.

- Yo soy Fuuto Asahina, anteúltimo hijo de 15 años y Idol aunque claro no debería presentarme ya que debes saber quién soy. -dijo con superioridad el castaño medio rosado de ojos chocolates.

Tsukiko lo miró con sorna y sonrió de la misma forma dando a relucir sus perfectos colmillos, negó con la cabeza y chasqueó la lengua: "La vida aquí se va a poner divertida con este chamaco engreído, Jeje...", río internamente y miles de planes de bromas y maneras de joderle la vida empezaron a ocupar su mente.

- ¡Yay! Konichiwa Onee-chan! Mi nombre es Wataru y tengo 11 años -dijo el niño del cabello rosa y ojitos marrón claro-, soy el último hijo y me gustan mucho los conejos! -dijo con un tono de felicidad incomparable, ese pequeño le recordaba a un amigo de ella que era igual en su niñez.

Luego de la presentación del menor, los Asahina miraban a la joven de plateada melena, ojos ónix a rojos y colmillos bien crecidos para que se presente. Ella se paró de su silla y tomó aire:

- Hinata Tsukiko, 16 años de edad, estudiante y músico; toco el piano y la guitarra. Soy cinturón negro en Karate, Judo y Taekwondo, y amateur en boxeo y deportes extremos. -dijo para sorpresa de sus nuevos hermanos. Yusuke la escuchaba y curvó un poco sus labios, se estaba olvidando de algo.

- Te olvidaste de decir que también eres la mejor jugadora de poker del Instituto entero. -completó y ella lo golpeó en el brazo.

- ¡No hacía falta decirlo, Yusu! Onegai, no piensen malo de mi persona. -dijo moviendo sus manos en señal de no darle importancia- Bueno! Un gusto conocerlos, espero que nos llevemos bie-

No pudo terminar porque el ruido del timbre se hizo presente. Miraron sus relojes y/o celulares, 22:10, ¿quién sería a esta hora?

- Ah, supongo que llegaron tus pertenencias, Tsukiko-chan. -dijo Ukyo, a lo que la joven se levantó de la mesa y corrió al elevador saltando de a tres escalones.

- Eh? -dijeron todos a la vez por la repentina acción de la muchacha y miraron al único 'conocido' de ella: Yusuke. Este solo dijo que era para ver si sus instrumentos y motocicleta llegaron bien.

Ah listo, solo era para revisar su moto...

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"Esperen un momento, ¡¿ACASO DIJO MOTOCICLETA?!"

N/A: Cuando puse el * detrás de esa palabra, es porque hace referencia o es como la risa de Gajeel Redfox, un personaje de otra serie de anime.

Espero que les haya gustado el capítulo! Voy a ver si puedo actualizar mas seguido.

Ja ne!~