Capítulo 2

Vegeta y Bulma se miraron fijamente sin quitarse los ojos de encima, el viento soplaba ligeramente y movía sus ropas, el vestido de Bulma y la capa de Vegeta.

Después de unos minutos Vegeta reaccionó por fin

-¿Esta es tu pelota?-preguntó el príncipe señalando la pelota

-¿Eh?-reaccionó Bulma-Si, la estaba buscando

Ambos se acercaron mutuamente y Vegeta le entrego en mano el juguete

-¿Eres un sayajin?-preguntó Bulma al ver la ropa del niño

-Si, y tú eres terrícola ¿verdad?

-Si, así es, mas bien humana

-Nunca te había visto ¿es la primera vez que vienes a estas celebraciones?

-No, siempre vengo pero no me gustan

-Tampoco a mí

Bulma se sorprendió con eso

-¿En serio? Eres el primero que conozco que no le agradan estas cosas

-Creo que es muy tonto que se hagan estas reuniones, muchos planetas y aliens pero siempre estoy solo en estas fiestas.

-Igual yo

Los dos se miraron con sorpresa, era como si el destino los hubiera juntado después de mucho tiempo de estar asistiendo a fiestas de poco interés para ellos. No podían desaprovechar esa oportunidad que la vida les daba

-¿Te gustaría jugar conmigo?-pregunto Vegeta con algo de nervios

-Claro-respondió Bulma con una sonrisa

Vegeta sonrió y le quitóm a Bulma la pelota nuevamente

-Entonces, alcánzame

-¡Oye!

Bulma corrió detrás de él y se alejaron del lugar, tan absortos estaban en su felicdad por hallar a alguien con los mismos intereses y disgustos, que se olvidaron de Milk que esperaba a su amiga y de Kakaroto que buscaba los primeros auxilios para el príncipe sayajin

-Bulma ya se tardó mucho, mejor la voy a buscar-dijo Milk y se diriguió hacia donde vio a la niña de pelo azul por última vez

Por otro lado, Kakaroto llegó al lugar donde dejo a Vegeta y se sobresaltó cuando notó que no estaba

-Príncipe, ¿Dónde está? ¿Ahora qué haré?-se dijo a sí mismo preocupado y mirando a todas direcciones con angustia reflejada en el rostro y se fue a buscar a Vegeta

Mientras tanto, Vegeta y Bulma jugaban una variedad de juegos, ella lo había atrapado a él y le arrebató la pelota de las manos pero él la tumbó al suelo, se movían de un lado a otro, por primera vez ambos sentían felicidad en medio de la "Fiesta del Universo". No se daban cuenta que el tiempo pasaba y que estaban algo retirados del lugar donde se conocieron. Agotados de tanto correr y saltar se tiraron en la hierba fresca a respirar tranquilamente.

-Llevamos tanto tiempo jugando y no se me ocurrió preguntarte ¿cuál es tu nombre?

-Bulma ¿y el tuyo?

-Vegeta

-wow, eres el primer sayajin con el que convivo, los otros sayajines nunca jugaban conmigo

-Algunos no quieren jugar con niños de otras especies, pero yo no tengo problema-en realidad era la primera niña de otra especie que conocía pero no lo quiso decir

-Que mal. Por eso me aburría siempre

Siguieron descansando hasta que oyeron unos voces familiares a distancia

-¡Bulma!-gritó una niña de 6 años de cabello negro

-¡Príncipe!-gritó un niño de cabello alborotado

Al mismo tiempo Kakaroto y Milk salieron de entre los árboles y al ver a Vegeta y Bulma corrieron hacia ellos

-¿En dónde estabas? Me tenías preocupado-preguntaron al mismo tiempo y se miraron por la sorpresa

-Milk, no tengas miedo, sólo buscaba la pelota y me puse a jugar con Vegeta

-¡Príncipe, usted no puede jugar con niños de otros planetas y menos si no son de sangre real!-dijo Kakaroto sobresaltado

-¿Príncipe?- Bulma miró confundida a Vegeta

-Olvide decírtelo, soy el príncipe de los sayajin-Vegeta lo dijo con un sonrisa y de una forma que le restó importancia al asunto

-Príncipe, no puedo relacionarse con gente como ella

-¿Quién dice que no? Mis padres no tienen por qué saberlo. No lo digas y ya

Kakaroto bajó la mirada al ver que Vegeta estaba decidido a no despreciar a Bulma sólo por ser humana y sin ser de la realeza

-Bulma, tenemos que volver a casa, ya casi oscure.-dijo Milk tratando de ignorar a los sayjines

Bulma levanto la cabeza al cielo, hasta ese momento se dio cuenta que la luz del sol casi había desaparecido y que la noche comenzaba a caer en la Tierra.

-Es cierto, tengo que volver-dijo con tristeza y resignándose

-Nos vemos mañana entonces.-dijo Vegeta sin quitar la sonrisa

Bulma se sorprendió con eso y sonrió muy contenta

-Esta bien, nos vemos mañana.

Milk y Bulma se alejaron lo más rápido posible, afortunadamente no estaban demasiado lejos de la casa de Bulma así que podían regresar a tiempo antes de que la noche cayera totalmente en el planeta. Vegeta las siguió con la mirada hasta que se perdieron de vista

-No sé qué le paso, príncipe, pero hoy está muy raro-dijo Kakaroto con la mirada fija en el príncipe

-¿Porqué lo dices?

-Nunca haces amistad con nadie que no sea de nuestra especie y ahora te haces amigo de esa niña terrícola

-No tiene nada de malo.-dijo Vegeta y se marcharon

Al día siguiente, Bulma se levantó con un ánimo y un gozo como nunca lo había hecho en dichas fiestas universales, sus padres la miraron entrañada cuando bajó a desayunar

-Y ahora ¿Por qué tanto gusto?-preguntó la rubia madre de Bulma

-Ayer conocí a un niño y creo que nos hicimos amigos.

-Qué alegría, ya era hora que conocieras a alguien en estas fiestas ¿qué clase de niño?

-Es un sayajin

Oh, ya veo, los sayajines que he tratado son agradables la mayoría así que no le veo el problema.

-¿Puedo jugar con él hoy también?

-Claro, ¿Por qué no? Estas fiestas sólo son una vez al año y duran 2 semanas así que tienes tiempo suficiente para divertirte

Las fiestas del universo duraban 2 semanas debido a que eran muchos los habitantes de planetas que se reunían en uno solo para que sólo durara un día la reunión y después el largo viaje a casa, así que siempre las organizaban para que duraran varios días y poder gozar de la convivencia.

Bulma se alegró de saber que su madre estaba de acuerdo en que fuera amiga de Vegeta, no quiso revelar que se trataba del príncipe de la raza guerrera. Cuando termino el desayuno se fue directo al lugar donde conoció al príncipe y sintió mucha felicidad cuando lo vio llegar

-Por un momento pensé que no vendrías-dijo Bulma sonriendo

-Me costó trabajo escaparme, pero Kakaroto se encargará de que no sepan nada

Bulma se sintió a reventar de gusto e iniciaron sus juegos de niños. Tras 2 horas de jugar se despidieron y se separaron para volver a sus respectivos hogares. Al llegar a su casa, Bulma se sorprendió por el ajetreo de su hogar

-Bulma, querida, olvidaste que hoy es el día del festival de bienvenida a los visitantes.

-¡El festival!-grito Bulma y subió lo más rápido que podían sus piernas hacia su recamara

Cada año Bulma participaba en un festival danzando y se la pasaba un mes antes ensayando, pero esa era la primera vez que Bulma se arreglaba con gusto para ir a la baile, tal vez Vegeta la viera

El festival comenzó a las 3 de la tarde y terminaba a las 10 de la noche, varios aliens y extraterretres mostraron festividades, los humanos organizaban danzas y Bulma participaba en ellas. La familia real sayayjin observaba sentada los espectáculos, Vegeta observaba sin interés los espectáculos.

-Y ahora un caluroso aplauso para las niñas terrícolas que nos deleitaran con su danza de las flores

Las niñas se presentaron, entre ellas se encontraba Bulma, el baile comenzó y por un momento Vegeta no prestaba atención hasta que reconoció a la niña de cabello azul, ella lo vió y se sonrió, eso le levantó el ánimo para lograr un gran baile

Vegeta le sonrió y levantó la mano saludando, ella contestó con un movimiento de cabeza y siguió con la danza.

Había nacido algo especial entre el príncipe de los sayajin y la niña del cabello azul, algo que no sabían explicar en ese momento pero que iba más allá de la amistad y de cualquier sentimiento, pero aún eran inocentes y jóvenes para saber de qué se trataba.

Continuara...