Capítulo 2

El primer Encuentro

Notas del Autor: Repito que este fic puede tener tientes oscuros y violentos, si alguno de estos temas les desagrada por favor no lo lean.

……………………………………….

Jazz…

Ahí estaba frente a él, la figura que trato de evitar ver, aquella de la que pensó rehuir en el combate, no era cobardía, sino dolor. Pero la vida no otorga concesiones, esta era la clara muestra de ello.

Sus sensores analizaron esa forma, el disfraz era tan perfecto, los colores del orden envistiendo el caos, la ironía en una expresión irreal.

-Esta es la justicia verdadera, esto es lo que oculta la devoción- La frase llego al procesador del Porche quien freno de inmediato evitando el impacto. Su rival lo había visto, pero jamás disminuyo la velocidad, ¿Acaso buscaba atraparlo?, ¿Buscaba jugar con él nuevamente? ¿Lo quería matar? ¿Como conocer las intenciones de un ente como ese, difícil de leer o descifrar?

La despedida había sido demasiado cruda, cruel; algo increíble. - Es probable que esto sirva para enfatizar el punto- Argumento el auto de cromas blancos. El mustang pasó a su lado virando sobre su eje, mientras el humo de los neumáticos quemados se desprendía del pavimento con ese penetrante olor del caucho quemado.

-Viene de regreso- Fue el único pensamiento que tuvo el Porche antes de recibir el ataque.

Jazz alcanzo a trasformarse, tan sólo para recibir el golpe de ese viejo aliado, Barricade tenía sus órdenes, pero había cosas que no podía ignorar. Como esos asuntos personales, por ejemplo.

Su garra descendió contra aquel que fuese su amigo, llevándose consigo algunos rastros de pintura o metal. El saboteador no pudo decir nada coherente, peor que en sus pesadillas, el dolor en su chispa era similar al que ahora presentaba físicamente.

Su frente destrozado, revelo esos delicados circuitos, mientras el Autobot luchaba por levantarse, su enemigo parecía decidido a no otorgar tregua, el odio crecía con cada golpe, con cada imagen. Jazz alcanzo a liberarse por un momento luchando contra las alertas que su procesador enviaba. La fuerza del rival era terrible, sin remordimientos deseaba acabar con su existencia, ignorando la amistad que alguna vez tuvieron. Para el porche no existió Barricade hasta ese momento, la esperanza del retorno continuo firme hasta que el primer ataque se llevo a cabo. Ese ente no era Prowl, era una grotesca criatura que no llegaba ni a la mitad de lo que era el táctico.

-Defiéndete Autobot- Comento el enforcer, él deseaba probar nuevamente ese energon, pero no sin un reto. Los juegos eran parte de esa mente táctica, de ese procesador lógico que le dominaba, porque el mustang podía parecer un salvaje guerrero, sin embargo jamás atacaba sin saber lo que podía esperar. Un toque de remordimiento golpeo su chispa, fue leve, pero se mantuvo presente acompañado de esa simple exclamación. –Fue tu amigo- Gritaba esa chispa, -Eso no importaba más- Fue la respuesta por parte del procesador.

El porche retrocedió recuperándose lentamente, el líquido vital caía manchando el blanco de su estructura, entremezclándose con cables y metales destrozados, debía pedir ayuda, debía salir de ahí.

-Él no es tu amigo, jamás lo será- Se dijo el Saboteador.

Desesperado saco su arma apuntando; el Decepticon no tendría piedad, ¿Por qué debía tenerla él?

Muchas veces Prime había escuchado esas disyuntivas, había mencionado que los Autobots no eran como sus rivales, que existía armonía en su fracción, que siempre era bueno otorgar una segunda oportunidad, ¿Pero ahora, sería inteligente seguir esos preceptos?, la situación indicaba que no, el pudo ser un gran amigo, un compañero durante vorns, pero…

No había duda de parte de Barricade, su objetivo era claro, aunque algo en ultimo momento lo hizo retroceder, no era el conflicto esperado, no era esa programación Autobot, era un nuevo plan, uno sumamente personal. -A veces las oportunidades están aquí sólo para que las tomemos- Susurro cambiando sus planes, la sed de venganza se extinguió revelando una nueva posibilidad.

-La soledad no es la única respuesta, sería divertido intentar algo más-Razono deteniendo todo vicioso ataque.

-Jazz- Exclamo el enforcer consiente de quien era el rival.

El porche le miro; su visor ocultaba lo que esos ópticos reflejaban, pero Prowl había aprendido a descifrarlo, con un toque suave casi melancólico le observo, la agresividad de la estructura se confundía con los gestos preocupados en el rostro del Decepticon.

Todo debía ser perfectamente estructurado, un movimiento en falso estropearía todo, su plan era tan claro como el agua terrestre, no había manera de fallar. -Primus bendice la inocencia de esos enemigos, bendice su necesidad por creer- Se burlo en su mente con frialdad. Megatron esperaría, él deseaba jugar.

-Lo siento mucho Jazz- Se escucho el susurro, con ese estilo tan familiar, sus manos se ocultaron mientras la mirada descendía enfocando el suelo, igual y como lo habría hecho el Datsun tiempo atrás.

El saboteador le miro impactado, todo eso era un truco, lo sabía, pero quería creer que era verdad, ¿Cómo podía jugar de ese modo?, ¿Porque era tan cruel con él?

-Solo quería ver a mi amigo de nuevo- Comento el Teniente, retrocediendo para apuntar con firmeza.-Pero veo que ha muerto-Continuo -murió el día que dejo toda atrás- Finalizo abriendo fuego. El disparo no lo mataría, pero le devolvería un poco de aquello con lo que acostumbraba jugar.

Barricade sonrío, su costado superior revelo la herida, las chispas saltaron con el enunciado de un doloroso daño, pero para el enforcer fue graciosa la reacción, su computadora de batalla le había presentado ambas posibilidades después de todo, el porche había seleccionado el camino entretenido.

-Digno de ti Jazz- Afirmo sin perder ese toque calculador. La familiaridad de los movimientos le hizo desear que todo fuese un simple juego, para el porche era demasiado cruel; no soportaba enfrentar ese ente, no soportaba mirarlo mientras parecía ser aquel que se marcho. –Ni siquiera miraste atrás- Reprocho en su mente, pero nada provino del vocalizador.

-Segundo al mando de los Autobots, el orgullo de la fuerza- Continuo el supuesto Oficial en burla, aunque algo en su interior le gritará que no.

Pero el Mustang era hasta cierto punto masoquista, disfrutaba de esas sesiones de autocompasión, mientras se reía de su propia desgracia.

Esta vez no hubo advertencia, esa frase marco el final de la paciencia del deportivo, el Autobot abrió fuego despreocupadamente, un par hicieron contacto, el resto fue evadido con facilidad. Las carcajadas de Barricade envolvieron el ambiente, su forma se veía más dañada, esta vez las marcas eran más pronunciadas, pero esto no detuvo al Decepticon, quien en ese momento de reflexión aprovecho para lanzarse una vez más contra su oponente, arrancando la única defensa de las manos del Teniente.

-Maldito, desgraciado- Exclamo el mecha del visor forcejeando por liberarse.

-¿Qué clase de léxico para un Autobot?- Susurro el enforcer aproximándose a centímetros de él, el carmesí se encontró con el azul, tan distintos pero al mismo tiempo tan similares, el gesto invisible, el remordimiento de su amigo, el grito de desesperación contenido en un simple brillo tras ese cristalino óptico.

-Descuida amigo, estaremos juntos te guste o no- Murmuro la patrulla rompiendo el momento para acertar el ultimo golpe. El visor se estrello destrozándose irremediablemente, y con el la conciencia del Porche.

A lo lejos la forma purpúrea de Blitzwing se divisaba, preparándose para recoger su carga antes de volver a la base.

Mientras el táctico sonreía, pero esto solo era el inicio, no el final.

……………………………….

Optimus….

Estaba preocupado, sumamente preocupado, los minutos pasaban y no había rastro del saboteador. El trailer sabía que Jazz sabía ocultarse cuando deseaba estar a solas, pero parecía haber llegado demasiado lejos. Para Prime la molestia en su segundo había sido evidente, necesitaba tiempo libre, tiempo para reflexionar. Los constantes susurros a sus espaldas eran frustrantes y aunque el Porche asegurara que nada pasaba, su líder podía ver la realidad.

Su mano toco ese pecho donde la matriz reposaba. ¿Cómo quería pedir consejo a esos viejos guerreros?, ¿Cómo deseaba poder conocer lo que el futuro podía depararles? -Pero son esta clase de experiencias las que te dan ese conocimiento, las que otorgan ese preciado regalo que es el entender, nada es gratis en el Universo, una lección que todos tienen que comprender- Pensó observando el monitor de su computadora vacía.

-Nada debe ser más importante- Continuo llamando a su oficina al único mecha capaz de encontrar a Jazz. –Mirage, necesito que tú y Hound salgan, tengo una misión importante para ustedes- Ordeno esperando que el saboteador estuviese simplemente oculto, reflexionando, aunque algo le decía que las cosas estaban mal.

……………………………………………

Megatron…

No podía creerlo, el Mustang deliberadamente ignoro sus órdenes, aunque el resultado no había sido negativo del todo, con la desaparición del segundo oficial, las tropas terminarían por perder lo poco que aún los unía. -Tal vez Prime logro sobrevivir a su primer ataque, ha… pero la belleza de esta nueva oportunidad era embriagante-.

Debía castigar al enforcer por ignorarle, que aprendiera su lugar, pero al mismo tiempo sonreía al destino formulando un nuevo plan.

-Estarás bajo arresto el resto hasta nuevo aviso, la insubordinación no es algo que tolere en estas filas- Exclamo

La patrulla le observo indiferente, realmente le valía lo que ese líder pensará, su premio estaba cerca, tal vez hasta le haría un favor al dejarlos en el mismo punto.

En otra esquina de la habitación Starscream admiro el resultado, eso era justo lo que necesitaba, al parecer la suerte estaba de su lado, esta vez nada podía fallar.

Sin decir nada salio del cuarto de mando, recorriendo los pasillos mientras su mente trabajaba. –Tendría no a uno, si no dos especimenes para sus pruebas, el muy idiota de su líder estaba firmando su sentencia de muerte.

-Megatron me lo facilitas demasiado- Río para si, obteniendo un gesto preocupado de parte de Skywarp a quien simplemente ignoro, el Jet purpúreo sabía que ver tan feliz a su comandante aéreo no era bueno, pero no tenía idea de lo que podía estar planeando.

-Mejor decirle a TC- Pensó cambiando de dirección, en busca de su otro aliado.

A veces los planes del otro seeker eran demasiado tenebrosos y crueles incluso para su manera de pensar. El jet de cromas negros se veía atrapado en esa disyuntiva entre la lealtad o la supervivencia. Ese gesto de alegría no le agradaba en absoluto.

………………………………….

Prowl…

Ambos vehículos fueron enviados a las celdas, la oscuridad penetraba cada rincón creando un ambiente tétrico y lúgubre, perfecto para contener prisioneros.

El enforcer no lucho, se sentía complacido con su trabajo, un rato a solas en una celda no le arrebataría esa victoria personal. La satisfacción era un buen sentimiento, uno que extrañaba experimentar. Tiempo atrás era común sentirlo, mientras un plan salía perfecto, mientras obtenía un éxito más, pero eso no se comparaba a la euforia que consumía esa chispa cada vez que combatía con libertad. –Reglas, reglas, reglas, tonterías sin sentido que sólo cohíben tu libertad- Se dijo entrando en la celda estipulada. A su lado el Saboteador.

-Si, tal vez cuando el Autobot volviera en línea podría tener algo más de diversión-

Las rejas se encendieron junto con las restricciones que cada prisionero debía vestir, la patrulla observo sus propios daños sintiendo finalmente algo de dolor.

El guardia se alejo dejando a ambos en la soledad, no existía nadie en la cercanía, permitiendo que la chispa se relajará por un momento.

La oscuridad otorgaba un poco de paz, incapaz de moverse recargo su cabeza contra el frió muro, las señales de alerta estaban presentes, pero él las ignoro, no es que pudiera hacer mucho en esa situación. Por un momento todo parecía tan extraño, tan raro. Sus ópticos se cerraron dejando escapar esa ira.

¿Por qué estaba tan molesto?, ¿Tan enojado?

Repentinamente la claridad regresaba junto con los recuerdos de esa situación reciente, el dolor y la culpabilidad por ese deseo que le había cegado nuevamente.

Una experiencia similar a la que tuvo en el Ark.

-El Ark- Susurro observando sus manos encadenadas. Garras no manos, la patrulla recorrió el lugar percatándose de lo que sucedía, la estupida decisión tomada, el escape, la traición. Su chispa chillo de dolor al ver la mirada de su líder cuando partía. Pero peor a eso estaba la forma del Porche su amigo a quien trato de matar con sus propias manos. Desesperado jaloneo las cadenas.

-¿Qué he hecho?- Exclamo, -Por Primus ¿Qué he hecho?- Continuo golpeando el piso con toda fuerza, cada impacto dañaba más esa estructura, pero eso a él no le intereso. Incapaz de resistir dejo escapar esas lágrimas mientras rasgaba los muros dejando los fragmentos de metal. Los gritos de dolor inundaron las celdas, creando una atmósfera insoportable. No había nadie más que compartiera su pena, el sufrimiento de una chispa torturada por su propio deseo, nadie que viera la realidad, o al menos eso pensaba, cuando un aplauso irrumpió su auto tortura regresándolo a la realidad.

-Debo admitir que es inspirador- Se escucho la exclamación, mientras la forma de cierto comandante aéreo se acercaba.

-¿Por qué los gritos Barricade?- Pregunto el Jet, a sabiendas de que ese no era la denominación adecuada.

Prowl lo miro sin responder.

-Ya lo sabía, igual que tú, ¿Quién se habría imaginado que alguien como tú sería tan salvaje y vicioso?- Continuo el volador con malicia, -Tan agresivo, el gran táctico lógico reducido a un ente sin control, actuando sólo por instinto-

El enforcer desvió la mirada, no podía negar lo que escuchaba, conocía los daños causados, se merecía estar ahí en ese lugar, merecía sufrir por su falta de control, pero ahora… no sólo se trataba de eso.

-Tu dolor se terminará pronto, tendrás compañía en cualquier momento- Afirmo el Jet revelando un pequeño disco de información, -¿No te has preguntado como reaccionará Jazz a esto?- Finalizo desapareciendo de la vista del cautivo.

No se necesitaban palabras para comprender las intenciones del Jet.

-¡NO!, no, ¡Detente!- Grito el Autobot desesperado, los forcejeos contra las ataduras se escuchaban claramente, pero el seeker los ignoró, necesitaba probar su teoría antes de actuar.

-Esta vez Megatron no tendrá oportunidad- Susurro cargando la información en el Porche.

………………………………….

Jazz...

Dolor, eso era todo lo que sentía, no tenía idea de lo que pasaba, sus heridas continuaban presentes, excepto por algunos parches que evitaban perdiera fluido hasta morir.

-¿Qué sucedió?- Se pregunto tratando de identificar los hechos recientes, aunque sólo la estática respondió el llamado. La oscuridad era lo único que le acompañaba, mientras las señales de los daños aparecían en su procesador revelando lo mal que estaban sus ópticos.

Intento moverse, pero la debilidad no se lo permitió, finalmente los acontecimientos fueron revelados, junto con las memorias de su propio fracaso. El porche maldijo nuevamente topándose con una figura borrosa.

-¿Quién? Quiso exclamar- Pero los colores eran suficientes para identificar al presente.

-je,je,je,je, Hola Jazz, me alegra que estés consiente para acompañarnos en este pequeño festejo- Bromeo el seeker con esa voz aguda pero peligrosa, el tono no le agrado en lo absoluto al saboteador consiente de lo que le esperaría.

-Descuida, también nos acompañara tu amigo Prowl- Prosiguió el captor.

-¿Prowl?-

…………………………

Notas: A veces nosotros somos los culpables de nuestra propia caída.