Espero que les haya gustado el primer capítulo y los que siguen, ¿les cuento un pequeño detalle? El epílogo ya está escrito, así que ya no hay vuelta atrás con ese final.
Sin más preámbulos los dejo con algo de lectura ^^
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Capitulo dos: TIENES LO QUE NECESITO.
Misty había recibido un fuerte golpe a su ego, su novio de años la había dejado, con una excusa tan infantil, como las ganas de vengarse que le habían surgido a ella desde el momento en que decidió que echarse a morir no era una opción viable.
Pero no podía hacerlo sola, requería la ayuda de alguien en particular, aunque para ello necesitaba solucionar unos problemas primero, problemas que ella misma había causado tiempo atrás.
Es por eso que luego de una noche de llanto partió a Paleta, sabía que no sería bien recibida, pero debía intentarlo… se lo debía.
Al ver al pelinegro frente a ella, la pelirroja lo miró con algo de vergüenza, pues, le debía más de un disculpa a quien había sido su mejor amigo y de quien se había alejado por continuar su relación con el idiota que ahora la había dejado.
- Ash – volvió a decir la joven sin apartarse de la puerta.
- Si – confirmó pesadamente.
- Yo… - intentó decir la muchacha, pero era más difícil de lo que pensaba, pues el rostro duro del joven estaba asustándola - Me odias – dijo por fin.
- ¿Viniste hasta Paleta para decirme eso? – preguntó Ash alzando una ceja confundido.
- No – susurró.
- ¿Entonces? – preguntó el moreno con hostilidad.
- Ash, no seas tan duro con ella – interrumpió Delia.
- Mamá, déjanos solos por favor - demandó el joven con seriedad, la mujer se fue dando un último vistazo a quienes fueron mejor amigos en el pasado y que ahora se miraban con algo de incomodidad.
- Vine a pedirte perdón – dijo Misty por fin.
- Bien – dijo el joven sentándose sobre el sofá y cruzando una pierna con desinterés – te escucho.
- ¿No lo harás fácil verdad?
- Bueno Misty – dijo Ash ahogando un suspiro - no te lo mereces.
- Lo sé – dijo la joven con tristeza – pero Ash, yo. No sé en qué estaba pensado.
- ¿Te dejaron verdad? – preguntó el pelinegro con un tono de voz suspicaz.
- ¿Eh? – Eso era sorpresivo – ¿Cómo lo supiste? – preguntó la pelirroja pensando en cómo matar a Daisy por contarle a Tracey.
- Es sumar dos más dos – respondió Ash – Hace tres años tu noviecito te hizo elegir entre él y yo. Tú lo elegiste a él, te alejaste de mí y ahora que él te ha dejado vuelves conmigo – el silencio de la joven provocó que Ash sonriera abiertamente – no has cambiado en nada Waterflower sigues igual de predecible.
- Pero yo… - intentó decir.
- Pero yo – repitió el pelinegro – no soy un premio de consuelo, y si pensabas que sería tu paño de lágrimas estás muy equivocada – agregó con molestia - por cierto te dije que el tipo era un idiota, la frase "te lo dije" viene a mi mente – finalizó con satisfacción.
La pelirroja bajó la vista, al parecer las cosas no mejorarían.
- Bueno, al menos lo intenté – respondió la joven con desgano.
- Bien por ti – dijo cortante abriendo la puerta – ahora podrás dormir tranquila. Por cierto, nos vemos en el cumpleaños de Violeta.
- ¿Irás? – dijo Misty abriendo los ojos.
- Es por Brock, no te ilusiones – respondió Ash con el mismo tono de voz que había utilizado en toda su conversación.
Misty asintió cerrando la puerta sin decir palabra, pues al parecer ya todo estaba dicho.
Ash cerró los ojos al sentir el golpe de la puerta y se acercó con cuidado a la ventana, para ver como la joven se subía a su motocicleta y se marchaba de ahí.
- ¿No has sido muy dura con ella? – dijo Delia a espaldas del muchacho.
- Sabes que se lo merecía – dijo Ash con molestia – tu sabes cuánto me dolió que ella escogiera a su noviecito dejando a su mejor amigo de lado. ¿Qué clase de amistad es esa? – Dijo Ash, pero antes de que su madre continuara hablando agregó – y claro ahora que su novio la dejó, me busca otra vez.
- Porque en el fondo ella sabe que aún eres su amigo – dijo Delia con una sonrisa – o quizás…
- Pues está equivocada – le cortó el pelinegro - Misty y yo, ya no somos nada, ella se encargó de destruirlo.
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Violeta dormía plácidamente, nada parecía perturbar sus sueños, pero estaba equivocada. Pues sus tres hermanas se deslizaban en silencio hacia la recámara de la cumpleañera.
- ¡Felicidades! – gritaron Daisy, Lily y Misty, despertando a su hermana de un salto.
- Feliz cumpleaños hermanita – repitió Daisy entregando una enorme caja a la peliazul – es de las tres, espero te guste.
- Gracias – dijo Violeta con una sonrisa – mmm ¿Qué huele tan bien?
- Mmmm me huele a novio enamorado haciendo un perfecto desayuno para su novia cumpleañera – respondió Misty con una risita.
- Awww – dijeron Daisy y Lily con dulzura.
- Bien ya nos vamos, disfruta de tu día linda – respondió Lily sacando a tiros a sus hermanas.
- Y de tu noche, que está fiesta será inolvidable y nosotras tenemos mucho por hacer.
- Gracias chicas – respondió la festejada con una sonrisa.
El día pasó bastante rápido, teniendo en cuenta que había mucho que hacer, las hermanas Waterflower se dedicaron a decorar el gimnasio con esmero para que la cumpleañera disfrutara al máximo de su día.
Brock por su parte, atendía a Violeta en cada momento, realmente ambos jóvenes lucían muy enamorados.
Misty los observó con una sonrisa, y algo de envidia sana la rondó. Había pasado una semana de su rompimiento con Giorgio y realmente sus sentimientos por él habían cambiado, el hecho de que el joven rompiera su corazón de esa manera, realmente la había decepcionado, sin embargo aún lo amaba, aunque no con la misma intensidad.
- ¡Tracey! – gritó Daisy desde las alturas, ella y Misty estaban en la parte más alta del gimnasio colocando parte de la decoración.
- ¡Daisy, cuidado con la guirnalda! – gritó la pelirroja, pero su hermana ya la había soltado para correr a los brazos de su amando, provocando de paso que el peso de la guirnalda botara a Misty hasta la piscina.
- Lo siento Misty – dijo la rubia mientras ayudaba a su hermana a salir de la piscina, la aludida dio un respingo y miró de soslayo a los recién llegados. Tracey estaba dejando unas cajas sobre la mesa, vestía unos pantalones de tela gris y una camisa color celeste oscura. Ash la miraba con una risita pícara, logrando que la joven enrojeciera de molestia, sin siquiera percatarse de ver que llevaba puesto.
- Descuida Daisy, iré a cambiarme – dijo la joven con desgano – dile a los chicos que te ayuden a terminar.
La pelirroja decidió darse una ducha larga, los invitados llegarían en dos horas, por lo que tenía tiempo suficiente para arreglarse y dejar a todos con la boca abierta.
- Misty… ¿Estás bien? Daisy me dijo lo que pasó – susurró Lily en la puerta.
- Descuida, ya salgo, estoy en la ducha – gritó Misty, sumergiéndose en el agua de la tina.
Cuando salió de su habitación ya estaba todo prácticamente listo, incluyendo a sus hermanas, quienes vestían elegante y sexymente unos vestidos cortos de diferentes colores.
Misty tampoco se quedaba atrás, su vestido ajustado dejaba al descubierto sus torneadas piernas y su estilizada figura, y la parte superior con un escote en forma de corazón mostraba sus delicados hombros. Su cabello lo había puesto hacia el lado y decorado delicadamente con pequeñas flores color verde esmeralda, mismo color de su vestido, zapatos y que iba a la perfección con sus ojos.
- Daisy – demandó Misty en susurro a su hermana - ¿No crees que se te fue la mano con este vestido?
- Ay hermani… - comenzó la rubia volteándose a ver a la menor - ¡Te ves hermosa! Sabía que ese color iría en perfecto contraste con tu cabello.
- Pero esta corto – se quejó dando un vistazo
- ¿Y? – Preguntó con desinterés y al momento que daba un giro – mira mi vestido, el negro me sienta bien.
- Está muy corto – repitió la pelirroja.
- Claro que no, mira el vestido de Lily, ese si está corto.
La pelirroja analizó a su hermana y no pudo más que dar la razón a la mayor, pues la pelirosada y su vestido amarillo dejaban muy poco a la imaginación.
- Mira, estamos a tono – dijo una voz a su espalda.
La joven se volteó y frente a ella se encontraba Giorgio con una sonrisa, descolocando a la muchacha por completo. Vestía una camisa color verde y pantalones negros.
- Pensé que no vendrías – logró decir la joven, sorprendiéndose por la tranquilidad de sus palabras.
- Espero no incomodarte – respondió el castaño con una sonrisa deslumbrante.
- N-no, no, claro que no. Es la fiesta de Violeta y durante este tiempo has hecho buena relación con mis hermanas… además podemos seguir siendo amigos. ¿No? – Misty se sorprendió por la sinceridad de sus palabras, realmente no quería perder a quien había sido un gran apoyo en sus primeros años como líder de gimnasio.
- Claro – respondió el castaño con una sonrisa de medio lado – por cierto te ves hermosa.
- Lo sé, soy la menos bonita de las Waterflower, pero algo puedo hacer con esto – respondió la joven señalando su cuerpo.
- No digas tonterías.
- Chicos – dijo Brock alzando la voz entre los presentes – Chicos, escuchen por favor. Quiero hacer un brindis por la cumpleañera – agregó tomando la mano de su novia – pero antes, me gustaría que las hermanas Waterflower, Tracey y Ash estuvieran por aquí – dijo por fin señalando a su alrededor.
Misty se disculpó con Giorgio y fue al lado de sus amigos, sintiendo la mirada de los presentes, pero la de uno en particular.
- Bueno – dijo Brock algo nervioso – hace muchos años conocí a dos personas muy queridas para mí. Mi amigo Ash y mi cuñadita Misty – continúo señalando a los aludidos – gracias a Misy conocí a la mujer más importante en mi vida… Violeta – Brock tomó la mano de la peliazulada y sonrió – no puedo decir que es una mujer sencilla o tranquila, pues todos conocemos la personalidad de mi Violet, pero sí puedo decir que es hermosa, luchadora y tiene un humor espectacular – comenzó a enumerar el moreno – hoy, en tu día, solo quiero desearte felicidad, recordarte una vez más cuanto te amo y lo feliz que me has hecho todos estos años y… - Brock guardó silencio, y todos los presentes le imitaron confusos.
- Vamos Brock – le animó Ash en susurro, solo los cercanos pudieron oírlo, el moreno le sonrío a su amigo y continuó con su discurso.
- Violet quiero que sepas que no quiero vivir si tu rostro no es lo último que veo al dormir y lo primero que veré al despertar, quiero que tú seas la madre de mis hijos, la abuela de mis nietos, quiero que me digas si te gustaría ser la Señora Takeshi – Dijo Brock, sacando una pequeña caja de su bolsillo - Violeta ¿Te casarías conmigo?
- Wow – dijeron los presentes, Misty estaba muy emocionada y miró al joven que tenía frente a ella. El mismo que minutos atrás había alentado a Brock para pedirle matrimonio a su hermana y que una semana atrás la había, prácticamente, echado de su casa. El pelinegro lucía conforme con la situación y al sentir la mirada de la joven sobre él le sonrío desafiante, saliendo del lugar – lo sabía todo, por eso tenía que venir – susurró – solo por eso, tenía que venir.
Misty lo vio alejarse del gimnasio y sin saber por qué corrió tras él.
- Ash… - le llamó Misty a espaldas del joven, desde ese lugar solo podía ver la espalda y los pantalones, ambos negros.
- Misty – respondió el aludido sobresaltándose. Al voltearse, la muchacha lo observó con detenimiento antes de hablar. Ash vestía una camisa y pantalones negros, una corbata muy suelta color verde esmeralda y unas zapatillas del mismo color, dando un tono sport a su tenida. Lucía… bien.
- Hola – dijo luego de un rato. Ash también estaba observándola con detenimiento.
- Mira, estamos a tono – dijo con soltura el pelinegro.
- Sí, al parecer a muchos les viene este color - susurró - Tu sabías lo de Brock ¿Verdad?
- Que te puedo decir, me descubriste – respondió alzando las manos.
- Ash por favor – dijo Misty rompiendo el silencio - Sé que tardé en darme cuenta, que necesité que Giorgo me dejara. Pero ahora lo sé… cometí un error al alejarte de mi vida. Un gran error.
- ¿Y te diste cuenta el mismo día que tu noviecito te dejó?
- No – se sinceró - realmente iba a pedirte un favor - al oír eso el moreno puso los ojos en blanco - pero ya no importa – se disculpó - es decir, solo quisiera que todo volviera a ser como antes…
- Eso no se puede.
- ¿No puedes siquiera intentarlo?
- ¿Qué favor querías? – preguntó Ash con curiosidad.
- Es una estupidez en realidad.
- Esa estupidez te hizo ir a Paleta a las 11 de la noche.
- Bien – se rindió – sé que Giorgio te detesta…
- Oh el sentimiento siempre ha sido mutuo – le cortó Ash.
- Y tenía la idea de que si te veía conmigo, se molestaría…
- ¿O sea que me buscaste solo porque me necesitabas? – preguntó Ash con decepción.
- Fue una estupidez pero yo…
- ¿Quién eres y que hiciste con la Misty que conocí hace años?
- Yo… - la joven lanzó un profundo suspiro y las lágrimas comenzaron a salir - lo siento Ash, estaba cegada porque creía que él era el amor de mi vida, porque durante todo ese tiempo fui tan feliz que pensé que no necesitaba nada más a mi alrededor. Y cuando terminó conmigo me sentí fatal… - el silencio los invadió por un momento, luego agregó - ¿Te han roto el corazón Ash? ¿Has sentido como se parte en dos justo aquí? – finalizó entre sollozos señalando su pecho.
- No – respondió el moreno con rapidez y dureza.
- Pues que suerte tienes - dijo Misty con una sonrisa fría – lloré toda una noche porque él me había dejado, y al día siguiente en todo lo que pensé fue en que tenía que vengarme… y que tu tenías lo que necesitaba para logarlo, para humillarlo – suspiró - pero cuando llegué a tu casa y me encontré con tu madre, vi las fotos de nosotros que tenía guardada, recordamos viejas aventuras y yo…- las lágrimas fluían con toda naturalidad sobre su rostro y la joven solo las quitó con desinterés cuando ya iban por su cuello – yo no puedo creer que haya perdido todo eso, no quiero creer que realmente te perdí.
- ¿Todavía quieres vengarte del idiota? - Ash parecía propenso a acercarse a la joven, que de momento lucia tan frágil, sin embargo se mantuvo en la misma posición.
- No – respondió Misty con sinceridad - esta semana he pensado bien las cosas, me he dado cuenta de mi inmadurez, solo debo seguir adelante… corregir mis errores.
- ¿Soy un error? – preguntó Ash.
- No – respondió la joven - pero lo que yo hice sí.
Ash la miró serio, y luego una pequeña sonrisa amenazaba con aparecer en su rostro.
- Mist… - dijo una voz a lo lejos – Misty – corrigió - te están… los están buscando dentro.
- Gracias Giorgio - respondió Ash con falsa amabilidad – vamos enseguida, Misty y yo estamos arreglando unos… asuntos - finalizó con picardía provocando que el castaño se fuera molesto del lugar.
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Chicas pero que ideas han tenido. Al parecer no leyeron el capítulo anterior. IMPOSIBLE que Tracey o Brock hayan sido la pareja de Misty, pues son novios de Daisy y Violeta respectivamente. Gary mmmm… bueno no me lo imaginaba. La verdad opté por este personaje que aunque tuvo una breve participación en las crónicas pokémon me pareció no tan fuera de lugar que siguiera intentado hasta conseguir el corazón de Misty.
Pero la trama continúa, pues tenemos una boda lo que significa despedida de solteros y todo eso jeje.
Espero les haya gustado.
HaleyPolaris.
