Las luces del salón proporcionaban calidez y romanticismo, el ambiente era digno del suceso: una boda.
Todos estaban celebrando, algunos ya ni siquiera estaban conscientes de lo que ocurría a su alrededor por el alcohol en su cuerpo y solo se dedicaban a vagar por el gran salón. Las chicas lloraban conmovidas por la pareja.
Ambos, un joven de cabello negro y traje miraba embelesado a su ahora esposa, esta tenía su cabello castaño claro bien acomodado y lo miraba de la misma forma, ambos en el centro de la pista de baile.
Keith notó como Katie trataba de ocultar su incomodidad, claro, él sabía que Katie no acostumbraba a ponerse vestidos, mucho menos tacones altos como los que llevaba en ese momento, además, ella era la así que simplemente sonrió y soltó su mano para poder abrazarla.
-¿Keith? - preguntó nerviosa. Ella quería hacer un buen baile, no lo admitiría en voz alta, pero Krolia, la madre de Keith, le generaba algo de miedo.
Krolia había formado parte de la guerra, razón por la que Katie la admiraba. Quería demostrar que para ella, su papel como guerrera no le impediría desarrollar bien su papel como novia de Keith, quería demostrar que a pesar de su disgusto ante la mayoría de cosas presentes en el salón, ella se tomaba muy en serio a Keith.
El pomposo vestido, los incómodos tacones, el cabello sujetado, la pintura en su rostro, los adornos en el salón, la multitud observándola atentamente, el ruido excesivo, todo eso, ella estaba dispuesta a soportarlo. Por Keith lo haría.
Él la silenció mientras la apretaba con una mayor fuerza, no queriendo dejarla ir.
-No te preocupes por todo esto, Katie - murmuró en su oído - A mi no me importa si sabes o no bailar, me basta estár aquí contigo.
Katie abrió los ojos con sorpresa y siguió el abrazo de Keith, así se quedaron unos instantes, a penas tambaleándose de un lado a otro con suavidad mientras seguían abrazados.
Katie sabía que no había nada mejor. Keith era la persona más dulce que había conocido en toda su vida. Es cierto, Keith daba una imagen de rebelde o quizá cruel por la seriedad que todos veían, no era así. Keith era demasiado puro, él era inocente. Parecía quizá un coqueto en su papel de chico malo, y no lo era. Keith siempre se comportó de manera respetuosa y era extremadamente dulce con ella. Tenía sus inseguridades, sus temores, sus secretos, y Katie estaba dispuesta a ayudarlo, Katie estaba indefensa ante los brazos de Keith.
La suave música paró y los novios tomaron asiento muy a su pesar, aún así sus manos seguían juntas, con los dedos entrelazados bajo la mesa y algunas miradas indiscretas que se dirigían mutuamente cuando se suponía prestaban atención a la charla que ocurría a sus lados.
-Muy bien, ¡Muy bien! - gritó una morena entre la multitud alzando su copa alegremente - Ya vimos el espectáculo de nuestros tortolitos, ahora, todos, un aplauso al padrino, ¡Lance Daibazzal!
El moreno se asomó de entre la multitud y todos o aclamaron, Keith y Katie por fín se concentraron en lo que debían. Lance era muy especial para ambos. Con una mirada cómplice decidieron pararse de sus asientos para apoyarlo de cerca.
Lance aclaró su garganta, Hunk lo animó unos pasos tras él colocando su mano en el hombro de su hermano mayor. Estaba congelado.
-Un brindis por el novio.
Todos mantenían sus copas en el aire.
- Por la novia.
Aclamaron.
-Por parte de tu hermano.
Ambos eran valiosos para Lance. Había una hermandad.
-Quien siempre está a tu lado.
Y así sería siempre.
-Por su unión.
No solo eso, la revolución estaba en juego.
-Y la esperanza que proveen.
Ambos eran destacados en sus especialidades. Eran una pareja poderosa.
-Para que siempre...
Todos festejaban alegremente.
-Satisfechos estén.
Katie sonrió.
Todo se derrumbó dentro de Lance.
Rewind... Rewind
Era una noche calurosa, otra fiesta a la que asistía. Sus padres estaban fuera de la ciudad, así que salir de casa junto a sus hermanos ni había sido una cosa muy difícil.
Pronto todas las chicas del salón los estaban rodeando, intentaban tener algo de contacto con alguno de los hermanos Daibazzal. Revoloteando de un lado a otro, soltando verdades o mentiras poco piadosas con respecto al resto de las féminas de la fiesta.
Las luces eran tenues para mejorar el ambiente, a Lance le recordaban a las velas que su padre ponía cuando eran pequeños para calmar sus temores a la oscuridad.
A base de algunas descripciones no había sido muy difícil localizar a su reciente amiga Allura. La había conocido hacia algunos días, y admitía que además de bella, poseía ideas frescas en su mente.
Allura no estaba sola, había algunas chicas junto a ella, la más pequeña le daba la espalda y movía sus brazos con movimientos exagerados. Al intentar saludar, el brazo de la chica con vestido verde lo golpeó en el rostro.
-¡Lance! - gritó la morena mientras se acercaba preocupada a su amigo -¿Estás bien?
-Si... - respondió con pocas fuerzas y un quejido entre los labios.
-¡Lo lamento! - se apresuró Katie mientras se acercaba a él.
I'll never forget the first time
I saw your face.
-Oh... - Lance detuvo su mano que se encontraba en su mejilla izquierda, tratando de calmar el dolor.
-¿Está... bien?
A pesar de la preocupación en su rostro, Lance quedó fascinado por los ojos de la chica, eran, sin duda alguna, los más lindos que se había encontrado.
I have never been the same
Intelligent eyes in a hunger-pang frame
And when you said "Hi", I forgot my dang name.
-Me encuentro bien... perfectamente bien- murmuró alegre -Descuide, señorita...
-Katie Holt.
-Katie - sonrió.
Los minutos pasaron, Allura lo presentó ante sus amigas, todas eran muy amables y a Lance le agradó que a pesar de conocer su apellido lo tratasen de la misma manera, aunque Allura no se percató de que la cabeza de Katie llevaba un buen tiempo entre las nubes.
-Iré por una bebida - declaró Katie mientras se alejaba un poco de su pequeño grupo -¿Quieren algo?
Sus amigas negaron.
-¿Lance?
Él guardó silencio, para después negar entre balbuceos. Ella se notó confundida, aunque al final partió.
Set my heart aflame, ev'ry part aflame
This is not a game...
Allura miró con una ceja alzada a Lance, interesada.
-¿Qué? - cuestionó nervioso Lance.
-Adelante - dijo mientras señalaba el camino por donde Katie había ido.
Lance se quedó estático unos segundos, para después alcanzarla. No fue difícil reconocerla, llevaba un vestido sencillo, nada muy extravagante como el que otras chicas usaban, pero si lo que quería era pasar desapercibida, se equivocó seleccionando el color.
-No busco que te ofendas, pero, ¿Realmente eres la mano derecha de Alfor Altea? - cuestionó el moreno, él no tenía ningún problema con eso, pero el hecho de que Katie, quien lucía tan pequeña y con facilidad para romperse estuviese en el medio de la guerra lo sorprendía un poco, ¿No eran sólo rumores?
-Lo soy - afirmó - Bueno, aunque me gustaría que no me recluyera manejando su diario, aprecio lo que hace por mi, pero me gustaría ir a la lucha. Toda esta situación de abuso debería acabar, no debemos ser peones de otros. Hay personas en las calles falleciendo por todo esto, puede que la muerte nos alcance, pero para ser sincera, eso no me importa si el resultado es salvarlos.
Cuando la miró por primera vez, Lance estaba convencido de que sus ojos le gustaban más de lo que debería, pero ahora que veía como estos brillaban al hablar de algo que le apasionaba, comenzaba a dudar de su salud.
-Eres ambiciosa, al parecer - sonrió Lance y Katie se detuvo.
-Eres como yo, Lance - murmuró Katie suavemente como si le contase un secreto solo a él - Nunca estoy satisfecha.
-¿Es verdad?
-Nunca he estado satisfecha - sonrió apenada.
-Dijiste que tu apellido era Holt, ¿De dónde proviene tu familia?
-Oh, eso... no es importante. Sin embargo, hay un millón de cosas que aún no hago, solo espera.
Katie se encaminó hacia sus amigas y Lance caminó hasta una mesa donde había visto anteriormente a sus hermanos.
So so so
So this is what it feels like to match wits
With someone at your level!
What the hell is the catch?
Tomó asiento junto a Hunk, Keith lo miró confundido, ¿Era muy obvia su sonrisa y las ganas incontrolables de festejar por todo el salón?
It's the feeling of freedom,
of seein' the light
-¿Alguien cayó en tus garras o tu caíste en las de alguien? - escuchó la pregunta burlona de Keith.
-Keith... - murmuró Hunk como advertencia, ni siquiera le importó.
-La conversación duró dos minutos, quizá tres... - comenzó a murmurar mientras sentía las miradas confundidas de sus hermanos - ¡Todo lo dijimos en total acuerdo! - comentó alegre a Hunk mientras que Keith se levantaba de su asiento y mencionaba que daría un paseo por el salón - Fue un sueño...
-Ah... ¿Lance? ¿Te sientes bien? - preguntó Hunk preocupado.
-Pregunté sobre su familia, ¿Viste su respuesta? Sus manos temblaron, miró a otro lado - sonrió como si hubiese descubierto un secreto - Es pobre y vive un día a la vez.
Hunk no podía estár más preocupado y confundido a la vez, Lance seguía mirado embobado a un punto fijo y misterioso del salón mientras murmuraba su debate sobre un "si o no". De todas maneras sonrió, Lance no guardaba sus emociones, si estaba feliz, lo gritaba a los cuatro vientos y daba saltos de un lado a otro, quizá algo lo acababa de hacer inmensamente feliz.
-¡Muy bien! - gritó el de traje azul golpeando repentinamente la mesa con sus puños - ¡Allá voy!
I wanna take her far away
from this place
Se levantó con rapidez y comenzó a buscar por todo el lugar, necesitaba encontrar a Katie, decirle que deseaba conocerla más, que de cierta manera, se sentía completo con ella.
La divisó en el centro de la pista bailando con Allura, sonrió. Era hermoso verla reír.
Sintió una mano en su codo y un pequeño jalón, era Keith, avergonzado por completo y con su rostro completamente sonrojado.
Then I turn and see my brother's face
And he is...
-Es mía - murmuró en su oído. Lance sintió como su corazón era aplastado bruscamente.
Helpless...
And I know he is...
Helpless...
His eyes are just...
Helpless...
Forzó una sonrisa y se dirigió a Katie, interrumpió el baile entre las chicas y dirigió a la castaña hasta su hermano, siendo consciente de todo lo que esto implicaba.
-Keith Daibazzal. Un placer, señorita - se presentó su hermano mientras tomaba la mano de la joven con delicadeza y la besaba.
Lance se sorprendió, lo que Keith acababa de hacer era un gesto por cortesía, un gesto que Keith se había negado a hacer desde edad temprana a pesar de la constante petición de sus padres.
-Katie Holt - Lance confirmó que se veía aún más tierna sonrojada y confundida - ¿Daibazzal?
-Mi hermano.
-Gracias por todo su servicio - la sonrisa inocente de su hermano le recordó el porque lo estaba haciendo.
- Si luchar en una guerra nos ayuda a conocernos, habrá valido la pena.
Otra fractura en su corazón. Volvió a reír.
-Dejaré que se lleve a cabo, entonces.
Alzó su mano en señal de despedida y se alejó, rechazando ver como los ojos de Keith seguían brillando y las mejillas de Katie se sonrojaban al hablarle. Sin embargo...
I know my brother like
I know my own mind
You will never find
anyone as trusting or as kind
A pesar de las constantes peleas infantiles entre él y Keith, nunca le negaría la ayuda.
Keith tenía una apariencia algo ruda, pero en su interior era muy suave. Él mismo se había protegido usando un aura seria, era fácil romper a Keith, probablemente no se encariñaba con demasiadas personas, pero cuando lo hacía, era la persona más leal, amable y altruista que podías conocer, al ser así, sus emociones eran más fuertes, un daño a sus amados lo transformarían en alguien capaz de hacer lo que fuese por vengarse, una traición de alguien amado era un derrumbe para él.
If I tell him that I love her
he'd be silently resigned
She'd be mine
Algo estaba claro para él. Keith era la personificación del autosacrificio. Si Lance decía sus sentimientos en voz alta ante él, Keith dejaría el camino libre a su hermano, diciendo que, después de todo, alguien amaba a Katie más que él .
He would say "I'm fine"
But he'd be lying
Que Keith lo dijera no significaba que era verdad, las personas no suelen medir sus palabras, son tomadas a la ligera y provocan daño. Keith estaría dispuesto a mentir y fingir su bienestar, todo para que Lance estuviera a salvo. Pero Lance conocía la situación, y el no permitiría que una de las personas más importantes en su vida sufriera por complacerlo.
Mientras Keith practicaba su letra a la luz de una vela en las noches frescas, Lance se mantenía despierto, notando el cálido color de las llamas, y comparando la calidez que estas brindaban con los ojos brillantes de Katie.
Lance era un soñador, uno imparable. Debía bastarse de eso. El pasear por el jardín con Katie, tomar su mano, que ella lo mirase como miraba a Keith, todo en sus sueños.
Su consuelo era que dos personas amadas por él estaban juntas, al menos, era Keith el elegido por Katie para pasar toda su vida juntos, al menos, los ojos de Katie, aunque no lo miraban a él, seguían en su vida.
Los invitados mantenían su confundida vista en Lance, el chico era energético y su discurso había sonado algo melancólico, ¿No estaba feliz? ¿Estaba nervioso? ¿Porqué se había congelado al finalizar?
Lance suspiró. Estaba bien. Si Keith era feliz, él también lo sería.
Lance amaba a Keith más que a nada en su vida.
-¡Por el novio!
Alzaron aún más sus copas, animados por Allura.
-¡Por la novia!
Los gritos entusiasmados de Romelle. Lance entregó su copa a la morena, concentrándose únicamente en lanzarse a los brazos de su hermano para abrazarlo.
-Por parte de tu hermano.
Keith le devolvió el abrazo.
-Quien siempre está a tu lado.
Las lágrimas ocultas de Lance comenzaron a descender.
-Por su unión.
Se separó lentamente y miro fijamente a Keith.
-Y la esperanza que proveen.
Miró a Katie.
-Para que siempre...
Tomó las manos de ambos con cuidado.
-Satisfechos estén.
Unió las manos de los novios, cerrando un ciclo, casi bendiciendo la unión de ambos, entregando se felicidad, haciendo prueba de su amor.
Sabía que Keith estaría muy feliz siendo el esposo de Katie.
Sabía que ella nunca estaría satisfecha.
Y sabía que él tampoco estaría satisfecho.
ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ
Amo el Plance y fue doloroso escribir esto
Lance 💔
Publicación original: 26-12-18
Segunda publicación: 26-01-19
