Esta historia ha rondado por mi cabeza desde que Rowling nos mató a los fans HxHr la esperanza de que estos dos personajes quedaran juntos al final de la saga potteriana. Ni modo, pero para eso estan los fics y los locos y locas como yo que los escriben. Originalmente iba a ser un one-shot, una escena inspirada en la canción del episodio 25 de Cowboy Bebop "Adieu", pero mi actual estado emocional me hizo alargarlo unos cuantos capítulos más. Ahí estará, al final, la escena de la cual nació todo más momentos jamás escritos en mi diario. Es un fic de niñas, con desenlace tipo "La Edad de la Inocenccia", me disculpo anticipadamente si les parece deprimente, pero es que la verdad ya no creo en los finales felices. Oh, claro, luego no me vayan a demandar: No me pretenecen ninguno de los maravillosos personajes de J.K.Rowling, pero aquí entrenos, los fans de todos modos les hacemos lo que nos pega la gana, jaja.

La Autora


Cenizas

Por Amaltea-Síbila


Parte Segunda

Memoria


My love for you burns deep inside me, so strong (Mi amor por ti arde dentro de mí, tan intensamente)

Embers of times we had (Cenizas de momentos que tuvimos)

And now here I stand lost in a memory (Y ahora aquí estando perdida en un recuerdo)

I see your face and smile. (Veo tu rostro y sonrío)

Adieu, fragmento, Cowboy Bebop


El Señor Oscuro se alzaba más glorioso que nunca en aquellos días, al final de lo que debió ser su séptimo año en Hogwarts. A Harry le bastaron sólo setenta y dos horas de sus vacaciones de verano para decir que no a su curso final de magia y hechicería, sin Dumbledore para guiar sus pasos, tomaría su nueva libertad no para experimentar ni pavonearse, derrocar a su enemigo ocupó desde ese instante cada minuto de su vida. Hermione y Ron, por supuesto, lo siguieron sin titubear.

Fueron semanas de investigación, planes, prácticas, noches en vela, horas sin alimento. Hermione vio día tras día cómo el semblante de Harry adquiría rasgos fríos y duros, producto de su determinación; y sus ojos, ah, sus ojos se encendían cada vez que daban un paso firme contra Voldemort y también, al mirarla.

No lo quiso creer la primera vez que lo notó, prefirió ignorarlo, rehusó creerlo por varios meses. No debía dejarse ilusionar; sí, lo amaba casi desde que lo conoció, pero también muy pronto se resignó a su eterna posición de amiga y nada más. Sin saberlo, Harry le rompía el corazón cuando le hablaba de Cho y terminó por destrozarla cuando vio su sincero amor por Ginny, a quien Harry, por ese mismo amor, dejó para no involucrarla en la batalla final. También… estaba Ron.

Vino entonces, en mayo de ese año, la primera tragedia. A pesar de todas sus precauciones, la furia de Voldemort al no encontrar a Harry, alcanzó fácilmente a los Wesley. Fred y George desaparecieron de su tienda de bromas de la noche a la mañana; unas horas antes, los gemelos les habían proporcionado información de unos mortífagos cuales al parecer seguían frecuentando a Narcisa Malfoy, era probable que uno de ellos fuera el mismo Draco. La tienda estaba intacta, lo cual les dio esperanzas, sin embargo, tres días después leyeron en un periódico muggle, que la policía francesa había encontrado en las afueras de Calais los cuerpos de unos gemelos varones en estado deplorable. Hermione contactó por teléfono a Fleur, quien a su vez movió contactos en Francia, así fue como logró traer los cuerpos de vuelta a Inglaterra. Fue horrible tener que reunirse con los Weasley por el funeral de Fred y George. No los habían visto desde el verano del año pasado, por seguridad, ni siquiera asistieron a la boda de Bill y Fleur. Fueron sólo unos minutos en esta ocasión. La señora Wesley estaba más que desmoralizada y casi se vuelve loca cuando vio los restos de sus hijos; su esposo, consumido por la tristeza, era irreconocible; Bill sólo miraba el cortejo fúnebre como maldiciendo en su interior; para aunar la pena, Percy no se presentó, ni siquiera pudieron localizarlo. Ginny igualaba el estado de su madre y Ron acabó por romperse la mano golpeando una lápida cual era tan vieja en el camposanto, que ya no tenía nombre. Mientras Harry trataba vanamente de confortar a Ginny, Hermione calmó con un pequeño hechizo el dolor en la mano de Ron.

"Hermione." Dijo Ron de pronto.

"¿Sí?" Atendió ella mientras envolvía la mano de su amigo con un lienzo.

"Nosotros teníamos más posibilidades de morir…"

"Lo sé Ron, debimos obligarlos a dejar el lugar y llevarlos con tus padres y los míos…" Pero el joven no la escuchaba, la interrumpió con un beso. Fue ahí cuando comenzó la gran mentira. Porque en medio de su dolor, le fue imposible negarse. Quizás luego habría un momento para decirlo, cuando todo pasara, cuando…

Luego, dos meses después, fueron los señores Weasley quienes no resistieron estar aislados en el mundo muggle. Regresaron a su hogar en la Madriguera y el señor Wesley ocupó su viejo empleo. A ellos, junto con otras seis personas del Ministerio que se reunían secretamente en la clausurada tienda de bromas cual fuera de los gemelos, los ejecutaron un sábado por la noche. Para su horror y sorpresa, estaba también el cuerpo de Percy. Los mortífagos dejaron un testigo al borde de la muerte, aún lo suficientemente cuerdo para hablar con coherencia y con la vida necesaria para contar el evento: Entró Bellatrix junto con otros dos mortífagos desconocidos, uno aprisionaba a un hombre mayor que exigía su libertad y el otro tenía a Percy quien no pronunció palabra al ver a sus padres. Ejecutó Bella primero a uno de los de la reunión, como escarmiento, luego inmovilizó al resto y exigió que reconocieran de entre sus dos prisioneros al espía quien habían infiltrado entre ellos. A pesar de la tortura no hablaron, pues desconocían totalmente si alguien de los dos colaboraba de su lado. Y al ver Percy que matarían a sus padres sin razón, confesó su espionaje. Dijo que él hacía de fiel secretario y asistente adulador para los funcionarios y hombres poderosos del mundo mágico quienes sabía le eran de ayuda para Quien-no-debe-ser-nombrado y cualquier extraño acontecimiento lo hacía saber a la resistencia. No dijo a quienes les daba esa información y antes de que lo ejecutaran, pidió perdón a sus padres por su mal agradecida actitud para con su familia, les dijo también que había intentado por todos los medios impedir lo de Fred y George y volvió a pedir su perdón. Hallando al culpable, Bella lo fulminó e igual hizo con el resto de los presentes.

A penas terminó su historia de contar a Bill, el torturado hombre murió. Y tuvieron que vestir de negro nuevamente. Ante esto y apoyado por Ron, Harry exigió a la Profesora MacGonagall que permitiera salir a Ginny del colegio y la colocara a salvo con los padres de Hermione o cualquiera de los otros refugiados en el mundo muggle. Así se hizo. Ginny vivió con los padres de Hermione por todo un año, en ese lapso, sólo muy de vez en cuando se aventuraban a llamarlos por teléfono, dos veces fue Ron a velar por su hermana.

Hermione se convirtió en todo el mundo de Ron de aquí en adelante. No, no podía decirle que no lo amaba, no ahora, pero quizás luego habría un momento, cuando la guerra terminara, cuando…

¡Le hubiera sido más fácil de llevar la mentira hasta entonces si tan sólo Harry no la hubiese mirado así! Como si observara a través de su alma y de pronto leyera en ella su fiel, secreto amor de años para con él, como si de pronto adivinara que estaba ahí para acompañarlo en la única forma que hasta el momento le había sido permitida, como si amiga, sin esperanza de ser amada. Si tan sólo no la mirara con esos hermosos, hechizantes ojos verdes, tan profundos… como si la amara. Sólo entonces se enojaba silenciosamente con él, porque le parecía muy cruel que hiciera eso cuando detrás de esas miradas no había sentimiento alguno por ella, al menos no como lo deseaba.

Si tan sólo se hubiera callado para siempre, si simplemente no la hubiera detenido esa mañana y la hubiera dejado soñar eternamente, o si ella hubiera hecho caso a su cabeza (porque su razón le decía que el asunto terminaría mal sin remedio), quizás se hubiera enamorado de Ron finalmente y el día de su boda lloraría de felicidad y no por desconsuelo. Así el victorioso final de la guerra contra Voldemort, lo habría podido plasmar en sus memorias con esa frase cual remataba con rosa los cuentos de su infancia: Y vivieron felices para siempre .

Fin de la Parte Segunda, Memoria


¡¡Cometarios!!