Capítulo 2: Finales tristes y Esperanzas.

Aquella verdad, la que Hermione no quería aceptar, nunca la abandonaría. Habían sido demasiados meses oscuros y muchos con luz también, pero al final, siempre quedaba la oscuridad. No podía recordar cuál era el punto de comienzo de ese momento de su vida. Tal vez fuese solo el hecho del fin de la guerra contra quien no debe ser nombrado, tal vez fue el día que comenzó su misión en tierras lejanas. No quería recordar exactamente todo, pero debía hacerlo...

Hacia exactamente dos años del día en que el señor tenebroso había sido derrotado, 730 días desde el momento en que habían terminado de destruir todos los pedacitos del alma de Voldemort. Se veía venir un tiempo de paz, donde toda la población mágica recuperaría su felicidad y cada uno de ellos podría cumplir su destino.

Un día después de la guerra, Hermione debió despedirse de sus amigos. Ron y Harry se veían tan cansados y extenuados como ella, la madurez les pesaba sobre los hombros, pero este verano era el descanso merecido. Harry se dirigía a la madriguera donde los miembros que quedaban de la Orden del Fénix habían organizado un gran festejo y luego a la mansión Black a quitar todos los maleficios y secretos que poseía. Harry solo quería que ese lugar no tuviese memorias de la guerra. Ron accedió a acompañarlo, pero solo porque Ginny iba con Harry y el no dejaría a su hermana sola, pero tras eso también estaba el hecho de que Hermione se iba.

Ella debía buscar a sus padres, ver si estaban bien, aunque era imposible que ellos reconocieran a su hija, la mejor bruja de todos los tiempos desde Mc Gonagall quizás. Obliviate... sólo una palabra bastó para salvar a sus padres, pero también le costó demasiado, su única familia ahora eran los Weasley y Harry. Aunque con Teddy Lupin en la familia todo brillaba. El ahijado de Harry iba a ser feliz entre todos ellos, de eso estaba segura. Lo sabía desde que vió su cabello tornarse azul cuando Molly lo mecía entre lágrimas. Harry ya se había mudado a la madriguera, habían tenido que echar al poltergeist del desván para ello, pero el niño que vivió no podía tomar a su cargo a un recién nacido así que los Weasley tomaron a todos bajo su manto. Inclusive el lugar vacío de la mesa que había quedado sin Fred poco a poco iba comenzando a hacerse más sutil. Aunque todas las noches se podía ver a George arrojar algún juguete de los suyos al cielo solo por recordarlo, el regreso de Percy al hogar estaba suturando heridas. Muchos habían caído, pero se avecinaba un tiempo de paz.

Este ultimo pensamiento saco a Hermione de su sueño, tomó sus cosas y bajo en la estación de Gloucestershire. Estaba segura que sus padres estaban por allí, su madre amaba escribir, y en ese lugar se rumoreaba que nacían grandes escritoras. Además, el señor Weasley había logrado localizarlos después de un arduo trabajo. Antes de salir a recorrer el lugar decidió entrar en una posada a descansar. Estaba agotada, pero antes de dormir le envió una lechuza a Ron. Extrañaba muchísimo a su amigo. Pero Ron no era simplemente su amigo, después de siete años juntos desde el día en que lo vio haciendo un hechizo que no existía, había descubierto que Ron era mucho más para ella que un amigo. Tal vez influyó el hecho del romance con Lavender, pero no importaba. Ron ahora era su... ¿cómo decirlo? Su gran amor, era un hombre valiente que siempre la había cuidado y aunque no fuese el mejor mago, si era un buen guardián de Quidditch y había demostrado ser muy valiente.

Recordando las primeras pruebas de Quidditch de Ron, recordó también a Viktor. No sabía nada de él desde la boda de Bill y Fleur, y ni siquiera había logrado despedirse apropiadamente. Aprovechando el hecho de que los celos de Ron no estaban a su alrededor, le envió una carta a Viktor también, quería saber que era de él y cómo estaba la comunidad mágica allí en Bulgaria.

Ya era tarde cuando Hermione logró dormirse, en su mente rondaban recuerdos del día anterior cuando se despedía en el andén. Su beso de despedida con Ron, la imagen de Harry abrazando a Ginny sin pudor y radiante de felicidad, Neville y Luna jugando con el pequeño Teddy, y de fondo, cosa que antes Hermione no había notado, una cabellera platinada alejándose.

Notas de la autora:

De una de las mejores personas que he conocido, mi amiga Sabaana he robado el color de cabello que Teddy adopta cuando está feliz.

No sé si lo habrán notado, pero Gloucestershire es el lugar donde nació nuestra reina, J.K. Rowling.

Vuelvo pronto!