Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto
Ohayo, muy buenas a todos y aquí estoy para darles la bienvenida a esta nueva actualización. Me alegra que la idea haya sido tan bien recibida por todos, sin duda alguna me esforzaré por entretenerlos a lo largo de esta historia. Ahora responderé a los comentarios del anterior capitulo y luego comenzamos, aquí vienen:
Obito El Unico Kamuy: Me alegra que te haya agradado, ahora espero que disfrutes de este capítulo.
Manly bandana: gracias por dar tu opinión, amigo.
Silverstein Ravenfang: Me alegra que a Venom le guste, espero te guste como continúa la historia de aquí en adelante.
Cor Aurum: Me hace feliz que te haya gustado, si la continuo depende enteramente de ustedes y de su recibimiento.
Blackpackager: Jajaja, es como dices, muchas gracias por comentar.
BLUEPENCIL29: Me alegra que te haya gustado, lo seguiré dependiendo del recibimiento que tenga así que depende de ustedes, no te puedo responder a la pregunta de la mitad de nuestro Izuku, tendrás que averiguarlo por tu cuenta.
Soto9041: gracias y espero te guste este también.
Grease Blizzard: Continuaré seguro si todos lo quieren así, espero disfrutes este capítulo.
AssassinHero: Jeje, pues me alegro que haya valido la pena, ahora espero que disfrutes esta historia.
Mr chef: Me pensaré lo que dices, aunque primero quiero que haya conflictos antes de llegar a formalizar algún ship, eso será mucho más adelante y no te prometo nada, solo espero que te guste.
Prime: Pues aquí está el siguiente capítulo, espero te guste.
Horakhty: Me hace feliz que te haya gustado la idea de la trama, ten por seguro de que cosas interesantes sucederán con Eri en la escuela y su "presentación" como hija del símbolo de la paz, por ahora espero disfrutes de este capítulo.
Bladetri: Gracias por comentar.
chiniseYm: Que bien que te haya gustado, ahora espero que también te guste este capitulo.
Ahora sin alargar más esto comencemos de una vez… Go.
Disclaimer: Los personajes de Boku no Hero Academia le pertenecen a su creado Kosei Horikoshi, por lo cual escribo sin lucro alguno y solo por diversión.
Capítulo 2: Adaptándose y Enseñando
Los rayos del sol ya entraban por la ventana y llegaba al rostro del nuevo maestro de Yuuei que comenzaba a levantarse con un bostezo y estirando los brazos. Una vez se recompuso se giró a observar a su hija dormir plácidamente y eso fue suficiente para sacarle la primera sonrisa del día al símbolo de la paz que con cuidado se retiró de la cama sin despertarla.
Hizo su misma rutina mañanera y al terminar ya se encontraba vestido con una camisa verde sencilla, unos shorts oscuros y un delantal blanco mientras preparaba unos panqueques en la cocina y estaba enfrascado en sus pensamientos.
(Hoy comenzaré con lo básico en la clase, de esa forma voy a tener una idea de cuánto han aprendido en los anteriores años), pensó Izuku con tranquilidad mientras acumulaba los panqueques sobre un plato a su lado.
En eso se escuchan unos pequeños pasos de la escalera e Izuku se voltea a ver como Eri somnolienta bajaba con su pijama puesta y su cabello algo desaliñado mientras se tallaba los ojitos con sus manitas y bostezaba.
-Yaawww… buenos días, Papi-, saludó Eri con una pequeña sonrisa acercándose a la cocina donde estaba Izuku para luego abrazar una de sus piernas cerrando los ojos, cosa que le pareció muy adorable al peliverde.
-Buenos días Eri, te levantaste temprano hoy-, dijo Izuku con una pequeña sonrisa amable mientras apagaba la cocina y se quitaba el delantal para luego agacharse a la altura de Eri para acariciarle la cabeza.
La pequeña asintió con una sonrisa aun algo somnolienta. –Tengo hambre, Papi-, respondió Eri mientras llevaba las manitas al estómago, causando que Izuku sonriera divertido.
-¿Quieres tus panqueques con miel?-, preguntó el hombre joven amablemente sabiendo la respuesta de antemano.
A Eri se le iluminaron los ojos con emoción. –¡Me gusta la miel!-, contestó la pequeña levantando las manos al aire mientras que su padre se ponía de pie sonriéndole con cariño para luego proceder a preparar los desayunos de ambos.
Minutos después ahora ambos se encontraban sentados en la mesa del comedor desayunando sus panqueques con miel. La pequeña Eri estaba disfrutando a cada bocado y su padre le observaba comer con tranquilidad mientras que terminaba su plato.
Desde que Eri llegó a su vida ha estado siempre para ella, cada madrugada cuando se levantaba por una pesadilla, cada noche de tormenta cuando ella sentía miedo, cada vez que le contaba un cuento para dormir, cuando aprendió a comer por si misma, cuando dijo sus primeras palabras ° (Nota al final del capítulo), cada mañana y noche estuvo para ella a pesar de lo muy difícil que fuera ser el símbolo de la paz al mismo tiempo.
Ahora que sería profesor en Yuuei pasaría menos tiempo con ella y eso era una preocupación para él, por eso ha estado hablando con el director Nezu para arreglar el ingreso de Eri a una pequeña guardería asociada a Yuuei que estaban terminando de construirse en las instalaciones.
Esto sería de gran ayuda para Izuku que deseaba que Eri comenzara a interactuar más con niños de su edad, que hiciera amigos, que aprendiera y se divirtiera en lo que él daba clases, luego ambos podrían volver a casa juntos a casa a pasar el tiempo como siempre hacían.
Sin embargo aún quedaba una semana para el primer día de Eri en la guardería, en ese tiempo sus padres la cuidarían para que no se sintiera sola en su ausencia. No le gustaba la idea de dejarla pero no podía llevársela cuando estuviera dando clases, si tan solo tuviera a alguien más que le ayudara con la carga de la paternidad… alguien que cumpliera el rol de madre para Eri, ¿ella quisiera una mamá?
-Oye Eri, ¿te sientes sola?-, le preguntó Izuku a Eri con calma mientras se acercaba con una servilleta para limpiar un poco de miel que estaba en la mejilla de la pequeña.
Eri se puso pensativa mientras miraba el techo por unos segundos. –Mmm… no-, respondió Eri bajando la cabeza para mirar a su padre. -¡Estoy perfecta con mi Papi y mis abuelitos!-, dijo ella con una linda y adorable sonrisa que bien podría irradiar luz angelical.
Izuku sonrió levemente mientras apoyaba su cabeza en una mano. -¿Estás segura?, ¿soy suficiente para ti?-, preguntó él con calma mirando a su pequeña.
La albina asintió con alegría y extendió sus manitas hacia Izuku pidiendo que le cargara y así este lo hizo y le miró curioso.
-¡Te amo, Papi!-, exclamó Eri con una gran sonrisa para luego abrazarse al pecho de Izuku, el cual sintió un ataque de ternura en su corazón y con felicidad le devolvió el abrazo a la pequeña.
-Yo también princesa, ahora será mejor que nos preparemos para irnos, te llevaré con los abuelos de camino al trabajo-, le dijo Izuku a Eri con cariño recibiendo un asentimiento de la pequeña.
Luego de eso Izuku lavó la alacena y se preparó un bento para el almuerzo en lo que Eri subía a colocarse su vestido rojo con encajes y sus zapatillas blancas. Después el peliverde se colocó su uniforme de profesor y ahora se encontraba sentado en el sofá con Eri sentada sobre su regazo para cepillarle el cabello.
La pequeña tenía los ojitos cerrados y sonreía tarareando una canción mientras que Izuku cepillaba su cabello con una pequeña sonrisa.
-Sabes Eri, puedes decirme cualquier cosa que te esté molestando, lo sabes, ¿no?-, dijo el peliverde con tranquilidad mirando a Eri que le prestó atención.
-Lo sé Papi, siempre sabes que hacer-, respondió Eri sonriendo inocentemente viendo a Izuku.
-Entonces si algo te molesta o te pone triste dímelo y veré que puedo hacer al respecto, ¿de acuerdo?-, le preguntó él a su hija que asintió con la cabeza con alegría.
-¡Claro Papi, lo prometo!-, respondió Eri mirando a Izuku, el cual sonrió feliz para luego finalizar de cepillar el cabello de su pequeña para dejárselo lacio e impecable.
Izuku con cuidado baja a Eri del sofá y él se pone de pie con tranquilidad. –Ahora vámonos antes de que se me haga tarde-, le dijo a Eri y esta asintió con emoción infantil para luego tomar de la mano a su padre.
Luego el peliverde tomó su bento en la cocina y ambos fueron a la salida donde cerraron la puerta al salir.
Ahora Izuku estaba caminando por los pasillos de Yuuei luego de haber dejado a Eri con sus padres y después haber guardado su bento en la sala de maestros, ahora en cuestión se dirigía a primera clase del día con la clase 3-A con una mirada apacible y tranquila.
Al llegar frente a la puerta podía escuchar las voces de sus alumnos conversando animadamente dentro del aula, esto lo hizo sonreír con cierta nostalgia al recordar sus días en la escuela y sin más abrió la puerta para adentrarse al aula.
Todos los presentes hicieron silencio al notar como su profesor asignado había llegado y se quedaron viendo como este se dirigía a su escritorio para luego voltearse a verles.
-Buenos días a todos, por favor vayan a sus asientos-, les dijo Izuku a su clase con una pequeña sonrisa y de esa forma los que estaban de pie se fueron a sus lugares para que luego todos le prestaran atención a su profesor.
Izuku los estudió a todos con la mirada para repetirse los nombres de cada uno en la mente para luego poner en orden sus ideas y respirar con tranquilidad para comenzar a dar su clase.
Él tomó una tiza blanca de su escritorio para luego escribir en letras grandes en la pizarra: "Héroe" , provocando que sus alumnos enfocaran su atención en la palabra y le miraran curiosos.
-Muy bien todos, ¿alguien me puede decir qué es un héroe?-, les preguntó Izuku a sus alumnos mientras se giraba a verles con calma, luego de ese momento varios levantaron la mano para responder. –Dígame, joven Iida-, agregó mirando al chico de lentes que se puso de pie.
-¡Un héroe es aquel que hace el bien, cumple las reglas y hace que se respeten las leyes!-, respondió Iida para luego sentarse en su asiento.
-Mmm, ¿alguien más puede responder?-, dijo el peliverde buscando con la mirada a algún otro alumno. –Dígame usted, señorita Yaoyorozu-, decía él mirando a la pelinegra que luego se colocó de pie con porte educado y calmado.
-Un héroe es aquel que lucha contra los villanos y protege a la sociedad en contra del mal-, respondió Momo con tranquilidad para luego sentarse en su puesto con la idea de haber respondido correctamente.
Izuku se cruzó de brazos mientras se apoyaba de la pizarra. -Aun no me convencen, ¿nadie más?-, preguntó él causando que Momo le viera algo sorprendida por no validar su respuesta. –Dime tú, Kacchan-, dijo el joven maestro viendo con una pequeña sonrisa a Bakugou que no había levantado la mano.
El rubio cenizo chasqueó la lengua con molestia mientras aún mantenía los pies sobre la mesa con rebeldía. –Esa mierda es sencilla, ¡un héroe es aquel que siempre gana!, ¡así de simple!-, respondió con una sonrisa arrogante observando a Izuku, el cual solo suspiró cansado para luego enfocar su atención en Todoroki.
-¿Qué me dices tú, Todoroki?-, le preguntó Izuku al peli mixto con una amigable sonrisa, causando que el chico se levantar de su asiento con serenidad.
-Un héroe es aquel que se encarga de derrotar villanos y salvar personas-, respondió Todoroki para luego volver a su asiento.
-Okey okey, ahora por favor dígame usted, joven Togata-, dijo Izuku mirando a su estudiante rubio que se colocó de pie con una gran sonrisa en su cara.
-¡Un héroe es quien vela por la seguridad de las personas y se encarga de mantener la paz!-, exclamó Mirio con emoción para luego volver a sentarse en su lugar.
El joven maestro se puso pensativo por unos momentos para luego golpear la pizarra con una mano causando que los jóvenes se sobresaltaran un poco.
Izuku sonrió ampliamente. –Déjenme decirles que todos están en lo correcto pero a la vez no me han dado la respuesta correcta-, notificó él causando que los cinco que respondieron se sorprendieran y los demás se intrigaran.
-¿A qué se refiere, Midoriya-Sensei?-, preguntó Saiko desde su asiento mirando con curiosidad a su maestro, pues reconocía que todas las respuestas eran correctas a su manera.
-Es sencillo señorita Intelli, todos me han dicho sus propias imágenes de lo que hace un héroe pero ningún me ha dicho lo que lo hace ser uno-, dijo Izuku causando que todos se quedaran en silencio pensativos. –Iida se centró en cumplir las leyes, Yaoyorozu en proteger la sociedad, Bakugou en la victoria, Todoroki en la dualidad de derrotar al mal y hacer el bien y por ultimo Mirio se enfocó en la seguridad de las personas, pero ninguno me ha dicho el punto principal del cual convergen todos esos aspectos-, explicaba el joven profesor de brazos cruzados y con los ojos cerrados.
Luego de unos cuantos segundos de silencio, Uraraka se colocó levantó la mano captando la atención de Izuku. -E-Entonces… ¿qué es un héroe?-, preguntó la castaña algo nerviosa ante la mirada de su profesor.
-Esa es la cuestión del día de hoy, todo proviene de un punto esencial que le da la esencia a la figura de un héroe, algo que lo hace resaltar de entre los demás, quiero que al finalizar la clase tengan una respuesta clara para esta pregunta, ¿Qué es un héroe?-, dijo el joven profesor con una sonrisa plasmada en su cara mientras miraba de forma desafiante a sus estudiantes, los cuales salieron de su asombro para responder de la misma manera con miradas determinadas.
-Esas son buenas miradas-, dijo Izuku para luego recobrar la compostura y estar sereno. –Pueden debatir entre ustedes y llegar a una conclusión si así lo desean, estaré satisfecho si aunque sea uno solo logra darme la respuesta correcta-, agregó el peliverde en lo que se dirigía a su escritorio para sentarse en su silla con calma.
Luego de eso Mineta se levanta de su asiento captando la atención de su profesor. -¿Qué obtenemos si respondemos correctamente?-, preguntó el chico pelimorado.
-¿Esto no era una escuela de héroes?, ¿no es suficiente para ustedes saber en realidad qué es lo que quieren ser?-, preguntó Izuku con sencillez y dejando sin palabras a Mineta, el cual luego de unos segundos asintió con seguridad.
Luego de eso todos comenzaron a hablar entre sí para tratar de encontrar la respuesta a la pregunta.
Kirishima, Mina, Sero y Kaminari se juntaron con Bakugou.
Shouji, Tokoyami, Toru y Mineta se juntaron con Tsuyu.
Nejire y Tamaki se juntaron con Mirio.
Iida, Uraraka y Shinso se juntaron con Todoroki.
Por ultimo Saiko y Jirou se juntaron con Momo.
Luego de algunos minutos varios de los integrantes de los grupos comenzaron a mezclarse con otros para compartir ideas y opiniones y todo esto era observado por Izuku que sonreía complacido al haber despertado el interés de sus estudiantes con esa pregunta tan esencial.
Después de aproximadamente 30 minutos, Izuku se levantó de su asiento con calma causando que los jóvenes le prestaran atención y se dirigieran a sus asientos.
-¿Lograron encontrar la respuesta?-, preguntó el peliverde con una pequeña sonrisa viendo a sus alumnos, de los cuales se levantó Saiko con una pequeña sonrisa.
-Midoriya-Sensei, hablo en nombre de todos cuando digo que fue complicado encontrar una respuesta apropiada, compartimos distintos puntos de vista de lo que es ser un héroe pero luego de todo este tiempo logramos ver algo que sin falta se encuentra en todas nuestras perspectivas-, decía Saiko mirando a su profesor, para que luego Iida se levantara de su asiento para tomar la palabra.
-Es cierto, hemos notado que hay una cosa que relaciona las ideas que todos tenemos de lo que es un héroe, aquella cosa que lo diferencia de los demás-, dijo Iida acomodándose los lentes con una pequeña sonrisa en lo que Tamaki se levanta de su asiento con timidez.
-F-Fue cansado… la verdad no me había parado a pensar en eso detenidamente… pero ahora c-creo que… tenemos la respuesta-, dijo Tamaki cubriéndose la cara con un mechón de su cabello.
-Muy bien, entonces díganme, ¿qué es ser un héroe?-, preguntó Izuku con una sutil sonrisa viéndolos a todos esperando su respuesta.
Luego de eso Todoroki se coloca de pie captando la atención del peliverde.
-Un héroe… es aquel que actúa-, respondió Todoroki con tranquilidad mientras que el resto asentía con miradas determinadas y leves sonrisas, a excepción de Bakugou que tenía el ceño fruncido con seriedad esperando escuchar lo que diría Izuku.
El peliverde por su parte sonrió ampliamente con alegría radiante. -¡Correcto!-, exclamó con fuerza causando que varios en el salón reventaran en emoción y gozo en forma de festejo para después prestarle atención a su profesor.
-¡De nada sirve tener las buenas intenciones de salvar a alguien o derrotar a un villano si uno no toma acción en eso!, ¡un héroe es aquel que se diferencia de las demás personas porque él tiene el valor para actuar en lo que cree que es correcto!, ¡es aquel que antes de darse cuenta su cuerpo ya se estaba acercando al peligro para salvar a las personas!, ¡es aquel que por tomar cartas en el asunto causa que la gente de alrededor se arme de valor y esperanza para actuar y hacer el bien!-, exclamaba Izuku de forma inspiradora ocupando la absoluta atención de sus estudiantes que le miraban asombrados.
Luego de eso rayos esmeraldas comenzaron a cubrir el cuerpo del peliverde que levantó su brazo al aire para señalar el techo con su dedo índice.
-¡Un héroe es aquel que actúa sin importar las consecuencias con el objetivo de preservar el bien y hacer que las personas puedan sonreír!-, exclamaba el peliverde con una sonrisa llena de convicción para luego bajar su mano para señalar directamente a su clase. -¿¡Ustedes quieren ser ese héroe!?-, les preguntó a todos con fuerza.
-¡SI!-, se escuchó la respuesta general de la clase A que se habían levantado de sus asientos con miradas determinadas y llenas de seguridad, cosa que provocó que Izuku sonriera satisfecho en lo que desactivaba el One For All.
-Entonces yo a partir de ahora seré su maestro-, dijo Izuku con una leve sonrisa y colocándose las manos en los bolsillos complacido por haber encendido el espíritu de sus estudiantes, pese a que algunos como Bakugou o Todoroki no lo demostraran era obvio que opinaban igual que el resto.
Luego de eso el sonido de la campana captó la atención de la clase, cosa que interrumpió el épico momento que se acababa de construir.
Izuku se volteó a ver a los jóvenes con tranquilidad. -Me alegra que hayan logrado encontrar la respuesta en trabajo en equipo, ahora pueden retirarse y nos volveremos a ver en la última clase, nuevamente felicitaciones a todos-, les dijo con una leve sonrisa para luego dirigirse a la puerta del salón para retirarse en dirección a la sala de profesores.
Una vez el profesor peliverde salió del salón, todos se quedaron unos cuantos segundos en silencio hasta que uno tomó la palabra.
-¡Maldita sea, él es demasiado varonil!-, exclamó Kirishima emocionado apretando los puños ante la intensidad del espíritu del símbolo de la paz.
-Tienes razón, en serio que me tomó por sorpresa esta clase, opino que fue muy emocionante-, dijo Jirou de brazos cruzados desde su asiento con una pequeña sonrisa.
-¡Midoriya-Sensei es muy genial!, ¡de verdad que me hizo recapacitar mucho hablando con todos!-, exclamaba Toru animaba y con los brazos en el aire.
-Es verdad, ahora que lo pienso en estos años no les había preguntado qué clase de imagen tenían ustedes sobre los héroes-, dijo Tokoyami de brazos cruzados mientras que Shouji y Tsuyu a sus lados asentían con la cabeza.
-Es una suerte que tengamos a Midoriya-Sensei como nuestro profesor asignado, si todas las clases van a ser así entonces nunca faltaré-, dijo Sero con una sonrisa viendo a sus amigos, causando que Kirishima, Kaminari y Mina asintieran coincidiendo con él.
-Tengo que decirlo, sin duda supero completamente mis expectativas con esa pregunta, nos hizo analizar nuestros distintos puntos de vista y nos dio una inspiradora explicación que nos animó a todos, sin duda Midoriya-Sensei es un buen profesor para hacer todo eso con solo una pregunta-, dijo Saiko con una sutil sonrisa tranquila mirando a sus compañeros mientras cruzaba sus piernas con porte sereno.
-Y esta fue solamente nuestro segundo día con él, ¡imagínense como va a ser el resto de nuestro año!-, exclamó Mina sonriente y con la cabeza apoyada sobre sus manos mientras tenía una imagen de su joven y atractivo profesor en su mente.
-Debo mencionar que me tomó por sorpresa cuando dijo que todos tenían razón y a la vez no, por un momento pensé que había mencionado una paradoja complicada-, dijo Shinso con una pequeña sonrisa cansada mientras se rascaba la nuca y recogía sus cosas para irse a la cafetería.
-¡Comparto tu opinión Shinso!, ¡pero sin duda que fue una gran lección la que nos enseñó el día de hoy!, ¡algo digno de nuestro profesor y símbolo de la paz!-, exclamó Iida mientras se arreglaba los lentes viendo a su amigo que asintió con una leve sonrisa.
-De cualquier manera vayámonos a la cafetería antes de que se llene, de otra forma no tendremos lugar donde comer-, les dijo Mirio a sus amigos de forma amigable y varios le dieron la razón para comenzar a ir en dirección a la salida.
Algunos no se movían de sus lugares al estar tan metidos en sus pensamientos, como Uraraka que estaba mirando por la ventana con un leve rubor en sus mejillas mientras recordaba la intensidad de la mirada de su maestro cuando les hablaba sobre los héroes, ante ese recuerdo su corazón comenzó a latir un poco más rápido y se puso algo nerviosa sin saber muy bien la razón para luego tomar sus cosas e irse junto con Iida, Todoroki y Shinso a la cafetería.
También estaba Nejire mirando al techo con una mano en su mentón de forma pensativa, pues ahora había varias interrogantes en torno a su maestro que ocupaban su mente, tenía muchísimas preguntas que hacerle y podría buscarle para interrogarlo, pero él bien le había dicho que respondería a sus preguntas luego de que mostrara lo metida que estuviera en sus clases, por lo cual se empeñaría en eso por saciar su curiosidad. Con ese pensamiento se fue a la salida para apurar el paso y alcanzar a Mirio y Tamaki en el camino a la cafetería.
En su asiento estaba Bakugou que con el ceño fruncido como de costumbre mientras que su mente divagaba en lo dicho por Izuku, pues tenía que admitir que estuvo de acuerdo con lo que él dijo y eso era lo que le molestaba, tener que estar de acuerdo con esa copia barata de All Might era algo imperdonable para él. Luego se levantó de su asiento con pesadez para luego irse a la cafetería siendo seguido por su grupo que le esperaba afuera del salón.
Por ultimo estaba Momo sentada en su asiento con la cabeza apoyada en su mano mientras miraba el escritorio donde hace unos minutos estuvo su profesor. No podía sacarse de la mente las palabras que él les había dicho, nunca se puso a pensar a profundidad lo que era un héroe, pero ahora el peliverde parecía haberle abierto los ojos y ella sabía que no era la única ya que bien todos se mostraron asombrados al encontrar la respuesta.
-Es un buen profesor, ¿no te parece?-, le preguntó Jirou a su amiga con una sonrisa amigable captando la atención de la Yaoyorozu que se giró a verle.
-Sin duda es alguien sorprendente, aunque supongo que era de esperarse al ser el mejor héroe de todos, nadie sería mejor para hablar sobre héroes-, respondió Momo con una sonrisa mientras se levantaba de su asiento con calma.
-Tienes razón en eso, por eso tengo muchas esperanzas en él por las cosas que nos podrá enseñar este año-, dijo Saiko con una leve sonrisa levantándose de su asiento al igual que su amiga para luego las tres comenzar a caminar en dirección a la salida.
-Pero ahora en serio, me parece sorprendente que él teniendo 22 años sea el mayor héroe de todos además de ser nuestro profesor, me parece muy joven para ello-, les dijo Jirou a sus amigas con calma, pues simplemente la idea de que el peliverde cumpliera esos dos roles resultaba difícil de asimilar.
-Eso solo me parece un mejor ejemplo de lo preparado que está para darnos clases, pues puede comprender mejor nuestro punto de vista y podemos entender mejor con alguien más cercano a nuestra edad-, contestó Saiko con calma y de brazos cruzados mientras las tres salían del aula.
-Ahora que lo pienso solo nos diferencia 5 años, ¿verdad?, no es mucho-, dijo Momo en voz baja con una pequeña sonrisa plasmada en su rostro mientras miraba a ningún lugar en particular.
Pero sus palabras llegaron a oídos de sus dos amigas que solo se limitaron a asentir con la cabeza en lo que leves sonrisas aparecían en sus caras, como si un fugaz pensamiento haya pasado por sus mentes llenándoles de un ápice de ilusión.
Ahora nos encontramos con Izuku que estaba almorzando en la sala de profesores junto con Aizawa, ambos comiendo sus respectivos almuerzos con tranquilidad y dejándose relajar por el apacible silencio del lugar.
Pero para mala suerte de ambos la puerta se abrió con brusquedad para dar paso al héroe Vlad King que entraba al lugar de forma imponente para acercarse a Izuku y Aizawa que se habían girado a verle.
-Buenos días Aizawa, tú también Midoriya, es bueno verte luego de tanto-, les saludó Vlad King con una sonrisa amigable enfocando más su atención en el muchacho que fue el centro de la atención en Yuuei durante su estadía en la academia.
Aizawa solo respondió con un ademán de su mano para luego seguir comiendo su almuerzo. Izuku por su parte le sonrió al hombre albino con tranquilidad.
-Buenos días Kan-Sensei, lo mismo digo, hace tiempo que no le veo-, le saludó el peliverde mientras que Vlad llegaba a su lado con el ceño fruncido para pegarle un golpe en la cabeza, causando que Izuku se sobara un poco la cabeza algo adolorido.
-No me vuelvas llamar Sensei, solo llámame Kan cabeza de brócoli-, le dijo Kan a su ex alumno que asintió con la cabeza con una sonrisa nerviosa.
-Tan rudo como siempre-, dijo Izuku sobándose la cabeza recordando los golpes que recibía por parte del albino cada vez que hacia algo muy temerario, en realidad Aizawa y Kan siempre iban en pareja cuando se trataba de regañarle o llamarle la atención, siempre con buenas intenciones pero no dejaba de ser doloroso el sermón del pelinegro y los rudos golpes de disciplina del peliblanco.
Ante ese comentario Kan sonrió divertido para luego sentarse en el asiento izquierdo al de Izuku.
-De verdad eres un caso llamativo como maestro, tu discurso de un héroe se escuchó claramente desde mi salón-, le dijo Kan a su ahora colega profesor con una sonrisa de lado mientras se cruzaba de brazos, causando que el peliverde se ponga algo nervioso.
-¿E-En serio?-, preguntó Izuku algo sorprendido por esa revelación, ahora sentía algo de vergüenza por eso.
-Sí, ahora todos mis alumnos preguntan quién era el que gritaba ese épico sermón y comenzaban a conversar de lo increíble que sonaste, se alborotaron completamente cuando les dije quien eras-, le contestó Kan con el ceño fruncido con molestia, causando que Izuku se tensara y bajara la cabeza.
-Lo lamento Kan-san, supongo que me emocioné un poco de más-, dijo Izuku con una sonrisa algo apenada mientras se rascaba una mejilla con un dedo, luego de eso recibió una dura palmada en la espalda a causa de Kan que le sonreía sin malicia.
-No tienes porqué disculparte chico, después de todo hasta me emocionaste a mí también al recordar la razón por la cual me volví un héroe, de verdad All Might tuvo una fuerte influencia en ti-, le decía el héroe al joven peliverde que se alivió al escuchar sus palabras.
-No sé qué decirle… gracias-, respondió Izuku con calma para luego tener la intención de finalizar su almuerzo, pero el sonido de la puerta abriéndose captó la atención de los tres héroes que observaron cómo entraban Midnight y Present Mic al lugar.
-¡Heeeeeey!, ¡es mi chico Midoriya!, ¡hace tiempo que no te veo muchacho!-, exclamaba Mic animado y alegre acercándose a su antiguo alumno para alborotarle el cabello con una mano.
-También es un gusto verle de nuevo, Mic-Sensei-, le dijo Izuku al rubio con una leve sonrisa divertido, hasta que nota las miradas de enojo de Mic y Kan lo que lo hacen ponerse algo tenso. –Q-Quise decir Mic-, corrigió el peliverde causando que sus dos profesores sonrieran divertidos.
-¿A mí no me saludas, Midoriya-kun?-, le preguntó Midnight con una sonrisa coqueta mientras caminaba por detrás de Izuku pasando una mano por su hombro, causando que él se ponga tenso y le sonriera con cierto nerviosismo.
-H-Hola Nemuri-san, m-me alegra volver a verte luego de tanto tiempo-, le saludó Izuku sudando un poco viendo a la heroína que sonrió complacida para luego acercarse a uno de los oídos del joven.
-Ni que lo digas, a mi me pareció una eternidad, no tienes ni idea de lo sola que me he sentido-, le dijo Nemuri a Izuku suavemente en su oído, causando que este se pusiera tieso con una sonrisa como fachada mientras miraba directamente a su almuerzo.
-L-Lamento escuchar eso-, fue lo único que le pudo llegar a la cabeza al peliverde que se sentía al borde de un acantilado con una cuerda amarrada al cuello, casi y podía sentir la caliente respiración de su antigua profesora en su oído como incitándole a saltar.
-Sabes Midoriya-kun, el director ya nos contó a todos sobre tu pequeña "situación", ¿no quieres decirnos algo?-, le decía la heroína a el símbolo de la paz con cierto tono sugestivo y seductor mientras que acariciaba los hombros del peliverde que se puso aún más tieso aun.
-¡Es cierto!, ¡Nezu nos contó que tienes una hija, muchacho!, ¡fue una gran sorpresa para mí que dije "Yeeeeey, eso es asombroso"!-, exclamó Mic con emoción mientras levantaba un índice señalando al techo con una pose disco.
-La verdad es que a mí también me tomó por sorpresa eso, no pensaba que un ex alumno y explícitamente tú fueras a tener hijos primero que todos nosotros-, dijo Kan de brazos cruzados y mirando de reojo a su joven colega.
-¡Pero para el carro un momento Kan!, ¡recuerda que nuestro amigo Shota aquí presente también se va a subir al tren de la paternidad!-, exclamó Mic con una sonrisa burlona mientras se acercaba a su amigo pelinegro para abrazarle el cuello con un brazo, solo para ser recibido por un codazo en el estómago por un molesto Aizawa.
-Deja de fastidiar, si lo gritas así de alto puede que los alumnos se enteren-, dijo Aizawa con cansancio mirando al rubio que se estaba recuperando del golpe y solo le dio un pulgar arriba entendiendo.
-Entonces dinos Midoriya-kun, ¿Quién es la afortunada madre de la niña?-, le preguntó Nemuri a Izuku mientras se acercaba aún más a él hasta el punto de presionar sus pechos contra su espalda para obligarlo a hablar.
-E-E-Eri n-no es mi hija biológica-, decía el peliverde con una sonrisa nerviosa y sudando un poco ante la cercanía de su ex maestra, no directamente porque le pusiera nervioso su formado y escultural cuerpo, sino el rumbo el cual estaba tomado la situación.
-Mmmm, entonces tienes el puesto de mamá vacante, ¿cierto?-, dijo la sexy mujer alejándose de Izuku con una sonrisa satisfecha permitiéndole a Izuku suspirar tranquilizándose.
-No es exactamente así, por ahora no he encontrado a la indicada-, contestó Izuku rascándose una mejilla con una pequeña sonrisa viendo a sus colegas.
-Pues prepárate Midoriya-kun, esta vez la excusa de que soy tu profesora no te va a servir-, le decía Midnight al joven maestro con un aire sensual y segura de sí misma, causando que Izuku tragara algo nervioso recordando algunos asuntos muy comprometedores del pasado.
-Pero ahora son colegas y las relaciones están prohibidas-, dijo Aizawa mirando con seriedad a Nemuri que le devolvió la mirada con una sonrisa burlona.
-Emi-chan y tu son héroes y por lo tanto colegas, ¿tienes algo más que decir?-, preguntó ella y el pelinegro entrecerró los ojos.
-Sin comentarios-, dijo Aizawa dándole esta victoria a Nemuri que sonreía victoriosa mientras que Mic, Kan e Izuku solo tenían unas gotas de sudor en las sienes.
Luego Midnight se gira nuevamente a ver a Izuku para acariciarle delicadamente el cabello para sorpresa de este. –Entonces ya puedes ir anotándome como una de las candidatas, me gustaría conocer a la pequeña, dijiste que se llamaba Eri, ¿cierto?, siempre he soñado con ser mamá de una niñita para cuidarla-, le dijo al peliverde mientras se acercaba lentamente a él.
-N-No sé qué decir Nemuri-san, e-etto…-, decía Izuku con una sonrisa nerviosa viendo a sus ex maestros y ahora colegas en busca de alguna ayuda para salir del enrollo en el que estaba metido.
-Sabes Midoriya, pienso que deberías darte una vuelta por la academia, creo que te habrás dado cuenta de que hay varios lugares nuevos que han construido luego de que te graduaste-, dijo Kan con calma captando la atención de Izuku que estaba profundamente agradecido con él por haberle lanzado una cuerda para salir del abismo en el cual estaba metido.
Izuku se recompuso con tranquilidad viendo al albino. -La verdad si debería, no quiero volver a perderme en los pasillos-, respondió Izuku con una sonrisa serena mientras que Midnight se separaba de él para darle su espacio.
-Ni que lo digas, causaste muchos problemas junto con Hawks cuando se perdieron de camino a los vestuarios, Ectoplasm y Snipe tuvieron que ayudarme a encontrarlos-, dijo Aizawa con fastidio para luego suspirar cansado recordando aquel acontecimiento y haciendo que Izuku se rascara la cabeza algo avergonzado.
-Gracias por su duro trabajo Aizawa-san, Hawks y yo se lo seguimos agradeciendo-, le dijo Izuku a su ex profesor con una sonrisa para que luego el sonido de la campana diera por finalizado el descanso.
-Bueno, ya escucharon, es hora de trabajar-, dijo Kan con calma colocándose de pie junto con Aizawa e Izuku.
-Es una pena, aunque ya tendremos tiempo para pasar el rato, Midoriya-kun-, le dijo Midnight al peliverde con una sonrisa coqueta para luego guiñarle el ojo en lo que ella se dirigía a la salida.
-¿¡No vienes con nosotros, Midoriya!?-, le preguntó Mic a su ex alumno con una sonrisa mientras le señalaba con ambas manos.
-La siguiente clase de 3-A es con Cementoss, por lo cual aún me queda tiempo antes de mi última clase con ellos, mientras tanto voy a ver los cambios de las instalaciones y luego iré a hablar con el director Nezu-, les dijo Izuku a sus colegas que solo asintieron con la cabeza para luego ellos ir a sus respectivas clases.
Al quedarse solo suspiró algo cansado y dejaba caer sus hombros, luego se giró a ver los restos de su almuerzo que no logró finalizar a causa de la interrupción de sus antiguos maestros. De cualquier manera sonrió divertido al notar como en esencia ningún había cambiado nada desde que él se graduó.
Él guardó su envase en su respectivo lugar y luego solo sacó su teléfono de su bolsillo para marcar el número de su madre, quedándose esperando por unos cuantos segundos hasta que ella contestara.
[¿Aló, Izuku?], saludó su madre desde el otro lado de la línea.
-Hola mamá, solo llamaba para saber cómo está Eri-, dijo Izuku con una pequeña sonrisa mientras comenzaba a caminar por la sala vacía y silenciosa.
[Nada de lo que tengas que preocuparte hijo, ella está coloreando uno de tus antiguos cuadernos de dibujo], le dijo Inko a su hijo con tranquilidad.
-Te refieres a mis antiguas libretas de notas de héroes, ¿cierto?-, dijo Izuku algo tenso al pensar en los cambios que estarán sufriendo sus antiguos cuadernos a manos de su pequeña artista.
[Esos mismos, ¿hay algún problema?], preguntó su madre con curiosidad y él solo negó con la cabeza con calma.
-Ninguno, con tal de que ella se esté divirtiendo no tengo problema-, dijo él con una leve sonrisa y logró escuchar unas infantiles risas de fondo que sabía que eran de Eri, lo cual le hizo feliz.
[¿No deberías estar en clases, Izuku?], le preguntó Inko con intriga.
-En estos momentos estoy en una clase de descanso, ahora voy a explorar la academia y luego hablaré con el director Nezu sobre ya tu sabes-, le respondió Izuku con tranquilidad mientras que metía su mano libre en un bolsillo de su bata.
[En ese caso será mejor que te apresures, tú sabes lo ansiosa que está Eri por acompañarte a ti a la escuela], le dijo su madre con alegría e Izuku asintió con la cabeza y cerrando los ojos.
-Lo sé mamá, por eso mismo será mejor que cuelgue ahora-, respondió él con serenidad.
[Okey mi bebe, recuerda dar tu mejor esfuerzo con tu clase], le recordó Inko a su hijo con cierto orgullo en su tono.
-Gracias mamá, por favor dile a Eri que la quiero mucho-, le dijo Izuku a su madre con cariño, causando que su madre riera un poco desde el otro lado de la línea.
[Se lo diré, pero estoy segura de que ella ya lo sabe, adiós Izuku], contestó la autora de sus días con felicidad para luego terminar la llamada, dejando a Izuku en un cómodo silencio en el cual ya se podía imaginar la reacción de su hija ante el mensaje que le daría su abuela.
Ante ese pensamiento sonrió divertido para luego guardar su teléfono en un bolsillo y dirigirse a la salida de la sala de maestros para cerrar la puerta al salir.
-Entonces con eso ya dejamos bien en claro cuáles serían las mayores prioridades a la hora del ataque de un villano, primero asegurar a los heridos, luego evacuar a los civiles, después estudiar los daños de alrededor y por último el combate contra los villanos, ¿es correcto?-, les preguntó Izuku a sus alumnos con una sonrisa profesional y capaz mientras caminaba con las manos en los bolsillos de su bata.
Algunos asintieron con la cabeza ante lo dicho por su profesor sin tener alguna otra cosa que agregar.
-Correcto, entonces creo que con eso estamos más que listos por hoy, me alegra que varios estén más empeñados en la clase-, dijo el peliverde con amabilidad pasando su vista entre sus estudiantes, ya que en esta última clase del día la gran mayoría había participado y aportado varios detalles en base a lo que han aprendido en sus anteriores dos años.
Luego de eso Izuku observó como Nejire alzaba su mano para poder tomar la palabra, a lo cual él asintió dando su consentimiento y ella se levantó de su asiento con una gran sonrisa.
-¿Qué signo del zodíaco es?, ¿Cuál es su comida favorita?, ¿Qué tipo de sangre tiene?, ¿Qué haremos mañana?-, le preguntaba Nejire a su maestro peliverde con emoción y curiosidad típica de ella, causando que más de uno solo suspirara ante la irreparable actitud de su amiga.
El hombre joven se lo pensó unos segundos en si responder o no, pues era información personal pero él le había dicho a ella que si demostraba que estaba metida en sus clases entonces le respondería, y en esta lección ella levantó las manos varias veces para hacer un aporte, por lo cual le tocaba a él cumplir con su parte.
-Soy Cáncer, mi comida favorita es el Katsudon, mi grupo sanguíneo es O y lo que haremos mañana es secreto-, respondió Izuku con una pequeña sonrisa tranquila dejando a Nejire y al resto con la intriga de lo que harían al día siguiente.
Luego de eso Mina levantó la mano para captar la atención de su profesor que se volteó a verla.
-¿Usted tiene planes para hoy, Midoriya-Sensei?-, le preguntó Mina con una sonrisa para luego guiñarle el ojo coquetamente al peliverde, causando que alguna que otra se molestara por ese gesto.
-La verdad es que si tengo asuntos personales que atender, señorita Ashido-, respondió Izuku con calma y amabilidad causando que la pelirosa resoplara decepcionada.
-Hablando de eso Sensei, si quiere puede llamarnos directamente por nuestros apellidos, no tiene que ser tan formal con nosotros-, le dijo Kirishima a Izuku con una gran sonrisa agradable mientras le daba un pulgar en alto, varios coincidieron con el pelirrojo y asintieron con la cabeza.
-Si ustedes lo dicen entonces les haré caso, Kirishima-, respondió el peliverde con serenidad viendo a su estudiante que se volvió a sentar en su asiento. –Por ultimo solo quiero darles a ustedes una advertencia-, agregó viéndolos a todos con algo de intensidad.
-¿A qué se refiere, Sensei?-, preguntó Shinso con curiosidad desde su asiento.
-Ser un héroe no es un juego, no es un trabajo del cual puedas asegurar que volverás con vida-, dijo el peliverde causando que algunos se tensaran. –No es una broma en lo absoluto ya que al mínimo error puedes perder la vida y puedes hacer que otros mueran por un descuido, sencillamente es una gran carga moral con la cual tienes que lidiar diariamente-, decía Izuku mientras pasaba entre los asientos con las manos en los bolsillos.
En eso Momo se pone de pie mirado a su maestro con seriedad.
-Sin ofender Midoriya-Sensei, pero eso ya lo sabíamos al momento de elegir el entrar a Yuuei para convertirnos en héroes-, le dijo Momo a Izuku con porte seguro y tranquilo, causando que Izuku sonriera amablemente.
-Comprendo que entiendan lo que estoy diciendo, pero recapaciten lo que hablamos esta mañana, un héroe es aquel que actúa sin importar las consecuencias, no importa si su cuerpo se destruye con tal de haber logrado salvar a todos los civiles en peligro, un héroe es aquel que le da esperanza y seguridad a las personas de que todo va a estar bien, por eso es que deben estar preparados para aceptar las consecuencias que pueden tener sus acciones, esa es una gran responsabilidad-, respondió el profesor explicando su punto con tranquilidad.
En eso Iida se coloca de pie captando la atención del joven maestro.
-¡Yo estoy más que dispuesto a dar todo de mi para salvar a las personas!, ¡aceptó esa responsabilidad y lidiaré con las consecuencias de mis actos sin titubear!-, exclamaba el pelinegro de lentes con determinación.
Después Mirio también se levantó de su puesto con una sonrisa. –Sería una pena que a estas alturas fuera a rendirme en mi meta de salvar a un millón de personas, por lo cual no espere que me llegue a dar por vencido en ser un héroe-, dijo el rubio con convicción en su mirada.
Shinso también se puso de pie mientras se rascaba la nuca. –Sin importar qué yo me voy a convertir en un héroe y le daré la mejor utilidad a este Quirk con el que nací-, declaró el pelimorado con una sutil sonrisa en su rostro mirando a su maestro.
Luego varios al igual que ellos se pusieron de pie con miradas decididas en sus rostros, cosa que fue más que suficiente para que Izuku sonriera alegremente.
-Eso esperaba escuchar de ustedes, sabía que estarían más que seguros pero quería verlo con mis propios ojos-, dijo él con tranquilidad mientras caminaba hasta al frente de su escritorio donde se dio la vuelta para apoyarse sobre este.
-¿De nuevo fue una prueba para nosotros?-, preguntó Saiko intrigada viendo a su profesor.
-¿Tu qué crees, Intelli?-, le preguntó Izuku con una pequeña sonrisa de lado, cosa que causó que la chica peligris se sonrojara un poco y luego se sentara en su asiento con los ojos cerrados tratando de mostrarse calmada.
Luego de eso la campana sonó por última vez dando por finalizadas las clases de ese día.
-Muy bien todos, por favor quisiera su atención unos momentos para decirles una última cosa antes de que se vayan-, les decía el joven maestro a sus estudiantes con tranquilidad captando la atención de todos.
-¿Qué sucede, Midoriya-Sensei?, Gero-, preguntó Tsuyu con un dedo en su mentón viendo al mayor del lugar.
-Solo quiero decirles que si bien estoy aquí para enseñarles todo lo posible y prepararlos para el mundo real, quiero que sepan que también quiero ser su amigo, quiero ser alguien en quien puedan confiar, si necesitan ayuda no duden en pedírmela, si tienen algún dilema siempre estaré disponible para darles mi opinión, solo quiero que sepan que al igual que ustedes yo también estuve sentado en esos puestos y puedo entender las cosas por las que estén pasando-, les dijo Izuku con una sonrisa amable y agradable transmitiendo un aura de calma y calidez que envolvió el aula para asombro de los jóvenes que le veían.
(Quisiera abrazarlo), pensaron las chicas de la clase fugazmente y sin ninguna base, simplemente la pequeña idea surgió momentáneamente al oír las palabras de su profesor.
Los chicos en su mayoría le veían con buenos ojos, como un profesor confiable y amigable que parecía tener genuinas buenas intenciones en hacerse amigo de ellos.
Bakugou se levantó bruscamente de su puesto para irse a la salida dando un portazo al salir, causando que Izuku suspirara con una pequeña sonrisa.
-D-Discúlpelo Midoriya-Sensei, mi bro es algo complicado de actitud-, le dijo Kirishima al peliverde mientras se rascaba la nuca algo nervioso.
-No te preocupes Kirishima, solo encárgate de seguir cuidando de él, solo ustedes pueden encargarse de eso a su propia manera-, le respondió Izuku a su alumno que asintió con determinación para que luego tanto él como Sero, Mina y Kaminari fueran a la salida para seguir a Bakugou no sin antes despedirse con un ademan de su profesor.
Todoroki se acercó al escritorio de Izuku con su mirada apacible. -¿Ya nos podemos retirar?-, preguntó el peli mixto mirando directamente a los ojos a Izuku, el cual asintió con una pequeña sonrisa.
-Espero verlos a todos mañana, nos vemos-, se despidió Izuku de sus alumnos con amabilidad para luego colocarse las manos en los bolsillos y comenzar a caminar hacia la puerta y luego por los pasillos de la academia en dirección a la salida.
En algún punto comienza a escuchar el sonido de pasos en su dirección y se voltea a ver como Uraraka, Iida, Shinso, Momo, Saiko, Jirou, Nejire, Mirio, Tamaki y Tsuyu se acercaban caminando hacia él.
-Disculpe Midoriya-Sensei, nos preguntábamos si usted se dirige a la estación-, dijo Momo con una pequeña sonrisa viendo al peliverde.
(En realidad me iría saltando a casa de mis padres a buscar a mi hija, pero no puedo decirles eso), pensaba Izuku con calma mirando a sus alumnos. –La verdad es que si, Yaoyorozu-, respondió él mintiéndoles ligeramente a sus estudiantes.
-Entonces si quiere puede venir con nosotros Midoriya-Sensei, Gero-, propuso Tsuyu con tranquilidad y Nejire y Mirio asintieron con la cabeza coincidiendo.
-Mmm, no lo sé… no creo que quieran ser vistos cerca de mí, sería un problema para ustedes-, respondió el peliverde rascándose una mejilla y causando intriga en algunos.
-¿Por qué lo dice, Sensei?-, preguntó Uraraka curiosa viendo a su profesor.
-Eso es porque él es el símbolo de la paz, es normal que varias personas en la calle fueran a acercársele al reconocerle-, dijo Shinso con serenidad viendo a su amiga castaña, la cual se vio algo decepcionada al escuchar eso.
-De cualquier manera les agradezco su invitación, espero que en otra oportunidad pueda acompañarles-, les dijo Izuku con amabilidad a sus alumnos, causando que estos le miraran con buenos ojos para luego asentir con la cabeza. –Ahora adelántense ustedes, tengan cuidado de camino a sus casas-, agregó mientras comenzaba a caminar en la dirección opuesta a la salida mientras se despedía con un ademán de sus manos. (Supongo que saltaré desde el patio), pensó él algo cansado para luego seguir su camino alejándose por los pasillos.
-Se nota que es una buena persona, es una pena que no pueda caminar libremente por la calle como nosotros-, dijo Jirou sintiendo algo de lastima por su profesor.
-Opino lo mismo, pero de cualquier manera será mejor hacerle caso e irnos antes de que se haga más tarde-, decía Saiko con serenidad viendo a sus amigos mientras que internamente estaba algo decepcionada al ver que el peliverde no les acompañaría.
-Exacto, ya será la siguiente vez como él dijo-, comentó Mirio con optimismo para luego todos comenzar a caminar hacia la estación de trenes donde se separarían para ir a sus casas.
Mientras tanto el joven maestro caminaba con tranquilidad por los pasillos en dirección a la sala de profesores con las manos en los bolsillos y con los ojos cerrados, pues iba a recoger el envase de su bento y de camino se quedó enfrascado en sus pensamientos.
(Tengo algo de tiempo antes de ir a buscar a Eri, quizás podría patrullar un poco a ver si hay algún villano), pensaba el símbolo de la paz muy metido en su papel sin enfocarse que de un salón adelante comenzaban a salir alumnos.
Antes de que se fijara, algo chocó contra el pecho de él y soltó un pequeño quejido, por lo cual Izuku saliendo de sus pensamientos se percató de que había chocado con alguien y miró al frente para ver a varios jóvenes mirándole con asombro mientras que en el suelo estaba una chica de cabello naranja recogido en una cola sobándose la nariz.
-¡Oh discúlpame!, no estaba pendiente al caminar y por mi culpa te lastimaste-, decía el peliverde preocupado y apenado mientras se ponía de cuclillas en el suelo frente a la chica para verificar cuanto la lastimó.
La chica se sobaba la nariz con los ojos cerrados y con una pequeña sonrisa. -N-No se preocupe, yo tampoco estuve…-, las palabras murieron en su boca al abrir los ojos y ver a la persona que tenía al frente haciéndola quedarse en shock al ver a un atractivo hombre joven que era bien conocido por ser el pilar de la sociedad… era el héroe Deku.
Izuku le sonrió amablemente. -¿Te encuentras bien?-, le preguntó irradiando cierta luz que le pareció cautivadora a la chica y a las demás que se sonrojaron mientras veían al héroe número uno, los chicos en cambio estaban asombrados por la persona que tenían al frente.
-¡Eres el héroe Deku!, ¡eres es muy varonil!-, exclamaba un chico de cabello gris y extrañas pestañas con emoción muy masculina, cosa que le pareció demasiado familiar a Izuku.
-Esto es algo sorprenden, de verdad el símbolo de la paz trabaja de profesor en nuestra escuela-, decía un chico de cabello negro con una vandana en su frente y estaba de brazos cruzados viendo con una sonrisa a Izuku que apenas y podía seguirles el ritmo a los comentarios hacia su persona.
-Cállense un momento, ¿Qué está sucediendo aquí afuera?-, preguntó Vlad con seriedad saliendo de la puerta de la clase que decía 3-B para luego fijarse en Izuku que estaba arrodillado frente a una hipnotizada Kendo. -¿Qué sucede, Midoriya?-, le preguntó Kan a su ex alumno con calma.
-Oh Kan-san, lo que sucede es que yo estaba algo distraído y creo que choqué contra una alumna suya, fue completamente mi culpa-, respondió Izuku mirando a su profesor mientras se rascaba una mejilla algo apenado.
-¡P-Para nada!, yo t-tampoco presté atención al frente y choqué contra usted, ¡por favor discúlpeme!-, exclamó la chica de cabello naranja apenada de haber chocado contra el símbolo de la paz.
-No pasa nada, por ahora déjame ayudarte a levantarte-, respondió Izuku con amabilidad mientras se ponía de pie y le extendía la mano a la chica, la cual con algo de vergüenza aceptó el gesto y se puso de pie.
-Ahora es una buena oportunidad para presentarte a mis alumnos, Midoriya-, dijo Kan con una sonrisa de lado mientras se acercaba al peliverde para abrazarle con un brazo captando su atención. -¡Estos jóvenes que ves aquí son la clase 3-B, por lo tanto son enemigos naturales de tu clase!-, exclamó al albino con fuerza y con aire competitivo, cosa que era normal para los alumnos.
Izuku sonrió algo divertido por la actitud competitiva que tenía su antiguo profesor desde que él estuvo en Yuuei, de verdad no había cambiado nada.
-Creo que exagera Kan-san, al final son todos compañeros para volverse héroes, no son enemigos-, dijo Izuku sonriendo viendo a Vlad que negó con la cabeza.
-Es como dije, ¡Aizawa y yo hemos estado compitiendo arduamente por llegar a la resolución de cual clase es superior!-, exclamó Kan con fuerza y sacándoles gotas de sudor en las sienes a Izuku y a la mayoría de estudiantes.
(Eso es mentira, solo usted ha estado compitiendo), pensaron los alumnos de la clase B a excepción de un chico rubio que se hizo paso hasta estar al frente de ambos profesores.
-¡Grandes palabras Kan-Sensei!, ¡la clase B sin duda debe demostrar que no son inferiores a la clase A!-, exclamaba el chico con una sonrisa mientras le aplaudía al Vlad que asentía con orgullo.
-Pues… yo opino que ninguna clase es superior o inferior a la otra, al final todos ustedes son únicos y no deben compararse con otros-, opinó Izuku con una sonrisa cálida causando que todos incluyendo Kan se cubrieran los ojos ante la pureza que podía irradiar el joven símbolo de la paz.
-¡Es demasiado brillante!-, exclamó un chico de piel negra que parecía estar más familiarizado con la oscuridad, pero el aura de luz que envolvía al peliverde era demasiado para él.
Luego Vlad miró a su ex alumno con una sonrisa desafiante.
-De cualquier manera ahora tendrás que cumplir con lo que dejó Aizawa, ¡tenemos que hacer que nuestras clases se superen la una a la otra para hacerse las mejores!-, le dijo Kan a Izuku que le miró pensativo por unos cuantos segundos hasta que sonrió calmado.
-Pues si ese es el caso entonces ya quiero ver el progreso de todos, tengo mucha fe también en tus alumnos-, respondió el peliverde recibiendo un asentimiento del albino.
-Mi-do-ri-ya-kun~-, se escuchó la voz de Midnight al final del pasillo, causando que Vlad e Izuku se tensaran para luego girar la cabeza para observar a la heroína +18 con las manos en la cintura viendo específicamente al peliverde. –Vamos a hablar un rato-, dijo la heroína con un leve sonrojo en sus mejillas mientras se acercaba modelando su figura de forma seductora.
Izuku sonrió tenso tragando saliva mientras comenzaba a sudar. Kan le dio su espacio y le dio un pulgar en alto.
-Suerte en tu escape, muchacho-, le dijo el albino deseándose suerte al peliverde que de verdad la necesitaría para poder escapar de las garras de Nemuri.
El joven profesor asintió agradecido para luego rápidamente girarse a ver a la clase 3-B. –En otro momento podremos hablar con más calma, ¡nos vemos!-, se despidió con una sonrisa nerviosa al momento en que rayos esmeraldas comenzaban a cubrir su cuerpo y en un visto y no visto desapareció del lugar causando una corriente de viento al haber escapado de allí.
-¡No escaparas de mí, Midoriya-kun!-, exclamaba Nemuri con una sonrisa salvaje corriendo en persecución de la estela de polvo que había dejado el símbolo de la paz en su huida, dejando a los jóvenes de la clase B con gotas de sudor en las sienes.
Luego de ese extraño momento, los varones y Vlad comenzaron a irse a sus respectivos destinos mientras que las chicas de la clase rodeaban a la de cabello naranja que era su presidenta.
-Guao Itsuka, tocaste la mano del símbolo de la paz, ¿Cómo se sintió?-, le preguntó Setsuna a Kendo con una sonrisa pícara mientras le daba unos pequeños codazos en un brazo.
-No empieces a molestar Setsuna, solo fue para ayudar a levantarme-, respondió Kendo de brazos cruzados y con aparente calma mientras tenía sus mejillas algo sonrojadas.
-De verdad que fue una sorpresa que nos topáramos con él, se ve más alto en persona-, comentó Kinoko con algo de timidez y con un leve sonrojo en sus mejillas al recordar al apuesto hombre de ojos verdes.
-Entonces él es el profesor de la clase A que dio ese discurso-, dijo Yui con monotonía mirando a sus amigas que recordaron aquellas palabras de la mañana.
-No por nada él es el héroe número uno-, agregó Yanagi con calma ganándose el asentimiento de Pony e Ibara que asintieron coincidiendo.
-De cualquier manera lo mejor será irnos a la estación antes de que se haga de noche-, dijo Ibara con tranquilidad y con las manos juntas al frente para luego todas comenzar a caminar en grupo hacia la salida.
Kendo en particular estaba viendo su mano en silencio para luego voltear la cabeza hacia atrás y ver la dirección en la cual escapó Izuku. La chica estaba interesada en las cosas que podía enseñar el peliverde luego del discurso que escucharon en la mañana, sin duda había atrapado su atención.
-Si vas a soñar despierta por lo menos hazlo mientras caminas, Itsuka-, le dijo Setsuna a la presidenta de la clase con tranquilidad captando la atención de esta que se giró a verles con una pequeña sonrisa para luego todas reanudar la marcha hacia la salida.
El peliverde con ayuda de Present Mic, Snipe y Cementoss había logrado escapar de Nemuri y rápidamente se fue a casa de sus padres donde recogió a Eri para luego ambos emprender la marcha a su hogar.
Ahora nos encontramos con Izuku que estaba caminando a casa mientras que Eri estaba sentada sobre sus hombros con alegría y tenía abrazados unos cuantos cuadernos que hace años le pertenecieron a su padre.
-Entonces abuelito me felicitó por mis dibujos-, le decía Eri a su padre con una gran sonrisa inocente.
-Ya veo, cuando lleguemos a la casa me los muestras a mí también, ¿te parece?-, le preguntó Izuku a la pequeña con una leve sonrisa mientras seguía mirando el camino.
Eri asintió con emoción. –¡Hai!, ¡hice muchos dibujos de ti, Papi!-, exclamó la albina mientras levantaba los cuadernos al aire con entusiasmo, cosa que hizo que Izuku sonriera feliz por la alegría de su hija.
Luego de eso Izuku la bajó de sus hombros para cargarla entre sus brazos al haber llegado a su hogar, el cual estaba algo lejano a otras casas de la zona. Esta tenía dos pisos, la fachada tenia mayormente blanco con zonas de color negro, diseño simplista pero moderno y recalcando el hecho de que era nueva.
Izuku abrió la puerta de la entrada dejando a su hija en el suelo para que entrara corriendo libremente a la sala en lo que él cerraba la entrada con seguro para después ir a la cocina a preparar la cena.
En el primer piso había dos habitaciones de invitados, un baño y la habitación que él personalizó como un gimnasio para entrenar y mantenerse en forma. La sala principal estaba conectada al comedor y daban vista a la cocina espaciosa y pulcra, en la sala había unos cuantos muebles rojos que estaban al frente de una pequeña mesa blanca y el televisor de pared.
En la sala estaban las escaleras que llevaban al segundo piso en el cual estaba el dormitorio de él que tenía un baño propio, también el cuarto de Eri en el cual ella nunca dormía, un baño, su estudio y biblioteca y por último el almacén donde Izuku guardaba distintas cosas.
La casa también tenía un bonito patio lleno de césped y había una piscina mediana de forma rectangular en la cual el cariñoso padre en ocasiones jugaba con Eri y le enseñaba a nadar.
De cualquier manera un tiempo después ya padre e hija habían cenado, la pequeña le había enseñado sus dibujos a su padre y ahora estaban ambos en el sofá de la sala con ropas para dormir mientras que veían la televisión en la cual estaba pasando un programa de una chica mágica del cual Eri era fan hasta el punto en que un Halloween había hecho un cosplay de la protagonista.
Izuku con calma observaba como Eri tarareaba la canción del ending con alegría y él acercó una mano para acariciarle la cabeza a la pequeña.
-Oye Eri, ¿Qué opinas si comienzas a ir a una guardería?, queda muy cerca de donde trabajo y podrías jugar y aprender con otros niños-, le dijo el peliverde a su hija con una pequeña sonrisa mientras que a ella se le iluminaban los ojos dejando completamente de lado a su programa favorito.
-¿¡En serio!?-, preguntó la niñita con sus manitas extendidas hacia su padre como pidiéndole que confirmara lo que acababa de decir.
Él sonrió divertido al momento de asentir con la cabeza. –Sí, yo te llevaría en la mañana y luego de trabajar te iría a buscar para venirnos juntos a casa donde me contarías como te fue-, respondió Izuku y Eri de inmediato se lanzó al pecho de su padre para abrazarlo mientras que ella frotaba su cara contra su camisa con emoción.
Luego ella levantó su carita para ver a su padre. -¿¡Cuando voy a ir, Papi!?, ¿¡mañana!?-, preguntaba Eri con una amplia sonrisa alegre y ansiosa.
-El lunes de la próxima semana, este fin vamos a comprar tus cosas, hasta entonces vas a tener que esperar un poco, ¿de acuerdo?-, dijo Izuku con tranquilidad viendo a Eri que asintió emocionada para luego tomar el control del televisor con sus manitas para luego apagarlo.
-Quiero acostarme a dormir para mañana decirle a mis abuelitos-, le dijo Eri a su padre con felicidad para luego bajarse del sofá y tomar la mano de Izuku para jalarlo en dirección a las escaleras donde lo llevó al dormitorio mientras que el peliverde se dejaba llevar por la emocionada niña.
Al llegar a la habitación, la pequeña soltó la mano de su padre para subirse a la cama y comenzar a saltar sobre ella con emoción por la noticia que recibió.
-Muy bien pequeña, vas a tener que tranquilizarte si quieres dormir-, le dijo Izuku a la niña con calma mientras apagaba la luz y se acercaba a la cama y Eri se tranquilizaba para luego ambos acomodarse para dormir mientras que la luz de la noche entraba por la ventana.
El silencio se hizo en la habitación mientras que padre e hija trataban de conciliar el sueño pero ninguno podía, la pequeña por la emoción y el mayor por varios asuntos que agobiaban su mente.
-Oye Papi-, dijo Eri con voz baja captando la atención de su padre que se giró a verle.
-¿Qué sucede, Eri?-, preguntó Izuku con calma viendo a su hija.
-¿La guardería es divertida?-, preguntó la pequeña con curiosidad, e Izuku sonrió amablemente.
-Es muy divertida, podrás colorear todo lo que quieras, podrás jugar con otros niños de tu edad y tendrás a unos profesores amables, sin duda te vas a divertir-, garantizó el peliverde y la pequeña sonrió feliz para luego acomodarse en el pecho de Izuku para luego bostezar somnolienta.
-Yawww… muchas gracias Papi, te quiero mucho-, agradeció la albina para luego quedarse plácidamente dormida siendo acobijada por el aura protectora y cálida que emanaba su padre.
Izuku sonrió con cariño al momento de abrazar a su hija. –Todo por ti, mi pequeña princesa-, respondió el mayor para luego olvidar sus preocupaciones y caer dormido al igual que la pequeña.
En otro sitio nos trasladamos a una residencia tradicional japonesa muy lujosa la verdad. En la cocina se encontraba una mujer de cabello blanco tomando una taza de té mientras que un adolescente de 19 años de cabello blanco de punta se acercaba a ella.
-Oye Mamá, ¿tienes alguna idea de por qué Fuyumi ha estado extrañamente ansiosa hoy?-, le preguntó el chico a su madre con intriga captando la atención de ella que se volteó a verle con una leve sonrisa.
-Me dijo que la habían solicitado como profesora de una guardería, por eso ha estado tan inquieta preparándose para comenzar la siguiente semana-, respondió la mujer con tranquilidad y un poco divertida por lo inquieta que estuvo su hija al recibir la noticia.
-Sigo sin entender por qué está tan ansiosa, ella ya tiene experiencia enseñándole a niños-, dijo el hijo con tranquilidad.
-Pues creo que porque la solicitud fue de Yuuei, supongo que le da emoción volver allí-, dijo la madre peliblanca con serenidad para luego beber otro trago de su té. –Ahora ella y Shoto se irán y regresaran juntos como hermanos, que bonito suena-, agregó la mujer llevándose una mano a la mejilla con alegría.
-Yo me avergonzaba cuando Fuyumi me llevaba a la escuela, pero creo que Shoto no es de los que son afectados por esos detalles-, dijo el chico divertido y en tono bromista recordando lo frío que era su hermano menor. –De cualquier manera voy a dormir, buenas noches mamá-, se despidió él para luego irse a su habitación ya que mañana tendría universidad.
La mujer se quedó en silencio bebiendo de su té con calma mientras que en la habitación de arriba se podían escuchar los pasos apresurados de su hija, cosa que le divirtió en cierto punto pensando que se ponía nerviosa con facilidad y que se preocupaba demasiado.
Lo que nadie de esa casa esperaba era que el nuevo trabajo de Fuyumi acarrearía varios problemas que no solo le afectarían a ella, sino al resto de la familia Todoroki resaltando al chico peli mixto que ahora descansaba en su cama leyendo un libro ignorante de lo que se avecinaba.
En definitiva el símbolo de la paz no estaría preparado para lo que sucedería más adelante, los problemas apenas comenzaban para el nuevo profesor de Yuuei.
*Fin del Capitulo*
Y eso ha sido todo amigos. Debo comentar algo desde ahora, lo normal es que un bebe diga sus primeras palabras a los 7, 8 o 9 meses de haber nacido, pero en el caso de Eri es diferente y la explicación de esto se dará más adelante en la historia, por lo cual van a tener que ser pacientes. Dejando eso de lado ya en este capítulo se integra mejor a Izuku como nuevo personal docente en la academia y es ligeramente introducida a la clase B que tendrá cierta relevancia en la historia.
Otra cosa es que ya hay fecha y lugar en la integración de Eri a la guardería en la cual Fuyumi va a ser profesora, antes de que saquen conclusiones ella no sabe que Izuku es profesor allí en Yuuei al igual que Izuku no sabe que ella trabajara en la guardería, en realidad todavía no se ha difundido la noticia de que el símbolo de la paz trabaja como profesor en la academia. Cabe mencionar que más adelante explicaré la situación en la familia Todoroki que ciertamente ha tenido ligeros cambios.
Espero que hayan disfrutado de las escenas padre e hija, creo que son mis partes favoritas al escribir el capítulo sinceramente.
Espero que les haya gustado el capítulo y si es así entonces comenten en los Reviews. Sin nada más que decir me despido hasta la siguiente… Sayonara.
