Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, de verdad que me emociono cada vez que leo las felicitaciones y las ganas que teneis de que suba mas capitulos :D aqui teneis el siguiente, espero no defraudaros :) creo que amareis a Alice y a Jasper...
Capitulo 2
El restaurante tenía un pequeño patio en el que había juegos, y los padres decidieron dejar a los niños ahí cuando terminaron de comerse las pizas, para que no molestaran mientras recordaban viejos tiempos.
-¡Esto es horrible! ¡Yo soy mayor para estas cosas!- Dijo Rosalie mirando horrorizada la piscina de bolas con el tobogán, el columpio para balancearse y los demás juegos. Su madre siempre le había prohibido subirse a esos sitios, porque perdería dignidad. A Jasper también se lo habían prohibido, pero cuando estaba con Alice no le importaron las palabras de su madre.
-Rubita estas deseando meterte en la piscina de bolas- Le dijo Emmett mirándola con una sonrisa siniestra.
Entonces la agarró en brazos, ya que era un niño fuerte y Rosalie apenas pesaba, y la tiró por la puerta de la piscina hasta que se hundió entre las bolas.
-¡Idiota!- Le gritó ella pegándole -Este juego es de pobretones como tú ¿Es que tu madre no juega contigo y tienes que molestar a los demás?
-Mi madre está muerta- Dijo Emmett poniéndose serio de repente -Solo quería jugar contigo- Murmuró tristemente.
Se salió de la piscina, cogió unos muñecos de peleas que había en una mesa y fue a sentarse en una esquina de la sala. Rosalie se sintió mal por él, ella no sabía que él no tenía una mamá que jugara con él, aunque Sofía tampoco es que jugara mucho con ella... Sabía que su madre la regañaría, pero en ese instante decidió cometer una locura. De todas formas si era verdad que deseaba divertirse...
Cogió dos coches, uno rojo parecido al de sus padres, y otro azul oscuro y se acercó a Emmett.
-Lo siento- Dijo -¿Quieres jugar a una carrera de coches?
El la miró volviendo a retomar su sonrisa y aceptó encantado el coche azul, dejando a un lado los dos muñecos de peleas.
-¿Y después vamos a la piscina de bolas?- Preguntó entusiasmado.
-Me da miedo el tobogán- Admitió Rosalie enrojeciendo -Mi mami no me deja subirme.
-Ella no te va a ver.
Por una vez en toda la noche Rosalie sonrió con sinceridad.
Alice y Jasper se estaban divirtiendo pintando a Jasper con las pinturas que la niña le había cogido del bolso a su madre sin que esta se diera cuenta, un pintalabios, sombra de ojos y una colonia.
-Te voy a poner muy guapo novio- Dijo Alice pintándole los labios a Jasper con el color rojo, sin entender que el pintalabios es solo para mujeres. Después le pintó los ojos de color verde y le dio un pequeño beso en los labios, como veía que hacían Esme y Carlisle algunas veces.
-¡Ya está!
La monitora se encontraba en el servicio hablando por teléfono con su novio, sin prestarle atención a los niños, por lo que no se dio cuenta de las trastadas de Alice.
-Gracias- Dijo Jasper inocentemente -¿Te pinto a ti?
Alice asintió, y Jasper le pintó los labios de forma desastrosa, con el color rojo saliendo de los labios de Alice por todos lados.
-¿Vamos a la piscina de bolas?- Preguntó Alice agarrando a Jasper de la mano y arrastrándolo sin dejarlo responder la pregunta.
Bella observaba como Edward se movía de un lado a otro en el circuito de bicis, y él la miraba a ella sonriente. Al final no había sido tan malo ir a esa comida con los padres. En un descuido, Edward tropezó con un palo que había en su trayecto y se cayó de la bici, poniéndose a llorar al instante. Bella acudió en su ayuda con urgencia, ya que la monitora tampoco se dio cuenta de eso.
-¿Te has hecho mucho daño?- Preguntó Bella agachándose junto a Edward y dándole un beso en la mejilla -¿Llamo a tu mami?
-Sí- Asintió Edward dejando los sollozos a un lado y secándose las lágrimas. Entonces sonrió y le devolvió el beso en la mejilla a Bella -Eres muy guapa.
Ella se rió tontamente y se sonrojó.
Juntos fueron hasta donde estaban sus padres, y afortunadamente Edward no se había hecho nada. Volvieron a la sala de juegos y se subieron al columpio para balancearse, sin dejar de mirarse.
-Tienes unos ojos bonitos -Dijo Bella mirando asombrada los ojos verdes de Edward -¿Puedo llamarte Eddie?
-Tú sí- Sonrió Edward.
Los niños siguieron jugando entretenidos, hasta que la monitora al fin dejó de hablar por teléfono y se puso a vigilarlos con mala gana.
Los padres terminaron su comida y fueron hasta la sala de juegos. Los 6 se quedaron asombrados al ver las escenas que tenían ante sus ojos. Rosalie y Emmett se divertían tirándose por el tobogán de la piscina de bolas; Alice y Jasper tenían la cara pintada por todos lados y se divertían jugando a darse besos; y Edward y Bella simplemente se miraban y se balanceaban en el columpio.
-Oh...que ternuritas- Dijo Esme con un suspiro.
-Pero...¿Qué...?- Exclamó Sofía mirando a sus dos hijos horrorizada -¡ROSALIE LILIAN HALE VEN AQUÍ AHORA MISMO! ¡JASPER TU TAMBIÉN! ESTÁIS CASTIGADOS DE POR VIDA!
Los niños se acercaron a su madre temblando de miedo, y en cuanto llegaron al lado de su madre esta le pegó una bofetada a cada uno. Alice se acercó rápidamente a Jasper y lo consoló mientras el lloraba.
-Jasper como se te ocurre ¡Pareces un payaso así y tú debes ser un hombre honrado! ¿Y tú, Rosalie, como se te ocurre mezclarte de esa manera con...estos niños? ¡Tú ya eres mayor! -Les gritó Sofía.
-Solo me divertía.
-¡Por dios Sofía solo son niños!- Le dijo Nicolás poniéndose delante de sus hijos de manera protectora para que no volviera a pegarles -Ya estoy harto de tus estúpidos prejuicios, quiero el divorcio.
Nicolás cogió a sus dos hijos de la mano y se los llevó a rastras. A Alice le dio tiempo de darle un beso en la mejilla a Jasper, y Rosalie se despidió de Emmett con la mano.
-Emmett, Bella, vámonos- Dijo Charlie con voz grave, y un poco avergonzado porque Sofía se había referido específicamente a que Rosalie no se juntara con un pobre como Emmett. El sacaba a sus hijos adelante como podía, y no lo veía como nada malo.
-Adiós Eddie- Dijo Bella dedicándole una última sonrisa.
: : : : : :
: : : : : :
continuará...
