Debería de morir por demorarme tanto, pero tengo una razón muy importante por la cual estoy actualizando. Ya se acerca el cumpleaños de Mikraller y este es su regalo (es que ya no tengo dinero para comprarle algo) y le prometi mas, pero la falta de tiempo no me deja. :c
Si creyeron que ya me había muerto, pos no les daré ese gusto.
¡No se pueden deshacer de Zeit!
Sin más les dejo leer.
¡Feliz cumpleaños Mikraller!
2.- Historias Cruzadas
Se revolcaba entre las sabanas intentando olvidar lo del día anterior. Lo curioso era que solo lograba rememorar lo sucedido con ese tal Levi.
Y sus lindos ojos color azul.
—De todos modos, es probable que ya no quiera verme—se talló los ojos aun con sueño, pero o se levantaba o le llegaba una reprimenda de su madre.
Palpo su mesa de noche, agarro la alarma. Se le hacía raro de que no hubiera sonado, de pronto su rostro palideció ante lo que veía.
Hora: 8:45 a.m.
—Waaa!...—perdió el equilibrio cayendo de golpe al piso. — ¡Ya es tarde, maldición!
Busco en sus cajones su ropa deportiva, le tocaba entrenamiento con el equipo. Y él debía liderarlo ya que era el capitán. Se vistió rápidamente, sin tomarse la molestia de siquiera peinarse y todo eso, típico cuando estas apurado en ir a la universidad y sabes muy bien que es tarde.
—Miren quien se digno a levantarse— su madre Carla ladeaba la cabeza, decepcionada— ¿Crees que tu madre te despertará como cuando era niño?
—Lo sé, es que estaba muy cansado desde ayer— se rascó la cabeza y cogió dos tostadas con mermelada de un plato ubicado al centro de la mesa del comedor. —Ya es muy tarde, adiós mamá— le dio un beso en la mejilla y poniendo una tostada en su boca corrió a abrir la puerta.
—Ten cuidado Eren— se despidió
—Lo tendré, no te preocupes...además que sería lo peor que me podría pasar— susurró cerrando la puerta.
¡Corre, corre todo lo que puedas Eren!, se alentaba mentalmente mientras iba corriendo a toda velocidad hacia la universidad. Se abría paso entre la gente y los vehículos, se supone que en ese momento estaría empezando un examen de historia universal, para el cual...ni tenía idea de que vendría, ni se había tomado la molestia de agarrar su libro y leerlo. Pero no quedaba nada más que hacer, ya era tarde.
Con la respiración agitada se dispuso a ingresar a la universidad, estaba en extremo silencioso, camino apresurado por los pasillos dirigiéndose a su aula. En eso no supo que fue lo que le hizo detenerse justo cuando estaba a unos pocos metros de su salón.
Surgió un pequeño brote de curiosidad en él, el saber si estaba en aquella aula al lado de la suya aquel chico de ojos azules.
Levi.
Abrió la puerta con cuidado, se arriesga a que un maestro le viera husmear en otra clase. Pero una incógnita tremenda apareció en su mente al ver el aula completamente vacía, sin siquiera un alumno.
— ¡¿Qué demonios?!— eso ya no tenía lógica en lo absoluto. —será mejor dejar esto e ir de una vez a dar el... ¡examen! ¡Oh, joder lo había olvidado!
Ya resolvería después el misterio del aula vacía, pero primero lo primero. Más no podía negar que quería ver al azabache, y preguntarle el porqué de su reacción del otro día.
Giro la perilla silenciosamente, ingreso despacio sin que se diera cuenta el maestro, quien por suerte estaba volteado escribiendo algo en el pizarrón.
— Jaeger...— un escalofrió le recorrió su columna vertebral al escuchar el llamado del profesor. —Ni creas que hoy te salvas
No estaba demás mencionar que además de ser conocido por ser el capitán del equipo de básquet, sino también por su reciente bajo rendimiento académico y sus innumerables tardanzas. Había veces en la que sus maestros se preguntaban cómo es que aun no era expulsado.
—Juro que tengo una buena explicación— una sonrisa falsa sobresalió en su rostro, sonrisa provocada por los nervios.
—Con esta sería la decimo sexta vez en mi clase que dices "Tener una buena explicación para esto"— su voz no sonaba nada complacida. —Como sea, toma—le extendió un papel, Eren reacciono y lo tomo rápidamente.
Muy pocos de sus maestros le daban una oportunidad a pesar de haber llegado tarde, el examen estaba por fin en sus manos. Ninguno de sus compañeros le prestó la más mínima atención desde su ingreso, notándose muy bien lo concentrados que estaban.
Dejo sus cosas a un lado de su silla, saco un lápiz y borrador para empezar su prueba. Se le bajo la presión y su rostro palideció al mirar su examen, como si todo estuviera escrito en latín o griego o algún idioma aun no conocido por el hombre. Ese sería su fin, su sentencia de muerte estaba hecha.
—Mocoso estúpido...
— ¿Ah?...—su mandíbula cayo quedando con la boca abierta de la impresión, allí estaba él, mirándole con esa misma mirada fría de siempre. — ¿Y tú qué haces aquí?
—Estoy aquí de paso, mirándote lo idiota que res al no poder resolver un simple examen
¿Cómo su maestro no se daba cuenta que hablaban? Se pregunto de repente. Bueno, era lógico que no se percatara de que conversaban ¡SE HABIA QUEDADO DORMIDO! Con su cabeza recostada en su escritorio, Eren estaba con una mirada de incredulidad ante eso.
—Eso no responde mi pregunta
—No hay maestros suficientes, a eso decidieron eliminar varias aulas. Entre las cuales estaba la mía, nos trasladaron a otras aulas y por desgracia termine aquí como me puedes ver
— ¿No te dieron un examen como a los demás?
—Sí, pero lo termine en cinco minutos, algo que alguien como tú no lograría jamás. — bueno, Eren debía admitir que en eso tenía razón.
—Oh, maldición no entiendo nada— se agarró los cabellos con fuerza
—Pedazo de ignorante...pon en práctica lo que te enseñe la otra vez
— ¿Me enseñaste historia universal?
—No, solo quería saber si estabas atento— sin mirarle escribía en un pedazo de papel— Te sugeriría terminar tu examen...el maestro está despertando
Un ligero golpecito dio contra el hombro del castaño, una pequeña bola de papel.
— ¿Qué es es-...?— el sonido de la campana anunciando el cambio de hora de escucho. Y lo más preocupante era que...
¡No había respondió nada en el transcurso de todo este tiempo!
—Abre el papel idiota— chasqueo la lengua con fastidio y se puso de pie saliendo del aula, como muchos estaban empezando a hacer.
Sin entender por completo no hizo otra cosa que obedecer lo que le decía, no sabía que sentir o que expresión hacer cuando vio. Todas las respuestas del examen marcadas en ese minúsculo pedazo de papel.
Apresurado marcó tal y como decía en la hoja, para suerte suya llego a entregar el examen justo a tiempo.
—Espero hayas mejorado para este examen joven Jaeger— dijo guardando sus cosas en un portafolio.
—Jeje...—si no fuera por la ayuda de Levi, seguro ese examen estaría completamente en blanco.
—Tomare eso como un no— posteriormente decidió retirarse.
Dio un suspiro vaciando casi todo el aire de sus pulmones, de lo que se había librado. Solo quedaba buscar al azabache, lo menos que podía hacer era dar gracias.
Casi le da el gran susto de su vida al sentir un jalón hacia atrás.
—Eren... ¿De qué hablaban tú y el enano hace un rato?—la mirada penetrante se su amiga le aterraba en lo absoluto.
—Mikasa, yo...
—Tranquilo Eren, el no te molestara mientras yo esté aquí— tomó por los hombros al castaño, sin prestarle atención a lo que este pensara.
—Pero si no pasa nada malo, el solo me ayudo a...
Permaneció estático al no notar la presencia de la chica, le había dejado la palabra en la boca. Ahora la pregunta del millón era
¡¿A dónde diablos se había marchado Mikasa?!
Los oídos de Eren captaron unos bullicios extraños provenientes del pasillo. Asomo su cabeza por el borde de la puerta y se pegó una gran sorpresa con lo que veía. Allí estaba, su mejor amiga tomando por el cuello de la camisa a Levi. Quien se mantenía inmutable a pesar de la situación.
—Mikasa ¡¿Qué diablos crees que haces?!— no quería armar un alboroto por la culpa de la chica.
—Me deshago de una molestia mas en este mundo— levanto su puño hacia el rostro de Levi
—Yo no haría eso si fuera tu— decía con total calma, lo cual asombraba a la multitud ahí reunida.
— ¿Por qué-...?
Sorpresivamente alguien le había jalado del brazo y hecho girar, quedando así cara a cara.
— ¡No toques a mi amigo!— sus ojos verdes resaltaban su molestia.
—No eres rival para mí...Isabel
Ambas, las dos reconocidas en todo el lugar como las mejores peleadoras de yudo. Y con ese encuentro, la rivalidad aumentaría a tal punto de que empezaba a tensarse el ambiente.
— ¡Déjalo en paz!— a la pelirroja no le importaba el no ser lo suficientemente fuerte, con tal de proteger a sus amigos era capaz de todo.
—Oblígame...— ella misma retaba a la suerte
—Tú lo pediste
Con fuerza dirigió su puño hacia el rostro de Mikasa, pero no contó con que ella se agachara de repente, cayendo estrepitosamente ese golpe en el rostro de Eren. Las dos chicas palidecieron al ver el cuerpo del castaño en el suelo, inconsciente.
— ¡Eren!— se acercó al muchacho ignorando por completo a su primo.
— ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón!— eran las únicas palabras que salían de la boca de Isabel.
—Llevémoslo a la enfermería— llegó a decir Levi, al notar la conmoción entre todos
— ¡¿Qué es todo este escándalo?!— Todos callaron al escuchar la gruesa voz del director. — ¿Quiénes son los culpables de todo esto?— preguntó al ver a alguien tirado.
Por inercia todos los de alrededor señalaron a ambas chicas, que no pudieron hacer nada más que tragar saliva, esperando lo peor. Si bien el director Pixis era alguien muy comprensivo, en situaciones como esa podía ser alguien muy serio.
—Era de esperarse de ambas— movió la cabeza con decepción— vengan conmigo a la dirección
—Pero si Eren...—intento replicar la azabache, pero fue interrumpida
— ¡Ahora!— dio la vuelta y comenzó a caminar. —Todos los demás, regresen a clases
Las dos chicas, con un leve temor a los que les esperaba siguieron al director, dejando a los otros dos solos.
—Con todas la personas con las que pude haberme quedado solo, tuvo que ser contigo— chasqueó la lengua fastidiado, mirando la cara de Eren aun inconsciente.
Lo sostuvo de un brazo y lo arrastró por los pasillos hasta llegar a la enfermería. Ni ayer ni hoy eran sus días de suerte, y la causa era el chico a quien arrastraba con un golpe muy bien marcado en su cara.
Y sería peor al ser el blanco perfecto de bromas hechas por lo bravucones de la universidad, puta vida.
Le dolían las piernas, los brazos, el cuello, pero nada se comparaba al dolor que sentía en su cara, como si le hubieran tirado una roca. Si, una con forma de puño.
Se limito a abrir los ojos, cegándole una luz muy fuerte. Se apoyó en sus brazos para quedarse sentado en la camilla, por el aspecto se dio cuenta que estaba en la enfermería. Y menos cuanto tiempo pudo haber pasado allí.
— ¿Qué demonios?— se tocó la frente con delicadeza por el dolor
—Con que al fin decidiste despertar, idiota—Eren dio un salto del susto al escuchar la voz de Levi
—Tu... ¿Me trajiste hasta aquí?— se le quedo observando fijamente esperando respuesta.
—Era eso o dejarte tirado en el piso
—Oye, gracias...—dijo con evidente sarcasmo
—No hay de que—respondió de la misma manera
Una pequeña risilla se escapó de la boca de Eren, captando la atención de Levi.
— ¿De qué tanto te ríes pedazo de mierda?— aunque su tono parecía enojado, era más de curiosidad.
—No es nada, solo es que te ves mejor sin tus anteojos—se quedo admirando sus ojos azul claro.
—No digas tonterías— se había olvidado de ponérselos, saco sus anteojos de su bolsillo y se los colocó.
—Levi...—respiro hondo para preguntar— ¿Por qué me ayudaste hace rato con el examen de Historia?
—Ayudar a idiotas con problemas de aprendizaje no es lo mío, pero en esta vida se pueden hacer algunas excepciones
—Eso duele—dijo poniendo una mano en su pecho
—Deberías regresar a clase—sugirió
—Ven, acompáñame—lo tomó del brazo, pero Levi se separó forzosamente— ¿Qué pasa?
—Corrijo, debemos regresar a clase— se encamino a la puerta, abriéndola.
Ignorando lo anteriormente dicho por él, agarró su mano y comenzó a correr por los pasillos, buscando un lugar en específico.
—Oi, suéltame— por mas que le hablara, sabía que no le escucharía.
Mientras el castaño le hacía recorrer toda la maldita universidad, se comenzaba a percatar sobre a donde lo llevaba.
—Creo que ya comprendo la razón por la cual estas mal en clases—miró como Eren cogía un balón de básquet.
— ¿Quieres intentar encestar?— giro el balón haciendo equilibrio con su dedo índice.
—No.
— ¿Por qué?—intento no soltar una risa, ya sabía la razón pero aun así quería escucharlo salir de sus labios.
Levi suspiró, y miro la canasta.
—Está muy alto para mí. Por eso no quiero
—En sí, la estatura no importa mucho. Es la agilidad y buena puntería que tiene el jugador.
—Igual, no lo haré— y nada lo haría cambiar de parecer.
—En ese caso...— se le acercó y con rapidez a la vez con un poco de delicadeza le sacó los anteojos.
— ¡Dámelos, mierda!— estiró sus brazos intentando alcanzarlo, pero solo lograba provocarle gracia a Eren sus vanos intentos.
—Con una condición
— ¿Cuál?
—Intenta quitarme el balón y encestar
Oh, eso era golpe bajo. Aun más para la estatura del azabache. Pero si un juego quería, pues un juego le dará.
Eren esquivó por completo cualquier maniobra que Levi hiciera. Al pelinegro le cabreaba en demasía ver como el otro solo se entretenía con verlo así. Persiguiéndolo a lo largo de la campo, ver como el castaño con suma agilidad movía el balón de un lado al otro, confundiéndolo. Al cabo de un tiempo podía sentir el cansancio invadirle, la habilidad física no era su fuerte, así para Eren la habilidad mental no lo era. Lo que le impresionaba era no ver ni una sola gota de sudor bajar por la frente del moreno.
Levi se detuvo, apoyando sus manos sobre sus rodilla, exhausto de tanto movimiento. Su respiración era agitada, le era repugnante el sudor y más si era en su propio cuerpo.
— ¿Te cansaste?— sonrió rebotando el balón. — Con esto comprueba que hay cosas en las que puedo ser mejor que tu
—Me las pagarás— dijo intentando calmar su respiración.
— ¿Los quieres, no es así?— saco sus anteojos para mostrárselos, el azabache quiso cogerlos, pero este lo separó rápidamente de el— Pues tendrás que venir por ellos
El no era de rendirse ante nadie, y menos ante un mocoso presumido, se comportaba como un niño a pesar de que ambos se igualaban la edad. Chasqueó la lengua al tener la altura completamente en contra, el moreno alzaba el balón esquivándolo como si nada. En eso reaccionó, lo que hacía estaba mal.
¿Porqué ir hacia el balón, cuando el balón podía ir hacia él? Sonaba algo ilógico pero él podía hacerlo posible. Y si esto no funcionaba, nada lo haría.
A pocos metros de la canasta cayó al suelo, asustando a Eren, quien fue hacia el alarmado. Tal como estaba planeado.
— ¡¿Levi?! ¡¿Estás bien?!— dejo el balón a un lado y toco el hombro del otro, preocupado de lo que le sucedía.
—Bingo.
Agarró el balón rápidamente para salir corriendo, dejando a un Eren estático de la impresión. Le tomaron segundos en reaccionar para por fin seguirle el paso al azabache, quien ya sentía la victoria acercarse.
— ¡Eso es trampa!— exclamó, intentando alcanzarle.
—Tu jamás dijiste que no esté permitido hacer trampa— miraba la canasta, comenzando a calcular la velocidad con la tendría que lanzarlo
— ¡Levi!
—Suerte, para la otra Jaeger—lanzó el balón.
Eren se detuvo mirando como el balón caía a un borde de la canasta, girando. Para por fin entrar de un solo tiro.
—Pero que...—abrió la boca mirando lo sucedido. Había perdido
—Te gané— con su mano subió su mandíbula, cerrando su boca.
— ¿Cómo demonios?— no podía analizar lo sucedido.
—Incluso para jugar algo como un simple partido, hay que usar el cerebro. Que es lo que te falta, Jaeger
—Bien, considérate el vencedor de este encuentro— sonrió dándole sus anteojos
—Tú no eres como esos chicos arrogantes que andan con chicas a su alrededor presumiendo lo guapos que son—comentó colocándoselos
— ¿Crees que soy guapo?— una sonrisita apareció en su rostro mientras arqueaba una ceja
—No, quizás por eso no te veo con ninguna chica al lado tuyo, aparte de mi prima
—Eso es golpe bajo— y bueno, no se consideraba el más atractivo de toda la universidad. Tampoco era que le interesara conseguir novia o algo.
— ¿Te sigue doliendo?— pregunto señalando su frente, donde había recibido anteriormente el golpe de Isabel.
—Uhm, no ¿Por qué?
Levi, agarrando el balón se acerco al castaño, dándole un golpe con este en la frente. Eren pegó un grito, el grito de dolor mas fuerte dado en su jodida existencia. Eso, es lo que merecía después de fastidiar a Levi.
—Eso es por tu estúpida bromita
—No era necesaria tanta maldad— se arrodilló tocándose la zona golpeada.
—Bien, como sea...regresemos a cla-...
El sonido de la campana lo calló, las clases de ese día habían llegado a su fin.
— ¿Qué?— la cara estupefacta del azabache era lo suficientemente digna para guardarla por siempre, y Eren era el único en darse ese gusto— Yo...nunca había perdido una clase.
—Bueno, para todo hay una primera vez— golpeo levemente su espalda soltando una leve carcajada.
—Idiota...
Ahora lo único que quedaba, era esperar al día siguiente.
El resonar del metal hizo eco en el corredor, nadie estaba cerca para ayudarlo. De todas formas nadie ayudaría a un Nerd como él. Ese tipo de situaciones le eran por así decirlo "matutinas", de las cuales normalmente podía salir sin dificultad.
Pero, ese día fue diferente.
—Sabes perfectamente lo que sucede cuando no cumples con lo acordado, Ackerman—lo apretó mas contra su casillero, alzándolo por el cuello de la camisa.
—Es mejor que empieces a usar tu cerebro para hacer tus tareas, Kirschtein. Porque yo, ya no planeo hacer tus deberes— estaba decidido, ya no quería ser más utilizado para el beneficio de los demás.
Desde que había ingresado a la universidad, y desde que se enteró que lo calificaban como un "Nerd" fue el blanco perfecto de los abusivos del lugar, mayormente obligándolo a hacer tus tareas o proyectos. Pero ya no quería mas eso, ya no más. Y le importaba una mierda ser golpeado, consideraba algo absurdo rebajarse a pelear con un ser de bajo intelecto. Siempre pensó que nada mejor que el poder de la palabra para afrontar cualquier conflicto que se le hiciera presente.
Pero también comprendía que no todo se resolvía con palabras.
—Espero sepas que de aquí ya no sales vivo— detrás de él se acercaban otros de sus compañeros, otros putos idiotas que siquiera sabían dónde estaban parados.
Alzó un puño apuntando al rostro de Levi. Él por consiguiente cerró los ojos, esperando el golpe. Lo sorpresivo fue que este nunca llegó. A cambio de eso solo oyó la voz del cara de caballo haciendo una pregunta.
— ¿Jaeger?...
Levi abrió los ojos, viendo el puño de Kirschtein ser detenido por otro. Giró la cabeza pasmado, para encontrarse con el rostro molesto de Eren. Quien había detenido el ataque.
—Jean... aléjate de él— movió el brazo del contrario, torciéndolo para después empujarlo. — ¿No quedamos en claro de que tú y tu equipo dejaría de molestar a los otros compañeros?
—No estás en posición de darme órdenes ahora, Jaeger— se posiciono en frente de él. — Ni tu ni nadie puede decirnos que ha...-
Su voz fue callada por un golpe que arremetió en su rostro; dejándolo en el suelo aturdido.
— ¿Alguno de ustedes quiere seguir discutiendo?— su voz se tonó ronca.
Sus otros compañeros solo negaron rotundamente con la cabeza, arrastrando a su capitán fue de la vista del castaño, quien estaba más malhumorado de lo normal, más bien casi nunca se le veía así.
— ¿Estás bien?— volteó a ver al azabache que no se había movido desde su intromisión.
—No necesitaba tu ayuda— respondió secamente
—Aja, si claro— dijo sarcástico— pero yo venía por otra cosa
— ¿De qué hablas?
Eren saco algo de su bolsillo y se lo mostró.
— ¡¿Cómo diablos pudiste hacerme esto?! ¡Tengo la más baja nota de toda la clase!— quería hacer pedazos el examen— ¡Las respuestas que me diste fueron todas erróneas!
— ¡Oh!, era eso...te lo merecías— lo ignoro y abrió su casillero, sacando varios libros.
— ¡No hice nada como para merecer esto!— por más que lo pensara, no encontraba la razón del porque lo hizo—... ¿O sí?
—Por quitarme los anteojos el primer día en conocernos. Pero de todas formas ibas a desaprobar, así que no importa— cerro con llave su casillero, para irse a clase
—Bueno...—era de admitir que estaba en lo correcto— en ese caso... ¿Me ayudas con la tarea de Algebra?
—No.
— ¡Por favor!— pidió mientras le seguía
—Si te callas te ayudo— le irritaba que le rogaran
— ¡Genial!... ¡Nos vemos luego Levi!— exclamo alegre alejándose.
— ¿No ingresas a clase?
—No, tengo entrenamiento hoy— de la nada apareció un ligero sonrojo en sus mejillas— ¿No te interesaría ir un día a ver uno de los partidos?— se rasco la cabeza con nerviosismo.
—Está bien...— verdaderamente la respuesta había tomado desprevenido al castaño.
— ¿En en serio?— era difícil de creer que aceptara, más vale estar seguro.
—Sigue preguntando y juro que no iré
—En ese caso, estaré esperándote— le sonrió y se dispuso a irse
—Oi, Eren— lo detuvo— gracias...por salvarme o como quieras decirle
Eren solo optó por dedicarle una sonrisa e irse, pero en el fondo su agradecimiento.
Le hizo sentir feliz.
Después de un millón de años puedo actualizar, la falta de tiempo no deja hacer nada. Espero les haya agradado el capitulo :33
Gracias por leer, si es que aun leen este fic /3
Feliz cumple Mik, es lo menos que puedo hacer en tan solo dos días.
¿Les gusto? Espero que si
¿Review? ovó
Zeit las quiere.
