Nota: Bueno amigos, empezamos finalmente esa historia que espero sea de su máximo agrado y apoyen bastante, espero que el prólogo les haya emocionado y gustado, sin más que decirles los dejo a su criterio, el primer capítulo de muchos que vendrán más adelante.
PARASITO. Capitulo 1: Hasta donde uno llega
-Maldición… Me estoy retrasando – Pensó un joven en una fila entre mucha multitud.
El Centro Pokemon estaba totalmente lleno, esto era debido al reciente Festival Regional el cual había pasado justo esta misma semana por Ciudad Azafrán, lo que aumentó el número de batallas pokemon de manera alta los últimos días causando un poco de saturación, aunque no había emergencias y todos los pokemon solo debían ser tratados por simples heridas leves no quitaba el hecho de que tomaba bastante tiempo.
Se podía ver a varios entrenadores felices con sus fieles compañeros, se notaba que a pesar de las múltiples batallas que tuvieron sin importar si habían ganado o no, se habían divertido bastante, rara vez se ven cosas así…. Sin embargo, no todos los que estaban en el centro pokemon habían participado en el festival si no que estaban ahí por otros diversos motivos.
-Siguiente, por favor – Dijo la Enfermera Joy con una sonrisa en su rostro mientras otra persona se iba felizmente con sus pokemon recuperados.
-Al fin, llevo aquí casi una hora- Dijo el joven con un leve suspiro sin tratar de sonar arrogante.
-Discúlpenos, pero con todo esto del festival siempre nos ponemos así cada año- Contesto la Enfermera Joy sin quitar la característica sonrisa de su rostro.
-Está bien lo entiendo, yo solo necesito que le den un chequeo a mis Pokemon, voy a salir de la ciudad y quiero garantizar que se encuentre en buen estado- Dijo el joven de una manera bastante calmada dándole 4 pokeballs a la enfermera.
-Seguro, ¿Me permite su ID por favor?- Pregunto la Enfermera Joy extendiendo la mano y aun manteniendo su típica sonrisa.
-Aquí tiene- Contesto el joven entregándole su ID
-Gracias, espere un momento- Dijo la Enfermera mientras analizaba los datos del chico tranquilamente.
El joven volvió a mirar a su alrededor para ver otra vez el panorama, todo parecía igual solo que con la diferencia de que el número de entrenadores se había reducido un poco, ya era bastante tarde, la idea de salir de la ciudad lo angustiaba un poco ya que él quería conocer un poco más la ciudad, pero como siempre nada sale como lo planea.
-Vaya, ¿Danny Myers?¿No? Eres de Kalos, significa que vienes desde muy lejos entonces- Dijo la Enfermera Joy regresándole su ID al joven ahora revelado como Danny.
-Si, de ahí vengo yo, he pasado por muchas regiones estos últimos años- Contesto Danny de buena manera con una sonrisa a la enfermera mientras recibía su ID
-Es lo que veo, al parecer también ha pasado por Teselia y Sinnoh, así que es de esos entrenadores que van más allá de sus regiones- Dijo la enfermera recuperando su antigua postura
-De hecho no, la verdad es que viajo con mi padre, últimamente ha estado siendo transferido a diferentes lugares- Contesto Danny a la enfermera mientras guardaba su ID.
-Oh, entiendo pero me alegro el saber que no es un impedimento para que pueda explorar cada región a la que va- Contesto la enfermera con una sonrisa más grande y un tono más dulce.
-En realidad….- Decía Danny pero fue interrumpido por el sonido del verificador de energía.
-Bueno, sus pokemon ya están aquí tiene- Dijo la enfermera entregando las pokeballs a Danny.
-Muchas gracias, debo irme tengo prisa- Dijo Danny despidiéndose y corriendo hacia la salida.
-Buena Suerte- Le grito la enferma con su sonrisa mientras se alejaba.
Una vez afuera del centro pokemon, se reflejaba el atardecer en el cielo el cual indicaba la llegada de la noche en pocos minutos, Danny al verlo sintió cierta melancolía de cuando era un niño y veía los atardeceres con su madre en su casa, como echaba de menos esos tiempos, pero lamentablemente el presente es ahora.
¡RING! ¡RING!
El pokegear de Danny empezó a sonar de repente, este con una mirada bastante seria lo saco y contesto.
-¿Danny? – Dijo una voz madura en el pokegear
-¿Qué pasa papa? – Contesto Danny hacia su padre
-¿Ya saliste del Centro Pokemon?- Le pregunto su padre a Danny
-Justo acabo de salir- Le contesto Danny a su padre mientras volteaba a ver a la izquierda teniendo una hermosa vista de la ciudad
-Bueno hijo, sabes bien lo importante que es que me traigas ese paquete pronto- Le dijo el padre a su hijo con un tono bastante serio.
-Padre, porque no me dices que es exactamente lo que voy a buscar- Le pregunto Danny a su padre mientras seguía viendo la vista de la ciudad y el fresco del viento lo refrescaba.
-Son cosas secretas de Silph S.A, nadie debe enterarse de lo que contienen los paquetes y lo sabes- Le dijo su padre a Danny bastante más serio que antes.
En ese momento Danny cerró los ojos, su momento relajante había terminado de golpe, se volteo apartándose de la vista de Ciudad Azafrán y caminar lejos mientras ponía una cara bastante molesta.
-Entonces por qué me mandas a mí, no pueden mandar a un empleado- Contesto Danny aun caminando lejos del paisaje.
-Hijo… sé que te debo varias respuestas pero no hay tiempo, por favor trae el paquete lo más pronto posible, si puedes en menos de 3 días mejor- Le dijo el señor a su hijo sabiendo que no era momento para ponerse a discutir sobre eso.
-No creo que me tome tan poco tiempo- Le contesto Danny parando en seco y manteniendo su seriedad.
-Estoy seguro que lo traerás rápidamente siempre lo haces, ah por cierto la ruta 8 está cerrada así que tendrás que irte por la ruta 6 y 11, además de pasar por Ciudad Carmín- Contesto el señor a su hijo ahora con un tono más normal tratando de que la conversación con su hijo no tuviera problemas.
A pesar de cuidar más su tono de voy, sus argumentos no eran del agrado de Danny sobre todo cuando escucho que tenía que rodear toda una ruta para llegar a Pueblo Lavanda
-Y aun así confías en que tarde menos de 3 días- Le contesto con un suspiro a su padre
-Confió plenamente en ti, llámame cuando pases por Ciudad Carmín, suerte hijo- Dijo de manera calmada a su hijo.
-Nos vemos papa- Le dijo por última vez a su padre mientras colgaba el pokegear
Danny dio un gran suspiro, él amaba a su padre pero desde que su madre murió él ha tenido que descuidarlo bastante para enfocarse más en el trabajo, sin embargo desde que fue contratado por Silph. S.A todo se volvió aún más raro, con el simple hecho de que no le pueden decir que contiene el paquete que va buscar y claro que también quiere que nadie sepa que va por él.
A pesar de eso Danny, no teme a que sea algo peligroso o que esté implicado con cosas terribles, para el solamente es una curiosidad.
-Bueno es hora de irnos- Dijo mientras se quitaba su mochila y empezaba a revisarla checando que todo estuviera a dentro.
En su mochila solo había un poco de ropa, sus pokemon, su ID, una GameBoy y un poco de agua.
-Maldición olvide los suministros, tendré que ir a comprarlos…- Dijo Danny mientras se volvía a colocar la mochila en la espalda y empezaba a caminar mientras el cielo se ponía totalmente nocturno.
Mientras Tanto En Silph S.A
-¿Ya terminaste? te necesitamos acá Peter- Dijo un señor mientras abría la puerta de una especie de oficina en la que se encontraba una persona.
Se trataba del padre de Danny el que se encontraba en esa oficina, recién acababa de terminar la llamada con su hijo, este se había quedado un par de segundo mirando el contacto de su hijo en su pokegear en especial su fotografía que tenía a lado del número.
-Sí, ya voy- Dijo Peter mientras guardaba su pokegear y salía de la oficina junto a su compañero de trabajo.
Peter estaba consciente de la poca atención que le prestaba a su hijo y lo rápido que crecía, ya tenía 17 años ya casi cerca de cumplir la mayoría de edad y sin embargo desde que él tenía 10 no ha podido convivir mucho con él, desde que su esposa murió tuvo que buscar un mejor empleo sin embargo ninguno llegaba a rendir lo suficiente, pensó que cuando fue contratado por Silph S.A finalmente tendría un buen puesto de trabajo sin tener problemas, pero estaba muy equivocado.
-Peter…. Esa persona que ira por el paquete segura que es de confianza- Dijo el señor a Peter con bastante seriedad.
-Lo es Marcus, traerá el paquete a tiempo para que podamos empezar- Le dijo Peter a su compañero revelando su nombre.
Marcus era bastante flaco con bata blanca, tenía cabello largo lacio y usaba lentes.
-Te he visto algo inseguro, parece que aún no has asimilado tu deber aquí- Dijo Marcus adelantándose unos centímetros a Peter y quedándose parado.
Peter al verlo, se detuvo también, Marcus se encontraba de espaldas esperando una confirmación por parte de él.
-Si no estuviera seguro ya ni estaría aquí- Le replico Peter a Marcus de una manera bastante seria.
-Pues era por mucho la mejor opción para ti- Le contesto Marcus a Peter con un tono igual de serio.
-Todo sabemos nuestras opciones, hasta tu- Le dijo Peter cruzándose de brazos
-Sí, es verdad… Por eso hago todo lo que se requiera para que los planes salgan a la perfección, aunque se tengan que hacer sacrificios- Contesto Marcus de manera sombría, sobre todo las últimas palabras.
No fueron necesarios los 3 meses de estar en Silph S.A para saber cómo era Marcus, siempre queriendo que las cosas salgan como el las ve, se autoproclama un visionario, pero para Peter era difícil de creer que alguien sienta pasión hacia las cosas que se le han asignado hacer, no le sorprendería si un día de la nada se volviera loco, detrás de esa tranquilidad y vos suave se siente como es en realidad.
-¿Y hasta donde estarías dispuesto a llegar con esos sacrificios?- Pregunto Peter esperando una respuesta precisa.
-La pregunta correcta seria, ¿Hasta dónde llegarías tú?- Dijo Marcus regresándole la pregunta a Peter.
-¿Qué quieres decir?...- Volvió a preguntar Peter esperando que ese tipo dejara de usar sus respuestas de doble sentido.
-No tengo que decir nada, yo mismo lo veré- Contesto Marcus con una sonrisa a medias en su rostro
-Mira si tienes algún problema conmigo….- Dijo Peter pero fue interrumpido por Marcus antes de terminar de hablar.
-No, yo no tengo nada contra ti, pero espero una gran fuerza de voluntad de tu parte o en cambio, no duraras- Le dijo Marcus a Peter mientras se acomodaba los lentes y empezaba a volver a caminar a través del pasillo.
Peter siguió quieto en su posición meditando un poco lo que le había dicho Marcus sin embargo este mismo interrumpió otra vez sus pensamientos.
-Dejando de lado todo esto, hay que darnos prisa, no podemos retrasarnos más- Le dijo Marcus en voz alta a Peter mientras llegaba más lejos del pasillo.
Peter volvió en si a la realidad, a pesar de los problemas con su hijo no podía pensar en el ahora si no en la importancia del proyecto, sin embargo algo en él decía que estaba mal pero no tenía opción, "no puede ser tan malo" se dijo en su mente antes de seguir avanzando a través del pasillo.
30 Minutos Después
Danny se encontraba en la tienda comprando suministros para el viaje, se trataba precisamente de pociones y medicamentos contra los efectos de estado, una vez hecho el pago metió todo en la mochila y camino hacia la salida pero fue interrumpido por la cajera de repente.
-Si va a salir de la ciudad podría necesitar una cuerda huida y un poco de repelente, nunca se sabe lo que puedas pasar- Dijo la cajera con una mirada seria.
-No creo que las vaya a necesitar sinceramente- No pasare por alguna cueva y no creo tener problemas fuertes con algún pokemon salvaje.
Danny en ese aspecto estaba bastante confiado de sus Pokemon, tenía a Greninja su primer pokemon el cual llevaba más de 7 años con él y era bastante fuerte, le sigue Trevenant el cual además de ser muy fuerte también era resistente, también tenía a Luxray que nunca ha perdido una batalla hasta el momento y su velocidad era su fortaleza, por ultimo tenía a Flareon el cual era su pokemon mas reciente pero que en pocos meses había entrenado bastante bien aunque aún sin explotar todo su potencial al máximo. Solo tenía 4 pokes ya que nunca tuvo la oportunidad de explorar al 100% las regiones en las que ha estado pero se había enfocado en entrenarlos seguido y tomando nota de sus cualidades sin negar que eran totalmente fieles a él.
-Lo entiendo, pero le aconsejaría que comprara por lo menos una cuerda huida por si acaso- Dijo la cajera con un tono amable.
Danny quedo pensativo por unos momentos acerca de qué hacer, tenía el dinero así que lo mejor sería prevenir antes de lamentar.
-Pues… creo que tiene razón- Dijo Danny dando un suspiro y regresando a la caja para comprar la cuerda huida.
-Hace bien, puede que no las necesite para lo que va a hacer ahora pero en un futuro podría ser afortunado de tenerlo- Le dijo la cajera a Danny con una sonrisa mientras le cobraba una cuerda huida.
-Espere…- Replico Danny fríamente hacia la cajera.
-¿Qué sucede?- Pregunto la cajera ante la interrupción de Danny
-Mejor deme 2- Contesto Danny de manera directa.
Después de volver a pasar por caja, Danny salió de la tienda, volvió a sentir la brisa nocturna chocar con su ser y relajarlo nuevamente como hace rato mientras alzaba el brazo para checar la hora de su reloj.
-7:30 PM, debo irme ya…- Pensó Danny sorpresivamente al ver el reloj, si se iba ahora y no tenía ningún retraso llegaría a Pueblo Lavanda en menos de dos días.
Danny abrió su mochila, saco sus 4 pokeballs y libero a todos sus pokemon fuera rápidamente, las siluetas de un Greninja, un Trevenant, una Luxray y un Flareon se empezaron a mostrar delante de él.
-Gren…- Asintió Greninja al salir con su típica pose ninja.
-Trev…- Suspiro de manera fría Trevenant, algo que acostumbraba hacer.
-Ray!- Dijo con alegría la Luxray y con una sonrisa en su hocico.
-Flar!- Grito feliz el Flareon mientras empezaba a correr y dar vueltas alrededor de Danny.
Los 4 Pokemon de Danny hacían su presencia finalmente, cada uno con una actitud diferente y cualidades únicas que los diferencian a cada uno.
-Flar! Flareon!- Seguía ladrando Flareon mientras se quedaba enfrente de Danny.
-Tranquilo, solo estuviste en la pokeball 3 horas- Le dijo Danny a su pokemon con una sonrisa mientras se agachaba y le acariciaba, claro que con mucho cuidado de no quemarse.
Danny posteriormente se paró de nuevo y empezó a hablarle a sus pokes de manera general.
-Bueno escuchen, como ya habían escuchado esta mañana tenemos que ir a buscar un paquete hacia un lugar conocido como "Pueblo Lavanda" que no está muy lejos pero debido a varias circunstancia nos vemos obligados a tomar la vía larga, tendremos que caminar sin parar por un par de horas, después podremos dormir un rato hasta que amanezca, aunque nos tome mucho tiempo hay que hacer el esfuerzo de ir y regresar en 3 días aunque es muy probable que nos tome más tiempo de lo planeado, sé que no conocemos mucho de aquí pero no es diferente a otras regiones en las que hemos estado, en caso de ti Flareon será tu primera vez con nosotros tomando un viaje largo así que entenderé si te cansas.
-Flar! Flar!- Negó el Flareon con la cabeza con una mirada de valentía.
-Bien… Tal como otras veces no sabemos exactamente lo que hay en el camino pero con el Mapa GPS de mi pokegear no creo que tengamos problemas, aunque claro siempre será bueno tener los ojos abiertos por cualquier cosa, en este momento partimos, alguna objeción o queja antes de partir.
-Nin…- Negó el Greninja con la cabeza
-Lux...- Negó también Luxray con la cabeza.
-Reon!- Gruño en voz alta Flareon mientras negaba igualmente con la cabeza.
-"Flareon está bastante emocionado, sin duda algo bueno de este viaje sin duda será que por fin podrá vivir esta experiencia con nosotros"- Pensó Danny mientras alzaba una pequeña sonrisa al verlo.
…..
.¿Uh? Y que hay de ti Trev- Le dijo Danny a Trevenant al percatarse de su silencio.
El silencio no le sorprendía a Danny, él siempre ha sido bastante callado aunque es probablemente el más valiente de todos y el que más se preocupa por su bienestar, lo que es conocerlo desde hace años, siempre lo llamaba con su diminutivo Trev de cariño.
-Nant- Dijo en voz baja el Trevenant
-Bueno ese es tu característico si- Dijo Danny con una sonrisa mientras cerraba los ojos.
7 años y solo 4 pokes, pero para el eran todo y sin contar que mientras más avanza su vida llegan más, ¿Quién sería el Quinto en unirse?, Danny no tenía idea pero sabía que llegaría al igual que el sexto, porque a pesar de que nunca pudo ser un entrenador que explorara todo a libertad desafiando gimnasios, él nunca se limitaría.
-Bien, ahora vámonos- Dijo Danny mirando a sus 4 pokes los cuales asintieron mientras empezaban a caminar juntos hacia la salida de la ciudad.
Aunque caminaban juntos, como de costumbre Danny tenía varias pulgadas de distancia de ellos, esto debido a que para él ya era normal que sus pokes hablaran entre ellos con su idioma a pesar de que no pudiera entenderlos, el camino a recorrer era largo y apenas tenían que salir de la ciudad…
-Oye Greninja ¿Qué opinas de esta ciudad?- Le dijo Luxray a su compañero que caminaba alado de ella solo separados por Trevenant.
-Bastante colorida pero tranquila ahora de noche, es de mi agrado- Le contesto Greninja a Luxray de manera seria.
-¿Podrías ser más expresivo no crees? siempre eres muy serio- Le dijo Luxray a Greninja con un poco de angustia.
-Pides mucho, además serio el que está entre nosotros- Le contesto Greninja a Luxray sin cambiar su tono de voz.
Trevenant solo movió su ojo hacia Greninja mientras caminaba pero solo por unos segundos por que nuevamente volvió a mirar recto el camino.
-Bueno en eso tienes razón- Contesto Luxray agachando la mirada un poco decepcionada
-A mí me gusta, siempre me encanta salir- Dijo Flareon con una sonrisa mientras trotaba a gusto alado de ellos
Flareon al tener solo unos meses con ellos aún era bastante joven y alegre, casi nunca se le ve triste, la última vez que estuvo así fue exactamente el día en que llego, sea lo que sea que le haya pasado debió ser muy fuerte para haber estado tan traumatizado, pero es como si todo eso ya no existiera o nunca hubiera pasado.
-Oye Flary por lo visto andas bastante emocionado, ni yo me ponía así cuando viajamos por primera vez- Dijo Luxray al escuchar a su otro compañero, ella solía llamarlo Flary debes en cuando.
-Te pusiste exactamente igual- Dijo Greninja sin apartar la mirada del camino con los ojos cerrados.
-Aja, como tú digas- Contesto Luxray con una mirada seria a Greninja
-Eras una Shinx bastante energética- Siguió hablando Greninja el cual ahora tenía una sonrisa a medias al recordar los tiempos pasados.
-Bueno Flary te daré unos consejos muy importantísimos- Dijo Luxray a Flareon tratando de evitar sus palabras a toda costa.
-Creo que sería mejor que yo se los dijera- Dijo Greninja a Luxray, pero está nuevamente lo ignoro y empezó a aconsejar a Flareon.
-Lo primero es mantenerte alerta, nunca sabes cuándo nos van a querer atacar, segundo siempre tener una manera de contraatacar por si te llegan a lastimar, tercero somos un equipo y nos debemos apoyar mutuamente- Dijo Luxray a Flareon con bastante confianza
Flareon ya había escuchado los 3 consejos con anterioridad, solo que nunca se lo habían dicho en frente, esto lo hacía sentir bastante importante ya que por fin lo tomaban en serio y tomaría su lugar dentro del equipo.
-Podría decirse que es así, somos de diferentes tipos y hay que apoyarnos los unos a los otros más si el otro está en desventaja con alguien muy fuerte- Complemento Greninja a los consejos con su típico tono de seriedad.
-Está bien, lo tengo bien entendido- Contesto Flareon a sus compañeros, era su momento de demostrar lo que había aprendido y lo llevaría a cabo por más difícil que fuera.
-Recuerda, Danny confía en ti él está feliz de que por fin hagas estas cosas con nosotros, así que da lo mejor de ti mismo- Dijo por última vez Greninja para poder centrarse en sus pensamientos.
-Gracias Grenin- Agradeció el Flareon agarrando más valentía para el viaje.
-"Es muy probable que como en otras ocasiones solo tengamos que enfrentarnos a algunos entrenadores para pasar, pero aun así es bueno que recuerde como debemos apoyarnos" – Pensó Luxray acerca de Flareon sin poner ningún gesto.
-"Él es bastante bueno luchando, solo le falta algo más de experiencia, solo unos meses y sabe bastante, aunque claro sigue actuando como un Eevee, esta será su oportunidad de madurar". – Pensó también Greninja acerca de Flareon.
Luxray y Greninja pensaba la misma cosa de diferente manera, sin embargo Flareon solo podía pensar en esas palabras que resonaban en su cabeza.
-"El confía en mi"- Seguía pensando Flareon con una sonrisa mientras veía la espalda de su entrenador enfrente aun caminando.
Danny había escuchado sus conversaciones a pesar de no entenderlas, sin embargo mientras caminaba cada vez sus alrededores se ponían en negro como si el caminara solo con su cuerpo reflejando algo de luz focal mientras todos lo demás permanecía oscuro, los pensamientos a veces pueden llegar a ser así de profundos y es que a pesar de su felicidad al saber que va a convivir con sus pokes por más de 3 días, no se quitaba de la cabeza el misterio de por qué todo es tan raro con su padre, muy pronto él se daría cuenta y él lo sabe, solo era cuestión de tiempo, pero por el momento aún tenía mucho por recorrer.
Mientras Tanto En Un Lugar Cercano A La Ruta 6
La noche iluminaba de manera tenue los árboles, ¿Cuánto ya había recorrido? y no paraba, parecía que ya estaba llegando a sus límites pero no se iba a detener tan fácil, era o seguir o seguir aún más.
Es difícil para cualquier ser vivo perderlo todo y saber que también perderás lo poco que te queda y que parecía que nadie podía arrebatarle, su esperanza… la cual se estaba deteriorando más y más, la luz lunar filtrada de los arboles mostro a la pequeña criatura que sufría estos problemas, Un Paras.
Pero este Paras no se encontraba alegre, si no triste y demasiado moribundo, ya no tenía energía, en cualquier momento podía colapsar, necesitaba ayuda médica y pronto, pero no era algo que fuera a obtener en estos momentos.
-"No… puedo más…."- Dijo el Paras cayendo rendido en el suelo.
Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Paras, empezó a recordar otra vez a su madre y a sus amigos, pero eso solo aumentaba más el dolor, trato de levantarse pero no podía y para empeorar las cosas, volvió a sentir esas cosas en su espalda, esos hongos, esa maldición, ese… parasito. Eso que tiene pegado y está destinado a apoderarse de el por completo, había quedado rendido y no parecía que fuera a levantase otra vez.
La brisa nocturna alborotaba a los árboles que se encontraban alrededor, se encontraba bastante oscuro y lo estaría totalmente si no fuera por la ya mencionada luz lunar filtrada, el silencio estuvo por varios minutos y no había ningún otro pokemon alrededor, pero para Paras eso no significaría nada, nadie podría ayudarlo a lo que él consideraba su condena eterna. Sin embargo entre el silencio total se empezaron a escuchar pasos y voces, que algo movía los arbustos, ¿Acaso se trataba de un pokemon?
-Date prisa, tenemos que llegar ya- Dijo una voz femenina de tono dulce a lo lejos
-Ya voy, ya de por si estamos cerca- Le contesto una voz masculina que también se escuchaba a lo lejos
Rápidamente los ojos de Paras recuperaron su brillo de vida otra vez, eran humanos o peor entrenadores, tenía que salir de ahí rápido pero no podía, se arrastró aunque le dolía todo el cuerpo, pero las voces se acercaban más y más, el árbol más cercano estaba a solo unos centímetros, se esforzó hasta levantarse aunque parecía imposible, siguió moviéndose a un paso bastante lento, mientras que cada paso era una tortura total, el siguió, siguió y siguió, el árbol estaba a tan pocos centímetros de él y justo cuando estaba a punto de lograrlo una luz de linterna lo apunto de repente.
El corazón de Paras se paralizo, lo habían visto, es el fin, todo había terminado, las pupilas del pobre pokemon se achicaron ante esa luz la cual alumbraba al máximo, ¿Quiénes eran? ¿Qué harían con él?
Nuevamente sin moverse, solo temblar del miedo, el trauma era mucho más fuerte que él y su debilidad lo dominaba por completo, logro figurar una silueta negra atrás de la luz la cual se acercó más a su posición.
-Pero que tenemos aquí…- Dijo la voz femenina de antes, su silueta reflejaba que era una mujer alta con buena figura.
-Que pasa, dijiste que debíamos darnos prisa- Dijo la anterior voz masculina llegando como otra silueta detrás de la femenina.
-Eso creo que puede esperar ahora, parece que encontramos otro- Dijo la voz femenina con una pequeña sonrisita que apenas de visualizaba.
Esas palabras estremecieron a Paras como si apretaran su corazón fuertemente, ¿otro? que es lo que piensan hacer esos tipos.
-Oh vaya, este pequeño es el último de la noche sin duda- Contesto la voz masculina a la femenina con un tono bastante perverso.
-Agárralo, parece herido no creo que te ataque- Mando la voz femenina con autoridad.
La silueta masculina empezó a acercarse paso a paso, Paras miraba con terror como se acercaba, estaba paralizado, no podía hacer nada, la silueta se acercaba más y más hasta que la luz lo reflejo por completo.
-Parece que hoy será tu último día aquí- Dijo con perversión la voz masculina mientras alzaba la mano hacia Paras.
La silueta se había visualizado, ese hombre era de estatura alta con traje negro y cabello corto, fue lo único que pudo visualizar Para antes de ser agarrado y alzado por ése sujeto.
Paras en un momento de reacción pellizco con sus tenazas las manos del sujeto y cayó al suelo, rápidamente salió del lugar como si una energía misteriosa hubiera surgido del pequeño pokemon de golpe, la mano del sujeto masculino empezó a sangrar y se quejó de dolor.
-Eres un idiota, se escapa- Contesto la silueta femenina mientras salía corriendo hacia la dirección donde había ido Paras.
Mientras la silueta masculina se agarraba la mano, un sonido de enojo empezaba a surgir de el mientras empezaba a caminar hacia la dirección donde se había ido.
-Esto lo pagaras insecto- Dijo con perversión mientras aceleraba el paso hacia ellos.
Paras se encontraba avanzando rápidamente, la oscuridad era demasiada pero sus linternas no dejaban de alumbrar, lo encontrarían pronto, debía darse prisa, su cuerpo seguía doliendo horriblemente pero ya no había marcha atrás, su destino estaba marcado pero como siempre algo en él lo hacía seguir a pesar de saber esto y mientras más se alejaba tratando de escapar, más sentía su impotencia a combatir. El miedo a ser atrapado era peor al de morir en soledad, pero aun así su miedo mayor era ese que le seguía por más que escapara, de lo que sea, ya que siempre estaba ahí, arriba de él recordándole cada segundo que nunca lo iba a soltar, aunque corriera…
NOTA: Bueno tuve un par de complicaciones pero lo he traído este día tal como les prometí, iba a ser más largo pero esta semana si la tuve muy saturada de cosas que hacer, como saben bien, las actualizaciones serán cada Viernes de manera fija, así tengo tiempo suficiente de escribir y no sufro lo de otros escritores que suben un capitulo y de ahí hasta 2 meses todo para que en 3 días suban rápido el siguiente, mejor que quede fijo para que seamos justos y no tengan que esperar a que el padre celestial diga cuándo subo y cuando no.
Con esta me despido, agradeceré sus consejos y apoyo en los reviews, hasta el próximo viernes.
